Redacción Editorial
-La descapitalización extrema dejará más de 50 mil hectáreas sin sembrar en Guanajuato ante la falta de pagos y créditos dignos.
-Industriales castigan precios del maíz tras anunciarse apoyos oficiales, mientras las bodegas se llenan y el productor pierde.
-Líder de CONSUCC insiste en exigir el freno a la importación de grano transgénico para proteger la calidad y el mercado de las cosechas locales.
La realidad del agro en Guanajuato y en todo el Bajío mexicano ha dejado de ser una crisis cíclica para convertirse en un estado de emergencia permanente. Las declaraciones de Erasto Patiño Soto, líder de CONSUCC, no solo son una queja gremial, sino la radiografía de un sistema que parece diseñado para la extinción del pequeño y mediano productor. La descapitalización no es un accidente, es el resultado de políticas públicas que, en el papel, prometen precios de garantía, pero en la práctica permiten que la industria privada manipule el mercado a su antojo.
Es alarmante constatar cómo el anuncio de un subsidio gubernamental de 95 centavos se convirtió en el pretexto ideal para que los compradores industriales bajaran sus precios de compra. Esta perversión económica anula cualquier intento de rescate y deja al agricultor en una posición de absoluta vulnerabilidad: o acepta pagos miserables que ni siquiera cubren el costo de inversión, o se queda con el grano guardado en bodegas ajenas que hoy sirven de mecanismo de presión.
El análisis de Patiño Soto pone el dedo en la llaga sobre la falta de una banca de desarrollo real. Al desaparecer o debilitarse las instituciones financieras rurales, el campesino queda a merced de cajas populares con tasas de interés de hasta el 20 por ciento. Sembrar en México se ha vuelto un acto de fe suicida; producir trigo o maíz bajo estas condiciones financieras es, literalmente, trabajar para perder dinero.
La crítica se extiende hacia el Poder Legislativo y el Ejecutivo. Resulta inaceptable que los diputados federales se limiten a levantar la mano sin cuestionar presupuestos que no llegan al surco, o que se permita la entrada masiva de maíz amarillo transgénico de baja calidad mientras el grano de primera clase producido en México se pudre por falta de mercado.
Si la administración federal no asume una postura proteccionista similar a la de sus socios comerciales del norte, regulando las importaciones y garantizando que SEGALMEX liquide sus adeudos históricos, la soberanía alimentaria seguirá siendo un discurso de campaña y no una realidad nacional. El campo no necesita caridad, necesita justicia económica y respeto a los acuerdos pactados en las mesas de gobernación.
La entrevista con Erasto Patiño Soto, líder estatal de CONSUCC
Eugenio Amézquita Velasco:
Erasto Patiño Soto, líder de CONSUCC (a nivel estatal). Erasto, pues ha causado mucho revuelo, muchas reacciones la información que nos proporcionaste hace unos días a través de nuestro compañero Vicente Ruiz sobre este tema del maíz, y han salido también muchas preguntas y cuestiones de los precios, cuestiones sobre qué cuáles acuerdos, cuestiones sobre los almacenamientos, que por qué los campesinos mejor no tienen sus propios almacenes, y creo que hay unas respuestas muy interesantes a cada una de estas preguntas. Gracias por la entrevista y bueno, ¿qué me puedes decir?
Erasto Patiño Soto, líder estatal de CONSUCC en Guanajuato:
Pues en primer lugar, primero gracias Eugenio por este espacio que nos brindas y al mismo tiempo un saludo a todo tu auditorio que nos ven a través de tu página. Decirte que en realidad no es por criticar, sino que la situación que prevalece en el campo es completamente difícil, crítica, y sobre todo porque tú bien te diste cuenta que todos los liderazgos y productores nos manifestamos en las carreteras, en bodegas, y estuvimos en reuniones en la Secretaría de Agricultura, con Gobernación, con los diputados federales y de alguna manera viendo cómo solucionar el problema que se avecinaba en ese momento ya de la cosecha en Guanajuato o en todo el Bajío.
Buscamos la forma para que de alguna manera hubiera una compensación al precio que se estaba cayendo, porque en primer lugar peleábamos el precio de siete mil doscientos pesos por tonelada, que es el precio oficializado por parte del gobierno federal y que deseábamos que a este precio se le recibiera a todos los productores, o sea libre. Desafortunadamente no se dio. Después se tomó la opción de dar noventa y cinco centavos por parte de los dos gobiernos, tanto gobierno federal como el gobierno del estado, para compensar algo la caída del precio del maíz.
Y decirte, para la pregunta que hacen muchas personas todavía en la visita que nos hace aquí el secretario, donde estuvo presente nuestra gobernadora aquí del estado de Guanajuato, él dijo que el secretario de agricultura dijo que no debería de bajar el precio de cinco mil doscientos pesos. ¿Y qué fue lo que pasó? Lo que sucede es que en realidad, en cuanto vieron los industriales, los compradores, que se iba a apoyar o que iba a haber un apoyo del gobierno federal y del gobierno del estado, entonces el precio lo bajaron y de alguna forma se pactó con los compradores de grano a cinco cincuenta, a cinco pesos el grano.
Y desafortunadamente hoy no se respeta ese precio. Bueno, se pactó hasta seis pesos y no se respeta. Que todavía muchos productores, quiero ser claro en este momento, no se les ha pagado su producto que se encuentra almacenado en bodegas de los compradores. Están llenas las bodegas, entonces y ahora dicen: No, pues no te iba a pagar a seis pesos, te iba a pagar a cinco cincuenta pero no podemos. Y si no estás de acuerdo, puedes ir sacando tu grano de nuestras bodegas. Y a raíz de esto, Eugenio, como dice, están quedando yo calculo más de cincuenta mil hectáreas sin sembrar en este ciclo otoño invierno, y estoy hablando en la modalidad de riego. Pero no creas que porque los productores no quieren, sino porque no tienen con qué. Están descapitalizados, están completamente descapitalizados porque aún, vuelvo a repetir, a muchos de ellos no se les ha pagado el grano y los que todavía faltan por cosechar o que están cosechando no les quieren recibir el grano.
Vuelvo a repetir, las bodegas se encuentran llenas. Entonces todo esto afecta a las familias del sector rural. Descapitalizado el campo porque no tenemos una banca nacional de desarrollo que nos dé un crédito o un financiamiento con tasas bajas. Y si de alguna forma esta banca no diera todo el financiamiento a todos los productores, pero sirve como una norma para que las tasas de interés no estén elevadas con otras financieras como son las cajas populares. Hoy una caja popular te anda prestando sobre diecisiete, dieciocho, hasta veinte por ciento. Entonces todo eso va afectando a las familias, no solamente al productor.
Eugenio Amézquita Velasco:
Y la afectación va también con los demás sectores, con la población en general.
Erasto Patiño Soto, líder de CONSUCC en el estado de Guanajuato:
Sí, porque al no haber grano, al no haber producto pues ¿qué compras? Exactamente una y la otra: los precios. Te compran barato pero te venden caro. Exactamente. Y al mismo tiempo, en este ciclo era para que se sembrara la gran superficie de trigo, de cebada, de avena, pero desafortunadamente el precio internacional del trigo no es muy halagador. Estamos como con el maíz también. Entonces ¿cómo va a sembrar un productor trigo si dice: En vez de sacar un beneficio voy a perder y perder y perder? Y está perdiendo. Y es por eso que también vuelvo a repetir, los demás sectores se ven afectados porque no hay ese capital, ese circulante en las ciudades. Entonces eso es lo que está afectando realmente. ¿Qué es lo que se está viendo hoy nuevamente en México con el Frente Nacional para rescate del campo mexicano? Que se respete la política o los acuerdos que se pactaron en la Secretaría de Gobernación con la Secretaría de Agricultura, con la Secretaría de Economía y otras instituciones, y sobre todo con Hacienda. Vimos a los diputados federales para que el presupuesto para el campo fuera incrementado, nos dijeron que sí pero no se vio, al contrario está igual.
Y si se adeuda todavía de los trigueros ciclo 2022-2023, ciclo 2023-2024 y 2024-2025 del trigo, pues apenas ahorita la Secretaría de Agricultura va a empezar a pagar lo que se debía de esos apoyos. Que dice la secretaría que son millones, pero es un adeudo que SEGALMEX les quedó a deber a los productores trigueros y esto pues está afectando no de ahorita sino ya son dos años. Y esa afectación pues se viene acumulando por eso el campo está desprotegido. Y vuelvo a repetir, yo no estoy en contra de la presidenta, pero sí es necesario que a la presidenta se le aconseje que realmente el campo necesita de políticas públicas mejores para de alguna manera seamos más competitivos y que podamos ser autosuficientes, pero con otras políticas sobre todo para regular el mercado internacional.
El presidente de Estados Unidos dijo: No quiero más carros construidos en México ni los de Canadá. Él sí dice hasta aquí, y nosotros no. Dice la presidenta: Si México produce doce millones de toneladas, es un ejemplo, doce millones de toneladas no deben de entrar.
¿Por qué? Para que tenga mejor mercado nuestro producto. Un maíz de primera calidad que es el maíz que producen los agroproductores de México, el trigo, la cebada, porque el maíz que se está consumiendo en México es maíz de mala calidad y además transgénico que se dice, y amarillo, y que es utilizado por la industria. Y vuelvo a decirlo, tenemos que ver eso pero desafortunadamente ni nuestros diputados federales vieron esa posibilidad de que de alguna manera voltearan hacia el campo, ver la realidad, y que no más están esperanzados a levantar la mano para que lo que les mandan del Ejecutivo Federal aprobarlo vaya como vaya. Yo creo que tenemos muchas cosas que decir y no estamos criticando, lo que necesitamos es que las políticas públicas hacia el campo sean diferentes.
Eugenio Amézquita Velasco:
Voy a un corte y regreso con Erasto Patiño en esta interesante entrevista. #MetroNewsMx

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