-Incongruencia institucional marca la crisis interna de Morena en Celaya tras el retiro del "Trenecito".
-Militancia acusa represión y revancha política de la Dirección de Fiscalización contra fundadores del partido.
-Documento oficial morenista revela la firma del alcalde Juan Miguel Ramírez en una protesta contra su propio gobierno.
-¿Quién gobierna realmente Celaya? otro "balazo en el pie": Un atentado a la inteligencia humana y la credibilidad de la administración municipal, por los suelos... y así busca reelegirse
La administración municipal de Celaya atraviesa un episodio de surrealismo político que trasciende la simple burocracia para instalarse en el terreno de la ingobernabilidad ideológica. El retiro de "El Trenecito" del Jardín Principal, bajo el argumento de falta de permisos y pagos, ha detonado una fractura expuesta dentro del partido en el poder. Lo que en cualquier gestión se leería como una acción de ordenamiento público, en el contexto de la actual administración morenista se ha transformado en un campo de batalla donde la legalidad parece subordinada a las pugnas entre facciones internas.
El hecho de que la Dirección General de Fiscalización ejecute una acción administrativa y, acto seguido, la propia militancia —incluyendo figuras de alto nivel— califique a la dependencia como un "aparato represor", evidencia una desconexión crítica entre la toma de decisiones ejecutivas y la base política que las sostiene. Resulta imperativo llamar a las cosas por su nombre: Celaya vive una esquizofrenia administrativa donde el brazo derecho del gobierno ignora, o peor aún, ataca lo que el brazo izquierdo ejecuta.
El contexto legal que rige en el estado de Guanajuato exige que los actos de autoridad sean imparciales y apegados a derecho. Sin embargo, la denuncia de acoso y revancha política interpuesta por los Comités de Defensa de la Transformación sugiere que el uso de la fuerza pública y administrativa podría estar siendo instrumentalizado para saldar cuentas pendientes entre grupos rivales dentro de Morena. El impacto comunitario es inmediato: se sacrifica un elemento emblemático de la convivencia familiar en el centro histórico por una disputa de cuotas de poder y lealtades mal entendidas.
Si el jefe del ejecutivo local firma contra sus propios subordinados, ¿quién gobierna realmente Celaya? La argumentación sólida nos lleva a una conclusión editorial clara: la falta de mando y la infiltración de intereses partidistas en la gestión pública han vulnerado la investidura municipal, dejando a la ciudadanía en medio de un fuego cruzado de fuego amigo.
La publicación de "Serpientes y Escaleras"
"En una historia más de morena vs morena"
"Resulta que el famoso trenecito del jardín de Celaya fue retirado no solo por supuestamente carecer de permisos y por consiguiente pagos al municipio.
Ahora resulta que un grupo de militantes acusa a la administración municipal de revancha política ya que dicen, el dueño de este vehículo, Jesús Flores, es morenista de los fundadores de este movimiento y al haber desacuerdos, se propició la Venganza y revancha, por pertenecer a “grupos” diferentes.
Aunque si usted checa a detalle los nombres, se puede llevar sorpresas…
Pero como siempre… usted tendrá la mejor opinión" .
El contenido del documento de inconformidad
COMITÉS DE DEFENSA DE LA TRANSFORMACIÓN (CDTS)
"Gisela Gaytán Gutiérrez"
Nueva Tendencia Democrática SUTERM
Celaya, Gto.
Comité Municipal
COMBATES DE CELAYA N°202
BARRIO DE LA RESURRECCIÓN.
C.P. 38079 CELAYA GTO
TEL: 4646135276
CORREO: cdtscelaya@gmail.com
H. Ayuntamiento Municipio de Celaya Gto.
Reprobamos enérgicamente la actitud de la dirección general de fiscalización y su aparato represor en la acción llevada a cabo en el jardín principal el día de hoy 2 de Marzo de 2026 en contra del prestador de servicio denominada "EL TRENECITO" que por años ha sido emblemático en nuestra ciudad.
Por lo anterior la militancia morenista solicitamos la destitución de su director general de fiscalización por ser un acto de acoso de un compañero militante cofundador del movimiento de regeneración nacional (MORENA).
Atentamente
Francisco Serrato, Luis A. Tierrasnegras, Carlos Pacheco, Francisco Madrigal, Esteban Rangel, Enrique Morales, Coral Alvarado, Luis Vázquez, María de Jesús Salinas, Isabel Gualito, Alfredo García, Jesús Flores, José Flores, Efraín García, Ubaldo Aguilar, C. Menchaca, Antonio Cifuentes, Rafael del Río, Susana Arroyo, Carlos Sánchez, Sandra Rosillo, Eliseo Lara, Gabriela Vera, Raúl Meza, Andrés Espinoza, Juan Miguel Ramírez, Alicia Rojas, Miguel Escobar, Martin Macías, Selene Hernández, Alejandro González, Ubaldo Suárez, Juan Manuel Aguilar, Juan José García, Víctor Hugo Sinecio, Jaime Pérez, Florencio León, Víctor Alcalá, Juan Morales, Gerardo Mercado, Valentín Sánchez, Elio Hernández M., Arturo Ramírez, Juana María Pérez, María Elena Pérez, Armando García F., Pilar Contreras, José Luis Vázquez, Abelino Rodríguez, Jaime Montes, Carlos Monter, Adán Arpero, Alberto Acosta, Adrián Caracheo, Ramón Espitia y Arturo Ramírez A.
-El uso de notas antiguas para imputar delitos no probados constituye una campaña de desprestigio que vulnera la ética del periodismo.
-La exhibición de rostros de clérigos sin que exista una sentencia firme viola flagrantemente el derecho constitucional a la inocencia.
-La publicación calumniosa sigue hasta la fecha, haciéndose cómplice el medio local de reproducir el daño a pesar de saber que no existe expediente, prueba o declaración que avale sus dichos
-Acusar al Obispo de encubrimiento sin presentar un solo expediente judicial es un acto de calumnia que busca destruir instituciones.
-Expertos advierten que el anticristianismo ideológico utiliza a ciertos medios como herramientas de choque para la persecución social.
-La malicia efectiva se configura cuando un medio difunde falsedades con el dolo de dañar la imagen pública de una autoridad moral.
-La libertad de expresión no es una licencia para delinquir; calumniar a un ciudadano es un acto punible bajo la legislación vigente.
-El linchamiento mediático en Guanajuato recuerda los métodos de la época cristera para desarticular la labor social de la Iglesia.
-Un medio que ignora testimonios oficiales y prefiere el anonimato de redes sociales pierde su calidad de informador profesional.
-La protección de datos personales y la propia imagen son derechos humanos que el Estado y la prensa están obligados a salvaguardar.
-La calumnia no es un error periodístico, sino una estrategia dolosa para minimizar el impacto de voces críticas ante el autoritarismo.
-Los derechos humanos son anteriores al Estado; ninguna autoridad o medio puede confiscarlos bajo argumentos de interés político.
-La estigmatización social de figuras públicas mediante mentiras repetitivas busca generar una "muerte civil" difícil de revertir.
-Grupos de choque y ataques a recintos sagrados son el resultado de narrativas de odio alimentadas por una prensa irresponsable.
-La presunción de inocencia es la última barrera frente a la tiranía de la opinión pública manipulada por intereses oscuros.
-Es urgente que el marco legal en Guanajuato actúe contra la difamación civil para frenar el daño moral a ciudadanos e instituciones.
En el complejo ecosistema de la comunicación contemporánea, la línea que separa la labor informativa del hostigamiento criminal se ha vuelto peligrosamente delgada. Lo que ocurre hoy en la ciudad de Celaya contra la figura del Obispo y de diversos sacerdotes de su diócesis no es un ejercicio de libertad de prensa; es, en la acepción más pura y dura del término, una operación de linchamiento civil. Bajo el amparo de un anonimato cobarde o de membretes periodísticos que han renunciado a la ética, se está gestando un fenómeno que la abogada Nancy de Santiago define con precisión quirúrgica: el uso del "cuarto poder" para fabricar culpables y ejecutar fusilamientos morales.
El atropello a la presunción de inocencia
Históricamente, México ha transitado por periodos de un anticlericalismo feroz que, lejos de buscar la laicidad, ha pretendido la aniquilación del otro. La referencia a la época cristera no es gratuita. Si hace un siglo el Estado utilizaba las armas, hoy ciertos sectores utilizan la calumnia sistemática. Legalmente, el marco constitucional mexicano es robusto, pero su aplicación es omisa ante el dolo mediático. Desde la reforma de 2011, la presunción de inocencia es un eje transversal del derecho humano; nadie, absolutamente nadie, puede ser exhibido como delincuente sin que un juez haya dictado sentencia.
Sin embargo, en el caso que nos ocupa, observamos con estupor cómo un medio local retoma notas anacrónicas, carentes de sustento en averiguaciones previas, para imputar delitos de pederastia. Más grave aún es la construcción de la narrativa del "obispo encubridor". Jurídicamente, el encubrimiento requiere una acción positiva de ocultamiento de pruebas o manipulación de testimonios. Acusar a la cabeza de una diócesis de este delito, cuando no existe siquiera una carpeta de investigación abierta por la autoridad ministerial, no es solo una imprecisión; es un acto delictivo tipificado como calumnia.
Impacto comunitario y cultural: El daño a la identidad social
La Iglesia Católica en Guanajuato no es solo una institución religiosa; es un pilar de la cohesión social y la identidad cultural. Atacar a sus autoridades con "malicia efectiva" -es decir, con el conocimiento pleno de que la información es falsa o con un desprecio temerario por la verdad- tiene consecuencias que trascienden lo individual. Se busca generar un descrédito en la feligresía, fragmentar la confianza comunitaria y, en última instancia, silenciar una voz que, por su propia naturaleza, desafía los controles ideológicos de los gobiernos de corte autoritario o colectivista.
El impacto social de estos linchamientos es devastador. La "muerte civil" de un individuo -donde su reputación queda manchada de forma irreversible a pesar de su inocencia legal- (https://www.metronewsmx.com/2026/03/juicio-periodistico-digital-por.html ) es una tragedia humana. La sociedad celayense asiste a un espectáculo donde se violan derechos humanos básicos frente a sus ojos. Cuando un medio de comunicación decide ignorar declaraciones oficiales, como las del propio Obispo que ha manifestado la inexistencia de expedientes contra sus párrocos, y prefiere validar pantallazos de redes sociales, está enviando un mensaje peligroso: la verdad no importa, lo que importa es el daño que se pueda causar.
La responsabilidad civil y el daño moral en Guanajuato
La legislación del estado de Guanajuato es clara respecto al daño moral. Aunque la difamación se ha desplazado hacia la vía civil en gran parte del país, la calumnia permanece como una afrenta que debe ser castigada. No se puede permitir que la libertad de expresión se convierta en el escudo de los calumniadores. El derecho a la información exige veracidad; lo que este medio local ofrece es propaganda de odio. (https://www.metronewsmx.com/2026/03/linchamientos-mediaticos-modernos-los.html )
Es imperativo llamar a las cosas por su nombre: estamos ante una persecución ideológica. Los grupos que atizan estos ataques suelen ser los mismos que promueven agendas que ven en la libertad religiosa un obstáculo para el control estatal total. La saña con la que se persigue al clero en Celaya es un síntoma de una enfermedad social más profunda, donde el odio ha suplantado al debate y la calumnia a la evidencia.
El Estado mexicano no otorga derechos; su función es reconocerlos porque estos son inherentes a la dignidad humana. Entre ellos, el derecho al honor y a la buena fama son sagrados. La Diócesis de Celaya, su Obispo y sus sacerdotes son víctimas de una estrategia de desgaste que utiliza el escándalo como moneda de cambio.
Si la sociedad civil y las autoridades judiciales permiten que estos linchamientos mediáticos queden impunes, mañana cualquier ciudadano, sin importar su oficio o jerarquía, podrá ser la próxima víctima de un titular fabricado en la mesa de un editor sin escrúpulos.
La justicia debe prevalecer sobre la malicia. El respeto a la investidura religiosa y, sobre todo, a la dignidad de la persona humana, debe ser el límite infranqueable de cualquier ejercicio periodístico. Es hora de que los tribunales en Guanajuato den una lección de derecho constitucional y frenen este fusilamiento civil que deshonra la historia de libertad de nuestro estado.
Transcripción de la entrevista a la Lic. Nancy de Santiago con el periodista Eugenio Amézquita Velasco
Eugenio Amézquita Velasco:
Bueno, pues estoy al teléfono con una excelente abogada experta en derecho constitucional, la licenciada Nancy de Santiago, que ya en algunas ocasiones nos ha dado muy buenas entrevistas, muy buenos datos. Y Nancy, bueno, pues molestarte porque creo que tú ya te diste cuenta, como también muchos lectores se han dado cuenta, de que se han estado publicando en algún medio local aquí de la ciudad, en la ciudad de Celaya, pues una serie de imágenes y de señalamientos por segunda vez, donde se señala de un presunto delito de pederastia a un sacerdote. Pero ahora lo más grave de esto es que ya no solamente le están imputando un delito que hasta ahorita, pues no se ha presentado un acta de averiguación previa, sino que además atacan, agreden al obispo de que es un encubridor. Creo que esto es algo muy delicado, muy, muy delicado, y que no sé qué me puedas, además de que estamos hablando de daño moral, pues no sé si habrá otros delitos que se puedan configurar. Pero lo primero es esto: ¿qué tan grave es que ya van dos entrevistas que se le hace, una primera al señor obispo, que es la cabeza, y después al vicario general de la diócesis, que es el segundo de a bordo, y en ninguna de las dos entrevistas, o sea, las dos entrevistas ha estado señalándose de que x personas, un colectivo, el padre incurrió en el dos mil veintiuno en pederastia y que está acusado, pero no se presenta ni un expediente y el medio sigue atosigando el tema cuando ya el obispo les había dicho que no había nada y sigue sin haber nada? Gracias, Nancy, no sé qué me puedas decir de esto.
Nancy de Santiago:
Sí, pues bueno, ahora sí que comentando algo que me parece precisamente grave. Lamento mucho que exista cualquier medio, cualquiera sea el que sea en este país, que se esté prestando a hacer, porque eso es lo que se está viendo, hacer campañas. Es decir, si tú tienes una nota vieja que no ha avanzado en lo que sea de ahora sí que se trata de una investigación, puede ser una investigación penal o puede ser una investigación simplemente, por ejemplo, financiera, administrativa, etcétera, y esa investigación no ha avanzado, pero esa investigación la utilizas para causarle o imputarle falsamente a otra persona la presunta desatención o la presunta colaboración, encubrimiento, etcétera, estamos hablando de que lo que realmente están buscando es el segundo efecto porque con el primero ya no van a poder lograr nada. Es decir, si es una investigación que está detenida en las instancias en que deba de o que debiera de actuarse, pues entonces lo que estás usando es, pues obviamente, con un flanco distinto, con un blanco, tu objetivo pues es otro. Y aquí yo lo que veo claramente, porque ya habíamos hablado este aquí en tu interesante medio Eugenio, pues que seguimos hablando y es una etapa anticlerical y anticristiana y aquí se usa todo tipo de medios y medidas para estarle dando tiros a la, en este caso concreto, a la Iglesia Católica. Sí, es importante decirlo porque, bueno, hace poco me topé en los servicios en línea, las plataformas, con unas documentales, vamos a decir, donde se ataca también a los hermanos separados. Fíjate qué interesante, no pasaba que a ellos los tocaran y todo era directo con la Iglesia Católica, pero ahora el anticristianismo está tan fuerte, tan pesado, pues que ya obviamente también los hermanos separados van a empezar a recibir ataques. Entonces no nos debe de sorprender que a la iglesia más grande pues le pretendan seguir fincando historias y cuentos y demás. Entonces, primer punto: es grave que un medio esté siendo utilizado porque además no me parece, bueno sería muy ingenuo que pensemos que el medio lo hace porque no tiene nada más que decir. O sea, están pasando demasiadas cosas, hay demasiadas notas posibles como para pensar que pues no tiene otra cosa que decir y por eso recurre a notas antiguas. Entonces, primer punto, eso habla del profesionalismo y de la ética de ese medio, muy mal.
Nancy de Santiago:
Segundo tema: ahora ese padre al que además, pues mirando las imágenes, revisando las notas, te das cuenta que no se está haciendo un tratamiento correcto de lo que es un imputado. Un imputado, desde que ya hubo la reforma de derechos humanos en dos mil once, ya no puedes hacer cosas que se hicieron en el pasado en dos mil nueve, donde se les mostraba públicamente con la cara descubierta, obviamente donde estaban siendo pues también en una exhibición. Así como no se puede revictimizar a las personas que son objeto de un delito y tienes que cuidar también las maneras en que muestras la información, pues tampoco puedes hacerlo en alguien que aún no ha sido sentenciado porque entonces también lo estás convirtiendo en una víctima, en un ofendido, y ahí le va a aplicar la misma ley que a las víctimas, fíjate, porque todavía no está sentenciado y mientras tanto la presunción de inocencia debe de aplicarse.
Eugenio Amézquita Velasco:
A ver, ahorita ahí mostrar, ahorita que estás diciendo presunción de inocencia, es un derecho constitucional que tienen todos los mexicanos, que nadie es culpable hasta que no se demuestre lo contrario.
Nancy de Santiago:
No, es correcto, y lo tienen hasta los criminales que, vaya que estamos viendo, traficar todo tipo de estupefacientes y drogas, esos tienen ese derecho, ¿por qué no lo va a tener el resto de la población? Por supuesto, es que no puedes tú determinarle la responsabilidad a alguien si un juez no lo ha hecho. Solo un juez puede investigar a través de todo lo que se le aporte en la carpeta de investigación, cosas que unas ya las hizo el Ministerio Público, la policía, y otras las va a terminar haciendo en audiencias donde se presentan pruebas hasta el momento en que dicte la resolución. Ni siquiera durante el proceso, aunque vayas viendo prueba tras prueba que incrimine a alguien, pues no hasta que llega la sentencia. Entonces sí, ese derecho constitucional debe de ser respetado. Nadie es culpable de delito alguno que no se le haya comprobado mediante las leyes ya establecidas para el efecto.
Eugenio Amézquita Velasco:
A ver, hay una cosa aquí especial, perdón, hay una cosa aquí que se me hace muy grave y te lo digo como periodista, o sea, y hablo de la experiencia personal. Si una persona está como indiciada, está detenida, la obligación que se nos marca a los periodistas es que las fotografías deben de ir los rostros o ya sea difuminados o estas cintas negras que a veces se ponen encima de los ojos para proteger cierto nivel de identidad de la persona. Y esto se hace cuando ya está detenido o cuando ya hay un proceso sobre esta persona, o sea va en proceso. Pero, ¿qué sucede, y te pregunto Nancy, cuando resulta que ni siquiera hay una carpeta de investigación y exhibes el rostro de esta persona en un periódico nada más porque en TikTok o en YouTube o en las redes sociales aparece con la cara descubierta? ¿Qué tan grave es que un medio de comunicación, pues que se dice serio, haga este tipo de cosas?
Nancy de Santiago:
Mira, es gravísimo porque ellos tienen, hasta se denominan el cuarto poder. Entonces imagínate en las manos de quién caeríamos si ellos no tuvieran reglas éticas, si no tuvieran leyes que regularan el ejercicio periodístico. El propio derecho constitucional de la libertad de expresión es sin causar daños a terceros, sin causar daño al orden público, sin generar delitos. Entonces, en este caso, estamos hablando de todo lo contrario porque están imputando un delito que no ha sido comprobado, entonces eso se llama calumnia y eso en sí mismo es un delito. Entonces están violando la presunción de inocencia al imputarle a alguien cuyo proceso no ha concluido, ni siquiera está siendo continuado, y ellos ya aseveran una conducta del Código Penal, entonces pues no, no pueden hacer eso. Y dos: nosotros los ciudadanos tenemos también un derecho humano que es el derecho a la información, sí, pero la información veraz, la información que está ya comprobada que tiene veracidad. Y entonces, en este sentido, tampoco estamos recibiendo ese tipo de información. Así que yo ahí te diría que van tres violaciones, pero falta una cuarta que es la que a mí me parece muy importante: el señor obispo está siendo acusado injustamente. Entonces él tiene también este derecho de presunción de inocencia porque además él no se encuentra procesado en nada y no se le puede fincar ningún tipo de responsabilidad por presunto encubrimiento cuando él no ha movido un dedo para encubrir a nadie. Es decir, para que se le imputara a cualquier persona el encubrimiento, tendría que haber manipulado información, documentos, ahora sí que testimoniales, algún tipo de información que sirva a un proceso y que él lo esté, digamos, deteniendo, lo esté ocultando u obstaculizando. Y en ningún sentido es el caso.
Nancy de Santiago:
Entonces tú no puedes aseverar, simplemente porque hay alguien que depende de él como sería un sacerdote de la diócesis, que automáticamente él está encubriendo. Eso no se puede afirmar de esa manera. La comisión de delitos nunca se hace a plena luz del día, nunca se le comunica a los superiores que vas a delinquir, entonces evidentemente pues él no tiene por qué tener ningún tipo de información. Ojo, suponiendo sin conceder, como decimos los abogados, que fuere verdad el asunto del sacerdote acusado al que están exhibiendo de forma totalmente ilegal con su rostro descubierto, eso hay que repetirlo. Entonces, por supuesto, el señor obispo conoce a todos los párrocos de la diócesis, pero eso no significa que conoce las veinticuatro horas del día lo que realizan todos los párrocos de la diócesis. El aseverar sin pruebas, otra vez sin pruebas, aseverar que el señor obispo conocía cualquier actividad... ahorita no estamos dando por hecho que sea verdad ni que sea mentira el tema de la pederastia que se está imputando, sino cómo vigilar veinticuatro horas del día a un grupo de, en este caso pues, de sacerdotes. Imposible para el señor obispo, tampoco le puedes fincar eso. Digo, tú estás, estamos hablando de sacerdotes, lo mismo podríamos decir de los policías, de todos esos grupos que tienen un mando, que tienen un superior que los manda y bueno pues obviamente no va a estar el superior atrás de ellos. Está suponiendo, ponen su confianza de que van a hacer bien las cosas, si los llegan a descubrir bueno, sí, ya va a ser otro cuento.
Eugenio Amézquita Velasco:
Pero a mí esto sí es lo que se me hace muy grave porque ya no solamente es un ataque contra el sacerdote del cual no se ha mostrado un solo expediente y hay otra cosa que también agrava más: el medio ya había una declaración previa del mismo obispo diciendo es que no tenemos expedientes aquí, o sea no hay un, pues no hay delito que perseguir, no, la fiscalía no nos ha mostrado, no hay la persona pues el afectado que debería ser en última instancia el que debería de hablar a través de su abogado o él directamente, no lo está haciendo. Son otras gentes que yo no sé cuál sea el interés, pero aquí yo no sé si podamos hablar de que hay un dolo evidente porque el medio ya contaba con la declaración del obispo, que ya sabía que no había sustento legal en la acusación y aún así se sigue ignorando este hecho y vuelven ahora a agarrar videos para el mismo tema. Sí, y pues yo creo, yo creo que no se trata de un error periodístico, no sé si estés de acuerdo, aquí parece más bien una agresión directa y una persecución mediática contra el sacerdote y ahora lo más grave, hasta contra el obispo. No sé si estemos en, si estoy diciendo yo algo fuera de lugar o oriéntame por favor Nancy.
Nancy de Santiago:
Totalmente, totalmente de acuerdo. Es decir, en estricto derecho, porque además el derecho penal es de estricto derecho, aquí no hay de que se va a volver subjetivo algo y que vamos a opinar. No, no, no, aquí las pruebas hablan. Todas las leyes, por supuesto eso sí en todo tipo de casos, tienen que ser anteriores al hecho y tienen que ser con tribunales que también estén previamente establecidos. Entonces tenemos una versión, una especie que circula teniendo totalmente las pruebas contrarias. Es decir, teniendo la declaración como mencionas del señor obispo en el sentido contrario a lo que asevera la nota. Es decir, él dice: no existen tales pruebas, no existe tal condena, por ende pues no existe tal delito. Sí, no se trata simplemente de que él defienda por defender a sus párrocos, que finalmente pues es la cabeza de todos ellos, sino que como iglesia él es el primer responsable en evitar que existan delitos, que se cometan delitos al seno de la institución, no solo entre los propios párrocos sino a terceros, como sería el caso de la pederastia. Y podrían ser internos si se considerara que por ejemplo un niño está participando en la iglesia, pues ya que ha tomado su primera comunión, en fin. Pero no es el caso. En este caso él como cabeza, como responsable, está dando la nota respondiendo a las inquietudes, preguntas, interrogatorios que le hace la prensa.
Él da su punto de vista pero con la información que cuenta, y él debe de ser tomado como una declaración veraz, como un testimonio veraz, porque un entrevistador no entrevista para cuestionar a sus entrevistados, entrevista para seguir tomando investigaciones. Entonces, si tú ya tienes dentro de tu investigación que el testigo, vamos a llamarlo así, tienes un testimonio de uno de, en este caso del jerarca, de la cabeza de la organización a la que pertenece el presunto implicado, pues tú lo tienes que respetar tal como fue vertida la información y no puedes especular si no tienes pruebas de que está mintiendo, por ejemplo, o que está encubriendo. Por ejemplo, o que a fin de cuentas pues estamos hablando de que ellos están calumniando. Y bueno, tiene todo el derecho de defender a en este caso pues a sus sacerdotes, a sus párrocos. Entonces mal el medio tres veces más otra vez, porque está acusando con la prueba contraria. Como bien mencionas, ellos tienen una grabación que contradice lo que están sacando en la nota. ¿Para qué son las grabaciones? Aquí yo te devuelvo la pregunta: todos sabemos que cuando un periodista hace una entrevista le conviene a él y le conviene al entrevistado que tenga la grabación, claro, para que cualquier dicho que no, que sí, que tú, que yo, pues ahí está la grabación. Y ese es el derecho que también le da el periodista al entrevistado de reservarse sus fuentes siempre, claro, ¿por qué? Porque entonces tiene una prueba pero tiene el derecho de reservarla, y el entrevistado tiene la garantía de que no va a ser revelada su identidad cuando es el caso.
Pero cuando es lo contrario, es decir, está abierta la entrevista a una persona pública que voluntariamente da una entrevista, explica, informa y tiene sus medios de información, tú no puedes suponer lo contrario si no tienes una prueba. Eso es faltar a la ética periodística en mi opinión, y eso sí tú eres el que nos lo puedes ampliar, pero yo sí te diría como abogada: están faltando. Cuando tú estás en una testimonial, aunque sea en una entrevista así fuera de juicio, pues evidentemente hay que probarle al testigo que dice mentiras si es el caso, y en este caso no hay pruebas de que el señor obispo esté mintiendo. El medio no puede especular sin pruebas de que esté mintiendo. Todo es una estrategia para estar ahora sí que minimizando el trabajo del señor obispo, denigrándolo, imputándole delitos. Y ojo, eso se llama calumnia y es un delito en sí mismo por parte del medio.
Eugenio Amézquita Velasco:
Hay aquí una de las cosas que no sé tú, legalmente, o sea te lo pregunto como abogada. Vamos a pensar que tú eres el obispo, yo acudo contigo, ya como me dijiste bueno pues me estás dando tu testimonio y yo no tengo elementos para comprobar que me estás mintiendo; mientras no los tenga, pues estás diciendo la verdad. Y si no tengo con qué demostrarlo, bueno pues ahí está esa verdad y como dices tú, está grabado y está ahí ya testimoniado. Y a pesar de que me estás diciendo eso, siguen apareciendo publicaciones pues porque son anónimos, o sea no se ve quién está sacando eso, no se sabe, y aún así vuelvo a tomar esos materiales y ahora a ti, que fuiste la que me declaró que no hay nada, ahora resulta que utilizo uno de esos videos, un pantallazo donde dice que tú eres una encubridora y luego lo publico. Legalmente eso ahí, ¿qué onda con eso? Oye pues qué pasa, no sé qué se pueda decir de eso legalmente.
Nancy de Santiago:
Es que imagínate, estamos hablando de calumnia. Es donde yo te decía que no puedes tú imputarle a alguien el dicho que tú querías. O sea, como yo quería que tú dijeras que pues que sí que fue culpable y que delito y qué tal, pero no lo obtienes de mí, entonces pues te lo inventas. O sea, entonces me estás calumniando y eso sí es un delito en sí mismo porque la difamación, que era la otra posible, el otro posible tipo penal, ese ya hoy se trata de la vía civil, obviamente con una sanción moral, con una sanción económica, claro. Entonces definitivamente eso es menor hoy en día. Pero en el caso concreto de la calumnia es un delito porque estás imputándole a otro falsamente un delito. Entonces, valga la redundancia, si tú te atreves a imputar delitos a personas inocentes de la comisión de los mismos, pues entonces tú eres el que está cometiendo un delito. Si tú querías encontrar un delincuente pues ya lo tienes, eres tú mismo por estar imputándole... no, no, no, yo paso, yo paso.
Eugenio Amézquita Velasco:
Sí, o sea que entonces salieron peor estos señores del medio, imagínate. Pero ahora mira, hay algo aquí que se me hace bien delicado. La noche de ayer alguien colocó precisamente un ataque contra el obispo en nuestro espacio y yo dije mira nada más lo que provoca esto. O sea, era una persona que ni siquiera de aquí era, de otro estado del país, o sea que ni siquiera encuentra lo que está pasando en Celaya y le pone ahí a la nota: "No pues ese obispo es un encubridor". Fíjate nada más, así qué barbaridad. Entonces pues cuando vi eso, entonces está afectando también la imagen pública del señor obispo, luego entonces eso también es civil y puede ser reclamado en daños y perjuicios. Aquí afortunadamente mira, y sobre todo pues tratando uno de manejarse de buena fe, aunque no lo crean sí se maneja uno de buena fe, como le comenta uno ahí: "Oiga mire es que esto es así", etcétera, y cuando se da cuenta que le detectamos de dónde es, automáticamente borra su comentario y ahí nos vemos.
Fíjate nada más lo grave. Y aquí precisamente el punto que se me hace grave, que está afectando ya al padre y que está afectando al obispo, es que aquí hay un daño que se está causando a la imagen de los dos y que aguas porque esas cosas a veces son irreversibles, o sea dejan estigmatizado. Te pongo un caso concreto que es muy conocido: el hecho de que por ejemplo a Felipe Calderón todo el mundo lo trata como un borracho y resulta, es correcto, y resulta que no es cierto, que eso fue una situación que soltaron... yo me baso en las declaraciones de la revista etcétera que está el video y lo dice, fue una onda que soltó Aristegui que no es cierta y que es una calumnia contra Calderón y todo el mundo dice que es un borracho y es un alcohólico cuando el señor no lo es. Aquí también estamos hablando de una acusación de pederastia que no está ni siquiera ahí la denuncia y luego de paso le pegan al obispo diciendo que es un encubridor y entonces fíjate nada más la mancha que se deja ahí. Y creo que eso lo... hay una muerte civil, no sé si se le pueda llamar así a esto. ¿Qué hasta dónde en un momento dado qué le puede pasar a uno como periodista por estar haciendo este tipo de y generar este tipo de cosas, Nancy?
Nancy de Santiago:
Pues mira, fíjate que bien interesante que preguntes eso porque si los medios dejaran de tener la credibilidad porque empiezan a calumniar a personas utilizando este cuarto poder que les da el micrófono, la tinta, ahora sí que pues el sonido en lo que es la radio, si ellos se dedicaran o empiezan a utilizar ese cuarto poder de forma impropia e ilegal para generar noticias falsas... ¿de qué se quejan los verdaderos periodistas? Pues de que hoy en día con un teléfono inteligente pues todos nos sentimos periodistas y ahí andamos dando información y haciendo notas y sacando, reporteando en la calle. O sea, por supuesto que un periodista de verdad conoce el derecho, la libre expresión de las ideas, conoce el derecho a la información y lo respeta. Entonces, si ya un medio está ocupándose en generar noticias falsas sin haber documentado bien su nota, de haber investigado más allá de qué pasó con las víctimas etcétera, y luego entonces ¿qué pasa con los imputados? Pues entonces ya no vamos a tener defensa los ciudadanos porque entonces a todos nos pueden inventar un delito. Y obviamente ellos están incurriendo en calumnia porque nos están imputando un delito. Ahí es donde yo creo que el dedo en la llaga es este: ah, entonces ahora si los que tienen poder porque son el cuarto poder pueden achacarnos falsamente a todos lo que se les pegue la gana y nos van a confiscar nuestros bienes pues porque estamos incumpliendo la ley y estamos generando delitos. O sea, es gravísimo que la prensa en vez de hacer su trabajo se dedique, decías muy bien hace rato, dolosamente a denigrar la imagen, a calumniar, a verter información falsa o no comprobada, a tomar notas antiguas que causan descrédito para volver a mostrarlas sin que haya habido ningún avance, ningún cambio en la situación de hecho. Y entonces es nada más traer las notas antiguas para cargárselas al ciudadano. Entonces es muy grave, a mí me parece muy, muy grave Eugenio.
Eugenio Amézquita Velasco:
Hay dos términos y no sé, ya creo que está más que claro a menos que tú quieras agregar algo más, pero hay dos términos que no sé si quepan aquí de esta actitud de este medio local: la primera es saña y número dos, malicia efectiva. ¿Qué opinas de estos dos términos?
Nancy de Santiago:
Vaya, pues me parece que los dos aplican aquí. Mira, vamos primero con el de malicia efectiva. En la malicia efectiva estaríamos hablando directamente del dolo, o sea el dolo es un acto intencionado para causar un efecto jurídico, pero en este caso cuando se habla de dolo siempre estamos hablando de algo negativo. Entonces por supuesto que la malicia efectiva además pues es algo que atenta contra los derechos humanos, por ende conducta inconstitucional, y estamos hablando de que a las figuras públicas es a las que puede aplicarse este término. Y el señor obispo evidentemente lo es, y no solo es una figura pública, es una autoridad eclesiástica que merece todo el respeto no solo de su feligresía sino de cualquier ciudadano y laico y ateo y de todo tipo porque simplemente porque ejerce un ministerio y obviamente de él depende una imagen de una institución ahora sí que milenaria como lo es la Iglesia Católica. Entonces aquí habría hasta agravantes si se trata de denigrar instituciones o autoridades. Y eso es lo que a mí me parece importante que resaltemos porque ahí sí hay real malicia, porque estamos causando un efecto muy grave, un efecto amplio en un grupo amplio de la sociedad porque todo el mundo sabe quién... mira, si no saben vamos a decir, no conocen personalmente a Monseñor Víctor, lo que sí saben es que es un obispo, a qué se dedica un obispo, cuál es la importancia social y por supuesto eclesiástica de un obispo. Y entonces eso hace que el dolo esté verdaderamente acreditado, fácil de acreditar, y que entonces lleguemos a esa aplicación también del estándar de Real Malicia.
Porque si estamos hablando de que tenemos gravedad en el actuar para ofender, en el actuar para generar un daño moral, en el actuar para perjudicar una imagen pública y en el actuar para causarle descrédito en su propia grey, en la diócesis, entre los laicos e incluso los no creyentes, entonces sí me parece importante este criterio que la Corte estableció. Precisamente la libertad de expresión pues se tendría que demostrar y en este caso no va a haber ninguna dificultad, que se estuvo difundiendo información falsa con una intención de dañarlo porque, insisto, ni siquiera han avanzado esos casos donde presuntamente está la circunstancia que nos está diciendo, pues es que el señor obispo está siendo atacado. Así te lo diría: el señor obispo y su investidura y por ende la Iglesia Católica y por ende toda la feligresía que venimos detrás está siendo atacado.
Eugenio Amézquita Velasco:
Y este asunto de la saña?
Nancy de Santiago:
fíjate que la saña, que es un término un poquito más coloquialmente pues este intención cruel, este enojo, esta furia, sí me parece que podemos hablar de ella porque mira, los ateos no necesariamente sienten odio hacia la religión o hacia la iglesia, simplemente su corazón no ha empatado con su divinidad y por eso no reconocen a Dios. Eso es lo que yo veo en un ateo, es una persona que no necesariamente es malintencionada, simplemente su corazón no se ha abierto al amor de Dios, pero no necesariamente odia a la iglesia. Aquí hay algo importante, pero los que sí odian a la iglesia pues precisamente es por cuestiones ideológicas. Entonces aquí sí tenemos que decirlo con todas sus letras: comunistas, socialistas, progresistas son los que principalmente han mostrado a lo largo de la historia por supuesto esta furia, esta crueldad hacia la iglesia porque, la verdad yo lo veo de una manera muy simple: si yo tengo la necesidad de hacerle creer a un grupo social al que quiero someter que no hay un Dios porque Dios nos libera, porque Dios nos salva, porque en la libertad religiosa no caben las tiranías, sí es libre el ejercicio de la fe.
En cambio, el creer en la Internacional Socialista no es libre, te obligan a creer en ella, te obligan a creer en el socialismo, te obligan a creer en sus políticas públicas que a final de cuentas pues están basadas en una ilusión, en una ilusión que ha fallado en todo el mundo. Yo incluso hoy en día me cuestiono seriamente si de veras todavía hay alguien engañado o son puros malintencionados. Entonces ahora que hablas de saña, sí, sí me parece que habla de saña el que no suelten al señor obispo, el que no suelten al catolicismo, el que ni siquiera se pongan a buscar o a investigar para pues salirse del esquema en el que nos encontramos ahorita. Entonces sí me parece muy grave que se pretenda hacer ese daño a una institución que solamente ha generado bien a la humanidad.
Eugenio Amézquita Velasco:
Pues ya en alguna entrevista a ti precisamente ya habías abordado el tema de dejar de estar diciendo mentiras contra la iglesia. Creo que tú lo pudiste comprobar con elementos de audio y de video claramente. Y ayer precisamente el señor obispo, él mismo sin hablar de este tema, él dice que los linchamientos mediáticos, la idea pues principal, los linchamientos mediáticos son los nuevos fusilamientos como se hacían en la época cristera para desprestigiar la labor clerical. Y es que el Estado, hablando en general, no quiere que la Iglesia exista porque su mensaje desafía el control ideológico total. No sé si estés de acuerdo con estas expresiones.
Nancy de Santiago:
Absolutamente, absolutamente. O sea, la Iglesia Católica es enemiga de los gobiernos autoritarios porque la primera libertad y la más importante, como lo dice el beato Anacleto González Flores, es la libertad religiosa y es mi espada. Es decir, si yo sé que tengo la posibilidad de trascender a esta vida, pues no le voy a tener miedo a la muerte, no me voy a someter y no voy a tener por qué seguir ideologías perniciosas. Si yo en cambio creo en una entidad llamada Internacional Socialista, en los hombres que la integran y ellos me prometen un mundo feliz aquí en esta dimensión en la que nos encontramos, pues evidentemente ante la evidente mentira, valga la redundancia, de que exista la posibilidad de que suplanten a nuestro Dios, pues evidentemente ahí hay un enemigo natural. La iglesia y el comunismo son enemigos naturales. Entonces sí me parece muy bien tu expresión porque no podemos pensarlo de otra manera. No podemos pensarlo de otra manera Eugenio, y hay que decirlo con todas sus letras: si nosotros permitimos que estén denigrando a la Iglesia Católica, a las autoridades eclesiásticas, a la fe, a la palabra sagrada; si permitimos que nos estén restringiendo nuestra libertad con permisos tardíos, con olvidos de permisos, con traspapelar nuestras solicitudes, con ponernos el peor horario para una marcha o procesión, o sea ya sabes todas las trabas posibles, pues estamos hablando de que hay un ataque directo a la iglesia. Y digo, en plena conmemoración de los cien años de la Cristiada, que es una guerra épica en la que los mexicanos demostramos que se puede defender la fe. Ya no nada más existieron otros héroes como la propia Juana de Arco y los más antiguos, es una batalla que se libró por la fe y que tuvo una repercusión importantísima después de haberse percibido así como una guerra al controlar o pretender controlar todo el culto. Sí, es violar nuestros derechos como seres humanos de expresión, de información, el derecho a la información, la propia asociación pacífica porque por fines religiosos también nos reunimos en una manifestación como una procesión, pues qué te digo. Entonces sí me parece que tienes toda la razón, así lo diría yo. Digo, tú lo dices muy bien como periodista.
Eugenio Amézquita Velasco:
Pues entre otras muchas cosas que dijo el señor obispo, y con esto si no hay algo más que me quieras aportar Nancy: "el Estado no debe dar derechos, debe reconocer los derechos", que eso también es una frase que el señor obispo manejó y eso es clarísimo desde los tiempos más antiguos. Ya que se empezó a reconocer que el ser humano tiene dignidad, se tuvo que reconocer por el derecho natural que los derechos que tiene por su propia naturaleza el ser humano. Lo que va sucediendo es que conforme se desarrollan las sociedades se va generando el derecho positivo, o sea reconocerlos en la sociedad conforme a sus propios modelos de creación de leyes y se va generando la ley. Pero eso no significa que no existieran antes. Entonces los derechos humanos efectivamente son anteriores al ser humano y la historia nos ha demostrado que los países tienen que regularlos correctamente porque si no, pues van a perder la posibilidad de tener libertades para su pueblo. Te agradezco como siempre, muy ilustrativas tus explicaciones, digo pues una excelente abogada, docente también universitaria y experta en derecho constitucional. Muchas gracias Nancy.
Nancy de Santiago:
Gracias a ti Eugenio y pues ya sabes, estamos al pendiente de cualquier otra cosa. Y evitemos, evitemos que se esté atacando de manera tan dolosa, lo dices muy bien, a nuestras autoridades religiosas, a nuestra fe, a nuestras iglesias. Porque tenemos un amago de violencia para el ocho de marzo, hay una lista de iglesias que hay que cuidar, hay que proteger en Guanajuato, es la basílica en Guanajuato mismo, sí, porque se les ha dado al parecer la instrucción a estos grupos de choque que llegan disfrazados, que llegan encapuchadas, que llegan a vandalizar. Así es, y que llegan a vandalizar nuestros templos. Entonces cuidado, porque precisamente eso se está volviendo una mala costumbre, pero todo eso son ataques a la iglesia.
-La justicia de Estados Unidos vinculó eventos en Guanajuato y Baja California con redes de lavado de dinero de promotores sancionados por el Departamento del Tesoro.
-El arresto de ejecutivos de Del Records expone la vulnerabilidad de los ayuntamientos ante empresarios señalados como "Narcotraficantes Especialmente Designados" por el FBI.
-El uso de recursos públicos para la contratación de talento a través de intermediarios bajo investigación federal pone en entredicho los filtros de seguridad de los municipios.
El sistema de justicia de los Estados Unidos, a través del Distrito Central de California y el FBI, ha puesto bajo la lupa una red de operaciones financieras que conecta directamente con la organización de ferias y eventos masivos en territorio mexicano. El arresto de Angel Del Villar y Luca Scalisi, figuras centrales del sello Del Records, no es un hecho aislado de la industria del entretenimiento; es un síntoma de la profunda infiltración de capitales de origen ilícito en la vida pública y cultural de municipios como Salamanca, Mexicali y San José Iturbide.
Los alcaldes que se encontraban en funciones entre 2018 en estos tres municipios fueron, en Salamanca, Gto., Beatriz Hernández Cruz, Ayuntamiento 2018 – 2021, del partido Morena; en Mexicali, B.C., Gustavo Sánchez Vásquez, Ayuntamiento 2016 – 2019, pór el PAN y de San José Iturbide, Gto., Genaro Martín Zúñiga Soto del trienio 2018 – 2021, por el partido Morena.
El medio estatal Periódico Correo publica el tema y sus pruebas sobre este tema, involucrando a otros personajes que no se encuentran mencionados en el documento de la Fiscalía norteamericana.
La Ley de Designación de Cabecillas Extranjeros del Narcotráfico (Ley Kingpin) es una herramienta de asfixia financiera que prohíbe a cualquier entidad estadounidense realizar transacciones con individuos señalados de colaborar con el crimen organizado. En este caso, el nombre clave es Jesús Pérez Alvear, alias "Chucho Pérez", quien a través de Gallistica Diamante (Ticket Premier) controló la oferta artística de importantes ferias regionales. A pesar de que la OFAC (Oficina de Control de Activos Extranjeros) lo boletinó desde 2018 por sus vínculos con el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) y Los Cuinis, las administraciones municipales en México continuaron permitiendo que su estructura operara los palenques y escenarios principales.
Comunicado oficial sobre el arresto de ejecutivos de Del Records y Del Entertainment por presunta conspiración para realizar transacciones con promotores vinculados al narcotráfico.
El hecho de que un "Individuo A" (referido por medios especializados como un artista de alto perfil) se presentara en Salamanca y San José Iturbide bajo la promoción de un sujeto buscado por el gobierno estadounidense, revela una negligencia sistémica. En Guanajuato, estado asolado por la violencia de grupos delictivos, la contratación de espectáculos no es un tema menor de "entretenimiento", sino una cuestión de seguridad nacional. Los gobiernos de Beatriz Hernández y Genaro Martín Zúñiga, en el contexto de 2018-2019, fallaron en la implementación de protocolos de "Due Diligence" o debida diligencia para auditar a quiénes entregaban las concesiones de las ferias.
La legislación mexicana, frecuentemente criticada por su laxitud frente a la fiscalización de contratos de espectáculos, permite que promotores actúen como "outsourcing" de la delincuencia. Mientras en EE. UU. se persigue la violación de sanciones con penas de hasta 30 años de prisión, en México la colusión —por omisión o beneficio directo— queda impune bajo el pretexto de que los municipios "solo otorgan el permiso". No obstante, la Ley de Responsabilidades Administrativas y el Código Penal en el estado de Guanajuato establecen marcos para sancionar la negligencia en la administración de recursos y concesiones.
Es imperativo dejar de ver a las ferias municipales como simples espacios de esparcimiento y comenzar a verlas como lo que son para el crimen: lavadoras de dinero y plataformas de legitimación social. La detención de Del Villar y Scalisi es un recordatorio de que, mientras la justicia mexicana suele ser ciega a los intereses políticos y electorales de los ayuntamientos, el rastreo financiero internacional no olvida. Los municipios mencionados deben transparencia absoluta sobre los contratos firmados en ese periodo; de lo contrario, el silencio solo confirmará la complicidad.
El comunicado de la Oficina del Fiscal de los Estados Unidos, Distrito Central de California
Ejecutivos de compañía de música latina arrestados bajo querella federal que alega violaciones a las sanciones de EE. UU. relacionadas con narcotraficantes.
Martes, 14 de junio de 2022
Oficina del Fiscal de los Estados Unidos, Distrito Central de California
LOS ÁNGELES – Agentes del FBI arrestaron hoy a dos ejecutivos del negocio de la música —incluido el director ejecutivo (CEO) de un conglomerado de música latina— quienes están acusados de conspirar para violar la Ley de Designación de Cabecillas Extranjeros del Narcotráfico (conocida como Ley Kingpin) al realizar negocios con un promotor de conciertos con sede en Guadalajara vinculado a cárteles de la droga mexicanos.
Angel Del Villar, de 41 años, residente de Huntington Beach y CEO de Del Records y su agencia de talentos subsidiaria Del Entertainment; y Luca Scalisi, de 56 años, de West Hollywood y director financiero (CFO) de Del Entertainment, fueron arrestados esta mañana. Ambos hombres tuvieron sus comparecencias iniciales esta tarde en la Corte de Distrito de los Estados Unidos en el centro de Los Ángeles. Se ordenó la liberación de Del Villar bajo una fianza de 100,000 USD y la de Scalisi bajo una fianza de 35,000 USD. Sus lecturas de cargos han sido programadas para el 20 de julio.
Del Villar y Scalisi son nombrados en una querella criminal que los acusa de conspiración para realizar transacciones en bienes de narcotraficantes específicamente designados en violación de la Ley Kingpin.
Un tercer demandado nombrado en la querella —Jesús Pérez Alvear, de 37 años, de Cuernavaca, Morelos, México, un promotor musical que controla Gallistica Diamante (también conocida como Ticket Premier)— se cree que se encuentra en México. Pérez, quien promovió conciertos en México para Del Entertainment hasta marzo de 2019, y Gallistica Diamante, figuran como "Narcotraficantes Especialmente Designados" bajo la Ley Kingpin, lo que prohíbe a personas en los Estados Unidos realizar negocios con ambas entidades.
La querella alega que, el 19 de abril de 2018, agentes del FBI se acercaron a un músico muy conocido, referido en la querella como "Individuo A", y le informaron explícitamente sobre la designación de Pérez bajo la Ley Kingpin y cómo esto le prohibía realizar negocios con Pérez y presentarse en conciertos promovidos por él.
El 28 de abril de 2018, el "Individuo A" se presentó en un concierto de música organizado por Pérez. Según la querella, la tarjeta de crédito de Del Villar fue utilizada para pagar un jet privado que trasladó al músico desde el Aeropuerto de Van Nuys a la presentación en Aguascalientes, México.
En cuatro ocasiones adicionales en 2018 y 2019, el "Individuo A" se presentó en conciertos en México —específicamente en Mexicali, Salamanca, Chiapas y San José Iturbide— todos los cuales fueron promovidos por Pérez. El "Individuo A" actuó bajo la dirección o con el conocimiento de Del Villar, Scalisi y Pérez.
Una querella criminal contiene alegaciones de que un demandado ha cometido un delito. Se presume que todo demandado es inocente hasta que se demuestre su culpabilidad más allá de toda duda razonable.
De ser declarados culpables de violar la Ley Kingpin, Del Villar y Scalisi enfrentarían una sentencia máxima estatutaria de 30 años en una prisión federal. Pérez enfrentaría una sentencia máxima estatutaria de 10 años en una prisión federal.
El paradero actual de Pérez es desconocido, pero se cree que reside en México. Se anima a cualquier persona que tenga información sobre Pérez a ponerse en contacto con la oficina de campo del FBI en Los Ángeles al (310) 477-6565.
El FBI, la unidad de Investigación Criminal del IRS y la Administración de Control de Drogas (DEA) están investigando este asunto. La Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro brindó una asistencia significativa en este caso.
El fiscal federal adjunto Benedetto Balding, de la Sección de Narcóticos Internacionales, Lavado de Dinero y Chantaje (Racketeering), está a cargo de la fiscalía de este caso.
Este caso es parte de una operación de las Fuerzas de Tarea de Control de Drogas contra el Crimen Organizado (OCDETF). La OCDETF identifica, interrumpe y desarticula a las organizaciones criminales de más alto nivel que amenazan a los Estados Unidos utilizando un enfoque multiagencial, impulsado por la inteligencia y dirigido por fiscales. #MetroNewsMx
-Mons. Aguilar califica a la Constitución de 1917 como una norma laica que "podemos decir atea" en su origen y esencia.
-El prelado afirma que los templos construidos antes de 1992 no pertenecen a la Iglesia, sino que "son del gobierno" federal.
-Denuncia que el artículo 3 prohibió enseñar valores evangélicos en las escuelas, eliminando a Dios de la educación pública.
-Asegura que Plutarco Elías Calles aplicó las leyes contra la Iglesia con la intención de "atorarle hasta donde pegue".
-El Obispo sostiene que "la idea es acabar con la Iglesia Católica", mediante expropiaciones y limitaciones legales al culto.
-Critica que hoy se debe pedir permiso a gobiernos municipales hasta para sacar a la Virgen en una procesión religiosa.
-Señala que en el Senado se "rompen las vestiduras" si un legislador se persigna, alegando una falsa laicidad del espacio.
-Cuestiona que se permita a un senador "matar una gallina" para ritos prehispánicos, pero se censure la mención de Dios.
-Advierte que los acuerdos de 1929 fueron una traición donde el gobierno eliminó a los cristeros que entregaron sus armas.
-Sostiene que la historia oficial ha borrado la gesta cristera intencionalmente porque "quien escribe la historia pues gana".
-Afirma que "del color que sea en el gobierno no quiere a la Iglesia Católica", buscando que esta deje de existir.
-Denuncia que la Iglesia sigue monitoreada y que siempre habrá intentos gubernamentales para limitar el ejercicio del culto.
-Define los ataques actuales en redes sociales como "linchamientos mediáticos" que buscan dañar la imagen de la institución.
-Propone que la "única espada que puede abatir cualquier tiranía es la organización" sólida de todos los fieles laicos.
-Concluye que atentar contra la Virgen de Guadalupe es un ataque directo "contra la misma identidad de México" y su fe.
La deuda histórica y la persecución sistémica contra la fe
La reciente alocución de Mons. Víctor Alejandro Aguilar Ledesma, Obispo de Celaya, no es un simple ejercicio de memoria histórica; es un diagnóstico crudo y vigente sobre la relación de subordinación y hostilidad que el Estado mexicano ha impuesto a la Iglesia Católica. Al analizar la "resistencia cristera" bajo la óptica del siglo XXI, el prelado desarticula el mito de la libertad religiosa en México, revelando que la estructura jurídica del país ha sido, desde 1917, una herramienta de asfixia institucional.
El engaño de los acuerdos
Desde una perspectiva jurídica, la Constitución de 1917 no fue un pacto social inclusivo, sino un manifiesto de exclusión. Los artículos 3° y 130° representaron la institucionalización del ateísmo de Estado, prohibiendo la enseñanza de valores trascendentales y despojando a la Iglesia de su personalidad jurídica. Mons. Aguilar Ledesma es preciso al señalar que, aunque el "reconocimiento" llegó en 1992, la propiedad de los templos históricos permanece en manos del Gobierno Federal.
Esta situación coloca a la Iglesia en una posición de precariedad patrimonial, donde el Estado actúa como un arrendatario caprichoso que, bajo figuras como la extinción de dominio, mantiene una espada de Damocles sobre la institución.
El análisis de los "arreglos" de 1929 entre Emilio Portes Gil y la jerarquía católica es demoledor. La historia veraz, lejos de los libros de texto gratuitos, demuestra que el Gobierno incumplió sistemáticamente su promesa de amnistía. La eliminación física de los líderes cristeros tras deponer las armas constituye un crimen de Estado que la narrativa oficial ha intentado borrar.
Esta desconfianza histórica es el fundamento de la postura actual de la Diócesis: el poder político en México, históricamente, no dialoga para solucionar, sino para desarmar y someter.
Del paredón al linchamiento digital
El impacto de esta persecución en la comunidad es profundo. Mons. Aguilar Ledesma identifica correctamente una transición en los métodos de represión. Si en 1926 el método era el fusilamiento y la tortura —como en los casos documentados de los mártires de la región del Bajío—, en 2026 el método es el linchamiento mediático. La utilización de las redes sociales y la ligereza periodística para imputar delitos sin carpetas de investigación judicial son, en esencia, nuevas formas de "muerte civil". El objetivo sigue siendo el mismo: socavar la autoridad moral de la Iglesia para debilitar el tejido social.
El lenguaje del Obispo es directo y carece de eufemismos. Al afirmar que "el Gobierno no quiere a la Iglesia Católica", no incurre en un juicio de valor subjetivo, sino en una observación objetiva de la praxis política. La discriminación es evidente: mientras se celebran ritos neopaganos en espacios legislativos bajo el amparo de la "multiculturalidad", el signo de la cruz o la mención de Dios en la vida pública son perseguidos con un celo inquisitorial por parte de los sectores que se autodenominan laicos.
La organización como única defensa
La postura de la Diócesis de Celaya, representada en la voz de Mons. Aguilar Ledesma, establece una conclusión editorial clara: la fe en México no es una concesión del Estado, sino una resistencia ciudadana. La libertad religiosa es un derecho natural que precede a cualquier constitución. Por tanto, la organización de los laicos y la defensa de la verdad histórica son los únicos mecanismos para evitar que la tiranía administrativa termine por erradicar la presencia pública del catolicismo.
El Estado mexicano tiene una deuda de justicia con la historia que no se salda con convenios superficiales, sino con el respeto absoluto a la autonomía de la fe. Mientras persista el monitoreo de homilías y el control patrimonial de los recintos sagrados, la "Guerra Cristera" no habrá terminado; simplemente habrá cambiado de trinchera.
La transcripción de la conferencia de Mons. Víctor Alejandro Aguilar Ledesma, obispo de Celaya
Mons. Víctor Alejandro Aguilar Ledesma:
Resistencia cristera. Les pongo ahí el mensaje de los obispos al pueblo de Dios en la Asamblea de noviembre del 2025. En ese mensaje que ustedes pueden googlear en Google Landia, decía el monseñor Eduardo, estamos diciendo ahí los obispos que no se trata de recordar esto para buscar venganza u odio contra quienes hicieron todo este daño, sino pues conmemorar años en los que nuestros antepasados supieron defender la fe como lo hicieron y sentirnos orgullosos de esos hermanos nuestros y aprender de ellos. De eso se trata entonces ese mensaje. Ahí lo tiene usted: memoria de resistencia cristera que nos interpela. Es decir, no solamente darnos cuenta que hubo, sino nosotros, en relación con estos hermanos, también quedamos cuestionados.
Mons. Víctor Alejandro Aguilar Ledesma:
Pasamos adelante. Antecedentes de la resistencia cristera. Ya nos decía monseñor Eduardo que la iglesia nació perseguida. Esto Jesús no lo dijo, no nos engañó a nadie: a ustedes los perseguirán. Entonces no es para nosotros novedad que nos persigan, pero sí lo que sí es novedad es cómo reaccionamos ante la persecución. El Señor Jesús nos dijo al final de las bienaventuranzas: cuando a ti te persiguen, te calumnian, te difamen, no dice enójate o maldice; al contrario, alégrate, salta de contento, tu premio será grande en los cielos. Entonces sabemos que seremos perseguidos. Y ustedes ven cómo muchos de los hermanos nuestros mártires terminaban su vida pues pensando en la vida eterna, perdonando a los enemigos, bendiciéndolos. Nunca terminaban maldiciendo a nadie y ojalá te pase lo mismo y vas a ver qué es, no, jamás en la vida cristiana ha sucedido eso.
Mons. Víctor Alejandro Aguilar Ledesma:
Tenemos la Constitución de 1917 que, como ustedes saben, esa Constitución promulgada en Querétaro pues ya fue una constitución laica, que podemos decir atea. Y que tanto el artículo tercero como el artículo 130, el primero referente a la educación donde ya no se puede enseñar nada que tenga valores evangélicos que tengan que ver con Jesús. Todavía en la Constitución de 1857 la educación, ese artículo tercero, decía que podía educarse cada quien en libertad; pues ya en 1917 ya no es en libertad, o sea tiene que ser laica, es decir, nada de que andar hablando de Diosito, nada de andar hablando de Dios en lo que sea de Jesús. Entonces en las escuelas pues desde entonces hasta la fecha pues no se puede hablar del Señor. Pero ese fue el artículo tercero.
Mons. Víctor Alejandro Aguilar Ledesma:
El 130 tiene que ver con la Iglesia y asociaciones religiosas. Y ahí en ese artículo 130 ya lo promulgará en 1926 la famosa Ley Calles. Es decir, Calles dice: esto lo voy a hacer vigente porque sí estaba ahí pero como que no lo aplicaban los anteriores. Entonces dice Plutarco Elías Calles: pues ahora sí vamos a atorarle hasta donde pegue. Y entonces pues esa serie de leyes Calles que tenía varias cosas. Pasamos a la siguiente. Esas principales disposiciones eran: todas las iglesias deben estar registradas ante el gobierno. Todavía muchos de ustedes piensan: es que la iglesia, miren sus templos. Los templos, hasta antes de 1992, no son de nosotros, son del gobierno. Quede claro y asentado, porque dicen: ay la iglesia y mire los templos, que ese del Carmen, que la Merced. Esos son del gobierno. Todos los templos, cuando se establecieron las relaciones Iglesia-Estado en 1992, los templos construidos como este que estamos construyendo, pues sí es de la iglesia, hasta que no se les ocurra poner otra ley de expropiación, porque pues el gobierno es el gobierno.
Mons. Víctor Alejandro Aguilar Ledesma:
Otra disposición, aparte del registro de iglesias, era la limitación del culto. Solamente se podía hacer dentro del templo, fuera nada. Todavía hoy a los gobiernos, incluso municipales, hay que pedirles permiso hasta para sacar a la Virgen, hasta para poder hacerlo todo. No crean que esto, que la marcha que se hizo ayer, hay que pedir permiso. No crean que uno puede así en libertad para andar, no se puede. Prohibición de las enseñanzas católicas. No se puede. Nos toleran algunos, las escuelas particulares, y a veces tienes que camuflarle a la educación, tienes que llamarle ética o educación en valores para poder hablar algo de Jesús porque no se puede enseñar lo católico. Y es que realmente la idea es acabar con la Iglesia Católica, punto.
Mons. Víctor Alejandro Aguilar Ledesma:
La otra fue la expropiación de bienes. Muchos de los bienes que ahora son palacios de gobierno pues fueron los seminarios. O sea, muchos que son hoy lugares de oficinas en algunos centros históricos pues fueron conventos, fueron seminarios, fueron templos de alguna compañía de Jesús, etcétera. Entonces muchos de los bienes de la iglesia han sido expropiados. También la limitación de la aparición política. Hasta antes del 92 los sacerdotes y las religiosas no podíamos ni votar ni ser votados. Ya en el 92 nos dieron el reconocimiento legal jurídico a la iglesia porque no teníamos estatuto jurídico, la iglesia jurídicamente no existía, no existíamos. Entonces obviamente esto fue creando un caldo de cultivo de mucha inanimadversión en la iglesia, en grupos de la iglesia, y que dijeron: bueno, pues entonces el gobierno no deja hacer nada, entonces era nada más del templo para adentro.
Mons. Víctor Alejandro Aguilar Ledesma:
Y ahora ya quién sabe, porque ahora ya ahí tienen las bocinas, están ahí algunos grabando a ver qué dice el obispo para ir a decirlo a la Secretaría de Gobernación. Es que el obispo está diciendo esto, que el sacerdote fulano dice esto, porque está prohibido hablar contra el gobierno. Y ahí viene otra vez. ¿Se acuerdan allá en aquellos tiempos cuando estaba Héctor Lechuga y estaban estos comediantes, el Loco Valdés? Pues a muchos los echaron a la cárcel porque hacían chistes de los políticos. Y pues ahí viene otra vez, y querían poner otra vez eso de que no se puede decirles nada. Bueno, y también obviamente pues a los obispos. Seguimos.
Mons. Víctor Alejandro Aguilar Ledesma:
Siguiente: principales protagonistas en esa lucha cristera. Estamos hablando de 1926 a 1929. Por parte del gobierno estaba Plutarco Elías Calles, era el presidente de 1924 a 1928. El atentado de la Virgen, ¿qué año fue?, dijo monseñor que en el 21. Entonces fueron temas que ya fueron preparando para que esto, que ya estaba medio caldeadito, pues se metieran de una vez. Después Emilio Portes Gil fue el que va a firmar los acuerdos que van a ser en junio del 29. Estaba Joaquín Amaro Domínguez, ministro de Guerra y Marina; Saturnino Cedillo, gobernador de San Luis Potosí; y otro más, Tomás Garrido Canabal, gobernador de Tabasco. Esos fueron digamos los más duros, duros, estos no andaban con cosas tristes.
Mons. Víctor Alejandro Aguilar Ledesma:
Por parte de los cristeros, que así se les llama a ellos o así les llamaban ellos. Aquella incluso aquella canción de Vicente Fernández que se llama El Cristo: el martes por la mañana me fusilan, me fusilan a las seis de la mañana. ¿Por qué? Por querer en Dios eterno y en la gran Guadalupana. Me encontraron rezando y con una estampita de la Virgen en el sombrero. Bueno, todo eso estaba prohibido, no crean que ahorita como ustedes traen la playera de mamá Lupita. No, eso no se podía. Ahorita traen sus playeras y eso, pero en este tiempo nada de eso.
Mons. Víctor Alejandro Aguilar Ledesma:
Por parte de los cristeros estaba Enrique Gorostieta Velarde. Este fue el general de los cristeros, que era un general que sabía de guerra, que fue contratado para que adiestrara a los cristeros. Están Pedro Quintanar, un líder cristiano en el norte de Jalisco y en el sur de Zacatecas. Luis Navarro Origel, primer líder en Guanajuato. Victoriano Ramírez, muy famoso "El 14", así le decían, y este fue en los Altos de Jalisco. Y Aristeo Pedrosa, sacerdote y general de brigada cristera. Que también hubo sacerdotes; unos que le corrieron y se escondieron, otros que a escondidas y ocultándose pero se quedaron atendiendo pastoralmente las parroquias. Los sacerdotes confesaban, iban a ver a los enfermos, se vestían de campesinos de lo que sea y seguían en las casas bautizando, matrimonios, viendo enfermos.
Mons. Víctor Alejandro Aguilar Ledesma:
Y muchos de ellos, como estos mártires que tenemos aquí, pues fueron de los que se quedaron atendiendo. J. Trinidad Rangel, a él lo mataron el 25 de abril del 28 porque fue a una Semana Santa con unas religiosas y lo pescaron saliendo de misa. Él celebraba misa y estaba allá en la cuevita en Cortazar, arriba en la Cañada de Caracheo. Entonces ellos mantenían la fe, andaban ahí. Los hermanos Sierra, que andaban con el Padre Nieves, pues obviamente muchos de ellos también murieron. Muchos laicos. Entonces hubo laicos, hubo religiosas, sacerdotes que también anduvieron, y algunos sacerdotes que entraron también con los cristeros; algunos de ellos sí tomaron incluso las armas. Hay por lo menos dos muy famosos, uno de ellos es el padre Aristeo Pedrosa.
Mons. Víctor Alejandro Aguilar Ledesma:
Mártires ejecutados por Plutarco Elías Calles son San Cristóbal Magallanes y los 24 mártires que fueron beatificados el 22 de noviembre de 1992 y canonizados el 21 de mayo del 2000 por San Juan Pablo II. Esos sí fueron todos de Plutarco Elías Calles, o sea, fueron ejecutados. Después, algunos que ya son beatos, no son santos: el padre Miguel Agustín Pro. De hecho del padre Miguel Agustín Pro se dice que estuvo a punto de salvarse porque la Conchita, la esposa de Plutarco Elías Calles, que era piadosita, intervino para que no mataran al padre jesuita. Pero cuando él manda decir que ya suspendan, a las 10:30 de la mañana, ya llegó tarde el que iba con la recomendación, ya lo habían ejecutado. Al padre Pro lo ponían como cómplice o haber participado en el atentado contra Álvaro Obregón. Lo señalaron, le buscaron esa excusa.
Mons. Víctor Alejandro Aguilar Ledesma:
Bueno, también tenemos al beato Anacleto González Flores. Fue el primero de abril de 1927. Aquí en la región fue el primero, fue en Valtierrilla el padre San Bernabé de Jesús Méndez Montoya, y él fue el 5 de febrero. Luego el 10 de marzo, al mes siguiente, fue el Padre Nieves en la Cañada de Caracheo. El 25 de abril fue J. Trinidad. Entonces casi iban por mes aquí en el Bajío. Así era, no piensen que era ay uno, no, eran seguidos. No estaba tan fácil. El beato Anacleto, ese murió en Guadalajara, que es el patrono de los laicos, que ustedes lo han de conocer. Ya varias veces aquí han dado algunos temas en torno al beato Anacleto González Flores. Seguimos adelante.
Mons. Víctor Alejandro Aguilar Ledesma:
Obispos en el conflicto cristero. Primero algunos obispos: el arzobispo José Mora del Río, estaba también el arzobispo Leopoldo Ruiz y Flores, Francisco Javier Orozco y Jiménez, Pascual Díaz Barreto y Miguel de la Mora. Estos obispos fueron los que participaron. En el sentido que no todos los obispos estaban de acuerdo en el levantamiento cristero; unos pues así como al que te pegue por la mejilla derecha pon la izquierda. Otros, como ellos estos que acabamos de decir, estos sí estaban de acuerdo: José Mora del Río de la Ciudad de México, Leopoldo Ruiz y Flores de Morelia, Francisco Javier Orozco Jiménez de Guadalajara, Pascual Díaz Barreto de Tabasco y Miguel de la Mora de acá de León.
Mons. Víctor Alejandro Aguilar Ledesma:
Y algunos sacerdotes. La mayoría de los sacerdotes era un ejercicio pastoral espiritual 100%. Actuaron como capellanes. Vamos a decir algunos números porque hay que ver de cuánta gente estamos hablando. Más o menos unos 100 sacerdotes anduvieron de capellanes, es decir, en los movimientos cristeros. ¿Pues quién confesaba a los cristeros?, ¿quién les decía misa? Porque andando aún en los cerros y andando con las armas pues también tenían su misa y también los confesaban y también les ponían los santos óleos. Entonces había padres cristeros, unos 100 que no tomaron las armas pero andaban de capellanes. Y otros sí tomaron las armas.
Mons. Víctor Alejandro Aguilar Ledesma:
De los que tomaron las armas tenemos ahí a esos dos que les decía: el padre Aristeo Pedrosa en Jalisco y el otro que se llamaba José Reyes Vega. A él le llamaban el Pancho Villa de sotana. Era así como el padre pistolas, pero aquel sí le jalaba, aquel sí no andaba con medias tintas. Por eso le decían el Pancho Villa de sotana, porque él, de hecho ahí en Tepatitlán cuando fue y lo tomaron preso, pues antes de agarrarlo no crean que lo agarraban así como este último que agarraron que ni ruido hicieron. No, estos no se dejaban, estos era a trancazo limpio y se defendían como gatos entre las brasas. Entonces a este así le decían, al padre Vega, le decían el Pancho con sotana.
Mons. Víctor Alejandro Aguilar Ledesma:
Les digo todo esto porque pensamos que en la vida cristera nada más era pues así muy fácil. No, no estaba nada fácil, o sea, había de todo. También tenemos algunos: Pedro Quintanar en Zacatecas y Luis Navarro Origel en Guanajuato. Es decir, no crean que nada más, pero ciertamente todo era en el centro del país. Por eso el centro del país, que también es el ombligo, ahí el tema de Cristo Rey. Y fue lo que ya platicó monseñor, que ahí fue donde al delegado apostólico lo corrieron y que ya habían dinamitado ese centro. Por eso se iban a poner otra piedra, porque después lo dinamitan y van a poner otro monumento más grande porque es el monumento a la fe. Y que lo dinamitaron así como quisieron dinamitar a la Virgen de Guadalupe en el 21 pues también al Cristo Rey lo dinamitaron. A ese sí lo dinamitaron, eh, y este Cristo Rey que tienen ahora ese es el segundo que se hizo, este no es el original.
Mons. Víctor Alejandro Aguilar Ledesma:
El primero lo dinamitaron. Por eso cuando vayan allá a Cristo Rey pues también vayan y den la vuelta a toda la historia que está ahí. Porque luego nada más van y se toman la foto allá en el aire y guau, para la foto del face y para el perfil y para su estado de cuenta. No, vayan a la historia que es importante. El padre Miguel Agustín Pro es ejecutado por supuesta participación, como ya les había dicho, en el intento de asesinato del expresidente Álvaro Obregón. Y así había más. Seguimos. Además hubo organizaciones que participaron en el conflicto. Están esas cuatro: primero la Liga Nacional Defensora de la Libertad Religiosa, pues esos fueron unos laicos que dijeron: bueno, ¿y cómo vamos a defender no solamente la fe sino defender nuestra libertad religiosa? No la libertad de conciencia, porque la libertad de conciencia es que tú creas en lo que tú puedas creer; ya sería el colmo que el gobierno nos privara de creer lo que tú quieras creer. Sino la libertad religiosa de expresar libre y públicamente tu fe. Porque no se puede. Ustedes saben, en el Senado si algún senador ahí va y se persigna, se rompen las vestiduras: es que es laico aquí, no se puede aquí persignarse, no puedes mencionar el nombre de Dios. ¿Por qué? Porque no hay libertad religiosa. Todos tienen que ser libres de expresar su fe.
Mons. Víctor Alejandro Aguilar Ledesma:
Bueno, esta liga se organizó con laicos. Y esos laicos que venían de una organización que Monseñor Luis María Martínez, que es la que está en la letra D, se llama Participación Discreta y Reservada de la "U", Caballeros de Colón que ya se los acaba de mencionar. Esa letra "U" eran algunos laicos que Luis María Martínez, siendo obispo auxiliar de Morelia, les dio formación a todos esos laicos. O sea, esos laicos estaban formados, organizados; o sea, no eran gente de buena voluntad y de estampitas y de un rosario. Esa gente tenía formación y capacitación para la organización. Muchos de esa "U" que eran gente discreta también participaron después en la Liga Nacional de la Defensa. Y estuvo otra que es la Unión Popular, esa fue organizada por el beato Anacleto González Flores. Y todos esos eran grupos de jóvenes que pertenecían a la Acción Católica.
Mons. Víctor Alejandro Aguilar Ledesma:
En la Acción Católica no había tantos movimientos como hoy. Hoy levanta una piedra y cada quien inventa un movimiento. Ahora tengo otro movimiento, ahora tengo otro. Antes nada más estaba la Acción Católica, y la Acción Católica estaba para las damas, para los caballeros, para los obreros, para los campesinos, para las enfermeras, para los jóvenes. Y la Acción Católica era la formación que se daba. Y los jóvenes de la Acción Católica fue a los que organizó el beato Anacleto para la resistencia pacífica, porque él tenía una idea, por eso le decían el nuevo Gandhi, una resistencia pacífica. Pero él tenía una capacidad muy grande de organización. Y él, lo que lo andaban buscando al beato Anacleto era porque era muy amigo del obispo Orozco y Jiménez, obispo de Guadalajara, que también era un gran pensador y era el que también un gran organizador junto con Díaz Barreto, el de Tabasco, y que estaban organizando todo esto. Entonces ahí los andaban buscando y como era muy amigo Anacleto entonces querían sacarle la sopa, decir dinos dónde está Orozco y Jiménez.
Mons. Víctor Alejandro Aguilar Ledesma:
Bueno, así se vivía la fe, eh, no crean que como ahora. Ser cristiano en esos tiempos, ser católico, era sentencia de muerte. Sentencia de muerte, o sea, no te la perdonaban. Ahora nos dan linchamientos mediáticos, ahí nos sacan en las redes y que ay que los obispos. Esos linchamientos mediáticos duelen, pero no tanto como los balazos. Pero fíjense la letra C: Brigadas Femeninas de Santa Juana de Arco. Es decir, muchas mujeres también participaron, mujeres jóvenes. Estas brigadas ¿qué hacían? Eran toda la logística. Antes que eso se inventaran los halconcillos y estas cosas, estos ya se habían inventado las mujeres las brigadas. Estos se encargaban de todo ese rollo: se encargaban de llevar los alimentos a los cristeros en el cerro, incluso algunas de estas llevaban las armas, incluso todo lo que era la munición y demás. Además servían también como enfermeras, alguien tenía que curar pues a los caídos. Entonces era un grupo muy numeroso también de mujeres que también participaron.
Mons. Víctor Alejandro Aguilar Ledesma:
Y claro, el estandarte de todas estas organizaciones era la Virgen de Guadalupe. Todavía hay algunas banderas por ahí de la Virgen de Guadalupe, de la Acción Católica, de los Caballeros de Colón, de la Adoración Nocturna; hay algunas que todavía están manchadas de sangre y cuando uno va con ellos ahí las ven. O sea, para ellos no las van a lavar obviamente porque pues es un signo de lo que costó nuestra fe en esos tiempos. Seguimos. Los acuerdos con los que termina este conflicto se dieron en la Ciudad de México y ahí participaron por parte del gobierno Emilio Portes Gil, que era el ya presidente interino después de Plutarco Elías Calles. Estuvo también Joaquín Amaro, dijimos que era el secretario de Guerra y Marina, y también estuvo otra persona ahorita que no recuerdo.
Mons. Víctor Alejandro Aguilar Ledesma:
Por la Iglesia Católica fueron tres: el obispo Leopoldo Ruiz y Flores de Morelia y delegado apostólico. ¿Por qué era delegado apostólico? Por dos razones: porque en México para poder ser sacerdote necesitabas ser mexicano, entonces un delegado venía de Italia pues obviamente no podías ejercer. Y segundo porque lo habían corrido, ¿se acuerdan que no estaba? Entonces eligen a este obispo de Morelia, Leopoldo Ruiz, como delegado. Entonces el que va a firmar junto con el otro obispo Pascual Díaz Barreto, que es el obispo de Tabasco, y un sacerdote que fue de secretario, José Garibi Rivera, que era secretario del obispado de Guadalajara; ya después será obispo y después será cardenal ese también que estuvo ahí de secretario. Seguimos adelante.
Mons. Víctor Alejandro Aguilar Ledesma:
¿Qué pasó? ¿A qué acuerdos llegaron ese 21 de junio de 1929? Se hicieron los acuerdos el 21 de junio y el 22 de junio entraron en vigor. Primero: el gobierno reconoció la existencia de la Iglesia Católica. O sea, hasta esa fecha dijeron: sí existe. O sea, sí existimos. Nos dieron el derecho a existir. Todavía en ese tiempo no había un reconocimiento jurídico, eso va a ser hasta el 92. Ahí nada más dijeron: sí existe. Sí, sí existimos, caray, sí son bastantes. Dos: amnistía a los cristeros que rindieran las armas y se comprometían a respetar la ley. Esto fue lo que prometió el gobierno. Obviamente que no lo cumplió. Después del 29, como dijo monseñor, pasaron muchos años y luego a todos los cristeros que depusieron las armas se les fue buscando de a uno por uno y los fueron eliminando. Quedan por ahí dos o tres que se salvaron, pero a todos los demás los eliminaron. No le tengan mucha fe a esas palabras y compromisos de gobiernos.
Mons. Víctor Alejandro Aguilar Ledesma:
Tres: devolución de iglesias y propiedades eclesiásticas que habían sido confiscadas. O sea, iban a devolver todo. Tampoco devolvieron todo, devolvieron algunas. No es cierto que todos los seminarios y todo eso que confiscaron no lo devolvieron. Si ustedes van allí por ejemplo a Morelia, pues todo lo que es la prepa que está atrás de San José era el seminario. El otro antiguo seminario pues es el palacio de gobierno. Donde es Correos era todo el convento de las teresianas, y así. El que es el Clavijero era el de los jesuitas y no regresaron nada. Y como a la iglesia nos gusta construir y a ellos expropiar pues así nos vamos, ahí nos llevamos la iglesia. Y a veces hasta el gobierno no te ayuda a construir, al cabo que después hoy ya se llama ley de extinción de dominio, ya está aprobada. Si a una institución le gusta algún lugar pues bueno.
Mons. Víctor Alejandro Aguilar Ledesma:
Cuatro: registro de sacerdotes ante el gobierno para poder oficiar. Eso también sigue hoy vigente. Nosotros tenemos que darnos de alta ante Gobernación para que puedas ejercer, como si te dieran autorización. Entonces bueno, también. Y cinco: limitaciones al culto público, pero se permitió la celebración de misas y otros actos religiosos en el templo. O sea, ¿qué ganamos? La ley siguió igual, porque realmente pues ya se celebraba en los templos. Y eso ante la presión del gobierno, quienes cerraron los templos como una resistencia fueron los obispos. Entonces al final nada más dicen: vuelvan a celebrar pero dentro de sus templos. Y allá adentro pues entonces ¿qué ganamos? Pues bueno, muchos para el cielo. Pero ahorita vamos a ver qué beneficio. Adelante.
Mons. Víctor Alejandro Aguilar Ledesma:
¿Qué enseñanzas del conflicto cristero para el gobierno y la Iglesia Católica? Estas son conclusiones mías, no son de un historiador ni de un consenso, son cosas mías y así las dejamos, como cosas mías y con el valor que tiene eso nada más. Por parte del gobierno, pienso que el gobierno tiene que aprender a respetar la libertad religiosa. Es un derecho fundamental humano y no es que él lo reconozca en el sentido legal; lo debe reconocer también en lo legal, pero es un derecho humano. Los derechos son inherentes a la naturaleza humana, por eso el Estado no debe dar derechos, debe reconocer los derechos que tenemos. Y por eso luchamos para que se nos reconozca ese derecho de nuestra libertad religiosa. No le estamos pidiendo permiso, sino es algo que él debe reconocernos pues eso nos pertenece por naturaleza. Ya nada más falta que diga: no pueden pensar. Bueno, eso pertenece a la naturaleza humana racional. O diga: no puedes amar, no puedes sentir, no puedes. Bueno, esos son derechos ¿por qué? Porque son inherentes a la naturaleza humana, somos personas humanas y el Estado no debe dar derechos sino reconocer nuestros derechos.
Mons. Víctor Alejandro Aguilar Ledesma:
Segundo: se necesita diálogo y negociación por parte del gobierno, no otra imposición de esas al estilo de Plutarco Elías Calles. Lo que genera son conflictos. O sea, yo creo que el gobierno tiene que aprender también a dialogar y aunque a veces les gana la tentación del autoritarismo de querer hacer las cosas porque ellos son el gobierno, pues tienen que aprender que si existimos pues hay que aprender a dialogar y a negociar. Aquí estamos todos, aquí vivimos todos. Tres: reconocimiento de la importancia de la Iglesia Católica en México. Es decir, no somos cinco, no somos seis gentes. O sea, debes reconocer la presencia. Aquí estamos. No puede decir: no veo nada. Bueno, pues en cada evento pues lo hacemos, hacemos presencia. Como decía Monseñor, ¿cuántos millones fueron a la Basílica de Guadalupe este año? 27 millones. Bueno, ¿entonces eso no existe o no existe? Existimos. A veces se quieren hacer que no, y siempre cuando hay una marcha de la Iglesia Católica o alguna cosa dicen hasta los mismos periódicos: un centenar. Hacemos una marcha de 5,000 o 6,000 gentes y los periódicos: un centenar de católicos expresaron. Cuando fueron allá a manifestarse al Congreso por el aborto, que eran un montonal, decían: un grupo de católicos. Bueno, así nos cuentan, así nos ven, así como minimizando el asunto.
Mons. Víctor Alejandro Aguilar Ledesma:
Cuatro: presencia de la Virgen de Guadalupe. Le comentaba hace un ratito a Monseñor que en una de las conferencias que dio Jan Meyer, que fue el que escribió esos tres volúmenes de La Cristiada, dio una conferencia en Aguascalientes y cito a él: que la esposa de Plutarco, ya después que ya no era presidente, le preguntó: oye, ¿y eso del conflicto cristero por qué quedó así?, ¿en qué quedó?, ¿qué pasó? Y dice Jan Meyer que Plutarco le respondió a su esposa: es que algo no advertí, que en cada hogar había una Virgen de Guadalupe. Eso fue lo que me pasó. Pues qué bueno que se le pasó eso. Él pensaba que el problema eran los curas, que el problema eran los templos, que el problema era la relación de la iglesia de Roma con acá, la cantidad de sacerdotes que querían distribuir por comunidades. Como en Tabasco este Tomás Garrido que decía: bueno, por cada tantos un sacerdote y nada más, y además los quiero casados. Así era su autoritarismo. Pero yo digo que al gobierno no se le olvide la presencia de María de Guadalupe porque a María de Guadalupe la llevamos en la sangre y en cada glóbulo rojo y en cada glóbulo blanco está la Virgen de Guadalupe. Hay que recordarles eso. Atentar contra la Virgen de Guadalupe es atentar contra la misma identidad de México. Bueno, para que no se les olvide, porque se le olvidó a Plutarco; pues a estos, a los nuevos, que no se les olvide.
Mons. Víctor Alejandro Aguilar Ledesma:
Para la iglesia también hubo aprendizajes. Para la iglesia, yo considero también cuatro. Primero: aprender a defender la libertad religiosa. Es un derecho que tenemos que aprender a defender, es nuestro. No es que estamos pidiendo algo extra, es un derecho natural religioso. Que uno tenga una religión musulmana o mahometana, bueno, es su derecho. Que nosotros somos católicos, es eso y tenemos el mismo derecho que tiene cualquier otro. Y si tienen el derecho los mazahuas de brincar e ir y hacer, y si aquel candidato o aquel senador puede matar una gallina y ofrecérsela a Quetzalcóatl o a Huitzilopochtli o a quien sea, nosotros también tenemos el mismo derecho de ofrecer nuestro sacrificio de la Santa Misa. También es un derecho. Y nosotros no nos enojamos porque mates una gallina, pero tú tampoco te enojes porque ofrecemos la misa. Entonces digo, tenemos que aprender ellos y nosotros; ellos a reconocernos y nosotros a defender lo que es nuestro.
Mons. Víctor Alejandro Aguilar Ledesma:
Dos: unión y organización. Si algo podemos decir que logró y por qué se lograron las cosas fue por una sencilla razón: organización. Si las cosas funcionan es cuando hay organización. Cuando las cosas no funcionan es porque hay desorganización. Y a veces lo que nos falta a la iglesia aprender de ellos es aprender a organizarnos. Pues es que cada quien anda en su mundito y entre más movimientitos hay más desorganizados, y cada quien anda en su barco y cada quien con su bandera y cada quien. Y todos decimos: la iglesia es una. Pero una la de las guadalupanas, una la de Regnum Christi, otra la de Llama de Amor, otra la de la Escuela de Pastoral. Es una y debemos estar unidos y organizados.
Mons. Víctor Alejandro Aguilar Ledesma:
Tres: tenemos que aprender el diálogo y la colaboración. Hay que dialogar, hermano, sí. Cuando hay que dialogar con el gobierno se dialoga, y dialogar y negociar. Pero hay cosas que son no negociables; hay cosas que sí, hay cosas que no. Y el gobierno tiene que aprender a dialogar con nosotros. Eso es con ellos, y nosotros a defender lo nuestro y ellos lo suyo pues también. Pero pues hay que negociar, no se puede imponer ni de aquí para allá ni de allá para acá.
Mons. Víctor Alejandro Aguilar Ledesma:
Cuatro: hago una pregunta al final, ¿qué tanto se puede confiar en el gobierno? No respondan porque ahorita están grabando aquí sus hermanos y para qué quieren. Pues la verdad es una pregunta que dejo al aire porque ¿cuántos de nuestros cristeros creyeron en los acuerdos y le creyeron al gobierno? Se depusieron las armas y ¿qué pasó con todos los hermanos cristeros? Los eliminaron. Entonces, y todo lo que prometieron que iban a devolver, esto y lo otro. Es más, las leyes, la del artículo tercero y el 130 quedaron iguales, no se les movió nada. Por eso muchos no quedaron muy contentos, pues muchos cristeros. Yo de hecho alguna vez con algunos descendientes de Enrique Gorostieta, que fue el general que estuvo al frente, pues ellos estaban medio desilusionados porque tanta era la lucha y quienes realmente pidieron los acuerdos fue el gobierno, no fue la iglesia. Fueron ellos que pidieron el acuerdo porque prácticamente habían perdido el conflicto. Y este tema en la historia no lo van a encontrar, eh, ni en los libros de la escuela mexicana, ni la nueva escuela, ni la antigua ni ninguna. Si tú ves algunos libros de esto vas a encontrar tres rengloncitos y los culpables somos nosotros porque quien escribe la historia pues gana. Entonces ahí no van a encontrar gran cosa, esta historia está intencionalmente borrada. Tuvo que venir este Jan Meyer francés a hacer una obra para escribir de este tema. Ahora ya hay bastante material, pero hace unos 50 años no teníamos casi nada de esto, nada más teníamos los testimonios de nuestras gentes.
Mons. Víctor Alejandro Aguilar Ledesma:
¿Cuáles fueron las consecuencias para nuestra iglesia? Positivas: el fortalecimiento de la fe porque los cristianos de ese tiempo, católicos de ese tiempo, sabían que la fe se defiende no solo con palabras o con buenas intenciones, se defiende con la vida. Y que nuestra iglesia nos ha costado sangre. Y yo me acuerdo cuando estábamos chiquitillos, los mártires esos de Pueblo Nuevo. El Viernes Santo, en el camino nos iban explicando las mamás o el tío, dicen: por aquí miren, en este camino aquí a los padres les rebanaron las plantas de los pies, aquí los hicieron caminar dos kilómetros, los crucificaron. Aquí estaban todavía unas cruces ahí. Luego con un picahielo les sacaron ahí la sangre que les quedaba en las plantas de los pies y luego les decían: ¿su fe o su vida? Y ellos decían: ¡Viva Cristo Rey! Y fuego. Y así se defendía la fe. Por eso en esos lugares dice uno: bueno, nosotros somos fruto de ese mundo. Por eso si en tu familia hablas mal del obispo, hablas mal de los curas, pues no esperes que salgan vocaciones, comadre. No se te vaya a ocurrir. Oye, ¿y por qué no saldrán de mi familia vocaciones? Pues oye, si quieres bien comer curas y los comes, ¿qué va a salir de ahí? O eres un católico marca patito, frío, indolente, acomodado, apachurrado en la vida. Ay misa otra vez, ay no qué aburrido. ¿Tú crees que de ahí va a salir gente fortalecida en la fe? Pues claro que no. Pues es que ya, como dijo alguien, ya quedamos pocos de esos que quedaron ahí y realmente participaron muchísimas gentes.
Mons. Víctor Alejandro Aguilar Ledesma:
Otra enseñanza es la unión de la iglesia en torno a la defensa de la libertad religiosa. Yo creo que tenemos que mantenernos unidos en eso, pues es nuestra fe y hay que mantenernos unidos en la defensa de esto. Pero hay que hacerlo con honor, con alegría, con organización. Porque el día que se necesita el cristiano, su heroísmo y su fortaleza, salen con cada cosa: es que yo no puedo, es que yo para qué, ay que vayan otros. ¿Y tú qué, vas a vivir de las rentas o qué? No, también te toca. También te toca esa defensa de la fe y hay que unirnos. Hay que programar: cuando hay una marcha o una cosa, o vas, o envías o ayudas para que otros vayan. Pero no salgas con que yo... ay deja ver. Y no voy a reenviar en mi WhatsApp y las mandas a las mismas comadres de siempre, a las que no van. No, pues hay que animarnos. Entonces estamos ya que esa sangre nos la traigamos, pues no nada más llena, que esté limpia, que no tenga colesterol y que no tenga triglicéridos; una sangre que sea sangre cristera, o sea para defender lo nuestro.
Mons. Víctor Alejandro Aguilar Ledesma:
También hubo un reconocimiento internacional. ¿A qué me refiero? Jan Meyer dice por ejemplo: cuando fue el tema del mártir padre Agustín Pro, pues allá en Italia y en otros lugares editaron algunas estampitas del martirio del padre Pro. Allá cerca de la frontera con Francia una de sus parientes de Jan Meyer tenía estampitas allí del martirio del padre Pro. Esa gesta no fue nada más nuestra, o sea, eso está también fuera. Hay archivos en Estados Unidos, en Roma, en muchos lugares. Esa gesta cristera es reconocida a nivel internacional. Muchos de nuestros abuelos se murieron sin el reconocimiento, pero pues aquí les decimos al cielo: les reconocemos que gracias a ellos, su trabajo y todo, hicieron mucho bien por nuestra iglesia.
Mons. Víctor Alejandro Aguilar Ledesma:
¿Qué consecuencias negativas? Primero, pues continuó la persecución y represión. Eso va a continuar siempre. Dijimos que la iglesia nació perseguida; van a nacer nuevos, se mueren unos y nacen otros, y la iglesia siempre seremos perseguidos. O sea, no se espanten. Si antes nos llevaban a un paredón, ahora son linchamientos mediáticos; ahora nos van a traer en las redes y que el padre hizo y que el otro se envenenó. Nos van a traer, pero así vamos a ser. Pero ustedes ya no le entren a eso, no sean parte del mismo negocio de los linchamientos mediáticos contra la Iglesia Católica. Ustedes sepan defender lo suyo bien. También las expropiaciones de bienes pues siguen, eso no crean que se va a acabar. No doy ejemplos, no sea que vaya a dar ideas.
Mons. Víctor Alejandro Aguilar Ledesma:
La limitación del culto. Esa limitación del culto va a continuar. Nos van a seguir limitando, poniendo trabas: que porque se equivocaron aquí, que porque no llegó el esto, que porque faltó allá. Te van a hacer el engrudo boludo ahí. Pero la verdad es que es eso, siempre están limitando. Que la iglesia esto, que este evento aquí no, que allá por esto. A ver ve qué está haciendo la iglesia esto que estamos haciendo aquí. Ya estamos monitoreados, ni crean que... es más, si no querías salir ya saliste. Ya estamos monitoreados. Y siempre nos van a estar limitando; del color que sea en el gobierno, no quieren a la Iglesia Católica, punto. No nos quieren, y esa es la verdad. Y no solamente no nos quieren que sea cuestión de afecto, no quieren que existamos. Pero no pienses que es contra ti, que a Juan Carlos, que a Lupita. No, no es a ti, es porque tú crees en Jesús. Si tú y yo no creyéramos en Jesús, mira, ni te tenían en cuenta. Pero porque tú crees en Jesús y tú crees en Cristo y amas a Cristo y defiendes a Cristo y los valores de Cristo, por eso Jesús dice: a ustedes los perseguirán por mi causa. Entonces si agarras la causa de Cristo, ¿qué va a pasar? Nos van a perseguir. Entonces no pienses que nos va a ir bien. Pero cuando te persigan, dice Jesús: no te enojes ni nos enojemos con ellos. Dice el Señor: alégrate, salta de contento, tu premio será grande en los cielos.
Mons. Víctor Alejandro Aguilar Ledesma:
El último: muchos se escondieron o huyeron a Estados Unidos para evitar el martirio. La verdad es que no todos tienen las mismas agallas. Si ahorita hubiera aquí afuera un pelotón de soldados y nos dijeran a todos los que estamos aquí, a ver, como dijeron aquellos padres, como le dijeron a todos los demás mártires de ese tiempo los que tenemos aquí: ¿su vida o su fe? ¿Cuántos de los que estamos aquí estaríamos dispuestos a entregar la vida por nuestra fe? A ver levanten la mano... no todos, no hay nadie. O sea, no están afuera, o sea háganlo. Es que también miren, a la hora de la hora hay muchos que le corren, la verdad hay muchos que le corren. No crean que... a la media hora cuando nuestro Señor Jesucristo va a la cruz, ¿cuántos apóstoles habían dicho como Pedro: yo te seguiré a donde quieras, no Señor, yo por ti? Pedro, bájale, mira, cuando cante el gallo tú me vas a negar tres veces. ¿Pedro ante quién negó a Jesús? ¿Ante el procurador? No. ¿Ante Poncio Pilato? No. ¿Ante Anás o Caifás? No. ¿Ante quién negó a Jesús? Ante una que andaba repartiendo el café ahí. No pues como dice mi pueblo, con Timás. Si te pica la... pues ahí está. Muchos se escondieron. Ojalá que nosotros no estemos ahí.
Mons. Víctor Alejandro Aguilar Ledesma:
Siguiente. ¿Cuál sería el legado? Miren, el legado del conflicto cristero yo pensaría esto. Primero: la canonización de nuestros mártires que estos nos recuerdan y nos siguen recordando. Están ahí, están sus vidas: ¿cómo se ama a Jesús?, ¿cómo se sirve en la iglesia? y ¿hasta dónde está uno dispuesto a defender eso? Todo lo demás puras palabrerías muy bonitas. Como dicen: de tacos de lengua me echo dos platos y repetiré yo que yo soy... a ver a la mera hora si aquí le sacamos a cositas así, detallitos sencillos. Que la misa te cambió una cosa, ay yo no sé qué esto. Que una plática para las... ¿qué?... para el bautismo. Ándele pues. Ah, yo no sé para qué piden tantos requisitos en la iglesia. Bueno pues imagínate, si se te hace mucho una plática, se te hace mucho que vayas a un cursito, se te hace mucho eso, imagínate ¿tú crees que estás dispuesto tú a entregar la vida? Si tú no puedes con un costal de cal que pesa 25 kg ¿vas a poder con un costal de cemento que pesa 50?
Mons. Víctor Alejandro Aguilar Ledesma:
Hermanos, estos nos recuerdan esto, es el legado, estos hermanos mártires ahí están esas reliquias. Pero no nada más es para que digas: ay para que me hagan el milagrito, ay para que... no, pues también nos puede hacer el milagrito pero no son para eso. Su legado es más grande. Segundo: el establecimiento de las relaciones Iglesia-Estado, hasta el 92. Y que quede claro que los templos de antes del 92 son del gobierno. Para que no: es que la iglesia y que miren los templos. Y sobre todo para los jóvenes que no conocen: es que la iglesia está bien rica, miren los templos. No son nuestros, son de gobierno. Nosotros los administramos y todavía tenemos que repararlos si es que ya nos vienen a dar con qué, y todavía cuando queremos reparar todavía no dejan. Bueno, aléguenle pues a esos asuntos.
Mons. Víctor Alejandro Aguilar Ledesma:
Tres: hoy tenemos la oportunidad de conmemorar esto, de estudiarlo, conmemorarlo, celebrarlo, revivirlo sin revanchas, sin resentimientos. Simplemente lo estudiamos porque sucedió y queremos reconocer nuestra historia. Y quien no conoce su historia está condenado a repetirla muchas veces. Y no queremos que vuelva a suceder esto. O sea, no queremos, no salió nada bueno de ahí. Bueno nosotros varios mártires, verdad, pero el hilo conductor de este conflicto fue la organización de los cristeros. Ese es un gran legado que tenemos que aprender de ellos: a organizar. Sin organización no hay nada. La única espada que puede abatir cualquier tiranía es la organización. Sin organización no hay nada. Y para eso necesitamos organizarnos y dejarnos organizar. Porque si no, si tú no eres la generala dices: yo no me organizo si no soy la generala. No pues es que no todos son la generala, algo tienes que ser aquí, otros de otras funciones y todo servir a nuestro Señor.
Mons. Víctor Alejandro Aguilar Ledesma:
Bien, terminamos ya con esto. Nada más les voy a dar algunos números así para que ustedes vean que pues no era poquita gente. Miren, en ese tiempo la población de México eran más o menos 10 millones de habitantes y la organización de los cristeros había llegado a 2 millones de la organización. Entonces la cosa estaba... por eso el gobierno lo vio peligroso, dijo: no, mejor vamos a unos acuerdos porque esto ya la cosa se nos salió. ¿Cuántos andaban? Pues miren, nada más de las brigadas de las mujeres se calcula que cerca de 25,000 mujeres. Dicen ahí los cristeros: pero había un montón de mujeres, eh. Que los cristeros que eran puros hombres y mártires; no, también había muchas mujeres, muchas. Las brigadas eran 25,000 y cerca del ejército cristero estamos hablando de más de 100,000. Y el gobierno traía ciento y tantas mil, 150,000. Entonces no estábamos tan disparejos. Entonces hubo mucha participación, mucha organización y un gran amor y una gran fe. Es por eso hermanos, cuando vean todo esto recuerden: nuestra fe desde el primer mártir en el Gólgota hasta hoy nos ha costado sangre. Y eso es lo que San Pablo te dice: ustedes valen lo que vale la sangre de Cristo. Y también nuestra fe, eso vale en México: nuestra sangre. Gracias.
Mons. Víctor Alejandro Aguilar Ledesma:
Bueno vamos a prepararnos. Quisiera que hubiera pues un momentito de preguntas pero pues ya como les digo, ya me dejan la última parte ya me los dejan bien traqueteados ya pues tengo que irme así un poquito rápido. Pero quizá esto nada más sea como un calentamiento y quizá podamos dar unas conferencias más adelante para ir agarrando temita por temita e ir profundizando el tema con la historia, con los acontecimientos, con los videos y todo que nos pueda apoyar. Muchas gracias. Nos preparamos para la Eucaristía, los que quieran quedarse ahorita nos vemos para la celebración. Muchas gracias a todos. #MetroNewsMx