Redacción Editorial/Metro News
-El violento altercado en el Congreso de CDMX exhibe la inestabilidad política, el rompimiento de acuerdos y la nula altura de miras en la 4T.
-La trivialización de la función legislativa, marcada por jaloneos y codazos, proyecta a México como un país de instituciones inmaduras e ineficaces.
-El intento de Morena de centralizar la transparencia política es el fondo del conflicto, revelando un sesgo autoritario en la búsqueda del control.
La degradación del diálogo y la crisis de representación
El bochornoso altercado físico que tuvo lugar en el Congreso de la Ciudad de México, con diputadas de Morena y el PAN inmersas en jaloneos, tirones de cabello y codazos, es más que una simple trifulca; es un doloroso síntoma de la profunda degradación del diálogo político y de la crisis de representación que atraviesa la democracia mexicana, especialmente bajo la autodenominada Cuarta Transformación (4T).
La escena, capturada en video y ampliamente viralizada, ofrece una imagen que, en palabras del presentador, se asemeja a un pleito de "vecindad", trivializando la alta función legislativa.
El fondo del conflicto: Rompimiento de acuerdos y control autoritario
La raíz del pleito, según el análisis de la reportera, no fue un malentendido, sino el rompimiento unilateral de un acuerdo político por parte de Morena. El acuerdo original, bien "amarrado", establecía que el Instituto de Transparencia capitalino se mantendría como un órgano colegiado con tres comisionados. De última hora, el partido mayoritario intentó imponer la reducción a un solo comisionado y su adhesión a la Contraloría capitalina, buscando centralizar y controlar un organismo cuya función esencial es la vigilancia del poder.
Este acto desnuda una práctica política sumamente riesgosa y que es la inestabilidad jurídica y política. La falta de respeto a los acuerdos previamente establecidos transmite un mensaje de inestabilidad institucional. Si la clase política rompe sus propios pactos, ¿qué garantía tienen los ciudadanos o los inversionistas extranjeros de que el marco legal se mantendrá estable?
Se ve el sesgo autoritario, ya que el intento de modificar la estructura de un órgano de transparencia para controlarlo mediante la mayoría es un rasgo de autoritarismo que busca callar lo que "no se quiere que vean los demás". El Instituto dejaría de ser un contrapeso para convertirse en un "brazo más de Morena", garantizando la opacidad en lugar de la rendición de cuentas.
La imagen de México: Entre el circo y la inmadurez institucional
La difusión de imágenes de legisladores y legisladoras peleando en tribuna tiene un impacto devastador tanto a nivel nacional como internacional.
Este hecho deja ver ante la ciudadanía muchas muchas cosas. Ésta observa un Congreso que, en lugar de debatir seriamente el paquete económico 2026 y la transparencia, se dedica a la gresca física, confirmando la percepción de que la clase política está desconectada de los problemas reales. La mención del presidente de la mesa directiva de estar preocupado por los "daños a las instalaciones" cuando lo que estaba en juego era la dignidad del recinto y la integridad de las personas, subraya la ironía y la despriorización de la gravedad del evento. El presentador lo califica de "vergonzoso", una opinión que resuena con el sentir popular.
Lo que México muestra hacia el exterior es grave. Para la comunidad internacional, especialmente para potenciales inversionistas o socios comerciales, estas escenas proyectan una imagen de inmadurez institucional y caos. La política interna se percibe como impredecible y violenta, dominada por la fuerza bruta y el rompimiento de las reglas. Esto no solo afecta la percepción de seguridad pública, sino la confianza en el Estado de Derecho. Un país donde el diálogo y la justicia se resuelven a codazos y tirones de pelo -y con "acordeones"- es un país donde la racionalidad legal y la democracia son débiles.
El análisis de la reportera -"la altura del diálogo, del diálogo legislativo en los momentos estelares de la 4T"- y la descripción de las diputadas como "rudas, rudísimas" que se aferran al cabello "del enemigo" son metáforas de un sistema que ha sustituido el debate de ideas por la confrontación física.
En un momento donde México enfrenta enormes desafíos de seguridad, economía y justicia, la prioridad de sus representantes no puede ser la lucha libre en tribuna ni la imposición de agendas mediante el abuso de poder y la ruptura de la palabra. Este evento es un recordatorio de que la calidad de la democracia se mide por la calidad de su diálogo y el respeto a sus instituciones, aspectos en los que la capital del país ha quedado a deber de manera humillante. #MetroNewsMx

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