Redacción Editorial

-La irrupción de un comando armado en un parque público de Guanajuato deja ocho niños heridos y una sociedad profundamente indignada ante la vulnerabilidad de sus espacios de convivencia.
-El alcalde Antonio Marún reporta que la mayoría de los menores están fuera de peligro, mientras el gobierno estatal promete una respuesta con toda la fuerza del Estado ante la masacre.
-La visita de autoridades federales a la entidad busca frenar la ola de violencia que ya no respeta ni la inocencia de la niñez en las plazas públicas del Bajío mexicano.

La barbarie en el espacio de juego

En el corazón de Guanajuato, la violencia ha cruzado una frontera moral que debería ser infranqueable: el espacio de juego de la niñez. El ataque en San Francisco del Rincón, donde un comando disparó en más de veinte ocasiones en un parque, no es solo un hecho delictivo, es una fractura en el contrato social de seguridad que el Estado está obligado a garantizar. La presencia de ocho niños entre los heridos es el testimonio más cruel de una estrategia que, hasta ahora, ha fallado en proteger lo más sagrado de la comunidad.

Desde el rigor del análisis objetivo, las palabras del alcalde Antonio Marún y de la gobernadora Libia Denisse García deben trascender la retórica política para convertirse en acciones judiciales contundentes. No basta con no normalizar la violencia; se requiere desarticular las estructuras que permiten que un comando actúe con tal impunidad en un sitio de esparcimiento. El impacto comunitario es devastador, pues el miedo se apropia del espacio público, desplazando la libertad por el terror. La llegada de fuerzas federales debe ser el inicio de una pacificación real y no solo un acto de presencia ante la tragedia.

Conclusión Editorial: Si el Estado no es capaz de garantizar que un niño juegue en un parque sin ser alcanzado por las balas, la gobernabilidad está en duda. La justicia para las víctimas de San Francisco del Rincón es la única vía para restaurar la confianza mínima en las instituciones.

La información de Carlos de Loret de Mola en Latinus

Loret de Mola: 
Los ataques armados no cesan en Guanajuato y anoche en San Francisco del Rincón un comando irrumpió en un parque donde estaban los niños jugando. Hubo por lo menos veinte disparos. Mataron a un hombre de treinta y seis años de edad. Nueve personas resultaron heridas y de esas nueve, ocho eran niños. La gobernadora del estado, la panista Libia Denisse García, condenó los hechos. En su cuenta de X publicó: En Guanajuato no normalizamos la violencia y mucho menos cuando vulnera a nuestra niñez. Las familias no están solas, actuaremos con firmeza, responsabilidad y toda la fuerza del Estado. ¿Cuántas veces hemos escuchado esto? En conferencia, el presidente municipal de San Francisco del Rincón, Antonio Marún, informó que tres de los menores ya fueron dados de alta y cinco reciben atención médica y están fuera de peligro. Se sabe que el secretario de seguridad federal, Omar García Harfuch, viajará mañana a Guanajuato.

Antonio Marún: 
Estos hechos no quedarán impunes. No hay justificación para este acto de esta naturaleza. La violencia que lastima a menores de edad que se encontraban en un espacio público de convivencia es un hecho que nos indigna y nos daña profundamente como sociedad. #MetroNewsMX