-Juan Miguel Ramírez llega a los 18 meses con el estigma del rechazo: el 52.5% de Celaya no avala su gestión gris y cansada.
-Un candidato que ganó con 107 mil votos y en los primeros dos meses ya está siendo reprobado por ese mismo pueblo ¿Qué pasó?
-La administración no proyecta futuro; sus números huelen a fin de ciclo y a una despedida prematura ante la ausencia de logros.
-Con un anémico 47.5%, Ramírez Sánchez se arrastra en el lugar 108 nacional, lejos del 55.2% que promedian los alcaldes de México.
-Guanajuato es el sótano del país: Irapuato y la Capital ocupan los puestos 148 y 147, los peores niveles de confianza nacional.
-El alcalde de Celaya jamás rompió el techo de cristal del 50%; gobernó para una minoría mientras la ciudad clamaba por liderazgo.
-César Prieto en Salamanca naufraga en un 37.7%, confirmando que el corredor industrial del estado desprecia a sus gobernantes.
-Samantha Smith condena a la capital a la irrelevancia con un 31.3% que refleja un divorcio absoluto y total con la ciudadanía.
-En 18 meses, Ramírez Sánchez pasó del fondo del ranking al olvido; sus datos de abril son el acta de defunción de su relevancia.
-Lorena Alfaro en Irapuato toca el fondo absoluto de la tabla nacional; es la cara del fracaso municipal en todo Guanajuato.
-La gestión de Celaya suena a retiro anticipado: un gobierno que se rindió ante las encuestas mucho antes de terminar el trienio.
-Ni con una futbolera medalla conmemorativa logró convencer al pueblo; las estadísticas Mitofsky exhiben la reprobación
La genealogía del fracaso y el rechazo como destino
La trayectoria de Juan Miguel Ramírez Sánchez al frente de Celaya, documentada en el rigor estadístico de Mitofsky entre 2024 y 2026, no es una curva de aprendizaje, sino una crónica de la irrelevancia. Al procesar la totalidad de los datos, el diagnóstico es letal: el alcalde no está terminando un ciclo, está arrastrando un cadáver político. Lo que en su momento pareció un "brillante" repunte tras haber tocado el fondo del abismo nacional -lugar 149 de 150 con un humillante 28.5% en diciembre de 2024-, resultó ser solo un espasmo de supervivencia que se agotó antes de alcanzar la madurez.
A dieciocho meses de distancia, el sentimiento que emana de la presidencia municipal no es de bienvenida ni de esperanza, sino de un "ya nos vamos" cargado de resignación. Ramírez Sánchez ha transitado por la administración como un espectro estadístico. En abril de 2026, su aprobación se congela en un 47.5%, una cifra que en cualquier democracia sana se lee como una derrota: el 52.5% de los celayenses lo mantiene en el banquillo de los reprobados.
Mientras el promedio nacional de alcaldes dio un salto de gigante hacia el 55.2%, Celaya se quedó anclada en la mediocridad del lugar 108, demostrando que para esta administración, el éxito fue simplemente dejar de ser el peor de México para ser uno de los peores del Bajío.
El contraste con el resto del estado es una bofetada a la gestión morenista. Mientras Celaya se conforma con las migajas de una aprobación "media", Alejandra Gutiérrez en León y Mauricio Trejo en San Miguel de Allende han operado con la solvencia que otorga el respaldo mayoritario, superando el 51%, según los datos de Mitofsky.
El estado de Guanajuato se ha convertido en un cementerio de gobernantes; desde el hundimiento de Samantha Smith en la capital hasta la caída libre de Lorena Alfaro en Irapuato, el rechazo es la moneda de cambio. En este escenario de ruinas, Ramírez Sánchez no brilla; solo sobrevive porque el suelo en el que está parado es ligeramente menos lodoso que el de sus vecinos. La conclusión es contundente: tras año y medio, Celaya no tiene un líder, tiene a un burócrata de la desaprobación esperando a que el calendario termine de pasarle la factura.
Un candidato que gana con 107 mil votos y en los primeros dos meses ya está siendo reprobado ¿Qué pasó?
Es la pregunta del millón en contextos donde la estadística electoral y la aprobación social chocan de forma tan violenta. Se entra en el terreno de la patología política, donde los números no mienten, pero sí revelan síntomas de algo mucho más profundo y, potencialmente, ¿turbio?
Para analizar si esa "sospecha" tiene pies y cabeza, hay que observar tres indicadores que no cuadran en una democracia convencional.
El primero, es el abismo entre el "voto" (https://computosgto2024.ieeg.mx/#/ayuntamientos/detalle/celaya/votos-candidatura ) y el "día 1". En una elección orgánica, donde el pueblo elige con fervor a un líder, suele existir lo que llamamos la "luna de miel". El gobernante entra con un aura de victoria que suele durar al menos seis meses. Pero en este caso se observa lo que se llamaría "la anomalía de Celaya". Es estadísticamente inverosímil que un candidato gane con un margen amplio y, apenas toma posesión, caiga al lugar 149 de 150 del ranking nacional de Mitofsky en diciembre de 2024.
Y de ahí viene la sospecha: Si el pueblo lo hubiera elegido por convicción real, su aprobación inicial habría sido altísima. Esa caída fulminante sugiere que ¿el "apoyo" en las urnas no era amor, sino producto de una otra cosa? ¿Miedo, presión o algo que movilizó votos sin mover corazones?-.
Celaya ha vivido episodios de violencia que son de dominio público. Cuando existe una "presión", el fenómeno electoral cambia:
Voto por supervivencia: El ciudadano no vota por el "mejor", sino por el que percibe que le garantiza -o que le han ordenado- que le permitirá seguir viviendo o trabajando en paz. Si una estructura "ayuda" a un candidato, ¿el resultado es exactamente lo que se describe: un alcalde con votos pero sin liderazgo? ¿Un hombre que ocupa la silla, pero que no tiene el control?
¿Por qué el señor "sigue sin despegar" después de 18 meses? Cuando un político llega al poder por la vía del pueblo y la propuesta, tiene un plan que ejecutar. Cuando un político llega por "compromisos" o presiones de su propio partido, ¿Su capacidad de maniobra es nula? ¿No puede gobernar porque está pagando facturas o porque simplemente es un "administrador de una crisis" que él no controla? Su estancamiento en el 47.5% de aprobación ¿es el reflejo de un gobierno rehén?
La disonancia cognitiva entre los resultados del IEEG y la realidad de Mitofsky ¿Permite presumir que la voluntad ciudadana fue, cuanto menos, distorsionada?
¿Fue el pueblo quien decidió? El pueblo marcó una boleta. Pero la pregunta es: ¿Quién sostuvo la mano del pueblo o la sombra de qué partido cubría la casilla ese día? La estadística de desaprobación tan temprana y sostenida es la prueba de que el "matrimonio" entre el alcalde y Celaya fue un matrimonio forzado, y en esos contratos, siempre hay una tercera parte: el suegro del novio.
La novia era rica y la "casaron" a fuerzas. El novio y todos los parásitos de su familia, los gorrones, los amigos, los conocidos, los "paleros", los oportunistas, los arrimados y hasta los parásitos amigos de la amiga del novio, se llenaron de dinero los bolsillos. Todos iban en pos de la dote y de la herencia de la novia.
¿Estamos, efectivamente, ante un gobierno que parece más una imposición disfrazada de democracia que el resultado de un proyecto social genuino? Por eso el "ya nos vamos" se siente desde el primer día: porque nunca estuvieron realmente ahí para los ciudadanos. #MetroNewsMx
La reciente destrucción de un elemento del patrimonio público en un inmueble bajo resguardo oficial no puede ser despachada como un incidente fortuito o un acto vandálico más. Cuando un espacio cuenta con personal asignado y depende directamente de una estructura jerárquica como la Oficialía Mayor, cualquier daño material se convierte automáticamente en un síntoma de deficiencia administrativa y operativa.
El análisis de fondo no reside únicamente en el daño físico a la fuente, sino en la ruptura de la cadena de custodia. La administración pública tiene el deber legal de garantizar la integridad de los bienes bajo su resguardo. La existencia de "omisiones en la vigilancia", como señala la regidora Isabel Herrejón, sugiere que los protocolos de seguridad son inoperantes o, peor aún, inexistentes en la práctica. Solicitar el cese de la Oficial Mayor no es solo un acto de presión política, sino una exigencia de rendición de cuentas ante lo que se percibe como una negligencia en la tutela del patrimonio ciudadano.
Un aspecto crítico en este escenario es la reacción del Ejecutivo local. Imputar responsabilidades a la oposición sin presentar pruebas tangibles desplaza el debate del terreno técnico-administrativo al terreno electoral. Esta estrategia, a menudo denominada "cortina de humo", busca diluir la responsabilidad de las áreas de seguridad y administración, enfocando la atención pública en una confrontación partidista. Sin embargo, en un Estado de Derecho, las acusaciones directas requieren denuncias formales y carpetas de investigación; de lo contrario, la palabra oficial pierde valor institucional y se convierte en simple retórica de confrontación.
La gobernabilidad de Celaya se pone a prueba en la capacidad de sus órganos de control. Los síndicos, como representantes jurídicos, están obligados a actuar no por afinidad política, sino por mandato legal. La ausencia de una denuncia formal por daños al patrimonio por parte de las autoridades competentes podría interpretarse como una omisión adicional, alimentando la percepción de desorden y falta de rigor en la gestión pública.
Celaya atraviesa un momento donde la transparencia y el orden administrativo son urgencias ciudadanas. El caso de la fuente es el catalizador de una demanda mayor: que el gobierno municipal deje de gestionar a través de declaraciones y comience a gestionar a través de resultados, protocolos estrictos y responsabilidad legal. La reingeniería de la administración y la conformación de consejos ciudadanos no deben quedar opacadas por crisis de vigilancia que, con una supervisión adecuada, pudieron haberse evitado.
La entrevista a la regidora Ma. Isabel Herrejón Arredondo
La regidora Ma. Isabel Herrejón Arredondo calificó como una "omisión institucional grave" los daños ocurridos recientemente en la fuente del Palacio Municipal, señalando que el incidente es una prueba clara de las deficiencias en los protocolos de seguridad y la vigilancia de los espacios públicos.
La funcionaria subrayó que, al tratarse de un inmueble bajo el resguardo directo de la Oficialía Mayor y contar con personal asignado para su cuidado, el hecho no puede considerarse un incidente aislado. Ante esta situación, desde la bancada de oposición se han formalizado cuatro exigencias centrales y que son el cese inmediato de la Oficial Mayor; la entrega de un informe detallado de los hechos. Una revisión profunda de los protocolos de seguridad actuales y el fincamiento de responsabilidades administrativas correspondientes.
"No se trata de politizar, sino de cumplir con la obligación de garantizar el cuidado del patrimonio público y la seguridad de los ciudadanos", puntualizó Herrejón Arredondo.
La regidora fue enfática al criticar las recientes declaraciones del alcalde, quien ha vinculado a la oposición con el incidente sin presentar evidencias. Herrejón Arredondo instó al mandatario a "dejar de aventar cortinas de humo" y a presentar denuncias formales si cuenta con datos de prueba, advirtiendo que estas acusaciones podrían ser un intento de desviar la atención de temas críticos como la reingeniería administrativa y los consejos ciudadanos.
Asimismo, hizo un llamado a los síndicos municipales, en su calidad de representantes jurídicos del Ayuntamiento, para que cumplan con su obligación legal de presentar una denuncia formal por el delito de daños al patrimonio. En caso de que estos no actúen, exigió que la Dirección Jurídica tome cartas en el asunto y presente el número de carpeta de investigación correspondiente.
Para la regidora, lo ocurrido evidencia una falta de orden que afecta la percepción de seguridad en el municipio. "Celaya necesita responsabilidad y resultados, no declaraciones sin sustento legal ni excusas", concluyó, subrayando que la administración debe asumir su responsabilidad en la vigilancia para evitar que este tipo de fallas operativas se normalicen. #MetroNewsMx
Redacción Editorial/MetroNews /El Hijo del Llanero
-El alcalde sustituye la autocrítica por la especulación: culpa a la oposición de un ataque que expone su nula seguridad.
-Argumento absurdo: el alcalde afirma que el agresor no es un "loquito" solo porque "viste bien" y "actuó con seguridad".
-Externalizar la culpa: culpar a una conspiración permite al alcalde evadir que dejó las puertas del Palacio abiertas.
-Orfandad de autoridad: mientras el agresor destruía la fuente, los policías brillaban por su ausencia en puntos clave.
-Politización del delirio: el edil valida testimonios sobre "mensajes de Dios" solo para señalar a sus rivales políticos.
-El "loquito" no solo rompió una fuente; destruyó el espejismo de seguridad que el alcalde presume en sus discursos.
-Castigar al policía por "falta de iniciativa" es la excusa del alcalde para no admitir que él retiró los arcos de seguridad.
-Hasta algunos medios de comunicación también van en las auto reconocidas tonterías que suele decir el alcalde
-En la lógica del alcalde ¿Sería éste tan capaz de decir que -citando las presuntas palabras del sujeto destructor- como "Dios lo había mandado", que también están en el "complot" grupos religiosos?
El ejercicio del poder requiere, por definición, la capacidad de asumir responsabilidades sobre el entorno que se administra. Sin embargo, las recientes declaraciones del alcalde de Celaya, Juan Miguel Ramírez Sánchez, tras el ataque vandálico a la fuente del Palacio Municipal, revelan una preocupante tendencia a la sustitución de la autocrítica institucional por la especulación política.
Al intentar transformar una evidente falla de seguridad en una supuesta conspiración orquestada por la "oposición", el edil no solo desafía la lógica forense, sino que expone las costuras de una administración que parece más preocupada por el control de daños políticos que por el control de sus propios accesos.
La falacia del "saboteador de traje"
El núcleo de la argumentación del alcalde se basa en un prejuicio estético y conductual: el agresor no puede ser un "loquito" porque está "bien vestido" y actuó con "seguridad". Esta premisa carece de cualquier rigor científico. La salud mental no tiene un código de vestimenta, y la "seguridad" con la que el sujeto movió macetas y rompió piedras es, bajo cualquier análisis objetivo, la consecuencia directa de una omisión de vigilancia, no necesariamente una prueba de entrenamiento táctico.
El alcalde incurre en una contradicción semántica: utiliza el término despectivo "loquito" para luego intentar elevar al perpetrador al rango de "agente político" enviado por sus adversarios. Esta narrativa busca un fin muy específico: externalizar la culpa. Si el ataque es obra de una conspiración, la falla ya no es de la administración que dejó las puertas abiertas, sino de la "maldad" de los rivales.
El vacío como evidencia
Resulta revelador el intercambio con los periodistas cuando señalan que, en los puntos donde tradicionalmente hay dos policías, ese día no había nadie. La respuesta del alcalde es eludir la falla sistémica —como la decisión de retirar el arco detector de metales— para centrarse en la "falta de iniciativa" de los elementos operativos.
Castigar al policía de base por no cuestionar a alguien que "se siente seguro" es ignorar que la seguridad institucional se basa en protocolos fijos, no en la interpretación subjetiva del lenguaje corporal de los visitantes. Si un ciudadano puede entrar al corazón del gobierno, mover mobiliario y destruir patrimonio durante minutos sin ser interrumpido, el problema no es la "seguridad" del atacante, sino la orfandad de la autoridad en el recinto.
El punto más crítico de la editorial reside en la ligereza con la que el alcalde valida el testimonio del agresor. Según Ramírez Sánchez, el sujeto invocó a Dios y mencionó a un partido político. En cualquier investigación seria, un discurso que mezcla justicia divina con filiaciones partidistas en medio de un acto vandálico sería tratado como un síntoma, no como una confesión.
Sin embargo, el alcalde elige "comprar" la parte de la declaración que le permite señalar a la oposición, mientras ignora el evidente carácter errático del acto. Es un sesgo de confirmación peligroso: se toma lo que sirve para el discurso político y se descarta el resto como "detalles informativos".
Celaya enfrenta desafíos de seguridad que no admiten narrativas de ficción. La "tríada de la resistencia" que ha defendido la participación ciudadana y los consejos directivos —el Obispo, el sector empresarial y la oposición en el Cabildo— encuentra en este incidente una validación involuntaria de sus temores: un gobierno que se encierra en su propia narrativa corre el riesgo de perder el pulso de la realidad.
Gobernar bien, como citaba el obispo Aguilar Ledesma, es un equilibrio. El alcalde Ramírez Sánchez ha roto ese equilibrio al preferir la teoría de la conspiración sobre el reconocimiento de la negligencia administrativa. Un Palacio Municipal vulnerable es el síntoma de un gobierno que, al intentar volar con una sola ala —la de la retórica política—, ha descuidado el ala de la eficacia institucional. El "loquito" no rompió solo una fuente; rompió el espejismo de una seguridad que, hoy queda claro, solo existía en el discurso.
El cuento de siempre, echarle la culpa a los medios de comunicación: El Hijo del Llanero
"Aunque el responsable fue detenido en el lugar, el presidente municipal consideró que este tipo de hechos no son casualidad y responsabilizó a PRI, PAN, Movimiento Ciudadano y a ciertos espacios informativos de generar tensión política en el municipio. Según explicó, Celaya se ha convertido en un “bastión” que todos quieren recuperar, por lo que advirtió que estos actos podrían volverse más frecuentes".
"También afirmó que su gobierno ya está preparado para críticas, ataques mediáticos y actos vandálicos, porque, al parecer, romper una fuente también entra en la estrategia política nacional. Porque claro, nada grita conspiración como un marro y una fuente en Presidencia".
La transcripción de las palabras del alcalde Juan Miguel Ramírez Sánchez, en el análisis del video con los periodistas
Juan Miguel Ramírez Sánchez
Digo que la oposición en lo general puede que esté metida en eso. Primero no es un loquito, y quiero que pongan...
Periodista 1
¿Quién está moviendo...?
Juan Miguel Ramírez Sánchez
Es el loquito que dicen que es el loquito que llegó y pegó.
Periodista 2
¿Pues él tuvo tiempo para mover macetas, presidente?
Juan Miguel Ramírez Sánchez
Tuvo tiempo todo, ¿por qué? Primero por la seguridad, una seguridad que alguien le dio para hacer esto. Y segundo, porque la policía... no creyó... no vio que había un problema.
Entonces, van a tener también los policías problemas, los que, a los niveles, ¿no?
Periodista 2
¿No sería con la actual policía... cayeran en negligencia, presidente?
Juan Miguel Ramírez Sánchez
Yo creo que, como vieron tanta seguridad, entre comillas, en el loquito, entonces los policías tuvieron, este, como que les faltó iniciativa para decir, oye, ¿quién te mandó?, ¿qué estás haciendo? Pero miren, todo lo que todavía va a hacer, eh, para hacer un loquito, ustedes dicen no.
Periodista 1
No estaba tan loquito.
Juan Miguel Ramírez Sánchez
No, no nos vengan a decir que es un loquito. Y si es un loquito, tiene tanta seguridad en lo que está haciendo, porque tiene apoyo de alguien.
Periodista 1
Ahí le preguntan algo, ¿no? Alguien dice algo.
Juan Miguel Ramírez Sánchez
Sí, él dice que está acomodando, y toda la gente... ah, está acomodando.
Periodista 1
Ok.
Juan Miguel Ramírez Sánchez
Pero miren cómo fue traer todas estas cosas.
Periodista 1
Pero mira, alcalde, allá al fondo, aquí en la entrada de las escaleras, no hay nadie, ahí siempre hay dos policías.
Juan Miguel Ramírez Sánchez
Sí, sí, se les dijo que hubo fallas, y obviamente los van a amonestar hoy a los policías, pero, miren, ¿un loquito va a hacer todo eso? Pues, pues hay locos. Con mucha iniciativa.
Periodista 2
Ah, miren, este esquema, no solo los policías, los presidentes, si bien tienen la responsabilidad de resguardar inmuebles y a las personas, también hay personas de oficialía, de caja, no sé qué. Sí, sí, hay mucha gente. ¿Está fallando la comunicación entre el ayuntamiento y la policía?
Juan Miguel Ramírez Sánchez
No, eran las ocho, eran las ocho, eran como las ocho de la mañana, cuando apenas se están entrando los trabajadores.
Periodista 1
¿Es el horario para todos a las ocho?
Juan Miguel Ramírez Sánchez
¿Mandé?
Periodista 1
¿Es el horario para todos a las ocho?
Juan Miguel Ramírez Sánchez
A las ocho es el horario para todos. Entonces la gente está entrando a trabajar la mayoría, entonces ahí falló a la policía, le falló a la policía, le falló también a la gente que está ahí, o sea, le falló a varios. Pero, aquí lo que quiero yo recalcar es que no es un loco, es que es una gente que se siente segura por lo que está haciendo.
Periodista 3
¿Para seguir este inconveniente?
Juan Miguel Ramírez Sánchez
No, no me dijeron eso, a mí nada más me dijeron que cuando me preguntaron dijo que, porque Dios lo había mandado porque, hacer esto porque hay corrupción, y luego le preguntaron que si era de algún partido político, de alguna, o de una asociación, y él dijo esto, él dijo que dio el nombre de un partido, entonces, por él, pero, no lo puedo acusar hasta que no tengamos la información, pero lo cierto es que esto no lo hizo un loquito.
Periodista 3
Acá antes se le preguntaba también al director de policía si hay posibilidad...
Juan Miguel Ramírez Sánchez
Sí, se puede. Nosotros no creemos que deba de estar el arco, el arco.
Periodista 3
Sí, porque creo que el arco es mejor.
Juan Miguel Ramírez Sánchez
Sí, sí, pero, no, si la mayoría quiere, lo ponemos. Esa es una cosa aislada, una cosa donde fallaron, pero no, o sea, dan una serie de hechos para que no falle, la seguridad de la persona, la organización de la persona, todo lo que hizo la persona, pero, por ejemplo, ya cuando rompen la primera piedra, entonces todo el mundo dice, oye, ¿cómo estás rompiendo eso, no? y nadie se mete, ¿no?
Periodista 1
Sí, alguien le dice, ahí llega.
Juan Miguel Ramírez Sánchez
Sí, alguien le dice, alguna gente también de aquí de la presidencia dice, porque trae traje, y a lo mejor es de la presidencia, y la presidencia le dice, ¿qué pasó? y ahí llega la policía, y ya se llega todo, ¿no?
Periodista 1
¿Traía camisa de algo, con algún logo?
Juan Miguel Ramírez Sánchez
No, no traía camisa con un logo, pero está bien vestido,
Periodista 1
¿Parece trabajado?
Juan Miguel Ramírez Sánchez
No, no está mal vestido, y ahí empiezan ya a ver, la policía es la que tiene que actuar primero, y luego ya tiene que actuar la Guardia Nacional.
Periodista 1
¿Qué más les dijo? ¿Qué les está diciendo? Ahí no le informaron nada.
Juan Miguel Ramírez Sánchez
No, no, no le informaron, nada más no informaron eso. Entonces, yo les paso todo el video regularmente, no lo hacemos, se los paso porque, ustedes me van a decir que es un loquito, una gente que no tiene, una gente que tiene seguridad en lo que está haciendo, que tuvo el tiempo, el tiempo disponible, que... #MetroNewsMx
La tesis del Obispo es clara: "Gobernar bien es un equilibrio". Esta frase no es una sugerencia técnica, sino una exigencia ética. Al comparar la relación entre Gobierno y Ciudadanía con las "dos alas" de un ave, el prelado advierte que cualquier intento por "reestructurar" o eliminar los consejos ciudadanos sin ofrecer una alternativa superior, no es un avance, sino un acto de mutilación democrática.
La advertencia de Mons. Aguilar Ledesma -“No quites nada mientras no pongas algo mejor”- resuena como un llamado a la prudencia frente al ímpetu de las nuevas administraciones que, en su afán de innovación, corren el riesgo de desmantelar los puentes de diálogo que han tomado décadas construir.
Lo que otorga un peso específico a las palabras del Obispo no es la investidura política, sino su cimiento en la Doctrina Social de la Iglesia (DSI). Su postura no es una interferencia en los asuntos del César, sino la aplicación del Humanismo Integral a la vida pública.
La postura del Obispo de Celaya no emerge de una simple opinión coyuntural, sino que se sustenta en una sólida arquitectura ética que redefine la relación entre el poder y el ciudadano. En el centro de su argumentación se halla el principio de subsidiaridad, el cual dicta que el Gobierno debe evitar la tentación de absorber funciones que la sociedad organizada ya desempeña con eficacia; bajo esta óptica, defender los consejos ciudadanos es, en esencia, salvaguardar el derecho de la comunidad a la autogestión.
Asimismo, Mons. Aguilar Ledesma enfatiza que la participación no es un acto que se agote en las urnas cada jornada electoral, sino un derecho y un deber permanente que faculta al ciudadano para influir directamente en el destino de su entorno. Para el prelado, el bien común trasciende la mera ejecución de obra pública; se trata de generar un ecosistema donde las asociaciones civiles alcancen su plenitud, entendiendo que, si se silencia la voz ciudadana, el proyecto social se fractura irremediablemente.
Finalmente, este modelo de gobernanza propone una corresponsabilidad social donde el Estado y la comunidad civil dejan de ser rivales para convertirse en socios estratégicos. En este equilibrio, la ciudadanía no solo acompaña, sino que actúa como la guía necesaria para moderar y dar sentido al ejercicio del poder.
La nota periodística pone sobre la mesa una realidad incómoda: el riesgo del vacío institucional cuando se ignora a la sociedad civil. Mons. Aguilar Ledesma no está defendiendo estructuras obsoletas; está defendiendo la dignidad de la participación.
Gobernar Celaya -o cualquier ciudad- requiere la humildad de reconocer que la autoridad no posee el monopolio de la solución a los problemas sociales. El verdadero "buen gobierno" es aquel que potencia a sus ciudadanos, que los escucha y que entiende que la estabilidad de su vuelo depende de que ambas alas, la institucional y la social, batan con la misma fuerza y dirección.
"La política es una de las formas más altas de la caridad, porque busca el bien común." Esta máxima cobra vida en Celaya cuando la Iglesia, desde la DSI, recuerda al Estado su deber de no caminar solo.
El asalto a la participación ciudadana: El frente común por el equilibrio democrático en Celaya
En la historia política de las naciones, y de forma más acentuada en los municipios que aspiran a la modernidad, existe una patología recurrente: la tentación del gobernante de creer que la eficiencia administrativa justifica el aislamiento. Bajo la narrativa de la "limpieza institucional" o la "austeridad", las nuevas administraciones suelen caer en la trampa de considerar a la sociedad organizada como un obstáculo burocrático y no como un aliado estratégico.
Hoy, Celaya se encuentra en una encrucijada que trasciende la simple administración de servicios públicos. La advertencia es coral y contundente. Desde la rueda de prensa de la Catedral hasta las cámaras empresariales y las curules del Ayuntamiento, surge un grito unísono frente a lo que se perfila como un "asalto" a los mecanismos de participación ciudadana.
Las tres coincidencias en el llamado: Iglesia, empresa y cabildo
Lo que estamos presenciando en este abril de 2026 no es una queja aislada, sino una convergencia de sectores que rara vez coinciden con tal vehemencia. La preocupación por el desmantelamiento de los consejos directivos en instancias descentralizadas ha unido a tres figuras clave que representan la brújula moral, el motor económico y la vigilancia de los derechos humanos en el municipio.
El Obispo de Celaya ha sentado las bases filosóficas de esta resistencia. Su tesis es de una sencillez aplastante pero de una profundidad ética ineludible: "Gobernar bien es un equilibrio" La Iglesia recuerda al gobernante que la soberanía no se entrega como un cheque en blanco en las urnas; la soberanía se comparte día con día a través de la participación.
Desde el sector productivo, Jorge Gámez Campos, el presidente del Consejo Coordinador Empresarial (CCE) de Celaya (https://www.metronewsmx.com/2026/04/juan-miguel-ramirez-sanchez-y-el.html ) ha manifestado una preocupación pragmática pero igualmente profunda. El sector empresarial entiende que la certidumbre jurídica y la transparencia dependen de que existan ojos ciudadanos en las decisiones de gobierno. La eliminación o el debilitamiento de los consejos directivos en organismos descentralizados no solo vulnera la transparencia, sino que desincentiva la inversión y la corresponsabilidad. Para Gámez Campos, el asalto a estos espacios es un retroceso hacia un modelo de gestión centralista que Celaya ya debería haber superado.
En el seno del Ayuntamiento, Ma. Isabel Herrejón Arredondo, regidora de la Comisión de Derechos Humanos (https://www.metronewsmx.com/2026/04/juan-miguel-ramirez-sanchez-y-el-asalto.html ) ha puesto el dedo en la llaga legal y ética. Su advertencia sobre el "asalto" a la participación no es una hipérbole. Se trata de la defensa de la dignidad de la persona y del derecho humano a participar en la vida pública. La regidora Herrejón Arredondo encarna la voz de aquellos que ven en la reestructuración administrativa un pretexto para silenciar las críticas y concentrar el poder de decisión en una sola mano.
El texto que circula hoy en Celaya y que desglosa la postura del Obispo no es solo un documento eclesiástico; es un manual de buena política que descansa en cuatro pilares de la DSI:
-Subsidiaridad: Es el dique contra el autoritarismo. Si una comunidad de ciudadanos puede gestionar un área de la vida social, el Estado no debe intervenir más que para apoyarlos. Al atacar a los consejos, el gobierno municipal estaría violando este principio, asumiendo funciones que pertenecen legítimamente a la sociedad organizada.
-Participación como deber y derecho: La democracia se oxigena con la voz de la gente. Eliminar los consejos es asfixiar este flujo de oxígeno, convirtiendo al ciudadano en un espectador pasivo de su propia historia.
-Bien común: No se trata solo de construir puentes de concreto o pavimentar calles; el bien común es la construcción de un tejido social fuerte. Sin la interlocución con los sectores, el bien común se degrada a "interés de partido".
-Corresponsabilidad social: El gobernante no es el dueño de la ciudad, es su servidor. La corresponsabilidad implica que el éxito de una administración depende de su capacidad para ser guiada por la ciudadanía.
Gobernar Celaya en 2026 requiere la humildad de reconocer que la autoridad no posee el monopolio de las soluciones. Cuando el Obispo, el líder empresarial y la regidora coinciden en señalar el peligro de "acabar con los consejos", están advirtiendo sobre la creación de un vacío institucional.
Un gobierno que camina solo es un gobierno que se pierde. Un ave que intenta volar con una sola ala —la de la autoridad— solo puede girar en círculos sobre sí misma hasta caer. El asalto a la participación ciudadana no solo es un error político; es una traición al espíritu de una sociedad que ha demostrado, una y otra vez, ser más resiliente y sabia que sus coyunturas administrativas.
La política, como bien recuerda la DSI citando a los pontífices, es una de las formas más altas de la caridad porque busca el bien común. Pero la caridad no se impone; se dialoga. El reto para la actual administración es decidir si quiere pasar a la historia como el gobierno que construyó un futuro con la gente, o como aquel que, en nombre de una supuesta "eficiencia", mutiló la capacidad de los celayenses de participar en la construcción de su propio destino.
Celaya no necesita una guía autoritaria; necesita un equilibrio democrático. La moneda está en el aire, pero la voz del pueblo, la empresa y la fe ya han hablado: la persona debe seguir siendo el centro. #MetroNewsMx
-El desmantelamiento de los consejos ciudadanos es un síntoma de autoritarismo y un riesgo para la gobernabilidad.
-La exclusión de cámaras empresariales y universidades rompe el equilibrio técnico necesario para el desarrollo local.
-La propuesta de Juan Miguel Ramírez Sánchez prioriza el control político sobre la transparencia y la planeación estratégica.
La administración municipal de Celaya, encabezada por Juan Miguel Ramírez Sánchez, ha planteado una ruta crítica que, bajo el eufemismo de la "modernización administrativa", encubre un retroceso democrático alarmante: la eliminación de los consejos ciudadanos. Esta intención no es un hecho aislado, sino que se manifiesta como una respuesta de control político frente a los cuestionamientos de sectores técnicos y productivos. Recientemente, Jorge Gámez Campos, presidente del Consejo Coordinador Empresarial (CCE), subrayó la importancia de la participación organizada como contrapeso a la gestión pública, una visión que choca frontalmente con la tendencia centralista del actual gobierno municipal. (https://www.metronewsmx.com/2026/04/juan-miguel-ramirez-sanchez-y-el.html )
Históricamente, los consejos ciudadanos en México surgieron como una conquista de la sociedad civil para evitar que las decisiones de planeación, vivienda y cultura fueran sujetas a los caprichos trienales de los alcaldes en turno. En Celaya, organismos como el Instituto Municipal de Investigación, Planeación y Estadística (IMIPE) o el Instituto Municipal de Vivienda (IMUVI) han operado bajo un esquema donde la academia, los colegios de profesionistas y el sector empresarial aportan un sustento técnico que los funcionarios de confianza —muchas veces impuestos por compromisos políticos— no poseen.
La regidora Ma. Isabel Herrejón Arredondo ha sido enfática al señalar que "la eficiencia no debe ser sinónimo de centralización". El argumento oficialista de que estos consejos entorpecen la operatividad administrativa carece de rigor legal y social. Según la normativa del Estado de Guanajuato, la participación ciudadana es un derecho humano y un principio rector de la administración pública. Intentar legislar o modificar reglamentos para disolver estos espacios sin realizar mesas de trabajo, sin convocar a especialistas y sin un análisis de impacto previo, constituye no solo un error político, sino una transgresión al espíritu de la gobernanza.
El impacto comunitario de esta decisión es profundo. Al eliminar la vigilancia ciudadana en el Patronato de la Feria o en las áreas de Turismo, se abre la puerta a la opacidad en el manejo de recursos y a la pérdida de continuidad en proyectos de largo plazo. Celaya atraviesa una crisis de seguridad y desarrollo que requiere, más que nunca, de instituciones fuertes y no de decisiones unilaterales tomadas desde el aislamiento del despacho presidencial.
Las declaraciones de la regidora Herrejón Arredondo, sumadas a la postura crítica de Gámez Campos, dejan al descubierto una contradicción fundamental en la narrativa del Ayuntamiento: mientras se pregona un "gobierno del pueblo", se ejecutan acciones para silenciar a los sectores que representan la memoria técnica y el dinamismo económico de la ciudad. Gobernar no es mandar; es construir consensos. Desaparecer los consejos es admitir que la crítica incomoda al poder y que la transparencia es vista como un obstáculo.
En conclusión, la propuesta de Juan Miguel Ramírez Sánchez representa un riesgo de retroceso institucional que Celaya no puede permitirse. La democracia se mide por la apertura de sus espacios, no por la capacidad del gobernante para concentrar funciones. Si hay deficiencias en los consejos, el camino es el fortalecimiento y la fiscalización, no la amputación de la voz ciudadana. Un gobierno que teme ser observado es un gobierno que se aleja de la legitimidad que le otorgó el voto.
El texto de la declaración de la regidora Ma. Isabel Herrejón Arredondo
"Como regidora del Ayuntamiento de Celaya, expreso mi preocupación ante la propuesta de eliminar los consejos ciudadanos, impulsada por el presidente municipal Juan Miguel Ramírez Sánchez.
La desaparición de estos órganos no representa modernización, sino un retroceso en la vida democrática del municipio. Los consejos ciudadanos son mecanismos fundamentales de participación social, transparencia y toma de decisiones con sustento técnico".
"En instancias como el Instituto Municipal de Investigación, Planeación y Estadística (IMIPE), el Instituto Municipal de Vivienda (IMUVI), el área de Turismo y el Patronato de la Feria, estos consejos están integrados por representantes del sector social, empresarial, universidades, colonias y diversos sectores ciudadanos, y han garantizado continuidad, visión estratégica y vigilancia en el ejercicio público. Eliminarlos debilita la calidad de las decisiones y compromete el desarrollo a largo plazo de Celaya".
"Si bien es válido revisar la eficiencia administrativa, esto no puede hacerse a costa de concentrar el poder ni de excluir la participación ciudadana. La eficiencia no debe ser sinónimo de centralización.
Es importante señalar que una decisión de esta magnitud requiere diálogo previo. No se realizaron mesas de trabajo, no se convocó a los consejos ciudadanos ni se escuchó a los distintos sectores involucrados".
"Por ello, considero que no se pueden impulsar modificaciones a reglamentos sin tomar en cuenta la participación ciudadana".
"Hago un llamado a que este tema se analice con apertura, mediante mesas técnicas y con la inclusión de especialistas y ciudadanía. Celaya necesita instituciones fuertes y participación activa. Los consejos ciudadanos no deben desaparecer, deben fortalecerse".
"Gobernar no es decidir de manera unilateral. Gobernar es escuchar, construir y respetar la participación ciudadana".
"No podemos permitir que, bajo el argumento de “eficiencia”, se concentre el poder y se debiliten los espacios de participación".
"Por eso lo digo con claridad: desaparecer los consejos ciudadanos es un error. Si hay áreas de mejora, se corrigen. Pero lo que no se puede hacer es eliminarlos sin diálogo, sin análisis y sin responsabilidad".
"Dicen que este es un gobierno del pueblo, pero Celaya no puede ni debe construirse sin la voz de su gente".
-Justicia social sobre burocracia: el Ayuntamiento anula el cobro de 8,500 pesos y garantiza el agua gratis para La Concepción.
-Dictamen del Cabildo evidencia fallas en la gestión de Daniel Nieto; le recordaron con hechos que la Secretaría no manda, sino que obedece dictámenes.
-Con la Constitución en la mano, la regidora Ma. Isabel Herrejón Arredondo le da una cátedra de derecho humano al agua y fijan plazo "fatal" al Secretario para el 22 de abril.
El despertar del Cabildo frente a la omisión
La política, cuando se ejerce con rigor, no admite evasivas. La reciente postura de la regidora Ma. Isabel Herrejón Arredondo, respaldada por acuerdos de las comisiones de Hacienda y Agua, no es solo un anuncio de obra pública; es una contrarréplica demoledora a la narrativa que el Secretario del Ayuntamiento, Daniel Nieto, intentó sostener apenas días atrás: "Daniel Nieto replica: "No evadimos, resolvemos el colapso que otros heredaron" (https://www.metronewsmx.com/2026/03/daniel-nieto-replica-no-evadimos.html )
Mientras Nieto se escudaba en el "no evadimos" para justificar la parálisis o la posible carga económica a los ciudadanos, las comisiones del H. Ayuntamiento le han propinado un golpe de realidad jurídica. Al citar los artículos 4º y 115º Constitucionales, el mensaje para el Secretario es fulminante: el agua no es una gestión administrativa sujeta a su voluntad, es una obligación del Estado. Trasladar una cuota de 8,500 pesos a familias de escasos recursos en La Concepción no solo era desproporcionado, sería un atropello legal que la Secretaría del Ayuntamiento parecía ignorar o, peor aún, tolerar por inercia.
¿Inexperiencia o soberbia funcional?
El texto de la regidora Herrejón deja al descubierto un asomo de inexperiencia alarmante en la oficina de Daniel Nieto. En la administración pública, el Secretario del Ayuntamiento es el brazo ejecutor y el hilo conductor con el cuerpo colegiado, no un ente autónomo.
Al subrayar que el Ayuntamiento es un "órgano colegiado" y que "no se pueden tomar decisiones unilaterales", la regidora le recuerda a Nieto su lugar en la jerarquía: la Secretaría está para instrumentar lo que los representantes populares deciden, no para poner "trabas" ni actuar como si el gobierno municipal fuera un sistema presidencialista en miniatura (https://www.metronewsmx.com/2025/01/el-secretario-del-cabildo-esta-para.html ). La necesidad de emitir un dictamen que "instruya" a la Secretaría a hacer su trabajo básico (análisis técnico y jurídico) evidencia que, de no haber sido por la presión de los regidores, la solución seguiría durmiendo el sueño de los justos en algún escritorio.
El reloj político: 22 de abril
La postura defendida en la 'réplica' de Nieto ha sido contrastada con la gestión presupuestal del Cabildo. Los 3 millones de pesos que el municipio absorberá al 100% son la prueba de que, cuando hay voluntad política, los "esquemas de apoyo" que Nieto mencionaba de forma ambigua se vuelven realidades concretas. "Como autoridad, debemos garantizar este derecho, no convertirlo en una carga para las familias", cita la misma regidora Herrejón.
Esta resolución anula la postura defensiva del Secretario. El funcionario deberá presentar resultados técnicos el 22 de abril. Ese día, Daniel Nieto no tendrá espacio para alegatos de carácter personal ni argumentarle a los periodistas que están publicando "notas tendenciosas"; tendrá que presentar resultados técnicos en coordinación con JUMAPA.
En conclusión, el Cabildo de Celaya toma el control del timón. La nota de la regidora Herrejón no solo resuelve el problema del pozo en La Concepción, sino que le da una cátedra de Derecho Constitucional y humildad administrativa a un Secretario que, pese a su postura de 'no evasión', el proceso administrativo del Cabildo evidenció omisiones técnicas en su oficina. El mensaje es claro: en Celaya, el Cabildo manda y el Secretario acata.
El comunicado de la regidora Herrejón a los medios
"Me da mucho gusto informar que se logró el objetivo principal: la comunidad de La Concepción no tendrá que realizar ninguna aportación económica. Esto representa un acto de justicia social, considerando que son aproximadamente 600 habitantes en 211 viviendas, para quienes era totalmente desproporcionado cubrir una cuota de 8,500 pesos".
"Se aprobó un dictamen mediante el cual se instruye a la Secretaría del Ayuntamiento a realizar las gestiones necesarias para llevar a cabo un análisis integral: técnico, jurídico, administrativo y financiero del proyecto del pozo. Este análisis será presentado ante la Comisión de Hacienda con el objetivo de gestionar un recurso cercano a los 3 millones de pesos, buscando que la obra sea cubierta al 100% por el municipio".
"Asimismo, la Secretaría del Ayuntamiento emitirá un oficio dirigido al Presidente Municipal, con copia a todos los integrantes del Ayuntamiento para su conocimiento. En la Comisión de Hacienda se generaron tres acuerdos importantes: la elaboración de un estudio técnico, la revisión con Tesorería sobre la suficiencia presupuestal y la realización de un diagnóstico técnico del pozo en coordinación con JUMAPA. También se dará seguimiento puntual al equipamiento para la construcción del pozo, mismo que será presentado el próximo 22 de abril en la Comisión de Hacienda".
"Es importante señalar que no se trata solo de una decisión administrativa, sino de una obligación constitucional. El artículo 4º reconoce el derecho humano al agua, estableciendo que toda persona debe tener acceso suficiente, salubre y asequible. Por su parte, el artículo 115 establece que la prestación del servicio de agua potable es responsabilidad directa del municipio. Por ello, no era viable ni justo trasladar esta carga económica a la comunidad; como autoridad, debemos garantizar este derecho, no convertirlo en una carga para las familias".
"También es fundamental recordar que el Ayuntamiento es un órgano colegiado, integrado por síndicos y regidores, donde todas y todos tenemos voz y voto. No se pueden tomar decisiones unilaterales. En este caso, se ha privilegiado el diálogo, el análisis y, sobre todo, escuchar a la ciudadanía para encontrar soluciones reales".
"Nuestro compromiso es claro: estamos para ayudar, escuchar y resolver, no para poner trabas. Agradezco a los integrantes de la Comisión de Agua y de la Comisión de Hacienda por su disposición para avanzar en este tema tan importante. A la comunidad, decirle que no están solos; cuando trabajamos en equipo, sí se pueden lograr las cosas".
¿El escrito de Herrejón es una contrarréplica al secretario del Ayuntamiento?
Tras analizar la réplica de Daniel Nieto Martínez, publicada por Metro News el 18 de marzo de 2026 (https://www.metronewsmx.com/2026/03/daniel-nieto-replica-no-evadimos.html ) y ver el escrito enviado por la regidora Ma. Isabel Herrejón el día de ayer a este mismo medio, se evidencia que hay una contrarréplica al funcionario municipal, a quien por enésima vez, le están recordando que él es un empleado del Ayuntamiento y que de hecho él no es parte del Cabildo. Herrejón ya le volvió a marcar la línea. El mensaje es: "Eres un subordinado del Ayuntamiento".( https://www.metronewsmx.com/2025/01/el-secretario-del-cabildo-esta-para.html )
Tras un análisis minucioso de ambos textos, se detecta una tensión institucional evidente. El escrito de la regidora Ma. Isabel Herrejón funciona como una contrarréplica táctica, aunque en las formas pretenda presentarse como un informe de logros.
Los puntos de contraste y las "respuestas invisibles" que la regidora lanza contra los argumentos del Secretario Daniel Nieto.
Primero, la responsabilidad técnica vs. justicia social
-Postura de Nieto: Se enfoca en el pasado (la "herencia maldita") y en los obstáculos técnicos (riesgo de colapso, falta de predio, impedimentos legales). Su narrativa es de justificación.
-Postura de Herrejón: Ignora el diagnóstico técnico del pasado para centrarse en el "acto de justicia social". Mientras Nieto explica por qué es difícil avanzar, ella anuncia que el objetivo ya se logró: la comunidad no pagará un solo peso. Esto desarticula el argumento de Nieto de que el proceso es lento por causas ajenas, sugiriendo que lo que faltaba era voluntad política y no solo viabilidad técnica.
Segundo, el suministro de agua -pipas vs. solución de fondo-
-Postura de Nieto: Presenta un conteo detallado de viajes de pipas -481 viajes- para demostrar presencia. Para él, las pipas son la prueba de que "no hay evasión".
-Postura de Herrejón: Desplaza el foco de las pipas hacia el presupuesto de 3 millones de pesos. Al mencionar que se busca cubrir la obra al 100%, tácitamente señala que el suministro paliativo (pipas) es insuficiente frente a la obligación constitucional de una infraestructura propia.
Tercero, la "instrucción" a la Secretaría -jerarquía y control-
Este es el punto más fuerte de la contrarréplica:
-Nieto habla desde la autonomía de su Secretaría -"Nosotros resolvemos", "Esta Secretaría ha garantizado"-.
-Herrejón le recuerda su lugar en el organigrama municipal al informar que se aprobó un dictamen donde "se instruye a la Secretaría del Ayuntamiento" a realizar los análisis. Es un golpe de autoridad: ella posiciona al Ayuntamiento -órgano colegiado- como el jefe que ordena, y a la Secretaría de Nieto como la oficina que debe ejecutar y entregar cuentas el 22 de abril. esta es una de las muchas veces que Herrejón le recuerda a Daniel Nieto Martínez -quien ya ha sido cuestionado en su actuar por parte de la ciudadanía- que él es a quien se le instruye y no quien instruye al Cabildo. (https://www.metronewsmx.com/2025/01/el-secretario-del-cabildo-esta-para.html )
Cuarto, la crítica a la unilateralidad vs. colegiado
-Nieto utiliza la primera persona del plural -"nosotros"- de forma que parece referirse solo a su equipo de trabajo.
-Herrejón lanza una frase directa: "No se pueden tomar decisiones unilaterales". Al recordar que el Ayuntamiento es un órgano colegiado donde "todas y todos tenemos voz y voto", está acusando directamente a Nieto de haber intentado gestionar el conflicto de forma aislada o ejecutiva, sin pasar por las comisiones que ella integra.
Y quinto, ¿Es una contrarréplica directa o táctica?
Es una contrarréplica táctica de manual. No menciona el nombre de Daniel Nieto -para no darle nivel de interlocutor directo en su éxito-, pero rebate cada uno de sus puntos.
El primero, contra la "evasión institucional": Nieto dice que no evade; Herrejón dice que resolver es una "obligación constitucional" -insinuando que cumplirla no es una medalla, es un deber-.
El segundo, contra el "diagnóstico técnico": Nieto dice que no hay predio; Herrejón pone fecha -22 de abril- para presentar el equipamiento, forzando la marcha administrativa.
Y tercero, contra el "costo político": Nieto acusa a otros de "sacar raja política"; Herrejón se apropia del resultado -"se logró el objetivo principal"- y agradece a las comisiones, dejando fuera de la lista de agradecimientos a la Secretaría del Ayuntamiento. Con ello, Herrejón evidencia que dicha dependencia, desde un principio, habría mostrado una incapacidad de gestión o falta de efectividad para resolver de manera eficiente el problema del agua a los ciudadanos de La Concepción, tarea que finalmente tuvo que ser impulsada desde el cuerpo de regidores.
El escrito de la regidora es una corrección pública al Secretario. Mientras Nieto intenta cerrar el tema justificándose con las fallas del pasado y el envío de pipas, Herrejón lo reabre desde la soberanía del Ayuntamiento, imponiéndole plazos, tareas técnicas y recordándole que la Secretaría está supeditada a las decisiones del cuerpo de regidores y síndicos... no a ocurrencias. #MetroNewsMx
-La ciudadanía percibiría un "halconeo institucional" donde las patrullas operan como visores de ingresos para la red de extorsión.
-Mientras la policía reporta una baja del 80% en delitos, el comercio local denuncia un asedio silencioso que asfixia la economía.
-El fenómeno de los "Fedepales" en las FSPE profundiza la crisis de legitimidad; el uniforme ya no inspira paz, sino incertidumbre.
-Datos oficiales: el Escuadrón Antiextorsión evitó el flujo de 87.8 millones de pesos hacia el crimen entre 2024 y 2026.
-La Avenida El Sauz, Naranjos y San Juanico se convierten en el epicentro de la desconfianza ante el patrullaje estático y persecutorio.
-Autoridades descartan nexos entre asesinatos y extorsión, contradiciendo el testimonio directo de vecinos y víctimas colaterales.
-Junio de 2025 marcó un hito operativo con 12.4 millones de pesos rescatados de manos delictivas por la línea "800 te cuido".
-La brecha digital: comentarios ciudadanos de redes sociales como "El Hijo del Llanerito" expondrían la realidad que el discurso oficial intenta matizar.
-El secuestro virtual sigue latente: 88 casos atendidos revelan la mutación constante de las tácticas de presión delictiva.
-La seguridad en Celaya requiere más que patrullas; demandaría una purga institucional para recuperar el recurso más escaso: confianza.
-Reporte del 11 de febrero de 2026: 16,922 delitos cometidos en 2025... y aumentando
La seguridad pública no se mide solo con estadísticas de criminalidad, sino con el sentimiento de quien abre la cortina de su negocio cada mañana. En Celaya, ese sentimiento ha mutado de la esperanza al miedo sistémico. El pasado 9 de abril de 2026, una publicación del medio digital "El Hijo del Llanerito" actuó como un termómetro social que desnudó una realidad inquietante: en las colonias Naranjos y San Juanico, la presencia de las Fuerzas de Seguridad Pública del Estado (FSPE) no es recibida como un alivio, sino como una señal de alerta.
La pregunta lanzada por el medio fue directa: “Desde hace semanas se observan patrullas de FSPE en negocios... ¿A ustedes les da más tranquilidad o les genera preocupación?”*. La respuesta de la ciudadanía no solo fue masiva, sino que reveló una fractura profunda entre las instituciones y la sociedad civil.
¿El "halconeo" institucional?: La mayor sospecha
El análisis de los datos generados por la interacción ciudadana en la fanpage de "El Hijo del Llanerito" arroja una conclusión devastadora: el 80% de la población percibe a los elementos policiacos no como protectores, sino como entes de observación para fines delictivos. La teoría del "halconeo con placa" dominaría la narrativa popular. Los ciudadanos argumentan que la vigilancia estática frente a carnicerías, Oxxos y otros comercios no busca inhibir el delito, sino cuantificar los ingresos de los locatarios. Según el sentir de los usuarios, esta información —fotos y videos incluidos— serviría supuestamente para alimentar redes de extorsión, ya sea de manera directa o mediante la filtración de datos a terceros.
Un punto crítico en el análisis editorial es la recurrente mención de los llamados "Fedepales". Existe una percepción generalizada de que elementos de la antigua Policía Federal y exmunicipales liquidados han sido absorbidos por las FSPE. Para el celayense de a pie, este cambio de uniforme no ha significado una mejora en la conducta, sino el traslado de viejas mañas al ámbito estatal. La sombra de la corrupción y el "cobro de piso" acompaña al rótulo de las patrullas en cada esquina de la Avenida El Sauz o San Nicolás de Parra.
La discriminación de datos: Realidad vs discurso
Para entender qué percibe la población, es necesario diseccionar los ejes de la conversación plasmados en las redes sociales de "El Hijo del Llanerito" y contrastarlos con las posturas oficiales.
-Invasión de la privacidad y acoso: Ciudadanos reportan que el patrullaje ha dejado de ser preventivo para volverse persecutorio. Testimonios indican que las patrullas circulan a baja velocidad frente a domicilios particulares, forzando a las familias a refugiarse.
-La paradoja de la vigilancia: Existe un sector minoritario que cuestiona la inconformidad social, señalando que "nada le embona" a la ciudadanía. Sin embargo, la conclusión mayoritaria es que la vigilancia es "selectiva y cosmética", centrada en puntos de venta específicos y no en patrullaje dinámico contra el crimen organizado.
-La contradicción oficial: Mientras directivos de la policía aseguran que los delitos de extorsión han bajado un 80%, el alcalde ha tenido que solicitar desde diciembre ayuda urgente al Estado para combatir este mismo flagelo. Esta disonancia cognitiva entre el mando operativo y el mando político genera un vacío de autoridad que el ciudadano llena con desconfianza.
-Las
Extorsión en Guanajuato: El botín que no fue
En el complejo tablero de la seguridad pública en Guanajuato, las cifras suelen ser el termómetro más implacable de la realidad. Los datos operativos, -obtenidos por Metro News- de la Secretaría de Seguridad y Paz, correspondientes al periodo del 26 de septiembre de 2024 al 31 de marzo de 2026, arrojan una numeralia que trasciende el frío registro administrativo para convertirse en un indicador de resistencia civil y eficacia institucional: 87 millones 857 mil 348 pesos. Esta es la cifra exacta del flujo económico que el Escuadrón Antiextorsión ha logrado arrebatar a las estructuras criminales mediante la intervención oportuna.
El análisis acucioso de estos datos revela una estrategia que descansa en la participación ciudadana. De los 1,948 asuntos atendidos, la abrumadora mayoría —1,510 llamadas— se realizaron a través de la línea "800 te cuido". Este dato no es menor; refleja que, ante el asedio del crimen, la población está encontrando canales de respuesta que superan la parálisis del miedo. Asimismo, la cifra de 321 casos de investigación por extorsión y la formalización de 150 carpetas ante la Fiscalía General del Estado (FGEGTO) evidencian un esfuerzo por judicializar un delito que, históricamente, ha navegado en las aguas de la impunidad y la cifra negra.
Un ángulo crítico de este informe es el comportamiento mensual del "monto evitado". Tras un inicio moderado a finales de 2024, el 2025 registró picos de alta eficacia operativa. Destaca junio de 2025, donde se frenó el pago de 12 millones 476 mil 80 pesos, seguido de marzo de 2025 con 11.5 millones y marzo de 2026 con 9.6 millones. Estas fluctuaciones sugieren tanto la persistencia de las bandas delictivas como la capacidad de reacción del Escuadrón frente a oleadas de ataques, particularmente en la modalidad de secuestro virtual, donde se reportan 88 casos atendidos y 35 de ellos resueltos con éxito total.
Para la ciudadanía, esta información representa algo trascendente: la evidencia de que la denuncia no es un acto en vano. Desde una perspectiva editorial, basada en la visión general del contexto de inseguridad que impera en el Bajío, estos 87.8 millones de pesos no son solo dinero; son el patrimonio de familias, comerciantes y empresarios que no terminó financiando armas o logística criminal. Sin embargo, el impacto comunitario será pleno solo cuando la prevención logre reducir el número de intentos. Mientras tanto, la estadística judicial de 55 personas localizadas y la operatividad del Escuadrón ofrecen un respiro necesario, aunque insuficiente, en la larga batalla por recuperar la paz social en la entidad.
La desconfianza no es gratuita. El ciudadano observa que, tras la muerte de un locatario que presuntamente se negó a pagar la "cuota", las patrullas se estacionan en negocios aledaños. Para la autoridad, es protección; para el comerciante sobreviviente, es un recordatorio de que el Estado solo llega para observar el inventario de la tragedia.
Análisis profundo: ¿Hacia dónde vamos?
Lo observado en esta muestra de opinión pública no es un incidente aislado, sino una crisis de legitimidad. Cuando la policía genera el mismo estrés postraumático que el delincuente, la estrategia de seguridad ha fallado en su núcleo más básico: la proximidad social.
La población concluye que la presencia policial es, en muchos casos, una simulación o una avanzada de recaudación ilegal. La falta de resultados contundentes contra la extorsión "hormiga" ha hecho que cualquier patrulla estacionada sea vista como un "cobrador" más de la tanda semanal.
Desde una perspectiva editorial objetiva, los 87.8 millones de pesos evitados en el global estatal son un logro técnico loable, pero son insuficientes si no vienen acompañados de una purga interna. El éxito del Escuadrón Antiextorsión en localizar a 55 personas y resolver 35 casos de secuestro virtual demuestra que hay capacidad de inteligencia, pero esta parece no filtrarse hacia los elementos que patrullan las calles de Celaya.
La Cruz Roja Mexicana, Delegación Celaya, llevó a cabo, este domingo 12 de abril, el Pase de Revista correspondiente al mes en curso, en un acto solemne que reafirma el compromiso institucional con los valores de servicio, memoria y unidad.
Para dar inicio al evento, se realizaron los honores correspondientes al Lábaro Patrio y al guión institucional, contando con la destacada participación de la escolta de la Coordinación de Juventud, quienes dieron realce y formalidad a la ceremonia.
Como parte central del acto, la Coordinadora Local de Migración, Rosa Isela Martínez, realizó el pase de revista en memoria del personal caído en cumplimiento de su deber: Cristina del Carmen Camarena Laguna, Juan Rodríguez Corona y J. Jesús Revilla Sánchez, honrando su entrega y legado dentro de la institución.
Posteriormente, el Presidente del Consejo Directivo, Saúl Banda González, llevó a cabo la presentación de los invitados especiales, entre los que se contó con la presencia de consejeros, así como del Director del Instituto de la Juventud de Celaya, José Rentería. Asimismo, se reconoció la participación de voluntarios destacados como Hiram Álvarez de las Rosas y el Dr. Pepe Díaz Barriga.
Durante la ceremonia, los asistentes participaron en el izamiento del guión institucional, fortaleciendo el sentido de pertenencia y compromiso con los principios de la Cruz Roja Mexicana.
En el marco del evento, el Presidente del Consejo Directivo hizo entrega del nombramiento como Coordinadora de Capacitación a la TUM Angélica Juárez, reconociendo su trayectoria y responsabilidad en la formación del personal.
Finalmente, se extendió la invitación a sumarse a la Colecta Local 2026, que en Celaya dará inicio el próximo 21 de abril, y que contará con la presencia del Presidente Municipal, Juan Miguel Ramírez Sánchez. En este contexto, se realizó la entrega oficial de alcancías a las diferentes coordinaciones, con el objetivo de fomentar la participación activa en beneficio de la institución y de la comunidad.
-Germán Arredondo es un referente del arbitraje mundial que en 2020 dignificó el esfuerzo deportivo de Celaya con su ingreso al Salón de la Fama del Deporte de Celaya y también del estado de Guanajuato
-Con 323 juegos en Primera División y gafete FIFA, Germán recorrió 44 países demostrando que el éxito nace de la autodisciplina.
-Su Colegio de Árbitros cumple 12 años formando silbantes con ética, ante la crisis de valores que hoy impera en el sector amateur.
-Arredondo admite con humildad su peor error en 2003, una lección de honestidad que lo separa de quienes gobiernan bajo la mentira.
-Mientras unos sufren el 56% de rechazo de los celayenses, Germán goza del respeto social ganado con esfuerzo real y sin títulos falsificados ni inventarse un pasado
-El anuncio de la salida de Arredondo del SIDEC huele a envidia política contra quien sí posee trayectoria; se evidencia además una persecución política contra quien posee el respeto social que el poder no compra.
-El exárbitro FIFA denuncia que las barras acabaron con el fútbol familiar, exigiendo un retorno urgente a los valores originales.
-Butragueño pidió al celayense Germán para su despedida, validando un prestigio que ningún político cuestionado está en posibilidad de adquirir.
-La autoridad moral no se obtiene por decreto; Germán la tiene por su estudio y sudor.
-Arredondo es el nazareno inmortal del Bajío que hoy vence, con su legado educativo, a la constantemente señalada mediocridad de la administración local, en las redes sociales.
Su trayectoria no es obra de la casualidad, sino de una disciplina que le permitió debutar en 1996 y portar el gafete FIFA con una dignidad que hoy, en tiempos de ligerezas administrativas, parece una reliquia de integridad.
La historia de Germán es un relato de superación que desafía cualquier intento de denostación. Un árbitro que reconoce sus errores con la crudeza con la que él lo hace —como aquel pasaje de 2003 donde admite haber perdido el piso—, posee una calidad humana superior a la de cualquier burócrata que se escuda en mentiras.
Su impacto social es tangible: mientras algunos se dedican a la descalificación desde el poder, (https://www.metronewsmx.com/2026/04/sabe-german-arredondo-que-ya-se-fue.html ) Arredondo se ha dedicado a construir. Su colegio, fundado en 2013, celebró recientemente doce años de existencia, consolidándose como una institución que no se detuvo ni ante la pandemia, formando "nazarenos" bajo un estándar de profesionalismo que el sector amateur tanto necesita.
Resulta irónico que, mientras las encuestas de desaprobación ciudadana castigan a quienes llegan al poder por imposición o falsificaciones de documentos de estudios, el Salón de la Fama del Deporte Celayense abra sus puertas para inmortalizar a Germán. Su ingreso a este recinto de inmortales, junto a figuras como Robinson Castellanos, es el reconocimiento a un esfuerzo que no necesitó de títulos falsificados ni de ataques a instituciones para brillar.
Germán Arredondo llegó a las "grandes bolsas" internacionales porque su preparación fue real, su estudio de las reglas fue constante y su respeto por las personas han sido un eje de su formación personal.
El análisis de su carrera nos obliga a mirar de frente la realidad de nuestra gestión pública. La salida de un profesional de su talla de organismos como el SIDEC, bajo argumentos que intentan ocultar la que parece ser la envidia al mérito, no mancha al deportista, sino que exhibe la pequeñez de quien lo desplaza.
La autoridad moral de Arredondo emana de su capacidad para educar; su colegio no solo enseña la técnica de la diagonal en la cancha, sino el valor de la palabra dada. El respeto que le profesan figuras internacionales como Emilio Butragueño es la moneda de cambio que ningún político cuestionado podrá comprar jamás.
Germán Valentín Arredondo Ramírez es un gigante en un ambiente de hombres que a veces prefieren la sombra del engaño. Su legado como árbitro FIFA y como mentor de juventudes es un faro de lo que significa ser un verdadero celayense por residencia.
Germán opone contra los inexistentes argumentos de su cese y despido, el 100 por ciento de una trayectoria limpia, auditable y de servicio. Hoy, más que nunca, el fútbol y la sociedad del Bajío necesitan de su sencillez, de su "barrio" auténtico, de los orígenes de aquel árbitro "llanero" y de esa rectitud profesional que solo poseen quienes, a base de verdadero estudio y sudor, han conquistado el derecho de ser llamados maestros.
Del llano a la gloria: El ascenso de Germán Arredondo
Eugenio Amézquita Velasco:
Bueno, pues para quienes conocen el fútbol, conocen Celaya, estoy nada más y nada menos junto a un señorón del arbitraje internacional; ya no solamente estamos hablando en Guanajuato: internacional. Nuestro buen amigo Germán Valentín Arredondo Ramírez. Germán, qué placer.
Germán Arredondo:
No, la verdad, al contrario. Me enorgullece estar aquí en su programa, recomendado por mi gran amigo Lalo. De verdad, estar aquí en Pacharelas Aldo's, el lugar de las estrellas hoy. Soy un hombre privilegiado de la vida; aún a once, doce años casi de retirado del sector profesional, que este tipo de entrevistas vengan me hace sentir, pues, que algo hice bueno. Así, algo bueno sigue haciendo para estar aquí con ustedes. Gracias por la invitación.
Eugenio Amézquita Velasco:
No, estamos hablando de un árbitro que empezó de la manera amateur el veintiséis de octubre de mil novecientos ochenta y cuatro. Para mí el mes no se me olvida porque yo soy de un diez; yo nací un dieciséis de octubre, entonces pues el mes, ¿verdad? Y luego también en el mes, en el mismo mes de octubre, pero un día veintiuno de mil novecientos ochenta y nueve, se convierte en árbitro profesional y el seis de septiembre de mil novecientos noventa y seis, ya con gafete de FIFA, nada más y nada menos, ¿no?
Germán Arredondo:
Seis de septiembre del noventa y seis debuto en Primera División —Primera División, perdón— y el veintidós de septiembre de dos mil uno es su primer juego internacional con el gafete internacional en la ciudad de Morelia: el partido Morelia contra América. Y el primer juego internacional, ese es en Centroamérica: Honduras contra Costa Rica, allá en Centroamérica, es correcto.
La verdad es que, ¿qué se siente? Le repito, es una carrera que uno se hace, se forma. Mi padre es árbitro a nivel amateur; él, por sus regaños, por su insistencia, me hace árbitro yo a la edad casi de catorce años. Entonces, hoy tengo que agradecerle mucho a mi padre ese momento que yo no quería; hoy se lo debo de agradecer, que gracias a ese regaño, a esa invitación que él me hace, pues llegué a las Grandes Ligas, como se dice.
Germán Arredondo:
Llegar al sector profesional cuesta mucho trabajo, mucho trabajo. Hay que hacer cursos y ya uno entra al profesional como árbitro de Tercera División —o sea, como asistente de Tercera División— y dar el salto hasta Primera División pues cuesta bastante. Hay que seguirse preparando, capacitándose físicamente, que es lo más importante, teóricamente, y pues estar ascendiendo basado a una disciplina. El arbitraje es una profesión de mucha disciplina; mucha gente dirá que el árbitro nada más llega al campo dos horas antes y se va a su casa. No, un árbitro tiene una disciplina impresionante. Yo le comentaba a mucha gente, y no me dejará mentir aquí mi hija que ella se dio cuenta de eso: los días veinticuatro de Navidad o treinta y uno de Año Nuevo yo no estaba conviviendo con ellos, yo estaba dormido a las diez de la noche porque yo al otro día entrenaba.
Germán Arredondo:
Entonces era difícil, difícil, pero yo quería ser, yo quería ser árbitro profesional, quería llegar a las Grandes Ligas; y solamente esa, la disciplina, era la que me iba a llevar a ese momento, a ese lugar. Entonces, el haber llegado como árbitro profesional de Tercera División pues fue un logro muy grande, pero uno quiere llegar a Primera División. Y ya cuando uno va llegando, acercándose a esa cúspide, ya tiene en mente, pues, si uno llega a Primera División ya tenemos que dar el salto a nivel internacional. Todo es por paso, todo es por paso. Así como de Tercera subí a Segunda, de Segunda a Liga de Ascenso —lo que antes era Primera División A— y después de Primera División A a Primera División. Ya estando en Primera División es hermoso debutar en Primera División, pero uno ya se siente que puede lograr mucho porque ya trae experiencia, credibilidad, conocimientos... físicamente debe de andar uno al cien por ciento y uno le pega a lo que sigue, que es el arbitraje internacional.
Germán Arredondo:
También se da esa oportunidad de haber llegado. Me retiro con unas ganas inmensas de querer seguir, pero desgraciadamente una lesión me retira. Y dentro de todo ese rubro que le estoy diciendo, es hermoso que yo arbitré trescientos veintitrés juegos en Primera División; arbitré sesenta y seis partidos internacionales en cuarenta y cuatro países. O sea, que ha recorrido usted cuarenta y cuatro países, cinco continentes —nada más Australia me imagino—, todo bendito Dios. Y dice el dicho: "y todavía me pagaron eso por ir para allá". Mundiales, dos mundiales: Sub-17 Finlandia, Sub-20 Canadá.
Eugenio Amézquita Velasco:
¿Cuál podría decir Germán Arredondo, como árbitro, cuál fue su juego más difícil? El más duro, el que le costó más trabajo, que le causó más dolores de cabeza... ¿Hay alguno por ahí?
Germán Arredondo:
El que me pudo haber costado también mi carrera arbitral. El que me pudo haber costado, el que yo ya siendo árbitro internacional... o sea, el que uno llega a un nivel donde mucha gente dice "pierde uno el piso" y pues a lo mejor sí lo perdí, o me sentía "Juan Camaney".
Entrevistador:
Se mareó.
Germán Arredondo:
Sí, me mareé, me mareé yo. Fue en el año dos mil tres, yo tenía poco con mi gafete de internacional. Un partido muy conocido que ahorita que lo diga pues la gente lo podrá buscar todavía en Google, "googlearlo", y lo encuentra bien fácil porque es un juego muy conocido. Es un partido Pachuca contra Cruz Azul donde a Paco Palencia le abren la cara. Manuel Vidrio... y en ese tiempo Manuel Vidrio... tuvieron que meterle, ponerle treinta y tres puntadas en su cara; casi, casi le abrieron otra boca. Fue un arbitraje no malo: malísimo. Y sí me pudo haber costado mi carrera. Yo creo que merecido me lo tenía porque fue un arbitraje... casi, casi esa fue la cereza al pastel, fue el último error que cometí en el primer tiempo. Pero ya venía precedido de casi siete errores arbitrales en el juego; desde el primer minuto cometí errores y fue una bola de nieve que nunca la pude quitar, al contrario, se fue haciendo grande al grado que esa fue la cerecita al pastel.
Germán Arredondo:
Afortunadamente, como a los boxeadores les toca la campanita y pues tienen derecho a ir a agarrar aire, igualmente a mí se acabaron los primeros cuarenta y cinco minutos y me tuve que ir al vestidor a ver qué es lo que estaba pasando. La gente de experiencia se arropa, me arropa y me dice: "Germán, tú eres un gran árbitro, por eso lograste ganarte el arbitraje; no te vamos a decir, pero este partido te va a dejar mucha experiencia. Sí te van a castigar, pero tienes que terminar tus últimos cuarenta y cinco minutos de una manera bonita, que la gente olvide este mal momento de cuarenta y cinco minutos y hagas ser un arbitraje bueno". No sé si los jugadores dijeron "pobre cuate, ya déjenlo, ya no le protesten, ya no hagan cosas", pero el segundo tiempo fue totalmente diferente. No hubo error arbitral, terminé el partido bien. Me sancionaron nueve jornadas, nueve jornadas por ese pésimo arbitraje, pero me pudo haber costado mi carrera arbitral y merecido me lo tenía, la verdad, porque el arbitraje debe ser de gente que no tenga errores. No tenga errores porque hay competencia; en ese tiempo habíamos veinte árbitros en Primera División y nada más había nueve juegos, nada más, entonces casi doce árbitros se quedan en la banca.
Germán Arredondo:
Entonces yo no podía estar en un partido si yo tenía errores; yo sabía que iba a ser castigado. Hasta la jornada diez ingreso nuevamente, ya con mucha experiencia. Yo seguía entrenando; a mí no "vete a tu casa a descansar", no: vete a entrenar, capacitarse psicológicamente, ¿por qué te sucedió esto? Todo lo malo deséchalo, todo lo bueno quédate con ello. Y bendito sea el Señor, desde esa época —dos mil tres— hasta mi retiro en el dos mil diez, nunca más volví a tener un arbitraje de esa magnitud. Sí me equivocaba, una falta, pero eran cosas pequeñas, peccata minuta. Pero errores así, que fueron muy, muy vistos... y la verdad no di un arbitraje de calidad. Ese sucedió en el año dos mil tres, juego Pachuca-Cruz Azul. Repito: lo pueden todavía googlear y aparece bien claro, bien claro ese video y ahí está la acción. Este es el partido que yo podría decirle más marcado en mi vida. Tuve muchos partidos difíciles, pero ese sí fue el que yo sentía que me iban a correr.
Eugenio Amézquita Velasco:
No se vayan, estoy nada más y nada menos con un señor árbitro internacional, que su ombligo —y lo digo porque es original y de ahí está— es en Salvatierra: Germán Valentín Arredondo Ramírez. No se vayan.
El celayense que domó los clásicos y sedujo al "Buitre"
Eugenio Amézquita Velasco:
Bueno, estamos de regreso con Germán Valentín Arredondo Ramírez, un señor árbitro internacional guanajuatense, oriundo de Salvatierra, pero que la gente dice que es de Acámbaro, pero bueno, no importa; él es de Guanajuato y de la zona sur del estado. Y habíamos platicado del momento feo, del momento duro; en esta cápsula quiero preguntarle sobre el momento más bonito en su arbitraje de estos años y la escuela, esta escuela que lleva su nombre y que creo es de las mejores —por no decir la mejor— escuela de árbitros profesionales en la zona centro de México y del Bajío. ¿Cuál sería el momento más agradable en su arbitraje, el partido que más recuerde de esos?
Germán Arredondo:
Hay varios, hay varios, y podría ser pues mi debut en Primera División. Claro, ese es el mejor; es cuando uno llega a lo que uno luchó con la ilusión. Voy a Morelia, es fabuloso ese juego; un partido difícil, Morelia contra León, un clásico de aquí de la región. Dos equipos que en ese tiempo estaban atravesando por gran momento y pues es fabuloso, y me va muy bien y eso hace que yo continúe. Allá en el año noventa y seis, el destino me vuelve a dejar en esa ciudad de Morelia en el año dos mil uno, cuando debuto ahora como árbitro internacional, más bien porto mi gafete internacional por primera vez ahí en Morelia, en un partido Morelia contra América. Partido también muy difícil, era en la primera jornada y también este es... puede ser uno de los juegos que aquí lo tengo en la mente.
Germán Arredondo:
Y lógicamente pues el viaje internacional, el que tanto deseas. El salir a Guatemala, uno pensaría que está viajando a Australia porque ya que el vuelo traslada esa frontera uno dice "¡wow!, ya hice algo". Si viajar en el amateur a Moroleón, a Salvatierra, el árbitro se siente soñado, el viajar al extranjero mucho mejor. E ir a Honduras donde pues yo en mi vida pensé viajar, ir a Honduras, que a uno lo reciban como árbitro internacional como a un dios, la verdad. Nos dan todo, nos atienden de maravilla; de FIFA nos tienen un concepto muy, muy hermoso. Entonces viajar allá y ahora sí, como dice, "andar en las grandes bolsas" es bonito; y esos fueron mis tres partidos más hermosos que pude haber tenido por la ilusión de querer llegar.
Germán Arredondo:
Ya estando allí, pues los partidos que arbitro... arbitro tres clásicos del fútbol mexicano América-Chivas; arbitro tres clásicos de Tigres-Monterrey; arbitré dos clásicos de Chivas-Atlas, dos clásicos Chivas-Tecos. Arbitré todos los clásicos que pueden haber en el fútbol mexicano: Cruz Azul-América (dos clásicos), Pumas-América (dos clásicos). El único clásico único que me que arbitré fue León-Celaya en León, una sola vez León-Celaya en León. Aquí en Celaya nunca tuve la fortuna de arbitrar profesionalmente o competitivamente, pero sí arbitré un juego muy emocionante, muy hermoso, en la despedida del señor Emilio Butragueño. Allá en el año noventa y ocho arbitré su partido de despedida, que él me pide para que yo arbitre ese partido.
Germán Arredondo:
Y me pide porque, ahorita como usted lo dijo al inicio, soy de Salvatierra nacido pero soy registrado en Acámbaro, pero toda mi vida lo he hecho en Celaya, en Guanajuato. Y entonces todo el mundo me considera celayense; es más, en las transmisiones decían "el celayense Germán Arredondo". Entonces es eso: que Emilio Butragueño para su despedida no pidió árbitros de por allá, él dijo "a mí que me arbitre el celayense Germán Arredondo". Entonces es hermoso eso. Podrían ser todos esos partidos. A lo mejor cuando viajé a los mundiales Sub-17 y Sub-20 también es hermoso. Por eso le dije: son muchos los que hay, muchos los que hay que me dejaron muchas enseñanzas. Hermoso, maravilloso viajar al extranjero, convivir con mucha gente, culturas, religiones, costumbres, viajes...
Germán Arredondo:
Yo le decía a la gente: nosotros no íbamos a diversión, íbamos a conocer. Cuando teníamos el tiempo libre íbamos a conocer museos, claro, bibliotecas; no íbamos a conocer discotecas. Viaje cultural más bien, más que nada, cuando nos daban permiso los jefes de FIFA para ir para allá. Y pues, lo que sí yo siempre le dije: conocí todos los aeropuertos, todos los hoteles, todos los autobuses. El viajar y llegar a casa como Pedro Infante: "ya llegué vieja, voy vieja", porque nomás era llegar con una maleta y regresarte con la otra maleta porque tenías que viajar. Tenía esa gran fortuna. Yo tengo a mi hija de treinta años, mi hijo el mayor de treinta y un años, mi otro hijo de veintinueve años... yo no los vi crecer. Yo lo digo de broma, no sé si sea verdad, pero yo le digo que yo creo que le decían a su mamá: "¿y este señor quién es?".
Germán Arredondo:
O sea, pues llega y llena el refrigerador, ¿pero quién es? Porque yo no tenía oportunidad de convivir con ellos, era muy difícil porque andaba en la cúspide de mi carrera. Y el dejar eso que a mí me apasionaba y dejar a mi familia... yo podrá decirle a la gente: "qué orgulloso fuiste nada más por ti", pero pues yo tenía que darle un modo de vida a mis hijos bonito y yo sabía que tenía que trabajar; y si dejaba de trabajar pues nunca voy a darle el modo de vida que les di a ellos. Entonces hoy debo estar agradecido. Tengo a mis tres hijos, a mis tres nietos maravillosos —uno de cada hijo— y la verdad me siento un hombre privilegiado de la vida. El arbitraje me dio más de lo que yo creo que yo merecía, que se me pudo haber quitado en ese partido en el dos mil tres.
Germán Arredondo:
Pero me dio oportunidad de convivir siete años más hasta el dos mil diez. En mi retiro, el diez de abril del año dos mil diez fue mi retiro, mi último partido en Primera División; el partido fue Monterrey contra San Luis. Fue el último día que colgué mis tenis a nivel profesional, que guardé el silbato a nivel profesional, que guardé las tarjetas a nivel profesional. La verdad, debo de agradecerle a Dios y a la vida que me haya retirado en ese momento. Sí me deprimí, pero debo agradecerle porque los tiempos de Dios son perfectos. Claro, algo había para mí en un futuro que hoy estoy privilegiadísimo: estoy trabajando en un lugar muy bonito, estoy haciendo lo que tanto me apasiona que es el deporte. Y la verdad, ese arbitraje para mí es maravilloso.
Germán Arredondo:
Las tarjetas que digo porque siempre traigo unas —espero que no se le haya— son las que guardé. Estas ya las traigo aquí para alguien que se las quiera ganar también. Mira, aquí están, son las tarjetas que utilizaba en Primera División. Esas son las tarjetas que traigo ahí; trae todo mi nombre, de dónde soy y todo. Son tarjetas muy, muy bonitas que la gente las guarda de recuerdo. Las voy aquí a enfocar: vean ustedes, trae ahí amonestados de uno y otro equipo, quiénes anotaban los goles... y esta, que es la más fea, esta es la más fea porque es la de expulsión.
Eugenio Amézquita Velasco:
Caramba, no, vamos a tener que alargar un poquito más las cápsulas porque yo les decía que en esto íbamos a platicar de la escuela, pero nos acaba de hablar de lo más hermoso que ha sido para él el fútbol como árbitro. No se vayan, estoy nada más y nada menos con un señorón del fútbol mexicano, el árbitro Germán Valentín Arredondo Ramírez, árbitro internacional celayense. Soy Eugenio Amézquita y esto es Guanajuato Desconocido.
La regla 18 no existe: La cruzada de Germán Arredondo por la cátedra
Eugenio Amézquita Velasco:
Pues estamos de regreso otra vez con Germán Valentín Arredondo Ramírez, señorón del fútbol mexicano, árbitro internacional guanajuatense, páranos desde Celaya, patos de Acámbaro, pues Salvatierra, él es guanajuatense con mucho orgullo. Don Germán, nos brincamos a esta cápsula para hablar, decía que de algo que yo que también es su amor, su escuela, su escuela. ¿Por qué nace esta escuela? ¿Cómo nace?
Germán Arredondo:
Nace porque pues siempre uno tiene esa ilusión, el entrenador tiene pues una ilusión de seguir siendo entrenador, el maestro después a lo mejor poner algún tipo de academia, escuela o algo. Yo en este caso yo veía que el arbitraje en sí de mi pueblo, que es el que más amo, que es Celaya, estaba en un momento muy difícil atravesando con gente que pues sí se preparaba pero pues a libre albedrío. Decido formarlo allá en el año dos mil trece, el colegio dos mil trece, forma un colegio bien fundamentado, nueve años ya entonces. Bien fundamentado donde el colegio pues debe de estar registrado ante federación.
Germán Arredondo:
Aquí en Celaya hay creo que en este en la actualidad seis colegios, eh, es mi colegio es el único que está afiliado o federado a la federación. Entonces son árbitros que los capacito yo, son árbitros que les digo que lo primerito que deben de tener es una buena actitud, que nosotros vendemos un servicio y el servicio si lo ofrecemos mal por lo general no nos lo vuelven a comprar. Entonces este es en ese año, capacitar a a a esos árbitros fue difícil porque íbamos iniciando. Hoy ya es bonito porque la mayoría de los árbitros ya no necesitan que Germán Arredondo atrás de ellos, ya ellos se manejan solitos y tienen mucha experiencia. Pero pero hay hay algo que bueno ahora sí que me disculpen nuestros amigos árbitros.
Germán Arredondo:
Y sobre todo también mi hermano Tomás Amézquita que creo que también es árbitro, bueno fue árbitro y anduve ahí correteando por las canchas y creo que contemporáneo generacional. Sí es de mi generación en aquellos años y estamos hablando más de treinta y tantos años que nos conocemos y por ahí él andaba en otro colegio yo andaba en otro y pues éramos rivales pero pero en el campo ya por acá siempre nos saludamos muy bien. Bueno pero sí me queda a mí claro que digo yo jugué fútbol, no soy no fui nunca pero jugué fútbol pero sí a veces se había la queja: oye ese cuate qué mal arbitraje se aventó y los dos equipos ¿eh? O sea los dos quedaban como como molestos no tanto porque les hubiera dado sino por el ambiente que creó en la cancha.
Eugenio Amézquita Velasco:
Luego la mala imagen, el mal ejemplo, este eh no corren, no se mueven, no buscan sus diagonales pues en la cancha precisamente para estar al momento de la jugada. Eh a veces el árbitro corre más que el mismo futbolista, no no va detrás del balón.
Germán Arredondo:
No, es correcto, está y y es como constante movimiento porque un defensa se puede quedar parado, el árbitro no se puede quedar parado tiene que estar en la jugada aunque y y digo a veces tienen los asistentes, los abanderados, este pero ¿qué pasa cuando un árbitro se porta de esta manera? Este es la falta de capacitación, es la falta de seriedad, es la falta de responsabilidad, de profesionalismo aunque sea un jueguito llanero pero la falta de y sí cobra. ¿Qué pasa cuando sucede este tipo de cosas don don don cuando están cuando están en el sector aficionado? El el árbitro por lo general quiere que le llegue el dinero pero de a gratis, de a gratis. Es más, si quisieran llevárselo a su casa el dinero y no arbitrar pues para ellos sería mucho mejor.
Germán Arredondo:
Y no me no me duele decirlo, no puedo tapar el sol con un dedo, así es la realidad. Acabo de dar un curso en Jerécuaro que agradezco al municipio de Jerécuaro donde hubo un árbitro que me comentan, un árbitro que le dijeron eh mañana acuérdate que tienes que ir a la capacitación de Germán y el árbitro amateur les dijo: no todo lo que él va a decir yo ya lo sé mira tú. Decía yo dije "wow eh qué bueno". Otro árbitro internacional: "qué bueno". Dije "qué bueno". Entonces así como él hay muchos, miles miles que dicen ¿para qué me capacito? Sí yo ya sé. Yo tengo treinta y ocho años de árbitro, diariamente yo agarro un segundo las reglas de juego o me meto al internet para ver qué modificaciones hay en la regla. El árbitro que no está capacitado en la actualidad está mal mal mal.
Germán Arredondo:
Entonces el que el árbitro tenga problemas como lo que usted comenta es porque no se capacitan, sí pero también hay un hay un problema muy fuerte. Si el árbitro no se capacita ¿usted cree que se capacite el espectador, el futbolista, el directivo? Tampoco se capacita a ver el juego. Entonces eh yo creo que si el árbitro tuviera un poquito más de conocimiento de reglas eh reglamentariamente podemos acabar una protesta reglamentariamente porque un árbitro cualquier momento que uno le diga: ¿sabe qué señor la regla me indica la regla dieciocho me indica este hecho o así lo han hecho?, y los jugadores se quedan callados pensando que la regla dieciocho y en el arbitraje no hay regla dieciocho.
Germán Arredondo:
Entonces desconocimiento de regla y jugadores podrían decir: a ver señor con todo respeto si no hay regla dieciocho ¿por qué me dice eso? Pero hay jugadores hay árbitros perdón que dicen eso y el jugador se queda callado y el árbitro lo dice porque tampoco él conoce las reglas de juego entonces eh es fácil engañar a un jugador cuando uno le habla de reglamento pero no se trata de engañar se trata de inculcar y y este a que ellos conozcan las reglas de juego entonces se lo comento es un grave problema a nivel amateur, un problemita muy fuerte porque el árbitro no se capacita. No se capacita porque no quiere estar en un aula tres cuatro horas, ellos quieren arbitrar y mándame el dinero.
Germán Arredondo:
Un árbitro en una en un colegio amateur lo primerito que que cuando le dan la cédula lo primerito que debe de ver es dónde le toca, a qué horas le toca, quiénes son los equipos, y el árbitro lo permito que de es le da la vuelta y a la vuelta trae los dos recibos de de pago a trescientos cincuenta trescientos cincuenta setecientos a todo dar. Y le repito no me duele decirlo pero es la verdad, cuando de primero prepararse para el juego que van y después lo siguiente ya viene por por añadidura, viene de que eh hay jugadores o o entrenadores que llegan y dicen "señor Germán ya le van trescientos pesos más por su gran arbitraje".
Eugenio Amézquita Velasco:
Claro, pero es consecuencia del trabajo ¿no? No porque está esperando que se los den.
Germán Arredondo:
No claro, entonces es bonito. Sí si por ejemplo supongamos que yo soy un árbitro está viendo este esta transmisión este video y dice "oye yo quiero entrar a la escuela del maestro Germán de don de don Germán Valentín Arredondo Ramírez este ¿hay algún número de WhatsApp que lo pueda contactar para inscribirme para pedir informes ¿hay algún número?".
Germán Arredondo:
Sí sí lo tenemos eh eh ahorita se lo comento cuál es, sí les digo un poquito cómo es eh le dije en el año dos mil trece sí recluté árbitros porque necesitaba y se capacitaron árbitros. En la actualidad ahorita el colegio tiene puros árbitros ya capacitados. Quitamos la que tú vente a un colegio y yo te yo te enseño y yo te saco a arbitrar porque las ligas requieren árbitros que ya vayan preparados para eso. Pero sí si hay alguna persona que pueda yo me acerco a él o él se acerca a mí y yo empiezo poco a poco lo podré citar en la casa "vente para acá y platicamos de regla del juego poco a poco pero no en el colegio en sí".
Germán Arredondo:
Aparte la pandemia nos ha obligado a no hacerlo eh de manera presencial lo hacemos de manera ahora virtual pero a los árbitros que yo ya tengo ya los tengo ya sé que ellos ya ya solté al niño ya el niño se se maneja solito ya no hay necesidad de estar frente frente a él para decirle que haga. Entonces esa esa persona que tenga intención de pertenecer al colegio que se llama Colegio de Árbitros Señor Germán Arredondo eh es mi teléfono es 461 5 5617 ahí me marcan si no les contesto un mensajito aparte para saber quiénes sabemos cómo están ahorita las cositas en los teléfonos. Les marco ¿sabe qué quiero pertenecer a su colegio? Yo con todo gusto los asesoro los llamo platicamos y con todo gusto me encantaría eh que mi colegio tuviera en algún momento de la vida un árbitro en primera división.
Germán Arredondo:
Por ahí tenemos dos árbitros que están en el sector profesional ya en tercera división. Tuvimos un árbitro que está estuvo en segunda división eh desgraciadamente una lesión lo margina de estar eh avanzar pero sí me gustaría algún día que esos dos árbitros que ahorita tengo en tercera en próximamente cinco años puedan estar pues ya pisando los talones a los árbitros de primera división me sentiría orgullosísimo de haber formado ese colegio y dos y dos árbitros que hayan estado por allá. Y si no pues tengo cincuenta y tres años de edad a lo mejor cuando tenga ochenta o noventa años por ahí ver a un árbitro ya metido en en las grandes ligas en las grandes bolsas.
Eugenio Amézquita Velasco:
No se vayan estoy con el maestro porque no no encuentro otra palabra el maestro árbitro Germán Valentín Arredondo Ramírez árbitro internacional profesional ya se los dije pues es de Celaya Salvatierra de Acámbaro donde ustedes quieran pero un gran árbitro eso no es ni de aquí ni de allá está. Soy Eugenio Amézquita y están en Guanajuato Desconocido.
Las "barras bravas": El cáncer que dinamitó el futbol familiar
Eugenio Amézquita Velasco:
Vamos a nuestra última cápsula porque don Germán es gente ocupada, don Germán Valentín Arredondo Ramírez, árbitro profesional internacional con gafete de FIFA retirado, pero eso no le quita el gafete, él sigue siendo árbitro desde el corazón. El tema más pesado que hay ahorita es el de la violencia en las canchas, ¿no? Y bueno, a mí me dio la impresión, me da la impresión de que en algunos lugares del país hay gente ajena al fútbol que se mete a los grandes partidos para reventar la plaza, que sea sancionada y si es posible que le quiten la acreditación para jugar en primera división sus equipos, mejor. Esa percepción es la que yo tengo, no sé usted qué me puede decir de esto y además si esto también es consecuencia en algunos casos la violencia de los alegatos por desconocer reglas, por no saber cómo se debe de jugar el fútbol. Gracias maestro.
Germán Arredondo:
Sí, son, yo creo que comparto la misma opinión que usted tiene pero quiero empezar un poquito de que la culpa la han tenido los mismos federativos. Desde que se inventaron las barras en el fútbol mexicano se acabó el espectáculo en la cancha. Las barras son un ejemplo, sabemos de dónde viene, de Sudamérica, de allá hasta el final, y sabemos que ellos lo que vinieron a traernos aquí fueron puros problemas. Aquí debe haber porras de porristas, la típica chiquitibum a la bim bom bam, nada más, ¿no? O las que hacen: denme una R, deme una A, no sé, pero ya lo que ellos van y dicen a la tribuna, que en la tribuna la mayoría son obscenidades, son cosas que no deben de ser, ejemplos muy malos.
Germán Arredondo:
Yo publiqué en las redes sociales que tenemos la costumbre de traer cosas malas. ¿Por qué no agarramos ahora lo que anteriormente nos hizo buenos, regresar a los orígenes, a las cosas, a la honestidad, a la cosa buena? ¿Por qué no lo regresamos? ¿Por qué siempre tenemos que estar viendo la cosa mala? Socialmente estamos muy mal y esto se ha trasladado al fútbol, desgraciadamente los directivos aceptaron eso y ahí está la consecuencia de esto. Si hay barras, si hay gente que va al campo y comulgo con usted lo que comenta, que nada más van a hacer problemas, para a lo mejor ya son ya son pagados por gentes para que hagan problemas y afecten el aspecto deportivo del equipo, y fue lo que creo que sucedió en Querétaro.
Germán Arredondo:
Yo conozco la gente de Querétaro, conozco yo arbitré muchas veces en Querétaro, pero nunca vi gente tan mala como ese día. Hubo gente muy mala y yo siento que esa gente no era de Querétaro, yo siento que era de otro lado porque la gente de Querétaro yo la conozco. No, yo nunca tuve un hecho fuerte, yo nunca suspendí un partido y había pues estadios llenos, hoy no hay una capacidad al cien por ciento. Entonces creo pensar que fue premeditado, premeditada esa situación, pero vuelvo a repetir, problema o más bien el que hizo todo esto fueron los directivos. Ojalá y tengan un poquito ellos ya de experiencia y saquen que esto está muy mal. El fútbol mexicano es tan bonito, es ver a las familias en el terreno de juego, ver al niño con el papá, con la mamá, con la abuelita, es muy bonito.
Germán Arredondo:
Y ver lo que vimos allí, un niño sin camisa, quitarle el padre la camisa a lo mejor para que no lo identificaran que era del equipo que estaba siendo agredido, es muy triste salir corriendo. Yo no quisiera imaginarme haber ido con mi hijo ahí, con mi perdón con mi nieto, y haber salido corriendo por algo que no es. Yo voy a ver un espectáculo y fueron a ver cosas que no es, muy triste. Entonces sí, yo invito a la gente, invito a la gente que vayamos a apoyarlo, que si gana el equipo rival y gana el equipo rival por un error arbitral, eso es el fútbol, el fútbol es de errores, es de aciertos, y si gana el equipo que no es el tuyo por un error del árbitro, no pasa nada. Algún día en la vida te devolverá que tu equipo gane por un error arbitral.
Germán Arredondo:
Y eso es también, no creo que te bajes al campo, felicites al árbitro y le digas gracias por ese error, no. Son situaciones que se tienen que dar en el campo y ojalá regresemos a eso bonito. Yo me acuerdo todavía ver en estadios y el típico, pues ahí está en el mundial ochenta y seis, ¿no?, hay una persona que dice una porra chiquitibum a la bim bom bam, chiquitibum a la bim bom bam porque todavía eran ese tipo de cosas. Las barras empiezan a llegar casi en el año noventa y cinco, noventa y seis aquí a México y se hacen fuertes en el año dos mil, dos mil aquí es cuando se hacen fuertes. Ojalá se eviten ya ahorita que los federativos inculcaron que ya no debe haber barras, que ya no debe haber nada, pero que si no no cambien su opinión porque si no el fútbol mexicano va a caer. Lo que sucedió un tiempo en Holanda con los hooligans, así es, los hooligans entonces, desorden, desorden en Centroamérica, sí, en Centroamérica es igual ¿no?
Germán Arredondo:
Aquí México no habíamos vivido esto, no habíamos vivido y es muy triste, es muy triste. El fútbol es tan bonito de verdad, es una pasión tan hermosa que gana el que tiene que ganar, el que hizo las cosas bien, el que metió más goles que el rival, pero también gana porque fue el que a lo mejor fue beneficiado por un error arbitral. Yo siempre lo he dicho, el error arbitral siempre va a existir. El árbitro decide con el sentido del cuerpo humano que es el más fácil de engañar, que es la vista. Así es, yo siempre lo he dicho, si el árbitro no decidiera con eso y no se equivocara, es como el mago. El mago pues no nos hace magia, el mago nos hace trucos, nos hace trucos, y el árbitro con esa mirada, con esa vista es con lo que trabaja.
Germán Arredondo:
Y si ya pasó por ahí enfrente un futbolista y le tapó la acción, por lo general se va a equivocar, y yo siempre lo he dicho, el árbitro tiene una perspectiva. El árbitro va corriendo hacia allá y la toma de televisión la que nos da el error siempre la toma viene de allá para acá, así es, y es cuando se ven los errores porque nadie está tapando al árbitro, siempre lo tapan. Y le voy a ser sincero, yo me equivoqué miles de veces porque me taparon jugadores, no por desconcentración, me taparon jugadores. Y ahí sí quiero hacerles bien claro a toda la gente: vayan, diviértanse. Ahorita últimamente va a jugar aquí Celaya otra vez una fase de liguilla, vayan, échenle porras al Celaya, no hagan lo que hacen en otros países, vayan y diviertan a la misma gente con sus gritos, con sus cánticos, pero no vayan a hacer desórdenes.
Germán Arredondo:
Celaya tenemos una gran afición que ojalá y tengamos próximamente algún día otra vez nuevamente primera división.
Eugenio Amézquita Velasco:
Maestro, un placer esta entrevista, yo sé que también muchos futbolistas lo van a disfrutar y quiero agradecerle que haya venido aquí a Pacharelas Aldo´s, el lugar de las estrellas, con nuestro buen amigo el Chino Moreno, super amigazo suyo y usted amigo de él. Es un placer y ni la primera ni la última vez por aquí vamos a estar.
Germán Arredondo:
Yo les agradezco señor Amézquita de verdad, a mi gran amigo Lalo que tengo más de treinta y cinco años de conocerlo. Yo lo vi arbitrar, un jugadorazo en el campo, era un jugadorazo, hoy tiene este gran negocio desde hace años y de verdad siempre hemos sido amigos muy muy respetuosos. Vengan a Pacharelas Aldo´s, cómanse unas ricas pacharelas, vénganse en familia, aquí los espera mi gran amigo Lalo y de verdad agradecerle a usted esta oportunidad que me da y como bien lo dice, que no sea la primera.
Eugenio Amézquita Velasco:
No no no, Metro News y Guanajuato Desconocido son su página y a sus órdenes maestro, muchas gracias, muchas gracias, muy buenas noches. Soy Eugenio Amézquita, y esto es Guanajuato Desconocido. #MetroNewsMx #GuanajuatoDesconocido