SEP desenmascara en 2026 a Juan Miguel Ramírez Sánchez: Fue rector sin título
Equipo Metro News Celaya
-La SEP confirma que Ramírez Sánchez no tenía título de licenciatura cuando asumió la rectoría del campus Celaya-Salvatierra de la UG
-Su primer título se registró hasta junio de 2016 mediante el Acuerdo 286, evidenciando el vacío legal en su gestión.
-Los hechos pasados y actuales documentados por la SEP pondrían a Juan Miguel Ramírez Sánchez dentro del catálogo de los políticos mentiroso y simuladores consumados
-La ley universitaria exige título y cédula obligatorios para ser rector, requisito que incumplió durante su mandato.
-En 2017 intentó justificar su salida alegando persecución política y ocultando la falta real de su titulación.
-La sentencia absolutoria penal de 2016 no borra la realidad administrativa: operó sin título en su etapa de rector.
-Lo grave es la mentira plasmada a la autoridad diciendo que sí estaba titulado, presentado "pruebas" las cuales muestran falsedad, en base a la constancia de la SEP
-Su defensa mediática omite deliberadamente que el origen del escándalo fue la carencia de estudios legalizados.
-El uso del Acuerdo 286 en 2016 funcionó como una regularización tardía para sanar una ilegalidad pasada en su perfil.
-Ocupar una rectoría universitaria sin título representa el nivel más alto de simulación académica e institucional.
-Sus acciones actualizan indicios de delitos como usurpación de funciones públicas y falsedad ante la autoridad.
-El equipo de funcionarios de la actual administración municipal de Celaya, parece seguir la misma "escuela" del "maestro" Juan Miguel Ramírez Sánchez, basándose en mentiras, simulaciones y engaños en lo académico y profesional.
-El medio digital del Periódico Milenio publicó que Juan Miguel Ramírez Sánchez era "doctor" en Gestión Empresarial, sin precisar de qué manera se hizo de ese "doctorado".
-No terminará como el mismo "profe" que llegó a la alcaldía; la SEP demuestra documentalmente que nunca tuvo el perfil para ser "profe" cuando estuvo en la rectoría de la Universidad de Guanajuato; y mucho menos para preescolar, primaria, secundaria o nivel medio profesional.
A partir del cruce de información entre la Constancia de Situación Profesional expedida por la SEP con fecha 9 de octubre de 2026, y hecha llegar a la redacción de Metro News, sumando los antecedentes periodísticos internacionales y nacionales de 2012 (Proceso, Zócalo, Montevideo Portal) y la entrevista concedida a Reporte Bajío en 2017, es posible realizar un análisis profundo y crítico sobre la trayectoria, las contradicciones y la falta de veracidad de Juan Miguel Ramírez Sánchez. En síntesis, las pruebas documentales y periodísticas muestran que el actual alcalde le ha estado mintiendo a Celaya durante décadas.
El cruce cronológico: La contradicción lapidaria entre la SEP y el pasado como rector
Para entender el fondo del asunto, lo primero que se debe hacer es contrastar el historial académico oficial registrado ante la Dirección General de Profesiones de la SEP con la cronología de los hechos políticos y universitarios.
Los datos oficiales de la SEP:
-Licenciatura en Historia: Titulación el 21/06/2016 (Cédula expedida el 17/02/2017) mediante Acuerdos Secretariales 286, 328 y 357.
-Licenciatura en Ciencias de la Educación: Titulación el 17/04/2019 (Cédula expedida el 09/01/2020) mediante Acuerdo Secretarial 286.
-Maestría en Innovación Tecnológica: Titulación el 04/06/2022 (Universidad Central de México) con cédula expedida el 14/03/2023.
Estos datos señalan que el ahora alcalde de Celaya Juan Miguel Ramírez Sánchez no acreditó las licenciaturas pisando las aulas, sino en base "a su experiencia". Aunque los "generadores de contenido" o "paleros" (https://www.metronewsmx.com/2025/08/el-alcalde-de-celaya-sus-paleros-y-los.html y https://www.metronewsmx.com/2025/04/celaya-y-el-caso-de-seudo-periodistas.html ) que la misma alcaldía paga con recursos públicos -y que ya son conocidos y ubicados por la prensa seria local- señalan que "fue catedrático durante 15 años en la Universidad de Guanajuato y fungió como el primer Rector del Campus Celaya-Salvatierra", estos mismos "generadores de contenido" o "paleros" no aclaran que nunca estuvo titulado ni contaba con la cédula profesional para ejercer esos conocimientos. (https://www.metronewsmx.com/2025/02/videos-no-somos-uno-no-somos-diez-pche.html )
En noviembre de 2025 Milenio publico que es Juan Miguel Ramírez Sánchez es "doctor" en Gestión Empresarial. (https://www.milenio.com/politica/juan-miguel-ramirez-quien-es-el-alcalde-de-celaya-guanajuato-polemica )
En julio de 2026 El Sol del Bajío le publicó que el seguirá siendo el mismo "profe" que fue antes de llegar a la alcaldía (https://oem.com.mx/elsoldelbajio/local/juan-miguel-ramirez-promete-salir-de-la-alcaldia-de-celaya-como-el-mismo-profe-que-llego-31353646 ) y que el es un académico. En noviembre de 2025 Milenio publico que es Juan Miguel Ramírez Sánchez es "doctor" en Gestión Empresarial. (https://www.milenio.com/politica/juan-miguel-ramirez-quien-es-el-alcalde-de-celaya-guanajuato-polemica ).
Sin embargo, el medio no precisa si al hablar de académico se está refiriendo a una academia comercial, academia de corte y confección o academia comercial. Y es evidente que no va a salir siendo el mismo "profe" como llegó a la alcaldía, porque ahora se sabe, por la misma SEP, que esto lo logró a base de mentir y usar documentos apócrifos.
A eso se suma que el mismo alcalde reconoce que sólo sabe decir tonterías, (https://www.metronewsmx.com/2026/04/juan-miguel-ramirez-sanchez-el-alcalde.html ) entonces estamos frente a alguien que tiene documentos que le acreditan con dos licenciaturas -no logradas en las aulas, sino en la "experiencia de la vida", una maestría-, pero que en la práctica reconoce y muestra que no tiene capacidades ni aptitudes, y pretende ser un "intelectual" -como algunos otros que parasitan en su equipo y entre los "cuenteros" del INSMACC- porque escribe libros y se reúne con un sujeto de origen español de apellido Monedero, involucrado en situaciones de acoso sexual. (https://www.metronewsmx.com/2025/10/monedero-presenta-libro-en-celaya-bajo.html )
El antecedente de 2012: El caso del Campus Celaya-Salvatierra
En septiembre de 2012 -y con su renuncia forzada en mayo de ese año-, los medios nacionales e internacionales reportaron un escándalo mayúsculo: Juan Miguel Ramírez Sánchez tuvo que dejar el cargo de rector del Campus Celaya-Salvatierra de la Universidad de Guanajuato (UG) tras ser señalado de utilizar un título falso o documentos irregulares para ostentar el grado académico necesario para el puesto.
La prueba y la verdad inobjetable: Juan Miguel Ramírez no tenía titulo en 2012
Si la propia constancia oficial de la SEP demuestra que su primer título profesional (Licenciatura en Historia) fue obtenido y registrado formalmente hasta junio de 2016 (a través del Acuerdo 286, que convalida experiencia laboral acumulada), esto arroja una verdad inobjetable: en el año 2012, cuando Juan Miguel Ramírez Sánchez fungía como Rector de un campus universitario, legalmente no contaba con dicho título profesional de licenciatura registrado ni con cédula profesional.
Para ocupar una rectoría universitaria, la Ley Orgánica de la Universidad de Guanajuato y los estatutos internos exigen indefectiblemente contar con título de nivel superior y cédula profesional. Ejerció un cargo de máxima jerarquía académica e institucional careciendo del requisito académico fundamental.
El caso de su despido o renuncia obligada en el 2012
Habría que ver qué fue lo que uso Juan Miguel Ramírez Sánchez para decir que sí tenía el título, sin tenerlo. (https://www.montevideo.com.uy/Noticias/Renuncia-rector-de-universidad-mexicana-que-tenia-titulo-falso-uc178829 , Proceso Digital, de Honduras, https://proceso.hn/descubren-que-un-rector-de-universidad-mexicana-tenia-un-titulo-falso/ y por Zócalo, de México, (https://www.zocalo.com.mx/renuncia-rector-de-universidad-su-titulo-era-falso/ ). La información, proveniente de la Agencia internacional española de noticias EFE.
En 2012, Juan Miguel Ramírez Sánchez se ostentaba como "Licenciado en Economía" por la BUAP: título y cédula profesional, apócrifas
El 11 de septiembre de 2012, el director de Asuntos Jurídicos de la UG, Luis Manuel Orozco Arroyo, (https://portalanterior.ine.mx/archivos2/s/OPL/pdf/aspirantes/SintesisCurricular/Guanajuato_OrozcoArroyoLuisManuel.pdf ) afirmó que está plenamente documentado que Juan Miguel Ramírez Sánchez falsificó su documentación. Derivado de las denuncias sobre la presunta falsedad de los documentos del exrector del campus Celaya-Salvatierra, se pidieron informes a la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP), la cual respondió que en aquellos años los formatos de los títulos eran elaborados por un impresor y solo los firmaba el rector en turno, aclarando además que no existe ningún registro escolar de Juan Miguel Ramírez Sánchez, quien supuestamente había cursado la licenciatura en Economía en dicha institución.
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| Lic. Luis Manuel Orozco Arroyo |
Al verificar su cédula profesional ante la Secretaría de Educación Pública (SEP), se constató que también era apócrifa, pues estaba a nombre de una tercera persona; situación que al ser descubierta llevó al rector general a mandarlo llamar para tomar las medidas necesarias, precisó el director de Asuntos Jurídicos.
Dos semanas después de la renuncia de Ramírez Sánchez, el 3 de junio, la UG interpuso una denuncia penal por usurpación de profesión, abriendo la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE) la averiguación previa 8569/2012 en la Agencia 2 del Ministerio Público, confirmó Orozco Arroyo.
Juan Miguel Ramírez Sánchez ostentaba un título como "Licenciado en Economía" emitido por la BUAP el 5 de julio de 1981. Su trayectoria académica y directiva incluyó su labor como docente en la Escuela de Ciencias Administrativas de Celaya, profesor y director de la Facultad de Ciencias Administrativas, director de la División de Ciencias Sociales Administrativas del Campus Celaya-Salvatierra de la UG, y su nombramiento en 2008 como rector de dicho campus.
¿Y las declaraciones dadas a Voces Laja Bajío y publicadas por reporte Bajío en 2012?
En la entrevista reproducida por Reporte Bajío -con información de Voces-Laja Bajío- el 12 de septiembre de 2017, Ramírez Sánchez intentó lavar su imagen pública afirmando que el proceso penal -Causa Penal 88/2014- en su contra por el delito de "uso de documentos falsos" culminó el 17 de junio de 2016 con una sentencia absolutoria. (https://reportebajio.com/exoneran-ex-rector-la-ug-campus-celaya-salvatierra/ )
Atribuyó todo el escándalo a una "persecución política y hostigamiento laboral" orquestada por el entonces Rector General de la UG tras una disputa por la sucesión del campus.
Primero, la absolución penal -parcialmente verdadera en la forma, falsa en el fondo ético- dejaría ver que muy probable que jurídicamente haya obtenido una sentencia absolutoria en 2016 por el delito penal específico de uso de documentos falsos. En el derecho penal, para acreditar este delito se requiere demostrar dolo, la materialidad de la falsificación y que el sujeto activo haya introducido a la vida jurídica un documento apócrifo con plena conciencia de su falsedad.
Muchas veces, ante vacíos probatorios o tecnicismos legales (por ejemplo, si se basó en fotocopias o si la fiscalía no integró bien la carpeta ), los jueces dictan absolución. Sin embargo, una absolución penal por falta de elementos para configurar un delito específico no borra la realidad administrativa: el hecho real e irrebatible es que no tenía título en 2012
Segundo, la gran mentira por omisión en su narrativa ya que Ramírez Sánchez pinta el conflicto de 2012 como un invento político para derrocarlo. No obstante, oculta deliberadamente que el origen de la indagatoria radicó en que no poseía los títulos legítimos al momento de asumir la rectoría, como se demuestra en la constancia de su situación profesional emitida por la misma SEP.
Tercero, hace uso del Acuerdo 286 como "tabla de salvación" ya que el hecho de que se haya titulado por el Acuerdo 286 precisamente en junio de 2016 (casualmente el mismo mes y año en que presume su absolución judicial) demuestra que tuvo que recurrir a este mecanismo extraordinario —que evalúa conocimientos por experiencia laboral— para regularizar de manera tardía lo que no tenía en 2012. Si en 2012 hubiera tenido un título universitario tradicional legal y vigente, no habría necesitado titularse por el Acuerdo 286 cuatro años después para poder respaldar su historial profesional.
El modus operandi de la simulación de Juan Miguel Ramírez Sánchez
De la suma de todos los elementos -la constancia de la SEP, los reportes de prensa de 2012 en México, Uruguay y Honduras, y su defensa mediática de 2017-, se desprenden conclusiones demoledoras sobre su perfil.
-La simulación institucional: Ocupar una rectoría universitaria sin título profesional representa el nivel más alto de simulación académica. Un rector es el custodio de la legalidad, el rigor científico y la ética educativa; si la máxima autoridad de un campus opera bajo la ilegalidad documental, se corrompe el principio ético de la institución.
-La revictimización discursiva: Es un patrón recurrente en la clase política utilizar el argumento de la "persecución política" o el "hostigamiento del régimen" para desacreditar investigaciones sobre corrupción o irregularidades documentales. Ramírez Sánchez usó la retórica de la "grilla" universitaria para victimizarse, cuando el problema central era un vacío flagrante en su perfil académico al momento de ser designado rector.
-La validación tardía: El uso del Acuerdo 286 en 2016 evidencia que el sistema SEP sirvió como un mecanismo de regularización post-hoc para sanar una ilegalidad pasada. Se le permitió titularse con base en su experiencia acumulada en el sector, pero eso no borra ni convalida retroactivamente el periodo en el que operó como rector sin el título requerido.
Los hechos bajo el marco del Código Penal y la Ley Reglamentaria del Artículo 5o. Constitucional (relativo al ejercicio profesional), las conductas de Juan Miguel Ramírez Sánchez actualizan indicios claros de diversos ilícitos.
Entre estos, se cuentan la usurpación de funciones públicas -o Ejercicio Indebido de la Función Pública. Esto por desempeñar un empleo, cargo o comisión oficial (como el de Rector de una universidad pública, que percibe recursos públicos y ejerce actos de autoridad académica) sin cumplir con los requisitos legales exigidos, entre ellos, poseer título profesional legalmente expedido y registrado.
Así mismo, Falsificación o Uso de Documentos Falsos, ya que presentar constancias, certificados o expedientes académicos alterados, falsos o con validez inexistente ante los órganos de gobierno de la Universidad de Guanajuato para acreditar los requisitos de elegibilidad al cargo de Rector en el proceso de designación de 2008-2012. (Aun cuando en el proceso penal 88/2014 haya conseguido una resolución absolutoria por criterios estrictamente técnico-penales o de valoración de pruebas, la materialidad de la simulación documental inicial detonó el escándalo internacional reportado en 2012).
Finalmente, falsedad en Declaraciones e Informes dados a una Autoridad luego de que protestó cumplir con la ley y firmar formatos o currículum oficiales bajo protesta de decir verdad, afirmando poseer grados académicos con los que formalmente no contaba en los registros de la Dirección General de Profesiones en las fechas en que asumió el cargo directivo.
Juan Miguel Ramírez Sánchez y su carrera "académica" y "política" creada bajo la opacidad
La constancia de la SEP no exonera el pasado de Juan Miguel Ramírez Sánchez; por el contrario, lo desnuda. Al revelar que su primera cédula profesional data de 2017 -tras titularse en 2016 por la vía del Acuerdo 286-, confirma matemáticamente que durante su gestión como Rector de la UG (2008-2012) carecía de la licenciatura que legalmente le daban sustento a su nombramiento.
Las declaraciones dadas a Reporte Bajío constituyen una verdad a medias orientada a engañar a la opinión pública. Presentarse como un "perseguido político" al que falsamente le fabricaron un delito, ocultando que el centro del conflicto era su carencia real de titulación en el periodo cuestionado, configura una manipulación deliberada de los hechos, además de mentirle a la autoridad diciendo que sí contaba con título.
Permitir que perfiles con antecedentes de simulación documental, simulación de grados académicos y manejo cuestionable de la legalidad ocupen cargos públicos de alta relevancia (o busquen puestos de elección popular y representación política) representa un grave peligro para la gobernabilidad y la rendición de cuentas, evidenciando que en México la opacidad académica suele ser solapada por redes de complicidad política e impunidad estructural.
Juan Miguel Ramírez Sánchez debería tomar para sí las palabras de la regidora Cristina González: "En Celaya, la gente no es tonta" (https://www.metronewsmx.com/2025/10/en-celaya-la-gente-no-es-tonta-regidora.html ) #MetroNewsMx





















