Nombres tan diversos y pertenecientes a diferentes corrientes políticas, quedaron integrados al Consejo Consultivo de Somos Mx, luego de la conformación oficial en Asamblea Nacional de este colectivo político que busca su registro como partido para contender en las elecciones de 2027 y 2030 a fin de recuperar para México la democracia.
-La conformación del Consejo Consultivo de Somos MX revela una apuesta por la legitimidad técnica y académica frente al desgaste del sistema de partidos tradicional.
-El grupo aglutina perfiles de la alta burocracia, el activismo y la intelectualidad, planteando un desafío directo a la narrativa oficialista de "pueblo contra élites".
-La ausencia de voto para estos consejeros busca blindar su independencia, pero tendrá voz para el llamado al orden
La arquitectura de un contrapeso
La Asamblea Nacional Constitutiva de Somos MX ha formalizado su Consejo Consultivo Ciudadano, un órgano que, en el papel, se presenta como el "faro moral" y técnico de una nueva organización política. Sin embargo, un análisis acucioso de los nombres y la estructura presentados por Emilio Álvarez e Icaza sugiere una estrategia de clara declaración de guerra ideológica frente al régimen actual.
Desde una perspectiva legal, la Ley General de Partidos Políticos en México exige estructuras internas que garanticen la democracia. Somos MX introduce una figura híbrida: un consejo con voz pero sin voto.
Legalmente, esta estructura permite que figuras de la academia o del servicio público participen sin incurrir en incompatibilidades inmediatas con sus roles profesionales,.
La lista de nombres es un inventario de la intelectualidad de las últimas tres décadas. Figuras como Lorenzo Córdova, José Ramón Cossío, Diego Valadés y Jacqueline Peschard representan la institucionalidad que el actual gobierno federal ha intentado desmantelar.
Para un sector de la clase media y profesional, estos nombres ofrecen una garantía de racionalidad y defensa del Estado de derecho.
La inclusión de Cecilia Flores, madre buscadora, y Adrián LeBarón, víctimas de la violencia sistémica, es el movimiento más agresivo y simbólico de la lista. Representan la herida abierta de México y otorgan al consejo una carga emocional y social que los académicos, por sí mismos, no pueden proyectar. Es una amalgama de "toga y calle" que busca romper la narrativa de que la oposición es puramente cupular.
Somos MX no está inventando el hilo negro, está agrupando el capital político e intelectual residual.
El rigor técnico de consejeros como *Macario Schettino o Arturo Sarukhán garantiza una plataforma de políticas públicas sólida. El éxito de este Consejo Consultivo dependerá de si sus críticas son escuchadas como directrices estratégicas o si simplemente sirven como una "cámara de eco" para reafirmar convicciones entre convencidos.
Somos MX ha logrado convocar a un gran equipo de experiencia y saber y del activismo judicial. Es una nómina de lujo para cualquier Estado democrático. Si el consejo logra transitar de la crítica mediática a la construcción de una alternativa que conecte con el electorado de base, podrían ser el eje de una transición. En ello, las elecciones primarias, donde los candidatos serán elegidos por las bases de Soos MX, asegura esa conexión con el electorado.
La transcripción de la elección del Consejo Consultivo Ciudadano por unanimidad de la Asamblea Nacional
Emilio Álvarez e Icaza:
Vamos a proceder a la presentación de quienes van a constituir estos órganos. Esta es una propuesta realizada por el equipo nacional, las personas que hemos convocado a lo largo de los últimos quince meses a todo este ejercicio. Se trata de un hecho fundante y no podemos aplicar los criterios y condiciones que tenemos en el estatuto. En el primer congreso se aplicarán los términos, procedimientos y condiciones que se establecen.
Esto tiene el carácter de cumplimiento legal que pide la autoridad electoral y por eso las personas que constituimos la asociación civil nos damos a la presentación de la siguiente propuesta. Vamos a empezar con la lista del Consejo Consultivo Ciudadano. Quiero hacer saber que el Consejo Consultivo Ciudadano es un instrumento de participación y de control ciudadano. Se trata de que tengamos hombres y mujeres libres e independientes, en su mayoría no afiliados a nuestro partido, que puedan decir con absoluta libertad lo que consideren de nuestras actividades.
Podrán decirnos con absoluta libertad, sin necesidad de ser militantes, los errores en que este partido caiga, los aciertos que este partido tenga, las propuestas de política pública; pero sobre todo que mantengan la independencia para ayudar a conservar en Somos México un proyecto auténticamente ciudadano. Muchísimas gracias a todas las personas que han aceptado. Nos distingue profundamente, nos sentimos muy honradas, muy honrados de todas las personas que han aceptado porque creemos que esto es de los factores fundamentales que va a ser una diferencia de Somos México.
Le reitero a las y los consejeros ciudadanos su absoluta libertad para decir lo que consideren y, por supuesto, con su experiencia e ideas contribuir al desarrollo de política pública que tanto necesita este país. Vamos a ir leyendo este consejo para someterlo a su posterior aprobación. Como parte del Consejo Nacional, forman parte del máximo órgano de dirección del partido. No tienen voto; tienen voz para mantener su independencia y no sean corresponsables de las votaciones y garantizar así la no necesidad de su militancia. Vamos con las presentaciones:
Adriana Pérez Cañedo,
Adrián Lebarón,
Águeda Galicia Jiménez,
Agustín Basabe,
Ana Bull,
Antonio Durán,
Ana Lucía Medina,
Antonio Lazcano,
Beatriz Pagés,
Antonio Medina Trejo,
Brenda Valderrama,
Arturo Sarukhán,
Carmen Viviana Ortega Sandoval,
Carlos Heredia Zubieta,
Carolina Salinas,
Carlos Medina Plascencia,
Cecilia Flores madre buscadora.
Emilio Álvarez e Icaza: (Prosigue)
Carlos Navarrete Ruiz,
Cecilia Sánchez,
Demetrio Sodi,
Clara Jusidman,
Diego Valadés Ríos,
Claudia Aguilar Barroso,
Edmundo Berumen,
Claudia de Buen,
Ernesto Ruffo,
Claudia Julieta Ramírez Valdés,
Federico Reyes Heroles,
Consuelo Sáizar,
Fernando de la Mora,
Edna Díaz,
Francisco Valdés Ugalde,
Elena Chávez,
Gabriel España,
Elia Domenzain,
Gerardo Laveaga,
Gema Santana,
Guillermo Ruiz de Teresa,
Ivonne Melgar Navas,
Gustavo Madero,
Jacqueline Peschard,
Heriberto Félix Guerra,
Karla Bailey,
Ignacio Morales Lechuga,
Laura Brujés,
Israel Rivas,
Laura Carrera Lugo,
Javier Laynez, Lourdes Morales,
Javier Salas desde Chicago,
Luz Emilia Aguilar Zinser,
Joaquín Cosío,
Marcela Torres Peimbert,
Jorge Castañeda Gutman,
Margarita Ríos Farjat,
Jorge Javier Romero Vadillo,
Mariparo Casar,
Jorge Ramírez Hernández,
María Elena Galindo,
José Ramón Cossío Díaz,
María Elena Morera,
Juan Manuel Fócil,
María del Carmen Alanís,
Juan Pablo Castañón,
Marisa Lazo, Lázaro Azar,
Martha Bárcena,
Lázaro Ríos,
Mónica Sánchez Escuer,
Leopoldo Hernández Romano,
Nancy de la Sierra,
Lorenzo Córdova Vianello,
Reyna Rodríguez,
Luis Gaitán,
Rosalba Loya,
Manuel Clouthier Carrillo,
Sandra Karina Ibarra,
Macario Schettino,
Rossana Herrera Borque,
Miguel Alfonso Meza,
Saskia Niño de Rivera,
Moni de Swaan Addati,
Tania Duarte,
Óscar Arce,
Teresa Vicencio Álvarez,
Paco Calderón,
Tere Vale,
Pedro Felipe Gurrola,
Xóchitl Belvia López Moreno,
Rafael Estrada Michel,
Ivonne Mercado,
René Arce,
Ricardo Bours,
Rogelio Gómez Hermosillo,
Roger Bartra,
Rubén Aguilar,
Salvador Nava Calvillo.
Esta es la lista que integra el Consejo Consultivo Ciudadano cuyas funciones han sido presentadas. Se somete a la consideración de esta asamblea. Quienes estén en contra, sírvanse manifestarlo. Quienes estén a favor, sírvanse manifestarlo. ¿Abstenciones? Por unanimidad y con profundo orgullo tenemos Consejo Consultivo Ciudadano. #MetroNewsMx
-Empresarios de Irapuato entregan a Claudia Sheinbaum pruebas documentales de un presunto desfalco millonario en el gobierno local.
-La Presidenta deslinda el operativo militar "Enjambre" de los delitos administrativos, centrando la ruta legal en auditorías y peculado.
-Investigaciones de la FGR ponen bajo la lupa a legisladores y alcaldes de la entidad por presuntos vínculos con el crimen organizado.
El tablero de los expedientes en Irapuato
La política en Guanajuato ha transitado de la disputa de ideas a la guerra de expedientes. La reciente presencia de la presidenta Claudia Sheinbaum en la XII Región Militar de Irapuato no fue un acto protocolario más; se convirtió en el escenario de una ruptura interna del bloque económico regional. Un grupo de empresarios, anteriormente vinculados al PAN y ahora cercanos al movimiento Somos Mx, entregó directamente a la mandataria pruebas de un desfalco sistemático en la administración de Lorena Alfaro García, como se plasma en la columna "Tarjeta Postal", del periodista Manuel Delgado, en Cadena 8 Noticias.
La denuncia señala una red de corrupción que involucra direcciones generales y organismos descentralizados, con un operador externo identificado: el empresario inmobiliario Héctor Javier Marmolejo Espinosa. El riesgo político para el Palacio Municipal de Irapuato es máximo, no por la estridencia de la oposición tradicional, sino porque la información proviene de quienes conocen desde adentro los mecanismos de recaudación y gasto de la administración panista. Acusan un saqueo de millones de pesos en recursos federales, estatales y municipales.
San Miguel de Allende y la Frontera del Peculado
El editorial de Cadena 8 Noticias plasma que el fenómeno se replica con matices de escándalo en San Miguel de Allende. La sombra sobre Mauricio Trejo Pureco alcanza los 700 millones de pesos bajo observación de la Auditoría Superior del Estado de Guanajuato (ASEG). El esquema descrito es de manual: empresas fachada y operaciones simuladas donde los propios funcionarios actúan como representantes legales, adquiriendo bienes de lujo como haciendas y autos con recursos públicos.
Ante el reclamo social de justicia inmediata, Sheinbaum ha trazado una línea técnica fundamental: el Operativo Enjambre no es una herramienta contra la corrupción administrativa. Mientras que dicho operativo es una acción quirúrgica de la FGR para detener a gobernantes coludidos con el narcotráfico, los desvíos de recursos y los "moches" deben ser procesados vía la Auditoría Superior de la Federación (ASF) y tribunales administrativos, desembocando en denuncias penales por peculado.
La sombra del narco en las arcas públicas
Más allá del saqueo administrativo, Guanajuato enfrenta una crisis de legitimidad institucional profunda. La información desprendida de diversas fuentes revela un panorama donde la delincuencia organizada ha permeado las estructuras de mando. A diferencia de la corrupción contable, aquí la fiscalía federal sí mantiene una ofensiva abierta.
La narrativa de "persecución política" esgrimida por los gobiernos municipales se debilita ante la contundencia de las facturas. Mientras la violencia no para, las denuncias apuntan a que el dinero destinado a obra pública ha terminado en cocheras particulares o fraccionamientos privados. La advertencia de Sheinbaum es clara: la impunidad no es opción, y si las observaciones de la auditoría no se solventan, el camino es la denuncia penal por peculado.
Guanajuato no solo lucha contra la violencia externa de los carteles; hoy lucha contra el vaciamiento de su patrimonio público. La "limpia" que exigen los ciudadanos podría no venir de un sobrevuelo de helicópteros militares, sino de una revisión exhaustiva de los libros contables que hoy ocultan el rastro del dinero.
Guanajuato se encuentra atrapado en un laberinto de doble entrada: por un lado, el saqueo cínico de las arcas municipales en Irapuato y San Miguel; por el otro, la infiltración criminal en las curules y alcaldías. La estrategia de la Presidenta es clara: dejar que las auditorías ahoguen financieramente a los corruptos mientras la FGR prepara las capturas de quienes entregaron la soberanía al crimen. La batalla por la justicia en Guanajuato es, ahora más que nunca, una batalla contra la ignominia institucional.
¿Qué es el Operativo Enjambre
El Operativo Enjambre es una estrategia de seguridad de alto impacto diseñada por el Gobierno Federal de México para desarticular redes de corrupción y colusión entre autoridades locales (municipales) y grupos del crimen organizado.
A diferencia de los operativos militares tradicionales que buscan enfrentamientos directos o decomisos de droga, el "Enjambre" es una operación táctica y jurídica coordinada.
¿En qué consiste y cómo funciona?
Este operativo no solo involucra al Ejército Mexicano y la Guardia Nacional, sino que es liderado en la parte legal por la Fiscalía General de la República (FGR) y las fiscalías estatales. Se basa en los siguientes pilares:
-Inteligencia Previa: Se realizan meses de investigación, intervenciones telefónicas y seguimiento de movimientos financieros para demostrar que un funcionario público (alcaldes, directores de policía, mandos medios) está al servicio de un cartel.
-Ejecución Simultánea: El nombre "Enjambre" proviene de la forma en que las fuerzas federales "caen" al mismo tiempo en múltiples puntos de un municipio o estado para evitar fugas o alertas.
-Objetivo Específico: Detener a los servidores públicos que fungen como el "brazo institucional" del narco, ya sea brindando protección, compartiendo información de inteligencia o permitiendo el uso de recursos públicos para fines criminales.
Es fundamental no confundir este operativo con otras acciones del Estado, tal como lo precisó recientemente la presidencia de la República
Casos Recientes entre 2025 y 2026
Este modelo se ha aplicado con éxito en el Estado de México, donde se detuvieron a varios jefes de policía y alcaldes vinculados a "La Familia Michoacana", y más recientemente en Tequila, Jalisco. En Guanajuato, la mención de este operativo ha generado revuelo ante las investigaciones que la FGR mantiene sobre diversos ayuntamientos y legisladores.
El Operativo Enjambre busca romper el "escudo de protección" que el crimen organizado construye desde las presidencias municipales, devolviendo el control del territorio al orden federal. #MetroNewsMx
-Guadalupe Acosta Naranjo anuncia la consolidación de "Somos México" tras realizar 246 asambleas en los 32 estados del territorio.
-La nueva fuerza política prohíbe por estatuto que sus dirigentes actuales ocupen candidaturas, priorizando la ética sobre el ego.
-El análisis advierte un sistema de "cogobierno" inconstitucional entre Claudia Sheinbaum y López Obrador que paraliza a la nación.
-Acosta Naranjo denuncia una "fusión peligrosa" entre el partido oficial y el crimen organizado, exigiendo una separación urgente.
-El movimiento se define como un espacio de convergencia plural donde la lucha central es entre demócratas y figuras autoritarias.
-Se señala una derrota moral del oficialismo, evidenciada en la soberbia y la colonización ideológica de las instituciones públicas.
-La propuesta económica de Somos México exige certeza jurídica y crecimiento vigoroso para evitar la redistribución de la miseria.
-Se destaca la defensa de las libertades esenciales y el derecho a ser oposición en un entorno de tenaz autoritarismo estatal.
-Se acusa un aislamiento internacional de México y una política exterior fallida que compromete la próxima negociación comercial.
-El objetivo estratégico es claro: recuperar el Congreso en 2027 y alcanzar la Presidencia de la República en el horizonte del 2030.
El génesis de una resistencia institucionalizada
La irrupción de Somos México en el tablero político nacional no debe leerse como el nacimiento de un partido más, sino como un síntoma de la profunda erosión democrática que padece el Estado mexicano tras siete años de un proyecto centralista y personalista.
La intervención de Guadalupe Acosta Naranjo es, en esencia, un manifiesto de guerra civilizada contra la autocracia. El hecho de haber cumplido los requisitos legales con creces —31,000 afiliados y 246 asambleas— otorga a este movimiento una legitimidad de origen que el poder actual pretende ignorar mediante la descalificación retórica.
Históricamente, los partidos en México han nacido del poder o para el poder. Sin embargo, la premisa de Somos México rompe con el vicio del caudillismo: la prohibición de candidaturas para sus dirigentes nacionales, estatales y municipales es un misil dirigido a la línea de flotación de la partidocracia tradicional. Esta medida no es un eufemismo; es un blindaje ético que busca separar la ambición personal del servicio ciudadano, un concepto casi extinto en la fauna política contemporánea de Guanajuato y de todo el país.
El Estado bajo el asedio del crimen y el cogobierno
Uno de los puntos más críticos y valientes del discurso de Acosta Naranjo es el señalamiento directo de la fusión entre el partido oficial y la delincuencia organizada. En el marco de la legislación del estado de Guanajuato y del derecho federal, llamar a las cosas por su nombre implica responsabilidad civil, pero también una obligación moral cuando la evidencia de la violencia y el control territorial es abrumadora. La exigencia de separar al Estado de los delincuentes no es una metáfora; es una denuncia de la degradación del contrato social.
A esto se suma la tesis del cogobierno inconstitucional. La figura de un poder ejecutivo bifronte —donde la Presidenta constitucional coexiste con la sombra persistente de su antecesor— genera una parálisis administrativa y una confusión jurídica que asfixia la inversión. México se encuentra en una tormenta perfecta: una economía estancada, una negociación comercial inminente con el norte y una política exterior que nos ha dejado aislados, mientras la violencia territorial no da tregua a los municipios, como el caso mencionado de Uruapan o las crisis recurrentes en el Bajío.
Impacto comunitario: De la autocracia a la ciudadanía libre
El análisis de Acosta Naranjo trasciende la simple queja opositora para proponer un modelo de democracia radical. La propuesta de elecciones primarias abiertas para elegir candidatos es un cambio de paradigma que ataca directamente el "dedazo" institucionalizado. La crisis de los sistemas de partidos no se resuelve con más propaganda, sino con transparencia y honradez, elementos que el orador señala como ausentes en la actual administración, a la que califica de soberbia e ignorante.
El impacto social de esta "época oscura" se refleja en el abandono de las causas más sensibles: las madres buscadoras, los niños con cáncer y los migrantes. La nota editorial subraya que la derrota moral del oficialismo no se mide en votos, sino en la indolencia frente al dolor humano. Somos México se posiciona así como la "casa común" de derechas, izquierdas y centros democráticos, entendiendo que hoy la división real no es ideológica, sino moral: demócratas contra autoritarios.
El horizonte económico y la soberanía de derecho
En el plano económico, la crítica es devastadora pero objetiva. El estancamiento no es una fatalidad, sino el resultado de la falta de certeza jurídica. La destrucción del Poder Judicial autónomo y la colonización de los órganos autónomos han dejado a los ciudadanos y a los inversores en la indefensión. El editorial sostiene que no puede haber redistribución de la riqueza si no hay crecimiento vigoroso, y este no ocurrirá bajo un régimen que ataca a las universidades y a la libertad de prensa.
La visión de futuro planteada para 2027 y 2030 es ambiciosa pero fundamentada en la organización de base. La recuperación de la Cámara de Diputados se presenta como el dique necesario para frenar reformas constitucionales regresivas que buscan perpetuar al oficialismo incluso perdiendo mayorías.
México no puede permitirse el lujo de la indiferencia. El diagnóstico de Guadalupe Acosta Naranjo es el de un cirujano que encuentra un tumor avanzado pero aún operable. La separación del partido oficial de las funciones del Estado es la tarea más urgente de nuestra generación, tal como se hizo hace tres décadas. Somos México representa la esperanza de un futuro donde el cariño por la nación derrote a la ambición mezquina del poder. La batalla por el 2030 ha comenzado y su éxito dependerá de que la ciudadanía no permita que se ponga el "último clavo" en el ataúd de nuestra Constitución.
La transcripción de la intervención de Guadalupe Acosta Naranjo, presidente de Somos México
Guadalupe Acosta Naranjo:
Amigas y amigos de todo el país, delegados, consejeros nacionales, invitados, Consejo Consultivo, gracias por estar todos en este evento tan importante para nosotros. Hace exactamente un año, en el tercer fin de semana de febrero de 2025, iniciamos los trabajos de realizar asambleas, afiliar ciudadanos para cubrir los requisitos legales que nos permitieran fundar una nueva fuerza política en México. Lo logramos. Sí se pudo, sí se pudo, sí se pudo, sí se pudo, sí se pudo. Gracias a ustedes, a su dedicación, su esfuerzo, su trabajo voluntario, su generosidad, pudimos realizar 246 asambleas en los 32 estados de la República y tenemos ya más de 31,000 afiliados. Somos México es ya una realidad.
Guadalupe Acosta Naranjo:
Decidimos fundar una nueva fuerza política y ciudadana por la simple pero poderosa razón de que somos mexicanas y mexicanos libres. Porque tenemos el derecho constitucional de organizarnos como nosotros mismos lo decidamos, a ponernos nuestro propio nombre, a elegir nuestros colores, a decidir nuestras causas. Porque tenemos derecho de nacer sin pedirle permiso al poder público, porque no nos van a regalar nuestro registro, nos lo ganamos con nuestro trabajo, con nuestra decisión. Por eso Somos México es ya una realidad. Pensamos que es necesaria una nueva alternativa que venga a revolucionar la manera de hacer política y ciudadanía en nuestra sociedad, que ayude a superar la crisis que se vive en México y en muchos lugares del mundo.
Guadalupe Acosta Naranjo:
En los sistemas de partidos, un nuevo partido que sea radicalmente democrático, transparente, honrado, que acompañe permanentemente las causas de una ciudadanía deseosa de ser escuchada, atendida, tomada en cuenta y factor fundamental en la toma de nuestras decisiones. No surgimos para dividir a la oposición sino para sumar esfuerzos con quien de verdad ponga por delante los intereses del país a los intereses particulares, con una condición inamovible: son los ciudadanos quienes deben de ser el factor fundamental, no las dirigencias, no las burocracias. Si es así, contarán con todo nuestro trabajo unitario y solidaridad. Lo reiteramos hoy una vez más: los dirigentes de todos los comités ejecutivos de Somos no podremos ser candidatos a nada.
Guadalupe Acosta Naranjo:
El nacional, los estatales y los municipales, no podremos ser candidatos a nada. Yo no seré candidato a nada. Es un honor la confianza que nos brindan para cargar esta enorme responsabilidad de dirigir temporalmente este esfuerzo tan importante para la construcción de una nueva república democrática. Los candidatos y candidatas de Somos México ya no serán nombrados arbitrariamente por las cúpulas, serán electos en elecciones primarias abiertas a la ciudadanía. Son dos propuestas aparentemente simples pero que cambian radicalmente la manera de funcionar el actual y maltrecho sistema de partidos en México. No hay democracia plena sin un sistema de partidos democrático. ¿Cuál es la ideología de Somos?, nos preguntan con frecuencia.
Guadalupe Acosta Naranjo:
¿Son de derecha o son de izquierda? Por sobre todas las cosas Somos es un proyecto democrático para México, somos demócratas por México. Somos es un lugar, un lugar de encuentro, un espacio de convergencia de todas aquellas personas que quieren rescatar la vida democrática de nuestro país, corroída durante estos siete años de tenaz autoritarismo. Esta es la casa común tanto de las personas que profesan una ideología de derecha democrática como quienes profesan la socialdemocracia, de quienes se consideran de centro y de las y los que no se sienten obligados a ser portadores de ideología alguna. Hoy la lucha central no es entre izquierdas y derechas, es entre demócratas y autoritarios. Los autoritarios no tienen espacio en Somos México.
Guadalupe Acosta Naranjo:
Bajo ninguna circunstancia en Somos México. Somos es un lugar de encuentro, de diálogo entre pensamientos distintos, de convivencia pluralista pero que converge en grandes objetivos comunes. Queremos un México democrático, queremos la recuperación de las instituciones democráticas, las que deben de proteger nuestros derechos y de las que controlan y le ponen límite al abuso del poder público. La lucha por la defensa de nuestras libertades esenciales de pensamiento, de crítica, de expresión, de prensa, de organización y el derecho también a ser oposición. La defensa de los derechos humanos, de los derechos que nos hacen una sociedad civilizada, esos que nos proveen de dignidad, los derechos primarios, repito, a una vida digna, a la libertad y a la igualdad.
Guadalupe Acosta Naranjo:
Todos aquellos que nos permiten poner un dique a los abusos del Estado y de los poderosos. Por supuesto, en otro plano, los derechos a la propiedad, al patrimonio y a poder dedicarse libremente a cualquier actividad económica legal son indispensables. La mejora del ingreso y de las condiciones materiales de la mayoría; hablamos de salarios justos pero también de bienes públicos, de rescatar la educación, el sistema de salud y los sistemas de infraestructura pública. Ingresos y servicios públicos dignos son la fórmula auténtica del estado de bienestar moderno. Nada de esto es posible de manera sustentable, sana, permanente, si México no vuelve a crecer nuestra economía. Tenemos que crecer de manera vigorosa y constante.
Guadalupe Acosta Naranjo:
Se puede redistribuir al infinito la riqueza que no se genera y eso no sucederá si no hay certeza jurídica, estado de derecho, inversión pública productiva, ampliación de infraestructura básica, inversión privada creciente nacional y extranjera. Ya basta de mediocridad. México tiene todo para volver a crecer. México es tan grande, tan grande, que el peor gobierno en décadas no se lo ha podido acabar. Volvamos a creer y volvamos a creer en México. Por eso Somos forma parte de un proyecto realmente ambicioso, no es sectario sino plural, no excluye, conjuga. Llámenos liberales, llámenos socialdemócratas, llámenos como quieran; no estamos mirando al pasado, no queremos volver la rueda del tiempo, miramos al futuro.
Guadalupe Acosta Naranjo:
Tenemos nuestro propio sueño mexicano, nuestro programa ideario es exigente: democracia, libertades, derechos humanos, progreso, crecimiento económico, redistribución, paz y seguridad humana son los grandes asuntos que exigen un enorme esfuerzo de nuestra parte. Amigas y amigos, esta asamblea se realiza en los momentos de oscuridad más profundos que recuerde en décadas. Cuando la economía se paraliza, se estanca, cuando estamos a punto de iniciar una negociación comercial muy difícil con nuestros vecinos del norte, cuando estamos más aislados que nunca en América Latina y en el mundo debido a la terrible política exterior actual. Cuando el gobierno de la República no negocia siquiera con sus propios aliados, menos lo hace con quienes los combatimos.
Guadalupe Acosta Naranjo:
Desde la oposición, cuando sus contradicciones políticas inherentes crecen, se profundizan. La violencia no para. El gobierno norteamericano no deja de presionar y exigir y el nuestro de ceder y fingir. Ven la tormenta y no se hincan, y tal vez por eso ahora quieren poner el último clavo en la destrucción y secuestro de nuestra Constitución. Van por una reforma constitucional en materia electoral regresiva y autoritaria. Intentan dejar el poder aun cuando pierdan la mayoría electoral; no se los vamos a permitir. Su propuesta de reforma es tan mala que ni siquiera convence a sus aliados. Ya destruyeron, secuestraron, colonizaron al poder judicial, y sin poder judicial autónomo no hay democracia cierta en ningún lugar del mundo.
Guadalupe Acosta Naranjo:
En México, lo digo convencido, no vivimos ya en un sistema democrático. La vulgaridad, la soberbia, la ignorancia retratada en limpiadores de zapatos los exhibe en su profunda derrota moral. Pero igual asaltaron al poder legislativo; una sobre representación inconstitucional les dio una artera y fraudulenta diferencia de cincuenta puntos en las curules del Congreso cuando en el voto popular solo hay diez puntos entre la coalición gobernante y los opositores. Acabaron con los órganos autónomos, atacan universidades públicas, reporteros, medios de comunicación, organizaciones civiles. Abandonan a madres buscadoras, a víctimas de la violencia, a padres de familias de niños con cáncer, dejan morir quemados a migrantes.
Guadalupe Acosta Naranjo:
Y dejan solos a alcaldes como el de Uruapan cuando combate la delincuencia de manera frontal. Esta tragedia, esta época oscura debe de terminar. Hace treinta años avanzamos en la separación de las funciones del Estado mexicano; hoy tenemos que iniciar de nuevo la separación del Estado mexicano del partido oficial. Así se lo exigimos hace décadas al PRI, a sus presidentes: separar y distinguir las funciones constitucionales del Estado de las partidarias. Ahora debemos de volver a hacerlo con Morena y el Estado. Solo tengamos conciencia de dos graves y nuevos problemas adicionales: hoy no basta separar al partido en el poder y del poder. El partido político que hoy gobierna está profundamente vinculado al crimen, a la delincuencia organizada.
Guadalupe Acosta Naranjo:
Se debe de separar a los delincuentes de las funciones del Estado. No debemos de ocultar esta realidad; están fusionados y a eso nos enfrentamos. Lo dijimos algunos desde hace años y no se nos escuchó; hoy lo dicen reporteros valientes, los escuchamos en audios, videos, testimonios. Lo dice Trump, lo dice Scherer, lo dice el ex secretario de la Marina. Y segundo, en México tenemos sin haber cambiado la Constitución un cogobierno: gobierna Claudia pero también gobierna López Obrador y eso no es lo que señala la Constitución. De ahí la confusión, su confusión, la falta de eficacia, sus traspiés, sus crisis crecientes. Una desgracia para todo el país que su crisis no dañe más a México. Por eso Somos es necesario.
Guadalupe Acosta Naranjo:
Para ser una alternativa, una opción y sin duda también una oposición firme, ciudadana, decidida. Vamos a construir un México nuevo, un futuro mejor, un México en paz, democrático y con libertades. Hace algunos, hace cuarenta y cuatro años, en lo personal decidí tener una vocación por los más pobres y desprotegidos; hoy esos pobres están más pobres y desprotegidos. No nos olvidemos del combate a la pobreza de nuestro lado y de nuestra parte porque la gente tiene dolor por esa gente que sufre, por esa gente que no se cansa, por esa gente que lucha, por esa gente que no se rinde, por eso vamos a salir victoriosos de esta batalla. Vamos en 2027 a recuperar gobiernos y Cámara de Diputados.
Guadalupe Acosta Naranjo:
Pero sobre todo vamos a ganar la presidencia de la República en 2030. Nuestro cariño, nuestro amor por México es mucho más fuerte que su odio, su ineficacia y su ambición mezquina de poder. Va a triunfar el cariño que tenemos por México a todas sus ambiciones. Vamos a ganar, a eso venimos; venimos a ganar, a sembrar esperanza, a recuperar sonrisas, a tener alegrías y a construir un futuro mejor para nuestros hijos, para nuestros padres, para nuestros hermanos, para nuestros nietos. Somos México será gobierno en el 2030, no lo tengan duda. Que viva México, viva, que viva Somos México, viva. #MetroNewsMx
San Lorenzo de la Vega era un pueblo donde las campanas no solo marcaban la hora, sino el pulso del alma. En este rincón de piedra y sol, la Procesión de la Virgen de la Macarena era el evento que sostenía el cielo cada Viernes Santo. No era un desfile; era un rito de silencio que hundía sus raíces en siglos de devoción. Sin embargo, aquel año, un viento extraño comenzó a soplar desde los pasillos del Cabildo lorenzano, un viento que olía a incienso rancio y a intereses familiares.
En el centro del conflicto se encontraba don Baltasar, el historiador del Pueblo. Baltasar era un hombre de gran memoria, ahora fragmentada por los estragos de una vida de taberna y excesos. Los vecinos recordaban sus discursos brillantes, pero eso fue antes de los "rayos", como llamaban en el pueblo a varios episodios de daños cerebrales que habían asolado su cabeza, producto de su alcoholismo.
Médicamente, su lóbulo frontal era un campo de batalla devastado. La parte del cerebro encargada de la ética, el freno de los impulsos y el juicio razonado se había apagado, dejando en su lugar una desinhibición agresiva y errática. En pocas palabras, estaba incapacitado medicamente para seguir en ese puesto, en el cual sólo se le mantenía por lástima y porque no sabía hacer otra cosa.
Baltasar, como empleado del gobierno que encabezaba ese Cabildo, era quien debía velar por la verdad histórica. Pero su "verdad" ahora estaba secuestrada por su sobrina, Elena.
Elena era una mujer ambiciosa que veía en la Procesión no una vía de fe, sino una plataforma de visibilidad política, argumentando que su familia era históricamente "fundadora" de esa procesión. Ella encabezaba un grupo que a base de mentiras y argumentos vacíos, los volvió inconformes y que exigían algo inaudito: fundar una nueva cofradía dentro de la parroquia, pero bajo sus propias reglas.
Su manifiesto era una bofetada a la tradición: "Queremos procesionar, pero nos negamos a la oración, despreciamos los sacramentos, no asistiremos a la Eucaristía y rechazamos cualquier formación espiritual". Para Elena y su grupo, la Macarena era solo una estatua de madera en un marco civil, un juguete de turismo que debía arrebatarse de las manos de "los curas".
El conflicto estalló en la gran reunión del Cabildo. Don Baltasar, con la mirada perdida y el habla arrastrada —secuela de su última crisis vascular—, se levantó para golpear la mesa. No usó documentos históricos, sino insultos. Tachó de "excluyentes" a los organizadores de la Hermandad, quienes pedían que los cofrades, al menos, creyeran en lo que cargaban al hombro.
—¡Es un derecho civil! —gritaba Baltasar, mientras un hilo de saliva delataba su falta de control muscular—. ¡La calle es de todos! ¡Las normas de la Iglesia son grilletes!
Los miembros del Cabildo se miraban entre sí con una mezcla de lástima y horror; algunos sonreían, entre burla y regocijo, por la escena que presentaba ver babear a Baltasar y porque para otros era la ideología atea de algunos de los miembros del cabildo, convirtiendo esto en la oportunidad para su solaz y esparcimiento anticlerical.
Otros empezaban a darse cuenta de la tragedia: los "argumentos" del historiador no eran tales. Eran impulsos orgánicos, disparos de un cerebro que ya no podía distinguir entre el bien común y el capricho de su sobrina.
Baltasar no estaba defendiendo la cultura; estaba siendo el ariete de un conflicto de intereses familiares, manejando sus propios conveniencias personales e ideologías torcidas, y finalmente, impulsado por una patología que le impedía sentir vergüenza o remordimiento.
Elena, sentada al fondo, sonreía soberbia. Sabía que mientras su tío tuviera el sello oficial, ella podía presionar para "reventar" la actividad de la procesión desde dentro. Si lograban entrar sin fe, la Procesión de la Macarena dejaría de ser un acto de piedad para convertirse en una marcha de protesta civil, destruyendo el alma del rito.
Fue entonces cuando el Prior de la Hermandad, un hombre de paz pero de espina dorsal de acero, pidió la palabra. Se dirigió a Elena y al grupo de inconformes con una calma que hizo callar hasta los desvaríos de Baltasar.
—Queridos vecinos —comenzó el Prior—, escucho sus exigencias con tristeza, no por falta de apertura, sino por la profunda contradicción en la que habitan. Ustedes dicen que quieren ser parte de una cofradía, pero rechazan la oración y los sacramentos. Esto es, en términos sencillos, como querer ser parte de la Marina de España mientras se declara pánico al mar y se rechaza subir a un barco.
El Prior se acercó a Elena y, con voz firme pero caritativa, continuó:
—Ustedes argumentan que esto debe manejarse desde un marco civil. Pero la Macarena no sale a la calle para ser observada como una pieza de museo, sino para ser llorada como la Madre de Dios. Al pedir que eliminemos la espiritualidad de este acto, no están pidiendo inclusión, están pidiendo la aniquilación del evento. No se puede participar en un rito sagrado despreciando lo sagrado. Eso no es libertad, es una simulación que les dañaría el alma a ustedes y ofendería la de este pueblo y su fe.
Elena intentó interrumpir, pero el Prior levantó la mano con suavidad.
—Por caridad, no podemos permitirles cargar un capirote vacío. Sería pedirles que mientan. Si no desean orar ni participar de la mesa de la Eucaristía, ¿por qué desean tanto usar los símbolos de quienes sí lo hacen? La respuesta, me temo, no es la devoción, sino el deseo de ocupar un espacio que no les pertenece para desvirtuarlo y fundamentado en ideologías que van contra Dios y su Iglesia.
Luego, el Prior miró a don Baltasar. Sus ojos no tenían ira, sino compasión.
—Y a usted, don Baltasar, nuestro historiador, solo podemos decirle que la historia que usted tanto defendió se basa en la integridad. Entendemos que su salud ha sido frágil, y que el corazón a veces nubla la razón, especialmente cuando la sangre de uno está involucrada. Pero la memoria de San Lorenzo no puede ser moneda de cambio para conflictos de familia. La Procesión seguirá siendo un acto de fe, porque sin fe, el silencio de la Macarena no sería más que un mudo paseo de madera vieja.
La reunión terminó en un silencio sepulcral. Los miembros del Cabildo, finalmente lúcidos, comprendieron que no podían seguir validando los ataques del historiador como si fueran dictámenes técnicos y que de seguir, acabarían echándose encima al pueblo de San Lorenzo.
El diagnóstico era claro: un hombre enfermo, manipulado por una sobrina ambiciosa, soberbia y egoísta, intentando reventar una tradición de siglos, todo por ideologías e intereses.
Ese Viernes Santo, la Virgen de la Macarena salió como siempre. Elena y su grupo miraron desde la acera, con los brazos cruzados, sin entender por qué el pueblo no se había unido a su "marco civil". No comprendieron que un capirote no es solo tela, sino una flecha que apunta al cielo, y que para lanzarla, se necesita algo que ellos habían rechazado: un corazón dispuesto a arrodillarse.
Don Baltasar se quedó en su balcón, con una copa de vino en la mano y la mirada perdida, gritando incoherencias a los penitentes que pasaban. El pueblo ya no le temía, ni lo escuchaba. Sabían que lo que hablaba no era el historiador, sino la herida de sus "rayos" en el cerebro y el eco de su alcoholismo. La Procesión de la Macarena pasó frente a él, majestuosa y silenciosa, protegida por la firmeza de quienes supieron distinguir entre un derecho ciudadano y un misterio sagrado. #MetroNewsMx
-Por las características de historia, devoción y de culto de la Procesión del Silencio de Celaya, esta se encuentra protegida por la Ley de Asociaciones Religiosas y de Culto Público.
-Las autoridades municipales y la Secretaría de Gobernación deberán estar muy atentas para que se acredite seguridad tanto de los participantes como del público que acude por miles a presenciar la Procesión
-La Ley Federal de Asociaciones Religiosas garantiza la autonomía del rito frente a cualquier intento de alteración del orden o la logística.
-El derecho al libre tránsito no faculta a particulares para interrumpir actos de culto público que cuentan con permisos y resguardo oficial.
-Autoridades de seguridad y Protección Civil tienen la potestad legal de retirar a quienes pretendan integrarse a la columna sin aval eclesiástico.
-La ley es clara: el capricho individual no puede prevalecer sobre el derecho colectivo de una comunidad a ejercer su fe en paz y silencio.
-La Procesión es un patrimonio cultural y espiritual de Celaya que requiere un respeto absoluto a las normas, tanto eclesiásticas como federales, para que el silencio, que es su esencia, no sea roto por la discordia.
-La Procesión del Silencio de Celaya posee una titularidad histórica inalienable que la Ley de Propiedad Industrial protege frente al dolo.
-El derecho de uso previo y la notoriedad pública de seis décadas invalidan cualquier intento de registro de marca realizado con mala fe o ventaja.
-El IMPI cuenta con mecanismos de nulidad administrativa para revertir el secuestro legal de nombres que pertenecen al patrimonio inmaterial de la ciudad.
Blindaje jurídico protege a la Procesión del Silencio en Celaya
La Procesión del Silencio en Celaya no es una simple caminata urbana ni un desfile de corte civil; es, ante todo, un acto penitencial de profundo rigor teológico y una manifestación de culto público protegida por un robusto andamiaje legal.
Con más de sesenta años de historia, este evento constituye el momento en que la comunidad acompaña a la Virgen María en el duelo por la muerte de su hijo, un acto de acompañamiento al sepulcro de Jesús que exige, por naturaleza, una disciplina absoluta. Sin embargo, más allá de la devoción, existe un blindaje jurídico que garantiza que la solemnidad no sea vulnerada por intereses ajenos al espíritu del rito.
Desde la perspectiva del derecho mexicano, la Procesión del Silencio se rige por la Ley Asociaciones Religiosas y Culto Público (LARCP). Bajo esta normativa, la Diócesis de Celaya, el Templo del Carmen y las parroquias organizadoras actúan como una Asociación Religiosa (AR) con personalidad jurídica propia. Esto significa que el evento no es un espacio de participación abierta y espontánea, sino un acto bajo custodia legal donde el organizador tiene la facultad exclusiva de decidir quién participa, bajo qué condiciones y en qué orden.
El artículo 6 de la citada Ley Federal es contundente: las Asociaciones Religiosas gozan de autonomía interna. Esta soberanía les permite determinar sus propios requisitos para que un grupo sea reconocido como "cofradía". Si un conjunto de personas no cumple con los avales eclesiásticos, la formación espiritual o los protocolos de vestimenta y conducta exigidos, pierden automáticamente su carácter de participantes oficiales.
En términos legales, intentar forzar la integración a la columna procesional, argumentando una supuesta libertad de tránsito, constituye una violación directa a la autonomía de la institución religiosa.
Es fundamental comprender que, aunque el artículo 11 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos consagra la libertad de tránsito, este derecho tiene límites cuando entra en conflicto con otros derechos fundamentales, como la libertad de culto y el orden público.
La Suprema Corte de Justicia de la Nación ha sido clara al señalar que los derechos no son absolutos. Cuando el municipio de Celaya otorga los permisos para el cierre de vialidades e itinerarios, concede la custodia temporal de ese espacio a los organizadores para un fin específico. Por ende, cualquier intento casual o deliberado de "colarse" en la retaguardia de la columna o de reincorporarse a la misma por la fuerza tras haber sido excluido, no es un ejercicio de libertad, sino un acto de perturbación que desnaturaliza el rito y altera la logística de seguridad.
Existen otros supuestos que la ley y la autoridad deben considerar para que el acto cumpla su objetivo penitencial. Por ejemplo, el uso de aparatos sonoros estridentes en las inmediaciones, la instalación de propaganda política o comercial que rompa el luto visual de la ruta, o incluso la presencia de grupos que, bajo la apariencia de "manifestaciones pacíficas", busquen obstaculizar el paso de las imágenes sacras.
Todos estos escenarios se encuadran en el artículo 29, fracción I, de la LARCP, que prohíbe estrictamente realizar actos que alteren el orden o perturben el desarrollo de ceremonias religiosas.
En este contexto, la autoridad civil —Policía Municipal, Tránsito y Protección Civil— no actúa como un ente religioso, sino como un garante del Estado de Derecho. Su función es coadyuvar con la Asociación Religiosa para asegurar que el esquema logístico pactado se cumpla a cabalidad.
Si un grupo de personas, de manera casual o por malentendido, intentara formarse "hasta atrás" sin la debida acreditación, la autoridad tiene la obligación de retirarlos del itinerario oficial. No se trata de un acto de exclusión arbitraria, sino de una medida de seguridad: una columna procesional que pierde su orden se vuelve vulnerable ante emergencias, atropellamientos o estampidas.
La ley es clara: el capricho individual no puede prevalecer sobre el derecho colectivo de una comunidad a ejercer su fe en paz y silencio.
Finalmente, es vital recordar que el corazón de la Procesión del Silencio es la caridad y la penitencia. La firmeza legal no se contrapone a la caridad cristiana, sino que la protege. Al garantizar que el orden se mantenga, se protege el derecho de miles de fieles a vivir su duelo y su oración sin distracciones ni conflictos innecesarios.
La Procesión es un patrimonio cultural y espiritual de Celaya que requiere un respeto absoluto a las normas, tanto eclesiásticas como federales, para que el silencio, que es su esencia, no sea roto por la discordia.
Procesión del Silencio ¿Marca registrada?
La identidad de un pueblo no puede ser objeto de un "madruguete" burocrático. En el ámbito del derecho de propiedad industrial en México, existe la errónea creencia de que el primer interesado en llegar a la ventanilla del Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI) se convierte, por ese solo hecho, en el dueño absoluto de un nombre o un símbolo.
Sin embargo, cuando hablamos de la Procesión del Silencio de Celaya, nos referimos a un patrimonio que ha sido construido por la Iglesia y la comunidad durante más de sesenta años. Pretender registrar este nombre "de la nada" para fines particulares no es una astucia legal, es una transgresión que el sistema jurídico mexicano sanciona con la nulidad.
El derecho de uso previo, fundamentado en el artículo 191 de la Ley Federal de Protección a la Propiedad Industrial (LFPPI), es el primer escudo contra el oportunismo. La legislación es clara: el registro de una marca no es oponible frente a un tercero que la haya utilizado de forma ininterrumpida antes de la fecha de presentación de la solicitud.
Si la Diócesis de Celaya, el Templo del Carmen, Caballeros de Colón y las parroquias organizadoras poseen archivos, fotografías y testimonios —incluyendo la labor periodística de décadas que documenta el rito—, el registro "nuevo" carece de fuerza coercitiva. El legítimo usuario tiene el derecho de continuar con su actividad, pues la ley protege la realidad social sobre el papel sellado obtenido mediante el desplazamiento del usuario original.
Más grave aún es la figura de la mala fe. Cuando un individuo o grupo intenta registrar como propio un nombre cuya fama pública es notoria y cuya pertenencia a una institución religiosa es de conocimiento general, incurre en un vicio de origen. La LFPPI define la mala fe como el registro con el propósito de obtener un beneficio indebido o perjudicar al titular legítimo. En este escenario, la institución religiosa no solo tiene la defensa, sino la ofensiva legal: puede solicitar la Declaración Administrativa de Nulidad. A diferencia de otros procesos, la nulidad por mala fe es una acción que no prescribe, permitiendo que la justicia alcance al usurpador en cualquier momento.
Finalmente, debe entenderse que la Procesión del Silencio es un término descriptivo de un rito penitencial universal dentro del catolicismo. Intentar apropiárselo para excluir a la Iglesia de su propio acto de culto es tan absurdo como intentar registrar la palabra "Guelaguetza" o "Misa".
La ley prohíbe el registro de nombres que sean de uso común o que describan una actividad general. La tradición de acompañar a la Virgen María en su duelo es un acto de fe, no una mercancía. La autoridad debe ser vigilante para que el orden jurídico no se convierta en una herramienta de extorsión contra la historia y la cultura de Celaya.
Los fundamentos legales y jurídicos del caso
-Ley Federal de Protección a la Propiedad Industrial (LFPPI): En sus artículos 190, 191 y 258 -fracciones relativas a la nulidad por uso previo y mala fe-.
-Gaceta de la Propiedad Industrial (IMPI): Consulta de registros de marca existentes para verificar posibles invasiones de nombre. (https://www.gob.mx/impi)
-Tesis de la SCJN sobre el Derecho de Uso Previo: Criterios jurisprudenciales que priorizan al usuario original sobre el registro de mala fe.
-Hades Berenice Aguilar Castillo, diputada local de Morena, presentó una denuncia formal ante el Instituto Electoral del Estado de Guanajuato contra el diputado federal Ernesto Prieto.
-La legisladora interpuso un Procedimiento Especial Sancionador por presuntos actos de violencia política en razón de género cometidos en su agravio durante el ejercicio de sus funciones.
-El documento fue recibido por la Oficialía de Partes del IEEG el 18 de febrero de 2026, integrando como pruebas una unidad USB y copias certificadas de oficios previos.
El medio digital Noticias Bajío dio a conocer que la diputada local Hades Berenice Aguilar Castillo, representante del distrito XIV por la LXVI Legislatura, acudió a las instalaciones del Instituto Electoral del Estado de Guanajuato (IEEG) para formalizar una denuncia contra su compañero de partido, el diputado federal Ernesto Prieto. El recurso legal, radicado ante la Unidad Técnica Jurídica y de lo Contencioso Electoral, señala hechos que la denunciante califica como violencia política contra las mujeres en razón de género.
De acuerdo con el sello de recepción de la Oficialía de Partes, el trámite se realizó a las 11:25 horas del 18 de febrero de 2026. La querella se fundamenta en diversos artículos de la Ley de Instituciones y Procedimientos Electorales para el Estado de Guanajuato, así como en el Reglamento de Quejas y Denuncias del propio instituto.
Como parte del sustento probatorio, Aguilar Castillo entregó una unidad USB con evidencia digital, una copia simple de su identificación oficial y el oficio certificado CD14/073/2024. En el escrito, la legisladora autorizó al licenciado Jesús Guillermo García Flores para consultar el expediente y recibir notificaciones relacionadas con este proceso sancionador.
Este conflicto interno entre figuras relevantes de Morena en Guanajuato surge en un contexto donde el diputado federal Ernesto Prieto también ha sido señalado en redes sociales por otros procesos legales de carácter personal, incluyendo una presunta demanda de paternidad. La autoridad electoral deberá determinar ahora la procedencia de las medidas cautelares y el inicio formal de las investigaciones por la violencia denunciada.
Ernesto Prieto y su "rosario" de problemas
Ernesto Prieto Gallardo, diputado federal por Morena, cuenta con un historial marcado por controversias legales en materia familiar y sanciones por violencia política de género.
Historial y Antecedentes en Materia de Pensión Alimenticia
Ernesto Prieto enfrenta un proceso legal relacionado con una demanda de reconocimiento de paternidad y el pago de una pensión alimenticia.
Se reporta que existe una medida cautelar que le exige pagar el 25% de su salario mensual. Sin embargo, la parte afectada sostiene que desde que asumió como diputado federal solo deposita el equivalente al salario mínimo (aproximadamente 2 mil pesos), a pesar de percibir una dieta legislativa mayor.
Ya cuenta con un antecedente documentado en esta materia. En 2019, la Comisión Nacional de Honestidad y Justicia de Morena determinó suspender sus derechos partidistas y destituirlo de cargos organizativos por incurrir en violencia política de género contra Rafaela Fuentes Rivas. (https://www.te.gob.mx/media/SentenciasN/pdf/Superior/SUP-JDC-1572-2019.pdf ).
Su nombramiento como representante de Morena ante el INE causó que consejeras como Dania Ravel, Carla Humphrey y Claudia Zavala abandonaran el pleno en protesta, calificando las acusaciones en su contra como "muy graves". #MetroNewsMx