
Redacción
Un estudio cuantitativo realizado en junio de 2026 por la firma Grupo Triple E revela que la contienda por la alcaldía de Guanajuato Capital se encuentra totalmente abierta y supeditada a la definición del abanderado del partido oficialista: mientras la marca Acción Nacional sostiene un empate técnico en preferencia partidista con Morena, la permanencia del blanquiazul en el gobierno municipal depende de forma exclusiva de la candidatura del exgobernador Juan Carlos Romero Hicks, único perfil capaz de revertir la ventaja opositora encabezada por Jorge Medrano al superarlo con un treinta y cuatro por ciento frente a un veintiocho por ciento.
En contraste, cualquier intento de continuidad impulsado por el grupo político actual, representado por la alcaldesa Samantha Smith o su antecesor Alejandro Navarro, se traduce en un triunfo categórico para las fuerzas de izquierda, puesto que ambos perfiles caen hasta un modesto catorce por ciento de preferencia frente a un veintinueve por ciento obtenido por el abanderado de la coalición opositora.
El levantamiento demoscópico, compuesto por cuatrocientas encuestas aplicadas de manera presencial cara a cara entre habitantes mayores de dieciocho años de la capital, cuenta con un margen de error de más o menos cinco por ciento y un nivel de confianza del noventa y cinco por ciento. El muestreo abarcó un sesenta y cinco por ciento de población urbana y un treinta y cinco por ciento de zona rural, integrado por un cincuenta y dos por ciento de hombres y cuarenta y ocho por ciento de mujeres, cuya composición ocupacional ubica a las amas de casa con un veintisiete por ciento, los trabajadores por cuenta propia con un veinticinco por ciento y los empleados de la iniciativa privada con un dieciséis por ciento.
Este electorado padece un clima social marcado por el deterioro de los servicios públicos y la inseguridad, problemática que es señalada por el cincuenta y cinco por ciento de los encuestados como el principal obstáculo del municipio, desplazando a un lejano nueve por ciento a la pavimentación, un ocho por ciento a los servicios públicos, un siete por ciento a la corrupción y un cinco por ciento a la obra pública.
El descontento ciudadano incide de manera directa en la evaluación de las autoridades locales. Mientras la gobernadora Libia García registra una aprobación del sesenta y cinco por ciento frente a un treinta y cinco por ciento de desaprobación con un promedio de seis punto cero, y la presidenta Claudia Sheinbaum ostenta un cincuenta y nueve por ciento de aprobación contra un cuarenta y uno por ciento de rechazo con la misma nota de seis punto cero, la gestión de la alcaldesa Samantha Smith se sitúa en terreno negativo con un cuarenta y uno por ciento de aprobación, un cincuenta y nueve por ciento de desaprobación y una calificación reprobatoria de 4.7.
Entre las distintas áreas evaluadas del gobierno municipal en una escala del uno al diez, la seguridad pública resultó ser la peor calificada con cuatro punto nueve puntos, seguida por la obra pública con cinco punto siete, la generación de empleo con cinco punto ocho, los programas sociales con seis punto tres y los servicios municipales generales con seis punto cuatro.
La evaluación deficiente de la administración capitalina ha impactado las aspiraciones de reelección y el saldo de imagen de las figuras vinculadas al ayuntamiento. Un abrumador ochenta y tres por ciento de los encuestados aseveró de forma categórica que no votaría por Samantha Smith en caso de que busque mantenerse en el cargo, a pesar de registrar el nivel de conocimiento más elevado del municipio con un noventa y cuatro por ciento, el cual viene acompañado por un cuarenta y siete por ciento de opinión mala y solo quince por ciento de valoración positiva.
Una dinámica similar padece el exalcalde Alejandro Navarro, quien acumula un ochenta y siete por ciento de reconocimiento público pero ostenta una opinión negativa del cincuenta y dos por ciento frente a un escaso trece por ciento de saldo favorable. En el extremo opuesto se ubica Juan Carlos Romero Hicks, quien posee un setenta y nueve por ciento de conocimiento, respaldado por un cuarenta y cinco por ciento de opinión positiva, solo once por ciento de valoración mala y una percepción de experiencia comprobada del setenta y ocho por ciento. Por el lado de la oposición, Jorge Medrano alcanza un cincuenta y nueve por ciento de reconocimiento ciudadano, registrando un veintiuno por ciento de opiniones favorables y un veintisiete por ciento de menciones negativas.
A nivel de marcas partidistas sin candidatos definidos, la capital guanajuatense presenta una competencia estrecha, pues el partido Acción Nacional cosecha un veintiocho por ciento de la preferencia, seguido a solo dos puntos por Morena con un veintiséis por ciento, mientras que los ciudadanos apartidistas representan el veintinueve por ciento, Movimiento Ciudadano concentra el siete por ciento, el Partido Revolucionario Institucional el cinco por ciento y el Partido Verde Ecologista de México el tres por ciento.
No obstante, el saldo del rechazo electoral favorece al blanquiazul frente a sus adversarios, ya que el PRI se consolida como el partido más repudiado con un treinta y ocho por ciento de antivoto, seguido de Morena con el veintisiete por ciento y el PAN con el dieciocho por ciento. Al indagar sobre la conveniencia de la alternancia, un treinta y cinco por ciento estima idóneo que gobierne un partido distinto al PAN, situando a Morena como la primera opción de cambio para el veintisiete por ciento, en tanto que un cincuenta por ciento rechaza explícitamente la llegada del partido guinda al ayuntamiento y un sesenta y cinco por ciento sostiene que el género del próximo presidente municipal le resulta indiferente.
Las contiendas al interior de las fuerzas políticas muestran liderazgos fuertemente perfilados. En la contienda interna del PAN, Juan Carlos Romero Hicks domina abrumadoramente con el setenta y siete por ciento de la preferencia militante y simpatizante, dejando muy rezagados a Alejandro Navarro con catorce por ciento y a Samantha Smith con únicamente nueve por ciento.
En las filas de la coalición integrada por Morena, el Partido del Trabajo y el Partido Verde, Jorge Medrano encabeza las preferencias internas al concentrar un treinta y uno por ciento, distanciándose de competidores como Iovana Rocha que suma el siete punto setenta y cinco por ciento y Raco de la Peña con el seis punto cinco por ciento.
La medición de escenarios cara a cara confirma la fragilidad de la estructura oficialista tradicional ante la candidatura opositora. En un primer careo con Samantha Smith como abanderada panista, Jorge Medrano obtendría la victoria para Morena con el veintinueve por ciento de los votos, relegando a la actual alcaldesa a un distante 14%, en un empate con el trece por ciento obtenido por Edgar Castro del bloque PRI y Verde, y el trece por ciento de Rodrigo González por Movimiento Ciudadano, dejando a un treinta y un por ciento de votantes indecisos. Un resultado virtualmente idéntico se repite si Alejandro Navarro encabeza la boleta del PAN, alcanzando catorce por ciento frente al veintinueve por ciento de Medrano, catorce por ciento de González y trece por ciento de Castro, con un treinta por ciento de indefinición.
El rumbo electoral da un giro sustancial cuando el abanderado panista es Juan Carlos Romero Hicks, quien revierte la desventaja y se posiciona a la cabeza en todos los careos evaluados. Frente a Jorge Medrano, Romero Hicks alcanza un treinta y cuatro por ciento de las intenciones de voto contra veintiocho por ciento del abanderado morenista, nueve por ciento de Edgar Castro y ocho por ciento de Rodrigo González, reduciendo el margen de indecisos al veintiuno por ciento.
La ventaja del exgobernador se amplía considerablemente cuando enfrenta a otros aspirantes de la coalición de izquierda: ante Raco de la Peña, Romero Hicks escala al treinta y nueve por ciento frente al catorce de Movimiento Ciudadano, ocho de Castro y diecinueve de de la Peña, mientras que contra Iovana Rocha sostiene el mismo treinta y nueve por ciento contra el veintidós por ciento de la candidata de Morena. Bajo el esquema de alianzas consolidadas, el bloque compuesto por PAN, PRI y PRD obtiene el treinta y seis por ciento de las preferencias, superando por tres puntos a la alianza Morena, PVEM y PT que registra treinta y tres por ciento, con Movimiento Ciudadano conservando un once por ciento y un veinte por ciento de electores nulos o indecisos.
Finalmente, el estudio de transferencia de voto detalla que el PAN conserva únicamente el sesenta y dos por ciento de su masa electoral previa, perdiendo un dieciocho por ciento que migra hacia la abstención y un doce por ciento que se desplaza hacia la oposición. Por su parte, Morena demuestra una mayor fidelidad al retener al setenta y cuatro por ciento de sus simpatizantes de la elección anterior y captar votos del descontento del PRI y sectores juveniles apartidistas.
En el ámbito geográfico, la zona urbana prioriza el combate a la criminalidad con un sesenta y uno por ciento de las exigencias, mientras que el sector rural demanda obras de pavimentación y servicios en un cuarenta y dos por ciento. En este complejo escenario, el veintinueve por ciento de votantes independientes definirá una contienda donde el PAN solo mantiene la hegemonía si renueva sus perfiles y frena el elevado rechazo a la administración vigente. #MetroNewsMx
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