La Saga/Redacción Editorial
-Rubén Rocha Moya enfrenta una histórica acusación criminal y solicitud de extradición por parte de la justicia de Estados Unidos.
-Especialistas señalan que Morena ganó Sinaloa en 2021 gracias a la bendición, financiamiento y violencia del Cártel de Sinaloa.
-El gobernador Rocha Moya es descrito como un "empleado" de Los Chapitos que facilitó delitos a cambio de apoyo electoral.
-Claudia Sheinbaum enfrenta una crisis de impunidad al intentar proteger a un gobernador señalado como pieza del narcosistema.
-El caso contra Rocha Moya es un juicio directo al obradorismo y al sistema de Morena que se benefició del crimen organizado.
-Analistas califican a Rocha Moya como un "cadáver político" cuya defensa hundirá la credibilidad del gobierno de Sheinbaum.
-Estados Unidos posee testimonios directos de capos que detallan sobornos a políticos mexicanos de alto nivel en el gobierno.
-David Saucedo revela que el Cártel de Sinaloa ha validado las transiciones políticas en el estado durante las últimas décadas.
-La FGR es criticada por actuar de forma reactiva y solo ante las órdenes de captura emitidas desde el Departamento de Justicia.
-Trump rompe el pacto de "chantaje comercial" y ahora busca trofeos políticos procesando a la narcopolítica instalada en México.
La detención y solicitud de extradición de Rubén Rocha Moya no es un rayo en un cielo despejado; es la crónica de una metástasis anunciada. Lo que los especialistas y el periodismo de investigación señalaron durante años —la entrega de la soberanía de Sinaloa al crimen organizado— ha dejado de ser un "rumor político" para convertirse en un expediente criminal en las cortes de Estados Unidos. Hoy, el Estado mexicano no solo está bajo sospecha, está bajo evidencia.
La tragedia de Sinaloa es la tragedia de México. Según el análisis forense de la situación, Rocha Moya no operó como un mandatario, sino como un operador de bajo nivel al servicio de una facción criminal. La descripción es humillante para la investidura: un gobernador que presuntamente facilitó asesinatos, desapariciones y logística para el trasiego de fentanilo a cambio de una miserable rentabilidad electoral. Morena no ganó las urnas en 2021; las capturó mediante el secuestro de candidatos y la intimidación armada. Lo que hoy vemos es el cobro de piso de esa factura.
La postura de la presidenta Claudia Sheinbaum es, hasta ahora, de una ambivalencia que raya en la complicidad. Al intentar proteger a Rocha Moya bajo el manto de la "soberanía" o la "presunción de inocencia", Sheinbaum no solo defiende a un hombre, defiende a un sistema de gobernanza criminal.
Defender a Rocha es defender el esquema que el expresidente López Obrador permitió y alentó. La presidenta debe entender que los muertos políticos, a los tres días, apestan. Mantener el cadáver político de Rocha Moya en el gabinete o en el poder estatal es condenar a su propia administración a ser vista como una extensión del narcoestado.
Es patético ver a la Fiscalía General de la República reaccionar solo cuando el Departamento de Justicia de EE. UU. le jala la correa. El sistema de procuración de justicia en México está diseñado para el letargo selectivo: es ciego ante los amigos del régimen y feroz contra sus enemigos. Que Gertz Manero inicie investigaciones ahora es una simulación que nadie cree. Si la justicia mexicana tuviera un ápice de dignidad, Rocha Moya habría sido desaforado desde el momento en que el "Mayo" Zambada reveló la celada en la que el gobernador fue pieza clave.
México ya no negocia con políticos; negocia con un narcosistema incrustado en el corazón del partido oficial. Donald Trump no está jugando al chantaje comercial; está exhibiendo los trofeos de una narcopolítica que el obradorismo alimentó. La pregunta para Sheinbaum ya no es si Rocha Moya es culpable —esa respuesta ya viene sellada desde Nueva York—, la pregunta es si ella está dispuesta a hundirse con él en el mismo fango de infamia.
Un gobierno que se sostiene con los votos del narco, tarde o temprano, termina siendo devorado por ellos. Rocha Moya es solo el primer hilo de una madeja que llega hasta lo más alto del poder.
La transcripción de la mesa de diálogo entre Aadela Micha, Oscar Balderas, David Saucedo y Miguel Meza: "¡Sí hay pruebas! Sheinbaum encubre a Rocha Moya por el 'narcosistema'"
Adela Micha:
Justicia y defensa de la soberanía. Mi querido Óscar Balderas, eh, me da mucho gusto saludarte. Creo que vas regresando de unas vacaciones ¿y con qué te encuentras mi querido Óscar? ¿Cómo viste una, una, unos primeros apuntes sobre esto que ocurrió ayer? Qué fuerte estuvo ¿no?
Óscar Balderas:
Jefa, este país no te deja de dar sorpresas. Te juro que yo apenas había puesto de vuelta mi teléfono, lo saqué del modo avión y ya habían detenido al Jardinero, al Metro, ya habían agarrado ya al Güero, al Güero Conta, los agentes de la CIA en Chihuahua y, por supuesto, la noticia que yo creo que ni siquiera es de la semana, va a ser del mes y la historia que vamos a seguir contando es la de la acusación contra Rubén Rocha Moya. Una acusación, jefa, que sin duda sorprende evidentemente porque es un momento histórico: no habíamos visto el aparato judicial de Estados Unidos contra un, contra un gobernador en funciones más un senador en funciones más otros ocho importantes funcionarios y funcionarias mexicanos, pero que tampoco en el fondo es una sorpresa. Esta, esta nube sobre Rubén Rocha Moya se había comenzado a formar prácticamente desde 2017 cuando él llega a Sinaloa, es nombrado esta figura extraña que tiene el partido oficialista como de representante del comité de la defensa de no sé qué, y después se convierte en 2018 en senador de la República.
Y desde entonces ya se rumoraba que no había forma de poder obtener ese escaño si no era con la anuencia, con la bendición del Cártel de Sinaloa, que en ese momento todavía era un grupo criminal, eh, homogéneo, ¿no?, monolítico todavía bajo el liderazgo de Joaquín El Chapo Guzmán y del Mayo Zambada. Y luego los rumores comienzan a crecer cuando Rubén Rocha Moya decide pedir licencia al Congreso y en 2021 se lanza a la carrera por la gubernatura. Y ahí déjame yo te voy a contar una historia porque yo cubrí la elección de Sinaloa. Tú te acordarás que el candidato de la oposición es el hoy, eh, diputado federal priista Mario Zamora Gastélum y él, recuerdo mucho que hacía campaña, sus sombreros, sus, unas pulseras de la Virgen de Guadalupe que tenía y una hebilla muy grande con sus iniciales MZ, Mario Zamora. Y mucha gente empezó a especular que supuestamente la hebilla del MZ era porque él traía la bendición del Mayo Zambada. Ah, eso, eso comenzó a contarse como una especie de chiste pero después ya no fue tanto chiste. Y cuando la gente de la campaña de Rubén Rocha Moya comenzó a escuchar ese chiste o esta idea, empezaron rápidamente a atajarla. Y las propias estructuras de Morena, y esto me consta porque yo cubrí la elección, le iban a la, a las comunidades como en Elota, Sinaloa, donde yo estuve, y le decían: "No, no se equivoquen, el que trae la bendición del Mayo Zambada es Rubén Rocha Moya", para atajar el rumor.
Desde entonces ya se hablaba de que el Cártel de Sinaloa era el que había apostado por Rubén Rocha Moya y después la elección prácticamente le da, le da la razón a este, a este rumor porque días antes hubo un secuestro, por ejemplo, de candidatos y de funcionarios del PRI; gente que salió armada en los lugares donde el PRI tenía mayor índice de votos e intimidaron a los votantes. Incluso gente armada que se movilizó a favor de Morena en la elección de Rubén Rocha Moya y Morena termina ganando con una votación bastante arrolladora, más del 54% es lo que termina cosechando Rubén Rocha Moya. Y entonces el rumor, el rumor comienza ya a tomar otro tipo de forma y finalmente se consolida el 25 de julio de 2024 cuando viene la traición al Mayo Zambada, cuando ocurre este hecho y además en el lugar es asesinado Héctor Melesio Cuén, el exrector de la Universidad Autónoma de Sinaloa. Ahí es cuando ya comienza cada vez más a consolidarse esta nube alrededor de Rocha Moya. Incluso tú te acordarás, la fiscalía hace un cuento para justificar o para contar que Cuén había sido asesinado en un intento fallido de robo de la camioneta de una gasolinería. Y después es el propio Mayo Zambada quien desde, desde Estados Unidos en una carta que publica a través de sus abogados, que hace pública, dice: "No, no se equivoquen, no fue ningún... la muerte del exrector no tuvo nada que ver con un robo fallido. No, hombre, estábamos citados todos y ahí lo mataron". Y entre los citados estaba Rubén Rocha Moya, el gobernador, quien se prestó a la celada que finalmente me condujo hacia Estados Unidos. Y jefa, entonces esto es una tormenta anunciada. Esto, insisto, sorprende y no sorprende porque se sabía que Rubén Rocha Moya tarde o temprano iba a enfrentar una acusación formal de Estados Unidos.
Adela Micha:
Eh, pues tienes toda la razón Óscar. Tenemos también a David Saucedo y lo saludamos los dos con mucho gusto. Mi querido David ¿cómo estás? Yo no sé si coinciden conmigo pero hay una especie de sentimientos encontrados, ¿no?, eh, porque da una enorme tristeza que detengan o que haya esta denuncia en contra de un gobernador pero además de funcionarios de seguridad, ¿no?, eh, es terrible, es de verdad terrible. Es un golpe brutal para toda la sociedad y bueno, yo, me parece sin querer politizar el asunto, para la cuarta transformación, ¿no?
David Saucedo:
Oh, David ¿cómo estás? ¿Qué tal Adela, Óscar? Un placer estar con ustedes. Eh, en efecto, pero te diría que lamentablemente en estados como Sinaloa, Tamaulipas, Michoacán, Jalisco, eh, no desde hace años, desde hace décadas hay esquemas de gobernanza criminal. Eh, por lo menos en Sinaloa desde hace ya cuando menos 40, 50 años son las estructuras del crimen organizado los que han, eh, tenido acuerdos, una sinergia con todos los grupos políticos que han dominado esta entidad. Del PRI, del PAN con Mario López Valdés en su momento y evidentemente con, eh, los gobiernos de, el gobierno de Rubén Rocha Moya, eh, de Morena. Eh, era una especie de, eh, acuerdo: las élites políticas, eh, nacionales reconocían desde Ciudad de México que había élites, eh, criminales en ciertas regiones del país con las cuales, con los cuales se llegaba a acuerdos. Y las transiciones, eh, eh, políticas de un partido a otro se daban con el visto bueno y aprobación en este caso del Cártel de Sinaloa. Esto mismo ocurre en el estado de Jalisco pero con los liderazgos políticos de MC, y ocurre también en otras entidades que están gobernadas por el Partido Acción Nacional. Es triste, es lamentable en efecto, pero es una situación que se conoce de tiempo atrás. De hecho, los norteamericanos, como señala muy bien Óscar, habían dado anuncios, habían avisado con mucha anticipación.
Ustedes recordarán hará cosa de un año circuló en la prensa mexicana la versión de que había una lista de narcopolíticos sujetos a investigación por parte de los norteamericanos. Eh, y que la presidenta Claudia Sheinbaum había recibido esa lista en donde figuraba en primerísimo lugar Adán Augusto, líder de los senadores de, de Morena; aparecían por lo menos dos gobernadores: Américo Villarreal de Tamaulipas, eh, con un éxodo también con, con Rubén Rocha Moya, el propio gobernador de Sinaloa; eh, un integrante del gabinete nunca identificado pero del cual se presume se trata de Mario Delgado, acusado en su momento, investigado en su momento cuando fue presidente nacional de Morena de haber, eh, eh, entregado recursos producto del, del contrabando de combustible hacia candidatos en el norte del país de la mano, de la mano del así llamado Rey del Huachicol, eh, ya, ya muerto, bueno ya asesinado. Eh, y también de algunos gobernadores y alcaldes, eh, fronterizos. Eh, esta primera lista que circuló se dio, eh, se mencionó mucho en la prensa mexicana, nunca se dio a conocer como tal, el gobierno de México nunca reaccionó. Después viene el retiro de visas, eh, que habría sido una nueva sanción de tipo mediática, eh, política con el objeto de que varios de estos candidatos, alcaldes y gobernadores se descarrilaran sus carreras políticas y ya no pudieran ser candidatos en la elección intermedia en México. El gobierno mexicano tampoco reaccionó. Vino la filtración acerca de las operaciones con recursos de procedencia ilícita de Vector, esta empresa de, eh, Alfonso Romo, alto consejero del expresidente Andrés Manuel López Obrador.
La empresa finalmente fue desmantelada pero Alfonso Romo, eh, pues sigue en libertad y hasta donde entiendo no tiene ningún proceso judicial en su contra. Y hace un par de días el embajador Ronald Johnson anticipó que habría, eh, denuncias en cortes americanas. Entonces me parece que no hay vuelta de hoja, eh, la presidenta Claudia Sheinbaum está en, en una disyuntiva: seguir, eh, protegiendo a algunos, eh, políticos de Morena vinculados con, con los cárteles de la droga. Por cierto, algunos de ellos son sus enemigos políticos: Adán Augusto, Ricardo Monreal, Marcelo Ebrard y en este caso Rubén Rocha Moya, que nunca ha reconocido como tal su adhesión al proyecto de la presidenta Claudia Sheinbaum; él siempre ha sido obradorista. Eh, de hecho, los propios norteamericanos veladamente le han expresado a la presidenta Claudia Sheinbaum que ella misma puede palomear la lista de políticos, eh, que pudieran ser llevados a juicio en los Estados Unidos y que ella misma puede, eh, eh, ir señalando aquellos que rivalizan con ella internamente. Eh, la presidenta Claudia Sheinbaum me parece que nunca ha querido como tal, eh, lanzar esta embestida pero ya no tiene alternativas. Eh, parte del diagnóstico interno que tuvieron en el gabinete federal fue que estas eran amagues del gobierno norteamericano como ya los había habido en el pasado.
Quizá ustedes recuerden, eh, eh, las muchas versiones que hubo en su momento de, eh, investigaciones en contra de Manuel Bartlett, por ejemplo, que nunca cristalizaron en una acusación formal. Pero en el pasado estos amagues del gobierno norteamericano para detener a políticos mexicanos únicamente eran para obtener ventajas en materia comercial y migratoria. En perfecto español eran chantajes: investigar la narcopolítica en México para obtener concesiones comerciales, migratorias, también en temas de seguridad de todo tipo. Incluso, eh, llegaron a intercambiarse, eh, eh, no poner denuncias en contra de políticos mexicanos a cambio de acuerdos de dotación de agua en ciudades de Estados Unidos. Pero Donald Trump ya no continuó con este quid pro quo, eh, en esta ocasión ya dio para adelante.
Eh, las investigaciones que ya habían avanzado las agencias de investigación de los Estados Unidos, eh, antes, hace algunos años, hace no mucho el Departamento de Estado y la Casa Blanca intervenían cuando el Departamento de Justicia o en alguna corte americana empezaba a señalarse, eh, o existía la posibilidad de que hubiera denuncias en contra de políticos mexicanos de alto perfil. El Departamento de Estado intervenía de manera tajante para frenar por razones de seguridad nacional esas investigaciones. Se han invertido los papeles: antes el Departamento de Estado, reitero, frenaba a la CIA, la DEA, eh, la Homeland Security, el FBI; pues no, ahora es la propia Casa Blanca la que alienta, incentiva, presiona a sus agencias de seguridad para que avancen en las investigaciones en contra de la narcopolítica en México.
Adela Micha:
A mí me gustaría, eh, conocer Óscar Balderas tu opinión, ya lo, lo mencionó ahora David Saucedo, eh, tu opinión de la reacción de la presidenta Claudia Sheinbaum porque parece que lo están o lo van a proteger ¿no?
Óscar Balderas:
Sí, claro. Mira, yo creo que la presidenta está haciendo lo que le corresponde frente al voto duro, frente al núcleo puro de Morena que es la defensa no solamente de un integrante de su movimiento sino además de un querido amigo de su tutor político que es el expresidente López Obrador. Por supuesto que va a acudir a la interpretación a rajatabla de la ley, una ley que evidentemente, eh, pues no se, no se aplica para todos. Eh, este, un, hay una dicho entre los abogados que en México una orden de aprehensión y un vaso de agua no se le niega a nadie. Y la verdad es que resulta bastante curioso que Morena, que ha sido un partido que ha impulsado ampliar el catálogo de delitos para prisión preventiva oficiosa, hoy sea un defensor férreo de la presunta inocencia sin ningún tipo de matices. Pero creo que en el fondo Rubén Rocha Moya ya es un cadáver político, es un muerto político.
Esta es una acusación que está escrita con una tinta indeleble que no hay agua en el Pacífico que la pueda borrar. Y los muertos a los tres o cuatro días apestan, entonces yo creo que... eventualmente a los tres o cuatro días apestan, entonces yo creo que esto legal como una, como un primer dique de contención y después va a tener que acudir a la realidad. No se puede ir contra Donald Trump en estos momentos, sobre todo en un contexto de negociación del Tratado de Libre Comercio, en un contexto donde además se están negociando también muchas reformas migratorias y de cara a la elección en Estados Unidos. Así que en algún momento va a tener que soltar este peso muerto. Por eso yo creo que la pregunta no es, eh, si la presidenta va a defender por mucho más tiempo a Rubén Rocha Moya sino cuándo será el momento idóneo para dejarlo caer y, sobre todo, cuál será el argumento y con qué elementos va a poder la presidenta hablarle al partido político y decirle esto es lo que va a ocurrir. Yo creo que la presidenta además está frente a una, eh, una situación inmejorable para ella si es que quiere aprovechar esta crisis y es mandar un mensaje al interior del partido de que no se van a tolerar estos perfiles oscuros que lo sabíamos perfectamente ya. Esto era información bastante conocida y creo que puede volver a tomar las riendas de un partido que está en plena descomposición y que además también avanza sus propias elecciones.
Adela Micha:
Pues sí, sin duda. Un colega nuestro pero de ustedes, especialista en estos temas, es Miguel Meza quien junto con ustedes pues fue de los primeros, ¿no?, en señalar en Narcopolíticos a Rocha Moya como, eh, pues un proveedor parece del crimen organizado. Y se une a nuestra mesa Miguel Meza. Miguel Meza ¿cómo estás Miguel?
Miguel Meza:
De Narcopolíticos. Adela, Óscar, David, un gusto estar acá platicando sobre este tema tan importante con ustedes.
Adela Micha:
Oye, pues, eh, ya hablábamos un poco de estas primeras lecturas de, eh, pues esta petición por parte del gobierno de Estados Unidos de detener con fines de extradición al gobernador, eh, Rocha Moya ¿cómo, cómo lo lees y cómo lo leíste ayer y bueno ya pasaron algunas horas?
Miguel Meza:
Mira, a mí me parece que enjuiciar a Rocha Moya es enjuiciar a Morena y enjuiciar al obradorismo al mismo tiempo. Por eso esta ambivalencia de la presidenta todavía a estas alturas ya con una acusación en Estados Unidos, con un juicio por empezar, eh, digamos, solo se explica porque toca a todo el proyecto político, toca al expresidente de la República y toca a el partido como sistema que se benefició de no solo esta campaña, eh, que ganaron junto con el crimen organizado, sino de otras gubernaturas que llegaron de la misma manera al poder. Eh, y hay que decirlo: Rocha Moya no es un personaje aislado. En Sinaloa todo el partido parece haber recibido el apoyo de los Chapitos para ganar al menos las elecciones de 2021. Eh, en esa jornada electoral ganaron 17 de 18 municipios, ganaron todos los distritos, eh, electorales con diputaciones de mayoría relativa, ganaron en el Senado de la República.
Entonces, eh, ese fue un resultado que vino por el apoyo del crimen organizado. Ahí están por un lado varias, varias declaraciones de que hubo financiamiento de los Chapitos a estas campañas; también está documentado cómo varios, digamos, influencers que trabajan al servicio del Cártel de Sinaloa participaron abiertamente en la elección a favor de Rubén Rocha Moya. Eh, entre otras pruebas que, digamos, también están todos los, los priistas que recibieron represalias durante ese proceso electoral y que ya lo habían denunciado a la Fiscalía General de la República y que ya lo habían, eh, llevado incluso a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, ¿no? Entonces aquí hay varios culpables más allá de las lecturas políticas con las que coincido con lo que comentaban mis compañeros, pues también está la responsabilidad jurídica que tenían todas las autoridades del Estado mexicano para perseguir este caso y ahí es donde incluso la presidenta Claudia Sheinbaum pues se convierte en cómplice de haber intentado sostener a este gobernador hasta este punto.
Adela Micha:
Si este es un poco la crónica Miguel, les pregunto: Miguel, David, Óscar. Si este es un poco la crónica de un señalamiento y una detención anunciada, ¿por qué lo hizo? ¿Por qué, eh, no lo previno?
Miguel Meza:
Mira, a mí me parece que este, eh, narcosistema, eh, por más que puedan detener a, a Rocha Moya o acusarlo en Estados Unidos, eh, le sigue siendo funcional incluso si lo dejaran ir, si lo dejaran caer. En realidad el uso de los cárteles para ganar elecciones es algo que está incrustado en cómo Morena sostiene el poder en varios territorios del país, eh, y cómo lo hacen otros partidos, ¿no? Como decía David Saucedo, es en la lógica que se han adentrado, eh, otros, eh, digamos todos los partidos, incluso los de oposición. ¿Por qué lo hizo? Creo que solo ella sabrá cuál es el cálculo mental que está haciendo, cuál es el cálculo de intereses, pero a mí me parece que una respuesta un poco evidente es que esto está tan difundido al interior de Morena, eh, y alcanza niveles tan profundos en el partido, eh, e incluso seguramente con algunas personas al menos colaboradoras de la presidenta que, si Rocha Moya y estos personajes empiezan a enfrentar estos juicios en Estados Unidos pues puede impactar a otras personas que ahorita no fueron subidas al radar en esta acusación que está haciendo una corte en Estados Unidos. Eh, no sé qué piensan ustedes David, Óscar.
David Saucedo:
Yo tengo... perdón maestro, adelante, adelante maestro, dime. Gracias Óscar.
David Saucedo:
Eh, eh, me parece que son varios factores, coincido con lo que comentó, eh, Miguel. Eh, en primer término el, creo que el gobierno de México subestimó estas acusaciones. Pensaron que iba a ser un intercambio, eh, como ya había ocurrido en el pasado: a cambio de no acusar al integrante del gabinete, al gobernador, al integrante del staff presidencial, eh, queremos, eh, tal concesión en materia comercial, queremos que México incremente, eh, la recepción de migrantes como tercer país seguro, queremos que México respalde tal postura internacional a Estados Unidos, tal y como había ocurrido en el pasado. Eh, normalmente los norteamericanos utilizan la información de la corrupción de nuestro sistema político mexicano para sacar ventajas en otros ámbitos. Eh, me parece que hubo un error de cálculo: Donald Trump está rompiendo estos esquemas y estas sinergias de complicidad. En segundo término, con toda la información que los norteamericanos están obteniendo de las declaraciones de los Chapitos y del Mayo Zambada, era muy complicado que el Departamento de Justicia, armado con toda esa información, no tuviera una expresión judicial. Todo este río de información que están obteniendo de fuente, de fuente directa los norteamericanos. En el pasado hacían intercepción telefónica, seguimiento satelital, eh, acopio de información sobre transferencias bancarias; en esta ocasión tienen directamente el testimonio de los cabecillas de las organizaciones criminales que refieren, eh, días, montos, fechas y personas a las cuales sobornaron.
Eh, pues es algo como lo que se hizo, eh, en, en Estados Unidos con los juicios en contra de la Cosa Nostra: tener en el banquillo de los acusados a los, eh, capos de alto nivel en México que están dando información abundante sobre los políticos en México que se prestaron a estos esquemas de corrupción. Eh, por otro lado hay un problema: Donald Trump, eh, enfrenta una elección intermedia con una merma en su popularidad, de él y de su partido, del Partido Republicano. Está urgido de presentar algunos trofeos ante la opinión pública; este sería uno de ellos. Por supuesto que también lo fue el tema, eh, de Maduro. Irán tiene un efecto adverso en todo caso en la economía de los Estados Unidos y el electorado norteamericano está en espera de que Donald Trump pueda cumplir la expectativa para el cual fue electo: una de estas expectativas pues es el combate a la inseguridad y esencialmente el combate a los grupos de macrocriminalidad en México. Es decir, tenemos varias razones por las cuales Donald Trump opera de esta manera y también tenemos razones por las cuales creo que la presidenta Claudia Sheinbaum no leyó correctamente lo que estaba realmente sucediendo.
Adela Micha:
Óscar querido, yo, eh, también en muy buena medida depende, eh, las otras reacciones de Donald Trump dependen en muy buena medida, no sé si coincidas Óscar, de cómo va a actuar ahorita la presidenta Claudia Sheinbaum. Óscar.
Óscar Balderas:
Sí, porque además creo que jefa, la pregunta que, que sigue es ¿y si no lo entregamos qué?, ¿no? Si la presidenta se aferra a la defensa de Rubén Rocha Moya, que con las horas se va a ver más complicado porque es una historia que se está contando con horas, esto no, esto va a estar cambiando a cada momento. La gran pregunta es si Estados Unidos está dispuesto a ver a México como vio a Venezuela o como ve a Irán; saltarse la vecindad, eh, la relación comercial que nos da una frontera de 3,000 kilómetros y que vienen por Rocha Moya. Es decir, ¿estarían dispuestos a cometer un acto unilateral con tal de mostrar músculo? Además, jefa, déjame, déjame abundar en lo que decía Miguel y lo que decía David. Yo creo que una de las razones por las cuales se dejó crecer este problema de Rubén Rocha Moya y por qué llegamos hasta este momento de crisis y tensión, es porque el sistema político y de procuración de justicia está diseñado para este tipo de cosas. En un país con un mediano estado de derecho, las autoridades tendrían que iniciar una investigación a partir del primer conocimiento de la presunta comisión de un delito, tan sencillo como eso.
Adela Micha:
Claro, claro.
Óscar Balderas:
Ante el, ante el primer ejercicio periodístico, ante la primera investigación de un medio, el propio señalamiento, la fiscalía ya tendría que haber iniciado su propia investigación y presentar un resultado ante la ciudadanía. Hoy de repente parece ser que la fiscalía por primera vez va comenzando a hacer una indagatoria, pero no porque haya sido un trabajo de Gertz Manero o de la fiscal, eh, este, Ernestina Godoy, sino porque simplemente ya les llegó la orden de una, eh, de una detención provisional con fines de extradición y entonces ahora sí la fiscalía va a comenzar a hacer su trabajo. Cuando habíamos hablado de esto desde hace varios años, ya se hablaba de la colusión o la presunta colusión de Rubén Rocha Moya con el Cártel de Sinaloa. Y no cualquiera, porque cuando uno lee el indictment, este documento judicial que va contando un poco la historia —que ahí no están las pruebas, por cierto, cuando la gente se pregunta dónde están las pruebas no las van a encontrar ahí...
Adela Micha:
Es solamente hasta el juicio en todo caso, ¿no?
Óscar Balderas:
Exacto, exacto. Las pruebas ya fueron presentadas ante un gran jurado que determinó que había evidencia suficiente para iniciar una investigación. Pero cuando uno lee la historia, Rubén Rocha Moya ni siquiera era un jefe dentro del Cártel de Sinaloa: era un empleado de los Chapitos a quienes, con quienes hizo un trato bastante desigual y bastante desfavorecido para él. Incluso él tenía no solamente que facilitarles el trasiego de drogas a Estados Unidos, sino también eliminar o intimidar a los rivales, como seguramente mediante asesinatos, desaparición, tortura, a cambio únicamente del apoyo electoral. Fíjate qué, qué, qué mal trato hasta eso hacía Rubén Rocha Moya. Pero el sistema está hecho para eso. El sistema está hecho para que cualquier indicio, cualquier trabajo como el que se hace en Narcopolíticos no desaten nunca una investigación. Y entonces viene el famoso "si tienen pruebas vayan a la autoridad". ¿A cuál? ¿A Gertz Manero, amigo del presidente López Obrador, que es amigo del gobernador Rubén Rocha Moya? ¿Con qué autoridad? ¿Con la que no le interesa abrir carpetas? ¿Con la que da carpetazos a casos tan relevantes como el de la Luz del Mundo, como el de Carlos Ahumada, como el de muchos? ¿Con ellos vamos a poner la denuncia? Entonces, jefa, cuando nos preguntamos cómo llegamos a esta crisis, no hay que olvidar que el sistema político de procuración de justicia está diseñado justo para esto: para no movilizarse cuando tiene que hacerlo y actuar de manera reactiva para defender a los amigos del oficialismo y para aplicar la ley a secas a los enemigos.
Adela Micha:
Yo les agradezco muchísimo a los tres y me dan chance, eh, pues seguramente estaremos hablando de esto en los próximos días, semanas, eh, para darle un seguimiento puntual como siempre. Muy agradecida con ustedes y por su apoyo, por su colaboración y por sus conocimientos y nos estamos viendo. Muchas gracias.
Invitados:
Muchas gracias, saludos. Gracias, gracias, okay.
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