Redacción
-Isabel Herrejón denuncia que el Gobierno de Celaya ignora dictámenes técnicos mientras familias cumplen un año sin acceso al agua.
-La regidora tacha de cinismo que el alcalde culpe al pasado tras ignorar desde 2025 el colapso del pozo en la comunidad Concepción.
-JUMAPA confirmó la urgencia de un pozo nuevo hace meses, pero la burocracia municipal prefiere las excusas a la obra pública real.
-El Ayuntamiento de Celaya es señalado como un muro de contención que archiva oficios y derechos humanos en lugar de dar soluciones.
-Herrejón advierte: la narrativa del reproche no quita la sed; gobernar exige eficiencia hoy, no culpar a quienes ya se retiraron.
La regidora María Isabel Herrejón Arredondo, integrante del Cabildo de Celaya, denunció la omisión de las autoridades municipales ante la crisis de agua que padece la comunidad de La Concepción desde hace más de un año, calificando como "inaceptable" que, existiendo diagnósticos técnicos, las familias sigan sin el servicio básico.
La edil informó que la problemática ha sido documentada formalmente por la delegada de la comunidad. Ante la falta de respuesta, Herrejón Arredondo, acompañada por el dirigente municipal del PAN, Sergio Ruiz, y miembros de su fracción, acudió al sitio para constatar que el derecho humano al agua está siendo vulnerado.
Diagnósticos ignorados y burocracia municipal
De acuerdo con la regidora, la Junta Municipal de Agua Potable y Alcantarillado (JUMAPA) emitió un dictamen desde el 19 de junio de 2025, donde se establece el colapso irreversible del pozo actual y se recomienda la perforación de uno nuevo. Pese a este antecedente y a un nuevo oficio entregado el 9 de marzo de 2026 dirigido al Presidente Municipal y sellado por la Secretaría del Ayuntamiento, los habitantes no han recibido una respuesta clara.
"No es posible que exista un diagnóstico técnico y que aun así la comunidad siga esperando. Las familias necesitan acciones, no más omisiones", sentenció la regidora, quien también cuestionó la inoperatividad de la Coordinación de Delegados, área encargada precisamente de canalizar estos conflictos rurales.
La política del espejo retrovisor ante la sed ciudadana
El caso de La Concepción no es solo una falla técnica en un pozo profundo; es el síntoma de una administración municipal que parece haber canjeado la capacidad ejecutiva por la narrativa del reproche. La postura de la regidora Isabel Herrejón pone el dedo en una llaga que ya supura en la opinión pública celayense: el uso sistemático del pasado para justificar la parálisis del presente.
Es una constante en el actual Gobierno Municipal de Celaya responder a las crisis —ya sea de seguridad, servicios o infraestructura— señalando con el índice a las administraciones anteriores. Si bien es cierto que los problemas estructurales no nacen de un día para otro, gobernar implica asumir la responsabilidad del "aquí y ahora". Culpar al pasado cuando se tiene un diagnóstico técnico desde junio de 2025 es, en términos llanos, un ejercicio de cinismo administrativo.
El alcalde olvida que el periodo de gracia para el diagnóstico de "herencias recibidas" caducó en el momento en que los problemas, como el de La Concepción, se volvieron críticos bajo su propio mando.
La secretaría del Cabildo, institución de adorno
Resulta preocupante que la Secretaría del Ayuntamiento, a través de su Coordinación de Delegados, actúe como un muro de contención burocrático en lugar de ser un puente de soluciones. Que un oficio sellado y un dictamen técnico de JUMAPA duerman el "sueño de los justos" mientras una comunidad entera cumple un año sin agua, revela una desconexión profunda entre el discurso político y la realidad comunitaria.
La advertencia de la regidora Herrejón es certera: la ciudadanía no bebe excusas. La estrategia de culpar a los que se fueron tiene un límite de efectividad electoral y, sobre todo, moral. Cuando el agua falta, la ideología sobra. Si el Gobierno Municipal de Celaya no transita de la retórica de la culpa a la logística de la perforación, el costo político será proporcional a la sed de sus comunidades. El acceso al agua es un derecho, y la eficiencia, una obligación que no admite retrovisores. #MetroNewsMx

Publicar un comentario