La Saga/Código Magenta/Adela Micha/Redacción Ediorial Metro News
-Jesús Ramírez es calificado como el Fouché mexicano, un genio tenebroso que sobrevive mediante la intriga y el cambio de bandos.
-El exvocero es señalado como el responsable directo de alejar a Julio Scherer del círculo íntimo de Andrés Manuel López Obrador.
-Se acusa a Ramírez de abrir las puertas de Palacio Nacional a Sergio Carmona, el "rey del huachicol", para pactar financiamientos.
-El poder de Jesús era tal que el propio expresidente admitía ser incapaz de "empujar el elefante" de su dirección de comunicación.
-Bajo su mando, las preguntas en la mañanera se vendían presuntamente por montos que llegaban hasta los cien mil pesos por sesión.
-Ramírez Cuevas operó para desplazar a los conciliadores del gabinete e imponer al grupo radical conocido como "los puros" en Morena.
-El libro de Scherer revela que Ramírez utilizó fondos del huachicol para financiar campañas y fortalecer su red de influencia.
-Actualmente, Ramírez Cuevas actúa como el vigilante de Claudia Sheinbaum, con línea directa y órdenes constantes desde Palenque.
-El periodista Ramón Alberto Garza documenta que Ramírez fue clave en la narrativa de odio que ha polarizado a la sociedad mexicana.
-Se le vincula con una operación de 27,000 millones de pesos para comprar lealtades sindicales mediante compensaciones ilegales.
-La viuda de Sergio Carmona posee videos de morenistas recibiendo dinero, grabaciones que habrían pasado por las manos de Jesús.
-Ramírez es señalado como el arquitecto de la "guerra civil" interna de Morena que busca controlar las candidaturas de 2027 y 2030.
-El uso discrecional de la pauta publicitaria fue su principal arma para silenciar medios y premiar a los periódicos incondicionales.
-Su permanencia en el gobierno de Sheinbaum es vista como una imposición que impide la autonomía real de la actual mandataria.
-La justicia de EE. UU. investiga los vínculos de Ramírez con el huachicol, lo que representa una amenaza para la estabilidad del país.
La política mexicana ha encontrado en Jesús Ramírez Cuevas a su versión más depurada de Joseph Fouché, aquel genio tenebroso que describiera Stefan Zweig. No es una exageración literaria; es la radiografía de un hombre que, desde la sombra de la vocería y ahora en la coordinación de asesores, ha operado como el verdadero guardián de la narrativa oficial, pero también como el artífice de una de las fracturas más profundas y peligrosas del movimiento obradorista. Lo que hoy revela el periodista Ramón Alberto Garza en su conversación con Adela Micha, apoyado en el testimonio de primera mano de Julio Scherer Ibarra, es el retrato de un operador que ha transformado la comunicación social en un aparato de control, intriga y, presuntamente, corrupción criminal.
Ramírez Cuevas no ha sido un simple mensajero. Ha sido el arquitecto de la confrontación. Durante el sexenio pasado, su control sobre "La Mañanera" le permitió no solo dictar la agenda del país, sino decidir quiénes eran los amigos y quiénes los enemigos del régimen. Fue él quien, según Garza, sembró las preguntas y las respuestas, creando un ecosistema de personajes serviles que, por cuotas que oscilaban entre los cuarenta y cien mil pesos, validaban la narrativa del odio. Este "elefante" que el propio expresidente López Obrador confesaba no poder empujar, muestra un poder fáctico que superaba la autoridad de su jefe formal. Si el presidente de la República admitía que no podía obligar a su jefe de prensa a pautar publicidad oficial de manera justa, ¿quién mandaba realmente en los sótanos de Palacio Nacional?
El daño generado por Ramírez Cuevas trasciende la retórica. Se le señala como el responsable de alejar a figuras conciliadoras y pragmáticas, como el propio Scherer Ibarra o César Yáñez, para instaurar el reino de "los puros", el ala más radical y cerrada del morenismo. Esta purga interna no fue ideológica, fue estratégica: se trataba de adueñarse del oído presidencial para imponer una visión de balazos y no abrazos, de persecución y no de acuerdo. Sin embargo, el señalamiento más grave que hoy pesa sobre su cabeza es el vínculo con el mercado negro y la criminalidad electoral.
La revelación de la página 252 del libro Ni venganza ni perdón es una bomba de tiempo. Scherer afirma que Jesús Ramírez fue la llave que abrió la puerta de Palacio Nacional a Sergio Carmona, el asesinado "rey del huachicol". No fue un error de agenda; fue una operación deliberada. Carmona, según las investigaciones de Código Magenta, no solo buscaba una foto para legitimarse, sino que habría financiado con cientos de millones de pesos las campañas de Morena a través de Mario Delgado. Que el vocero presidencial haya sido el facilitador de un personaje que terminó ejecutado al estilo mafioso en una barbería de San Pedro Garza García, coloca al gobierno en una posición de vulnerabilidad extrema ante las agencias de inteligencia norteamericanas.
Hoy, Jesús Ramírez sigue siendo un hombre de un poder subrepticio e inmenso. Su posición como coordinador de asesores de Claudia Sheinbaum no es un premio de consolación, sino una imposición de la línea directa que conecta a la actual presidenta con Palenque. Es el encargado de vigilar que el "segundo piso" no se desvíe de la ruta trazada, incluso si esa ruta está minada por expedientes abiertos en Estados Unidos, videos en manos de viudas despechadas y un pasivo de 27 mil millones de pesos derivado de acuerdos oscuros con sindicatos.
El daño institucional es incalculable. Ramírez Cuevas ha manchado la reputación de un movimiento que prometió ser diferente, introduciendo prácticas corporativistas que harían palidecer al viejo PRI. Al operar redes de influencia y clientelismo electoral, ha convertido la comunicación del Estado en una oficina de propaganda criminalizada. Su permanencia en el gabinete actual es el mayor obstáculo para la reconciliación nacional y la mayor amenaza para la autonomía de la presidenta Sheinbaum, quien parece estar atrapada en una "lavadora" entre las exigencias de Washington y las órdenes que Ramírez Cuevas susurra al oído desde la selva chiapaneca.
La historia de Jesús Ramírez Cuevas es la crónica de un poder tenebroso que se niega a soltar las riendas. Es el hombre que, mientras abraza los ideales de la izquierda, presuntamente operaba con el dinero del huachicol y sembraba la discordia entre los colaboradores más cercanos del expresidente. Morena hoy no lucha contra la oposición; lucha contra el espejo de corrupción y traición que Ramírez Cuevas ayudó a construir. La pregunta ya no es quién es Jesús Ramírez, sino cuánto tiempo más podrá el Estado mexicano sostener el peso de sus intrigas antes de que la línea de flotación del proyecto obradorista termine por colapsar bajo el peso de sus propios crímenes.
La transcripción de la entrevista entre Adela Micha con Ramón Alberto Garza, de Código Magenta
Adela Micha:
Bueno, alguien que conoce muy bien a lo que era el círculo más cercano de López Obrador y a estos dos personajes, Julio Scherer Ibarra y Jesús Ramírez Cuevas, es el periodista Ramón Alberto Garza García. Ramón Alberto, ¿cómo estás? Buen día.
Ramón Alberto Garza:
Buen día, mi querida Adela, buen día. En medio de esta, pues, enorme, enorme intriga que, como bien dijiste ahorita, va a tener muy serias repercusiones en esta guerra civil que se vive dentro de Morena con miras a ocupar los espacios del veintisiete y, por supuesto, del dos mil treinta. Seguramente no es gratuito que salga ahora. No es una coautoría de Julio Scherer con nuestro colega también periodista Jorge Fernández Menéndez; eh, el libro está por salir, me parece, en estos días. Hubo un adelanto en la...
Adela Micha:
Ya lo tienes, ya lo tienes.
Ramón Alberto Garza:
Como buen periodista, tenemos que... y hoy en Código damos fe de lo que el libro trae en aspectos principales. Uno de ellos, que muy puntualmente lo escribiste, el asunto del Sindicato Mexicano de Electricistas, pero ya hablaremos de eso. Te digo que sí va a ser por entregas esto, ¿no? Pero a grandes rasgos, ¿qué me dices de estos señalamientos de de Julio Scherer que, pues ahora está es un testimonio de primera mano, Ramón Alberto, ¿no?
Ramón Alberto Garza:
A ver, eh, Adela, no es poca cosa, como también bien lo dijiste, que dos de los personajes más cercanos al expresidente López Obrador, como lo son Julio Scherer y Jesús Ramírez, que eran los que ocupaban el mayor tiempo en la oficina presidencial, que los que tenían y habían tenido el mayor oído, pues del presidente, estén hoy confrontados abiertamente. ¿Por qué? Porque finalmente las intrigas de Jesús Ramírez fueron las que, entre otras cosas, terminaron por alejar en su momento a Julio Scherer de Andrés Manuel López Obrador. ¿Por qué digo esto? Porque básicamente, de una u otra forma, cada uno de ellos, Adela, se significó como una especie de líder, digámoslo así. Julio Scherer, el líder de los negociadores dentro de de la 4T, de los que hablaban con todo el mundo, el empresariado, que hablaban con la oposición misma, que se sentaba con todos ellos porque era como un consiglieri.
Ramón Alberto Garza:
¿Qué pasaba con Jesús Ramírez? Jesús Ramírez se instaló... yo te diría, se instaló como una especie de... ¿recuerdas este personaje, Joseph Fouché, que fue, eh, pues un hombre en Napoleón que lo leo textualmente cómo se define? Eh, un Fouché es, en este caso Joseph Fouché fue célebre por ser el genio tenebroso de de Napoleón, conocido por su habilidad para sobrevivir a cambios drásticos de régimen. Su carácter amoral e intrigante, descrito por Stefan Zweig, se basaba en cambiar de bando para mantenerse en el poder. ¿Qué pasó con Jesús Ramírez? ¿Qué se significó desde el área de comunicación, Adela? Como el personaje que representaba los intereses del ala más radical de la 4T, que fue bautizada en su tiempo como "los puros". Es decir, Scherer era el de los conciliadores y acá era el de no dejamos pasar nada y los puros. ¿Qué pasó? Vino la pandemia, el presidente se cargó más hacia la izquierda y empezó a escuchar más a los puros, y el vocero de los puros dentro del despacho presidencial era ni más ni menos que Jesús Ramírez, que no era un simple, eh, director de comunicación.
Adela Micha:
Sí, no, no, no, sí claro.
Ramón Alberto Garza:
Tú bien lo sabes, operaba todo, operaba con todos y él en las noches, con ciertos personajes, tejía los el speech de la mañanera del día siguiente. Él definía los temas, él definía las respuestas, él creó todo ese aparato de los Lord Moléculas y compañía para poder hacer una operación a su gusto y a su manera para sembrar sus preguntas y él también le sembraba al presidente sus respuestas. Por tanto, desde esta parte de la comunicación, el Fouché de Andrés Manuel López Obrador, Jesús Ramírez Cuevas, se instaló como un personaje poderoso, tenebroso, que operó el asunto. Pero ¿qué nos lleva ahora a esto? Que esta sala... hay un capítulo... hay muchos capítulos interesantes del libro porque Scherer también ha sido un personaje que ha estado presente en muchas situaciones políticas importantes y muy cerca de López Obrador por décadas.
Adela Micha:
Claro, por supuesto.
Ramón Alberto Garza:
Desde la época cuando lo narra su libro, cuando su padre, Julio Scherer García, periodista fundador del Proceso, icono del periodismo nacional de la parte de la de la llamada izquierda, pues básicamente se se ligó con Andrés Manuel López Obrador y habla exactamente del momento que conoció a López Obrador junto con el junto con su padre, que su padre se lo presentó. Pero fíjate, hay una parte sumamente interesante antes de entrar a los asuntos de Jesús Ramírez dentro del libro. ¿Tú sabes quién es quién fue el primer empleador, el primer hombre que le dio una tarea profesional a Julio Scherer?
Adela Micha:
¿Quién?
Ramón Alberto Garza:
Sí, no, no, ¿quién? Te pregunto, ¿quién? Nada más y nada menos que Javier García Paniagua, padre de Omar García Harfuch. Incluso Julio Scherer Ibarra, secretario particular de Javier García Paniagua. Si hoy entendemos que "los puros", representados entre otros por Jesús Ramírez, están indignados porque el señor Omar García Harfuch la trae contra todo lo que se decía que no existía, ni el huachicol, ni el fentanilo, etcétera, etcétera, etcétera, y está atacando, cambiando la política de "abrazos no balazos" por "balazos no abrazos", entendemos que esto se está insertando en una disputa política de alta envergadura entre los puros, que quieren sacar del gobierno a todos los que sean conciliadores para poder conservar el poder de Morena veintisiete de treinta, y los conciliadores que, representados por Scherer, están buscando acercarle a la presidenta el mayor número posible de actores políticos, empresariales, intelectuales para que este país deje de de estar instalado en esta narrativa de odio que fue la que creó Jesús Ramírez.
Ramón Alberto Garza:
Jesús Ramírez fue el que sembraba... tú, tú recordarás y no vas a dejar mentir, mientras veinte años anteriores a Jesús Ramírez, César Yáñez —hoy subsecretario de Gobernación— fue era el jefe de comunicación de López Obrador, el presidente, el entonces candidato, no iba a la presidencia de César con él era una conciliación.
Adela Micha:
Sin duda, sin duda. Estilos completamente distintos.
Ramón Alberto Garza:
Sí, es más, se habla de que el grupo de los puros, Jesús Ramírez, fueron los que financiaron la publicación en algunas revistas de la famosa de la boda. ¿Y para qué? Para sacar del medio al hombre que más tiempo pasaba con López Obrador, que era César Yáñez. Una vez quitándolo e instalando a Jesús Ramírez, los puros se adueñaron de esa fracción importante de la oficina presidencial para establecer lo que es más importante dentro del esquema que hace la 4T, que es la mañanera hasta el día de hoy. Pero cuidado, porque están ocurriendo cosas muy interesantes. No olvidemos que hace unos días regresó Andy López Beltrán a Palenque después de que se haya peleado con su padre el fin de año. ¿Y con quién regresó para tratar de hacer las paces? Pues nada menos que con Jesús Ramírez Cuevas.
Adela Micha:
La pregunta es... eso te lo eso te lo he escuchado decir a ti, eh, Ramón. ¿Eso lo tienes documentado?
Ramón Alberto Garza:
Lo tengo, eh, confirmado, confirmado. A ver, ¿qué fue lo que ocurrió en el fin de año? Los hijos y su hermano van a Palenque y se confrontan directamente con su padre a quien le reclaman, no airadamente, groseramente, el haber dejado a una mujer como Claudia Sheinbaum Pardo al frente de la presidencia porque ella ni los cuida ni los protege ni los defiende de los ataques de todo y en un descuido los podría llegar a entregar. Termina mal ese fin de año en la casa del Palenque y estaban las cosas muy frías hasta que viene la salida del Senado de Adán Augusto López y el señor Andy López Beltrán siente los roces fríos y pone sus barbas a remojar y necesitaba hablar con su papá. Y tuvo que llevarse a Jesús Ramírez a Palenque para que Jesús Ramírez, por su buena oficio, auspiciara el desencanto de fin de año y terminara por establecer otra comunicación para evitar que lo quiten a "Milito" del Beltrán de la Secretaría de Organización de Morena. Pero lo que te quiero referir aquí, Adela, es que estamos claramente viendo las dos acciones que tú bien decías al inicio del programa que están hoy en disputa y esta guerra civil pues hoy tiene un nuevo capítulo con Ni venganza ni perdón, porque adicional a este capítulo del Sindicato Mexicano de Electricistas, hay uno muy sensible del huachicol.
Adela Micha:
Huachicol, exactamente, huachicol. Claro, un tema que tú un tema, Ramón, que tú conoces muy bien, ¿no? Y habla de estos vínculos de Jesús Ramírez Cuevas con Sergio Carmona, el "rey del huachicol".
Ramón Alberto Garza:
A ver, entendamos qué pasó. Esta es una primicia que en su tiempo, en dos mil veinticinco, la tuvo Código Magenta cuando entrevistó a un gran amigo, un gran amigo de Sergio Carmona, un gran amigo llamado Eddie Pintor, tamaulipeco como Carmona y que lo llamaba su hermano en Cristo. Eddie Pintor es un bloguero de Tamaulipas que le dio una entrevista en vivo a Código Magenta en donde revelaban cómo Sergio Carmona le decía todo lo que hacía con el equipo cercano al el presidente López Obrador; es decir, Audomaro, Jesús Ramírez y —ojo, eh— el propio Andrés Manuel López Obrador con quien se vio no una, quizás hasta dos y tres veces. Entonces, ¿qué pasa con este asunto que se revela en la página doscientos cincuenta y dos de este libro? Pues se revela cómo Jesús Ramírez fue la llave con la que entró Sergio Carmona a Palacio Nacional y se sentó a tomar café con el entonces presidente de la República. ¿Por qué se hizo esto? Porque quien era el dueño real de Jesús Ramírez era Audomaro Martínez, y Audomaro le pidió a Jesús Ramírez que, debido a los méritos de campaña de Sergio Carmona —que eran el haber recibido y distribuido a través de Mario Delgado cientos de millones de pesos del huachicol para campañas morenistas—, sí, que el señor Carmona quería una foto con el presidente para que la gente supiera que estaba cerca. Bueno, pues Julio Scherer hoy revela también cómo Jesús Ramírez metió a Sergio Carmona a Palacio Nacional y cómo pues este personaje, que terminó siendo asesinado en una barbería aquí en San Pedro Garza García, en Nuevo León, sí, sí, sí, ejecutado a mansalva como el más puro estilo de la mafia para callarlo, pues fue un personaje que estuvo cerca de los ánimos del espíritu. Y esto no lo dice Julio ahí, yo lo digo porque lo sé, del bolsillo de Jesús Ramírez Cuevas, quien utilizó también fondos del huachicol para hacer cosas con la gente cercana a él.
Ramón Alberto Garza:
Dicho eso, es muy revelador que quien fuera el, eh, director jurídico, el asesor jurídico del presidente, hoy diga abiertamente que el señor director de comunicación social fue el que le abrió la puerta para que, eh, Carmona hablara con el presidente. Lo que no imaginaron es que Carmona ya se sentía amenazado y le había entregado su teléfono, una copia de completa teléfono, a su hermano Julio Carmona —director de la aduana de Reynosa— diciéndole: "Si desaparezco o me matan, vete a Texas y entrégale esto a ciertos agentes de inteligencia norteamericana". Y así lo hizo.
Adela Micha:
Y tú tuviste copias de esas llamadas telefónicas.
Ramón Alberto Garza:
Así es, meses después de estar buscando, dimos con el con la gente que que había hecho el la el desencriptamiento y pudimos publicar en Código Magenta videos, audios que probaban claramente toda esta operación huachicolero-electoral en donde se insertó Morena.
Adela Micha:
Pero entiendo que en ese momento tú no hablabas de Jesús Ramírez Cuevas, no no se mencionaba a Jesús Ramírez Cuevas.
Ramón Alberto Garza:
No, no, porque hasta que Eddie Pintor, su "amigo en Cristo" —porque Carmona era un personaje muy ligado a a los evangelios y su amigo que era su amigo en la religión sí, sí religioso—, pues le confesaba todo lo todo lo que él estaba viviendo en ese momento y lo vino y lo logramos que Eddie viniera a revelarlo a las cámaras a Código Magenta con datos precisos y ahí empezó a entrar Jesús Ramírez a el esquema de el huachicol, sí. Entonces hoy Julio Scherer en esta página doscientos cincuenta y dos, eh, a partir de ahí pues revela todos estos detalles que son muy peligrosos. ¿Por qué? Porque a ver, la la famosa lista de gente que está siendo investigada de Morena y otros partidos en Estados Unidos pronto va a comenzar a rendir sus frutos. Ojo, el asunto de Adán Augusto López no es gratuito. Ningún general acepta que le quiten sus cinco estrellas para mandarlo como sargento al campo de batalla electoral si no es porque algo se sabe, algo se tuvo y algo no se quiere que suceda, porque si llega a suceder y Adán Augusto hubiera estado al frente de los senadores del Senado, es mayor escándalo que ahorita que no está.
Bueno, la pregunta es, aunque la presidenta hoy haya salido a decir que no va a renunciar, la pregunta es: frente a este libro, frente a un, eh, jefe del área jurídica de la presidencia que revela que ese personaje metió al señor a Palacio Nacional, pues ¿qué se va a hacer?, ¿qué se va a investigar?, ¿se va a investigar en México o se va a crear el expediente para Estados Unidos donde ya está abierto? Ojo, eh, todo esto, el hermano de Sergio Carmona, Julio Carmona Angulo, ya entregó documentos y demás. Y ojo, y la esposa de Sergio Carmona, la viuda Perla McDonald de Tamaulipas —que fue uno de los de los candidatos beneficiados un momento Américo Villarreal—, pues termina por también aportar información y esto se va a complicar. El asunto de esta lista y el asunto del huachicol con el fentanilo va a terminar de está haciendo una punta de la que puede terminar golpeando la línea de flotación de Morena.
Ramón Alberto Garza:
Porque en el momento en que se vincule todo esto, que se acabe de vincular, y que el asunto de Mario Delgado... que ya vimos que alguien le asesinó a su tía hermana de su padre y a su sobrina, dos mujeres inocentes que tenían un una producción de repostería, de pastelería, sí, fue un mensaje para quien manejó esos cientos de millones ante la eventualidad de que él se atreviera a entregarse como testigo protegido y revelar cosas en Estados Unidos. Por eso es muy importante lo que dijiste al inicio: esto es apenas el comienzo de la última etapa de esta guerra civil dentro de...
Adela Micha:
Oye, déjame regresar al al lo primero que dijiste, que finalmente Jesús Ramírez Cuevas es quien aleja a Julio Scherer de López Obrador.
Ramón Alberto Garza:
Así es. A ver, hay una parte muy importante, un tercer personaje, ¿sí?, que terminó también siendo ya retirado, que fue Alejandro Gertz Manero. Sí, no olvidemos que el fiscal, primer fiscal, entra al círculo íntimo del presidente López Obrador apadrinado por Julio Scherer, y en el libro vienen muchos detalles, muchas anécdotas, muchos, eh, mucha información precisa de las situaciones que confrontaron en su momento a el fiscal con Scherer. Con el fiscal, eh, eran reclamos que se hacían porque la Corte o porque jueces no le daban la razón a Gertz Manero; su lucha contra la herencia de su hermano que decía que era de él y otras cuestiones que que el fiscal le sacaba a Scherer de meterse, intrometerse en asuntos que no le que no competían al área jurídica, pero que el presidente se los encargaba por la confianza. Bueno, esa confrontación, la gasolina o una de las gasolinas y combustibles que avivó esa confrontación sin duda fue Jesús Ramírez. ¿Por qué? Repito, porque él tenía la llave para poner las preguntas correctas en la mañanera y luego le decía al presidente: "Ya ve, todo el mundo está indignado con Scherer, todo el mundo está defendiendo al fiscal", y ahí la guerra se hacía en la mañanera. Se sigue haciendo, a ver Adela, lo sabemos, ¿cierto? Y no me voy a no voy a decir "tengo las pruebas", tú puedes comprar una pregunta en la mañanera.
Adela Micha:
Eso dicen, ¿no?, que cuesta, cuesta, ¿no?
Ramón Alberto Garza:
Yo, yo conozco amigos míos que los han comprado y te puedo mostrar cuándo me mandan un día antes la pregunta que van a mandar a hacer y puedo ver la mañanera del día siguiente; mi iPhone tiene una fecha de la pregunta. Sí, eso he escuchado que me la mandaron, la siembran, y te cuesta entre cuarenta y cien mil pesos que te hagan la pregunta que quieres que te hagan.
Adela Micha:
Sí, eso escuchado. La presidenta tendría que saber eso, tendría que estar enterada antes de defender a su compañero de luchas en el Zócalo porque aquí lo que se está jugando es no solamente el gobierno, el "segundo piso", la cuarta transformación, sino el destino de lo que viene en los próximos meses que van a ser muy árticos con todos los que vienen en Estados Unidos. Y por supuesto este libro de Ni venganza ni perdón de Julio Scherer viene a poner sobre la mesa una serie de situaciones que dejan en claro que adentro de Morena, como bien lo dijiste al arranque del programa, está el problema. No es Morena con la oposición, es Morena contra Morena.
Adela Micha:
Oye, y al parecer Jesús Ramírez, eh, así como apartó e hizo marcó esta distancia entre Julio Scherer y López Obrador, logró hacerlo con varios otros personajes, ¿no?
Ramón Alberto Garza:
Pero por supuesto, por supuesto. A ver, déjame darte una anécdota que nunca la he contado y te la voy a dar en primicia. Me tocó vivirla a mí, no me la contaron. Okay, cuando López Obrador... yo era de esos personajes inocentes, por no decir una palabra impronunciable aquí dentro de tu hermoso... puedes puedes puedes... que creí que Andrés Manuel podía ser ese personaje político que cerrara esa brecha entre los demasiado pocos que tienen demasiado y lo fui acompañando. De hecho, el primer año de gobierno, más o menos cada mes, cada mes y medio, sosteníamos un desayuno después de la mañanera, él y yo solos, porque me pidió que le llevara los temas ríspidos que comentaban afuera y que eran delicados: operante las aduanas, como lo que empezaba a pasar con el fentanilo y la migración, temas, lo que pasaba con la CFE, etcétera.
Primer desayuno: hablamos de temas mil y al final me dice: "Ramón Alberto, eh, ya estás incluido con tu medio en la pauta de...". "No, presidente, yo no vengo a esto". "A ver, ¿cómo no? ya...". Viene a Jesús Ramírez y le pide entrar a Jesús Ramírez y él le pregunta: "¿Por qué no está incluido el medio de Ramón Alberto dentro de todo esto?". "A ver, si tú le di...". "Yo no vengo aquí a a pautar nada ni ni vivo ni vivo de esto". "No, no, no, es que como a todos los medios hay que pautar de que...". "A ver, si se va a pautar que sea lo mismo que se le da a un medio del alcance que tiene Código Magenta". Llegamos a la el segundo desayuno, terminamos el desayuno después de hablar todo, dijo: "¿Cómo va tu pauta de publicidad?". "No hay ninguna publicidad". "¿Cómo?". Le volvió a llamar, le dice: "A ver Jesús, entiéndelo, tenemos que ser parejos, piso parejo para todos los medios, no puede haber favoritos, no favoritos", y pero inmediatamente se opera el asunto. Llegó el tercer mes y tampoco había nada, y no me interesaba, no, a ver Código Magenta no vive de eso. Yo le estaba respondiendo al presidente y el presidente me dice: "¿Ya te están pautando?".
Dije: "Presidente, nada". La respuesta del presidente ¿sabes cuál fue? "Ayúdame a empujar el elefante". Es decir, el hombre poderoso de Palacio Nacional no podía con su jefe de prensa durante tres meses para que pusiera un anuncio del Seguro Social, de la Lotería Nacional, de lo que fuera dentro de un medio. "Ayúdame a empujar el elefante". Perdón, ¿de qué tamaño era el poder que tenía Jesús Ramírez para...?
Adela Micha:
Sí, no, claro. Además dicen por ahí que hay una lista, ¿no?, que palomea o no Jesús Ramírez de con qué medio sí se va a pautar, va a pautar el gobierno y con qué medios no.
Ramón Alberto Garza:
Tenemos a ver, tenemos casos de periódicos favoritos del régimen que tienen presupuestos anuales de setecientos millones de pesos, sí, y se usa el dinero de comunicación social para tapar con billetes las bocas de muchos dueños de medios que han tenido incluso que correr a colaboradores porque si critican el régimen no hay pauta. Perdón, Adela, Fouché se quedaba con la polilla. Jesús Ramírez tiene lo que dice aquí Julio Scherer es apenas una puntita, pero es muy importante, es una punta criminal, es una punta que involucró y que terminó en un asesinato. ¿Qué habló en su tiempo Sergio Carmona cuando lo llevó Jesús Ramírez con el presidente? ¿Qué habló con el presidente que alguien se asustó en Palacio Nacional y dijeron: "A este hombre hay que callarlo, no hay que matarlo nadie, hay que matarlos, hay que callarlos por ahí quitarlo la operación"?
Pero lo quitaron de la forma más vil, asesinándolo, sin saber otra cosa importante: eh, que en su casa de San Pedro Garza García, en su residencia, Sergio Carmona puso cámaras y todos los morenistas que vinieron a Monterrey a recoger su tajada para la campaña política, todos fueron grabados. Y la señora Perla McDonald, que es la esposa, la viuda, tiene todos esos videos. Entonces, imagínate tú esos videos, si la señora ya se decidió a cooperar con Estados Unidos para que ella salga bien librada, ya te imaginarás lo que significa tener en manos de los americanos a todo el elenco de Morena, a todos los candidatos de Morena pasando por la sala de la casa en San Pedro Garza García de los Carmona a recoger veinte, treinta o hasta cien mil niños de Jesús.
Adela Micha:
Ahora, eh, llama la atención o no que la presidenta conserve a Jesús Ramírez.
Ramón Alberto Garza:
A ver, la presidenta sigue teniendo el problema de Palenque. La presidenta está en una lavadora entre Washington y Palenque. Un lado para Washington, otro para Palenque. Sí, suspendemos el envío a Cuba pero queremos mandarlo, pero mandamos alimentos, pero queremos que no nos castiguen. A ver, lo de Adán Augusto López ¿tú crees que el presidente el expresidente estuvo muy contento porque le quitaran a su coordinador parlamentario del Senado después de que ese coordinador fue el que de manera políticamente incorrecta y grosera fue y le planteó a la presidenta en Palacio Nacional la disyuntiva de o se va Gertz Manero o se va... lo quitas tú presidenta o lo quitamos los senadores? Y fue así como... ¿por qué?
Y por qué fue muy sencillo: porque el señor Gertz en las investigaciones que estaban sucediendo, sobre todo con Raúl Rocha y otros nuevos personajes que operaron en Gobernación con él con casineros, con el huachicol casinero por así decirlo, pues estaban queriendo ya hablar americanos y ya se estaba convirtiendo el pasivo en un problema para... pues sí tuvo que quitarlo y eso no gustó nada en Palenque. La pregunta es cuántos más de estos personajes van a tener... Adán Augusto el primero, pero no es el último. Vamos a ver en las siguientes semanas cambios importantes en diferentes áreas, áreas claves de personas que todavía ahí despachan con un teléfono y ligados a Palenque.
Adela Micha:
Pues se va a poner bueno, lo dicho, se va a poner bueno, ¿no?
Ramón Alberto Garza:
Pues mira, el libro yo ya lo he leído en su mayoría y pues situaciones muy interesantes. No es únicamente la 4T; Julio Scherer saca las confrontaciones que tuvo en su tiempo con Francisco Gil Díaz, el secretario de Hacienda de Vicente Fox en los tiempos que que Julio estaba con Enrique Molina y fue la crisis azucarera y los problemas. Pero luego ha habido el asunto de Oro Negro en donde Julio estaba allá adentro y finalmente el hijo de de de Gil Díaz era miembro de los acusados de lo de hacer lo que hicieron con esta empresa petrolera. Es decir, el libro es, digámoslo así, una radiografía, por supuesto mayoritariamente Morena, pero también con destellos muy importantes del PRI y del PAN de lo que es este país a la hora de entrar en la intriga del poder. Pero no le quiten la lupa a Jesús Ramírez; Jesús Ramírez hoy sigue siendo un hombre poderoso que de manera subrepticia le impone la agenda a la presidenta con línea directa desde Palenque.
Adela Micha:
Pues estaremos en contacto entonces. ¿Estás estrenando escenografía, verdad?
Ramón Alberto Garza:
Tenemos el nuevo estudio ya, mi querida, estamos ya en esta etapa pues afortunadamente hemos avanzado de manera importante y muy contentos para pues poder estar a la altura de los amigos como tú.
Adela Micha:
Muchas gracias, tienes que venir.
Ramón Alberto Garza:
Muchas gracias, te mando un abrazo y gracias siempre y felicidades.
Adela Micha:
Gracias, Ramón Alberto, gracias, muchas gracias. Bueno, pues les decía que esto es una novela de intrigas por entregas, vamos a ver qué qué pasa. #MetroNewsMx

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