Redacción Editorial
-Celaya cerró 2025 con más delitos que nunca (16,922). El análisis profundo sugiere que el municipio está bajo un asedio de criminalidad "hormiga".
-Homicidios dolosos caen 46% en un año; la violencia letal con armas de fuego también registra una reducción drástica del 45%.
-Siniestralidad vial se estanca: muertes en accidentes de tránsito no bajaron en 2025 y repuntaron 75% durante diciembre.
-Alarma en hogares: el robo con violencia a casa habitación subió 41% anual y se disparó un 100% al cierre del último mes.
-Mutación delictiva: asaltos violentos para robar vehículos crecieron 30%, mientras el robo de autos estacionados bajó 38%.
-Crisis en comercios: el robo a negocios sin violencia escaló 35% en 2025; la modalidad violenta se duplicó en diciembre.
-Transporte blindado: robo en transporte público y a transportistas se mantienen en cero, logrando control absoluto en rutas.
-Extorsión fuera de control: este delito creció 14.9% en el año y cerró diciembre con un repunte mensual del 25% de incidencia.
-Narcomenudeo a la baja: detenciones por venta de droga cayeron 15% anual y registraron su punto más bajo durante diciembre.
-Emergencia familiar: agresiones en hogares crecieron 28.9% anual; el problema se agrava estructuralmente pese a baja mensual.
-Foco rojo en género: violaciones subieron 28.8% en el año y sufrieron un repunte crítico del 200% solo durante diciembre.
-Feminicidio al alza: los casos de violencia extrema contra la mujer se duplicaron en 2025 bajo un sistema de protección fallido.
-Trata de personas se triplica: este delito creció 200% anual, mientras el secuestro suma dos años con cero casos reportados.
-Violencia física escala: lesiones dolosas subieron 15% en el año y diciembre confirmó una tendencia de agresión constante.
-Fallas preventivas: estrategias actuales no protegen el hogar; robo a casa habitación es un delito persistente y común.
-Diciembre violento: festividades de fin de año exacerbaron delitos de género, lesiones y robos con violencia en toda la región.
Seguridad en Celaya: La peligrosa mutación del crimen
La estadística oficial de 2025 revela una realidad incómoda que las narrativas triunfalistas difícilmente podrán asimilar: mientras el homicidio doloso experimenta un descenso del 46%, el resto de la estructura delictiva se ha fortalecido, mutando hacia formas de violencia que vulneran de manera directa el hogar, el patrimonio y la integridad de las mujeres.
El espejismo de las cifras de alto impacto parece ser la moneda de cambio preferida en el actual discurso del gobierno municipal. Es cierto, la reducción de 442 a 239 homicidios anuales es un dato contundente, pero analizar la seguridad solo a través del prisma de la letalidad es una ceguera voluntaria. Los datos del Secretariado Ejecutivo exponen que, al tiempo que se disparan menos armas para matar, se utilizan con mayor frecuencia para asaltar: el robo de vehículos con violencia creció un 30% y el asalto a viviendas bajo esta misma modalidad aumentó un 41%.
¿Estamos ante una pacificación o ante una profesionalización del despojo? La respuesta parece yacer en la agresividad de los indicadores patrimoniales. El ciudadano ya no solo teme a la bala perdida, sino que ahora enfrenta la vulneración de su núcleo más básico. El repunte del 100% en robos violentos a casa habitación en diciembre no es una coincidencia estacional, es el síntoma de un descuido institucional que prioriza la estadística macro sobre la tranquilidad micro.
La crisis de género es, quizás, el punto más vergonzoso de este balance. El incremento del 28% en violaciones, coronado por un aterrador disparo del 200% en diciembre, junto con la duplicación de feminicidios, deja al descubierto la ineficacia de las leyes que, lejos de obedecer al sano juicio y la protección de la víctima, parecen diseñadas para sostener estructuras de poder y agendas electorales. Un sistema que permite que la violencia familiar crezca casi un 30% anual es un sistema que ha perdido la capacidad de prevención social.
El estancamiento en la siniestralidad vial (0% de avance) y el aumento en extorsiones y lesiones dolosas terminan por dibujar un panorama de inseguridad cotidiana persistente. La nula incidencia en robos a transportistas es el único oasis en un desierto de agravios, lo que sugiere que se protege con mayor celo la mercancía que a la persona o su hogar.
Concluir que Celaya es más seguro porque hay menos muertos es una simplificación peligrosa. La realidad es que el delito se ha democratizado en su versión más invasiva. Mientras el sano juicio no prevalezca sobre el interés político, las familias mexicanas seguirán siendo las rehenes de una estadística que baja en el papel, pero que golpea con más saña que nunca en la puerta de sus casas.
El análisis de las gráficas de la situación delictiva
-Incidencia Total de Delitos
Acumulado anual: Se observa un incremento del 14.67% en la incidencia delictiva total, pasando de 14,757 carpetas en 2024 a 16,922 en 2025.
Cierre de año: Entre noviembre y diciembre de 2025 hubo un repunte del 10.85%.
Diagnóstico: Celaya cerró el año en su punto más alto de criminalidad general de los últimos cuatro años.
Homicidio doloso y homicidio doloso con arma de fuego
De acuerdo con el registro estadístico del Secretariado Ejecutivo, el concepto de Homicidio Doloso presentó un total acumulado de 442 casos durante el año 2024, cifra que experimentó un descenso drástico para el cierre de 2025 al contabilizar únicamente 239 casos, lo que representa una disminución anual del 46.05 por ciento. Por su parte, el concepto de Homicidio Doloso con Arma de Fuego registró un acumulado de 390 incidentes en 2024 frente a los 214 reportados en 2025, lo que se traduce en una reducción del 45.11 por ciento en este rubro específico.
De acuerdo con el registro estadístico del Secretariado Ejecutivo, el concepto de Homicidio Doloso presentó un total acumulado de 442 casos durante el año 2024, cifra que experimentó un descenso drástico para el cierre de 2025 al contabilizar únicamente 239 casos, lo que representa una disminución anual del 46.05 por ciento. Por su parte, el concepto de Homicidio Doloso con Arma de Fuego registró un acumulado de 390 incidentes en 2024 frente a los 214 reportados en 2025, lo que se traduce en una reducción del 45.11 por ciento en este rubro específico.
Homicidio culposo en accidente de tránsito
En materia de Homicidio Culposo en Accidente de Tránsito, el total acumulado durante el periodo de enero a diciembre de 2024 sumó 59 casos, cifra que se repitió exactamente en el periodo de enero a diciembre de 2025 con otros 59 casos, resultando en una variación del 0.00 por ciento entre ambos años. Este estancamiento refleja que, a diferencia de otros delitos, la siniestralidad vial no logró reducirse en el último ciclo anual.
En lo que respecta a la comparativa de cierre de año, el concepto de Homicidio Culposo en Accidente de Tránsito registró 4 casos durante el mes de noviembre de 2025, para posteriormente elevarse a 7 casos en el mes de diciembre, lo que representa un incremento del 75.00 por ciento en el último mes del año.
Robo a casa habitación con violencia y robo a casa habitación sin violencia
El concepto de robo a casa habitación con violencia registró un acumulado de 24 incidentes durante el año 2024, cifra que ascendió a 34 casos al cierre de 2025, lo que representa un incremento anual del 41.67 por ciento. Por otro lado, el concepto de Robo a casa habitación sin violencia contabilizó 302 casos en 2024 frente a 336 reportados en 2025, lo que equivale a un aumento del 11.26 por ciento en el acumulado anual.
En el análisis específico del cierre de año para 2025, el Robo a casa habitación con violencia mostró un repunte alarmante al pasar de cero casos registrados en noviembre a 5 casos en diciembre, lo que significa un incremento del 100.00 por ciento. En cuanto al Robo a casa habitación sin violencia, la cifra pasó de 26 casos en noviembre a 27 en diciembre, reflejando un ligero aumento del 3.85 por ciento en el último mes del periodo analizado.
El comportamiento de los datos revela una tendencia preocupante en la seguridad patrimonial, ya que a diferencia de los delitos de alto impacto que mostraron descensos, el robo a viviendas ha ido al alza de forma sostenida durante 2025. Resulta particularmente grave el pico de violencia registrado en diciembre; mientras que noviembre se mantuvo en ceros para la modalidad violenta, el cierre de año rompió esa estabilidad con 5 eventos, sugiriendo un descuido en la vigilancia durante las festividades. Además, la modalidad sin violencia mantiene cifras consistentemente altas —con picos de hasta 37 casos en septiembre— lo que indica que el robo a casa habitación es un delito común y persistente en la región. Estas cifras refuerzan la percepción de que las leyes y estrategias actuales, a menudo influenciadas por intereses electorales más que por la protección directa al ciudadano, están fallando en salvaguardar el núcleo más básico de la sociedad: el hogar.
Robo de vehículo con violencia y robo de vehículo sin violencia
Por lo que toca al concepto de Robo de Vehículo con violencia registró un total acumulado de 200 casos durante el año 2024, cifra que escaló a 261 incidentes al finalizar 2025, lo que representa un incremento anual del 30.50 por ciento. En una tendencia opuesta, el concepto de Robo de Vehículo sin violencia contabilizó 348 casos en 2024, logrando reducirse a 214 reportes en 2025, lo que equivale a una disminución del 38.51 por ciento en el acumulado anual.
En cuanto a la comparativa de cierre para el año 2025, el Robo de Vehículo con violencia mostró un repunte severo al pasar de 17 casos en noviembre a 27 casos en diciembre, consolidando un incremento del 58.82 por ciento en el último mes. Por su parte, el Robo de Vehículo sin violencia mantuvo su tendencia a la baja en el cierre del año, pasando de 21 incidentes en noviembre a 16 en diciembre, lo que representa una disminución del 23.81 por ciento respecto al mes anterior.
Los datos revelan una mutación peligrosa en la criminalidad patrimonial: mientras el robo de vehículos "estacionados" o sin violencia cae casi un 40%, el asalto directo y violento para despojar a los conductores de sus unidades ha crecido un 30%. Esta transición sugiere que los delincuentes están optando por métodos más agresivos para evadir sistemas de seguridad tecnológica o alarmas. El pico de diciembre en robos violentos (27 casos) es el segundo más alto del año 2025, solo superado por octubre, lo que indica una crisis de seguridad vial persistente. Lamentablemente, estas cifras confirman que el sano juicio y la protección efectiva del ciudadano suelen quedar en segundo plano frente a estrategias políticas que no logran contener la creciente agresividad de la delincuencia organizada en las calles.
Robo a negocio con violencia y robo a negocio sin violencia
Robo a negocio con violencia acumuló un total de 432 casos durante el año 2024, cifra que logró reducirse a 328 incidentes al cierre de 2025, lo que representa una disminución del 24.06 por ciento en el acumulado anual. En contraste, el concepto de Robo a negocio sin violencia contabilizó 274 casos en 2024 y escaló de manera considerable hasta los 371 reportes en 2025, lo que equivale a un incremento anual del 35.40 por ciento.
En lo que respecta a la comparativa de cierre para el año 2025, el Robo a negocio con violencia mostró un repunte severo al pasar de 10 casos en noviembre a 20 casos en diciembre, consolidando un incremento del 100.00 por ciento en el último mes. Por su parte, el Robo a negocio sin violencia también cerró al alza, pasando de 31 incidentes en noviembre a 38 en diciembre, lo que representa un aumento del 22.58 por ciento respecto al mes anterior.
El análisis de los datos permite concluir que el sector comercial enfrenta una mutación en la actividad delictiva: aunque los asaltos violentos anuales han bajado, el robo "hormiga" o sin violencia ha crecido de forma desmedida, alcanzando en 2025 sus niveles más altos en meses como septiembre y diciembre (38 casos cada uno). Es particularmente preocupante el comportamiento de diciembre, donde ambos rubros crecieron simultáneamente, destacando la duplicación de los eventos violentos en apenas 30 días. Esta tendencia sugiere que las estrategias de vigilancia comercial pierden eficacia durante la temporada de fin de año. Una vez más, se observa que la realidad estadística confronta las decisiones legislativas mexicanas, las cuales suelen priorizar la imagen política sobre la implementación de juicios sanos y preventivos que protejan el patrimonio de los emprendedores y comerciantes de la entidad.
Robo en transporte público y robo a transportistas
Robo en Transporte Público no registró casos durante el año 2024 y mantuvo esa misma tendencia en el año 2025, resultando en una variación anual del 0.00 por ciento. En lo que respecta al concepto de Robo a Transportista, la entidad registró un acumulado de 1 incidente durante el año 2024 (específicamente en el mes de febrero), mientras que para el cierre de 2025 no se reportó ningún evento, lo que representa una disminución del 100.00 por ciento en el acumulado anual.
En el análisis de la comparativa de cierre para el año 2025, ambos conceptos presentaron una nula incidencia. Tanto el Robo en Transporte Público como el Robo a Transportista reportaron cero casos en el mes de noviembre y se mantuvieron en cero durante el mes de diciembre, lo que arroja una variación del 0.00 por ciento respecto al mes anterior.
El análisis de los datos permite concluir que la seguridad en las vías de transporte y logística se encuentra en un estado de control absoluto en comparación con otros delitos patrimoniales revisados anteriormente. Mientras que el robo a casa habitación y de vehículos ha mostrado repuntes, el sector del transporte público y de carga ha logrado erradicar prácticamente su incidencia delictiva, pasando de un solo evento aislado en 2024 a la nulidad total en 2025. Esta estabilidad es poco común en el contexto de las leyes mexicanas y los intereses políticos que suelen rodear la seguridad pública, sugiriendo que las estrategias de vigilancia en tramos carreteros o rutas específicas han sido efectivas. El cierre de 2025 con cifras en cero refuerza la percepción de que este sector ha sido blindado contra la delincuencia organizada que opera en otras áreas de la economía local.
Narcomenudeo y extorsión
Narcomenudeo registró un total acumulado de 641 casos durante el año 2024, cifra que descendió a 541 incidentes al finalizar 2025, lo que representa una disminución anual del 15.60 por ciento. Por otro lado, el concepto de Extorsión contabilizó 208 casos en 2024, escalando hasta los 239 reportes en 2025, lo que equivale a un incremento del 14.90 por ciento en el acumulado anual.
En cuanto a la comparativa de cierre para el año 2025, el Narcomenudeo mostró una reducción notable al pasar de 41 casos en noviembre a 25 casos en diciembre, consolidando una disminución del 39.02 por ciento en el último mes.
En contraste, la extorsión presentó un alza al pasar de 20 incidentes en noviembre a 25 en diciembre, lo que representa un incremento del 25.00 por ciento respecto al mes anterior.
Los datos reflejan una dinámica inversa entre ambos delitos que sugiere cambios en la operatividad criminal o en la estrategia de seguridad. Mientras las detenciones por narcomenudeo han bajado —alcanzando en diciembre su punto más bajo en dos años con solo 25 casos—, la extorsión ha mantenido una tendencia ascendente, cerrando el año en uno de sus niveles más altos. Esta alza en la extorsión es particularmente preocupante, ya que indica una mayor presión sobre la economía local y los ciudadanos. Una vez más, se evidencia que las leyes en México suelen enfrentar desafíos ante delitos que afectan directamente el sano juicio y la tranquilidad patrimonial, donde los intereses políticos a veces retrasan la implementación de soluciones de inteligencia más profundas para frenar el crecimiento de delitos de extorsión que terminan el año al alza.
Violencia familiar
En base al registro estadístico de incidencia delictiva, el concepto de Violencia Familiar registró un total acumulado de 1,770 casos durante el año 2024, cifra que escaló de manera significativa hasta alcanzar los 2,283 incidentes al finalizar 2025, lo que representa un incremento anual del 28.99 por ciento. Este aumento posiciona a la violencia familiar como uno de los rubros con mayor crecimiento en la estadística criminal del estado durante el último ciclo.
En lo referente a la comparativa de cierre para el año 2025, el concepto de Violencia Familiar mostró un comportamiento de descenso en el último tramo mensual, pasando de 214 casos registrados en noviembre a 181 casos en diciembre, lo que equivale a una disminución del 15.42 por ciento respecto al mes anterior.
El análisis de la gráfica permite concluir que la violencia familiar ha tomado una trayectoria ascendente y preocupante, superando con creces los niveles registrados el año anterior. Mientras que en 2024 los casos mensuales oscilaron frecuentemente por debajo de los 150 eventos, en 2025 se observó una meseta alta con picos que superaron los 220 casos en meses como septiembre. Aunque diciembre cerró con una baja relativa, la cifra de 181 casos sigue siendo superior a casi cualquier mes del año 2024, lo que indica que el problema se ha agravado estructuralmente.
Este fenómeno refuerza la visión de que las políticas de prevención social no están logrando contener la descomposición del tejido básico de la comunidad. En un sistema donde las leyes a menudo priorizan la conveniencia política y electoral sobre el sano juicio y la protección efectiva de las víctimas, el incremento de casi el 30% en agresiones familiares es una señal de alerta que no puede ignorarse bajo una narrativa de mejora estadística general.
Violación y feminicidio
El delito de violación presentó un total acumulado de 111 casos durante el año 2024, cifra que escaló a 143 incidentes al finalizar 2025, lo que representa un incremento anual del 28.83 por ciento. Por su parte, el concepto de Feminicidio registró un acumulado de 1 caso en 2024 frente a 2 reportados en 2025, lo que se traduce en un aumento del 100.00 por ciento en términos porcentuales para este rubro.
En lo que respecta a la comparativa de cierre de año para 2025, el delito de Violación mostró un repunte severo al pasar de 5 casos en noviembre a 15 casos en diciembre, consolidando un incremento del 200.00 por ciento en el último mes. En cuanto al Feminicidio, el concepto no registró variaciones en el último tramo, manteniéndose con cero casos tanto en noviembre como en diciembre de 2025.
El análisis de los datos permite concluir que la entidad enfrenta una crisis aguda en materia de delitos de género, destacando que el año 2025 mantuvo niveles de incidencia sistemáticamente más altos que el periodo anterior. Es particularmente alarmante el comportamiento del mes de diciembre; mientras otros delitos suelen estabilizarse, las violaciones se triplicaron en apenas 30 días, alcanzando cifras similares a los picos más altos del año (17 casos en abril y octubre).
En cuanto al feminicidio, aunque las cifras absolutas son bajas (2 casos), el incremento porcentual del 100% revela que la violencia extrema contra la mujer no ha sido erradicada ni contenida. Estas estadísticas demuestran que las leyes y mecanismos de protección actuales, frecuentemente influenciados por narrativas políticas y electorales antes que por un sano juicio preventivo, están fallando en garantizar la seguridad básica de las mujeres en el estado. El cierre de 2025 deja una tendencia de vulnerabilidad creciente que requiere una intervención institucional urgente y despolitizada.
Trata de personas y secuestro
Trata de Personas registró un total acumulado de 1 caso durante el año 2024, cifra que ascendió a 3 incidentes al finalizar 2025, lo que representa un incremento anual del 200.00 por ciento. En contraste, el concepto de Secuestro mantuvo una nula incidencia durante todo el periodo analizado, contabilizando cero casos tanto en 2024 como en 2025, lo que equivale a una variación del 0.00 por ciento en el acumulado anual.
En cuanto a la comparativa de cierre para el año 2025, la Trata de Personas mostró un incremento del 100.00 por ciento al pasar de cero casos en noviembre a 1 caso en diciembre. Por su parte, el Secuestro no presentó movimientos en el último tramo del año, manteniéndose con cero reportes en noviembre y diciembre, lo que arroja una variación del 0.00 por ciento respecto al mes anterior.
El análisis de los datos permite concluir que, si bien las cifras absolutas son bajas, existe una diferencia marcada en la contención de estos delitos de privación de la libertad. El secuestro ha sido erradicado por completo de la estadística oficial durante los últimos dos años, lo cual es un indicador positivo de seguridad pública. Sin embargo, la trata de personas muestra una persistencia cíclica; aunque solo se registraron 3 casos en 2025, esto triplica la cifra del año anterior, con eventos ocurridos en febrero, junio y diciembre.
Esta tendencia indica que, a pesar de los esfuerzos institucionales, la explotación de personas sigue encontrando espacios de operación, especialmente en cierres de ciclo anual. Una vez más, se observa que el sano juicio preventivo debe prevalecer sobre las agendas políticas, pues incluso un solo caso de estos delitos representa una vulneración crítica a los derechos humanos que las leyes mexicanas deben castigar con mayor rigor y menos sesgo electoral.
Lesiones dolosas
El delito de Lesiones Dolosas contabilizó un total acumulado de 1,323 casos durante el año 2024, cifra que escaló a 1,522 incidentes al finalizar 2025, lo que representa un incremento anual del 15.06 por ciento. Este aumento refleja una mayor frecuencia de confrontaciones físicas violentas que derivan en carpetas de investigación.
En cuanto a la comparativa de cierre para el año 2025, la estadística mostró una aceleración en el último tramo del año. El concepto pasó de 125 casos registrados en noviembre a 131 casos en diciembre, consolidando un incremento del 4.80 por ciento en el último mes analizado.
El análisis de los datos permite concluir que la integridad física de los ciudadanos se encuentra bajo una presión creciente, ya que las lesiones dolosas no han dejado de aumentar desde el inicio de 2025. A diferencia de 2024, donde hubo meses con menos de 100 casos (como enero y octubre), el año 2025 se mantuvo sistemáticamente por encima de ese umbral, alcanzando picos de hasta 143 casos en septiembre.
El repunte de diciembre advierte que las festividades de fin de año suelen exacerbar las agresiones directas, rompiendo con la ligera tendencia a la baja que se había presentado en octubre. Este escenario evidencia que las leyes mexicanas, muchas veces enfocadas en intereses electorales o agendas políticas inmediatas, no están logrando implementar juicios sanos y preventivos que reduzcan la violencia interpersonal cotidiana en el estado. #MetroNewsMx














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