Eugenio Amézquita Velasco
-Tras ocho años de militancia, la diputada Luz Itzel Mendo renuncia al PVEM en Guanajuato, denunciando una ruptura con la dirigencia estatal por defender su postura en favor de la vida.
-El voto de Mendo González fue el factor decisivo que frenó la despenalización del aborto en el Congreso local, dejando una votación de 19 contra 17 que envió la iniciativa al archivo.
-La salida de la legisladora del Distrito XVII evidencia la fragilidad de las alianzas ideológicas frente a temas de conciencia y el choque entre agendas partidistas y convicciones.
El costo de la coherencia en el Guanajuato de las cuotas
La política en Guanajuato ha dejado de ser un ejercicio de consensos para convertirse en un campo de batalla donde la disciplina partidista suele aplastar la libertad de conciencia. La renuncia de la diputada Luz Itzel Mendo González a la militancia del Partido Verde Ecologista de México (PVEM) no es solo un trámite administrativo o un cambio de siglas; es la radiografía de una fractura profunda entre la identidad personal de los representantes y las agendas impuestas por las cúpulas.
Mendo González, una figura que escaló desde la dirección del Instituto de la Mujer en Apaseo el Grande hasta una diputación de mayoría, ha decidido dar un paso al costado tras ocho años de trayectoria. El motivo de fondo es claro y se aleja de los eufemismos: su rechazo rotundo a la despenalización del aborto en el estado, una postura que chocó frontalmente con la línea dictada por la dirigencia estatal del PVEM, encabezada por Virginia Magaña Fonseca.
El contexto legislativo es determinante. En una sesión que quedará marcada en la historia parlamentaria del estado, el Congreso de Guanajuato rechazó la propuesta de legalizar la interrupción del embarazo con una diferencia mínima: 19 votos a favor del rechazo y 17 en contra. El voto que inclinó la balanza fue el de Mendo. Al negarse a tratar el aborto como "un servicio más", la legisladora no solo ejerció su voto; firmó su sentencia de salida de un partido que, a nivel nacional y estatal, ha intentado mimetizarse con una progresividad que sus propios cuadros no siempre comparten.
Desde una perspectiva legal y política, el caso de Mendo pone sobre la mesa el debate sobre el mandato imperativo versus el mandato representativo. En México, los legisladores se deben a sus electores, no exclusivamente a sus partidos. Sin embargo, la realidad pragmática muestra que disentir de la "línea" conlleva el ostracismo. La diputada denuncia un distanciamiento evidente y señalamientos públicos por parte de su dirigencia tras su voto, lo que en el argot político local se traduce como una purga por falta de sumisión.
El impacto comunitario y cultural en Guanajuato es innegable. Este estado se mantiene como uno de los bastiones más conservadores del país, donde la defensa de la vida desde la concepción es una bandera que aún moviliza a grandes sectores sociales. Mendo, al actuar conforme a lo que ella denomina "convicción de ejercer el cargo con congruencia", ha validado el sentir de una parte considerable de su distrito en el XVII, pero al mismo tiempo ha encendido la ira de los colectivos que buscaban convertir a Guanajuato en la entidad número 23 en despenalizar el aborto.
Llamemos a las cosas por su nombre: el Partido Verde en Guanajuato atraviesa una crisis de identidad. Por un lado, busca aliarse con fuerzas de izquierda para asegurar su supervivencia electoral y, por otro, se enfrenta a la realidad de sus propios perfiles, muchos de los cuales poseen raíces ideológicas que no compaginan con el pragmatismo de sus dirigentes. La salida de Mendo deja al PVEM con un vacío de representación real y con la etiqueta de una institución que privilegia la agenda política por encima del respeto a la pluralidad interna.
La conclusión editorial es contundente: la democracia se fortalece cuando el legislador recupera su voz frente al aparato del partido. Luz Itzel Mendo ha preferido la orfandad partidista a la claudicación de sus principios. Este movimiento garantiza que el tema del aborto no se retome hasta septiembre, otorgando un respiro a los sectores conservadores y obligando a los partidos a replantearse si sus candidatos realmente representan la plataforma que dicen defender. En Guanajuato, la política de principios sigue cobrando facturas altas, y hoy, el costo fue la permanencia de una diputada en las filas del tucán.
Transcripción del Documento de Renuncia
Virginia Marie Magaña Fonseca
Secretaria General del Comité Ejecutivo Estatal PVEM en Guanajuato
PRESENTE:
Por este medio informo que presento mi renuncia a la militancia del Partido Verde Ecologista de México tras ocho años de trayectoria y después de una reflexión seria, profunda y responsable.
Durante ocho años formé parte de este instituto político. En ese tiempo fui candidata a diputada local, directora del Instituto de la Mujer en el municipio de Apaseo el Grande, regidora representando al partido y actualmente diputada local de mayoría en Distrito Local XVII. Agradezco al Partido Verde el espacio y las oportunidades que me permitieron servir a la ciudadanía y construir una trayectoria pública.
La representación popular exige coherencia entre las convicciones personales, la agenda que se defiende y la ruta institucional que se respalda.
Con el paso del tiempo se han hecho evidentes diferencias de fondo en temas sustantivos que forman parte de mi identidad política y del compromiso que asumí frente a quienes me otorgaron su confianza. Particularmente en asuntos relacionados con la defensa de la vida y otros principios que he sostenido con claridad y transparencia.
Desde que ejerció mi voto conforme a mis convicciones y las de la ciudadanía a quien represento, se generó un distanciamiento evidente por parte de la dirigencia estatal; más allá de la diferencia legítima de posturas, se optó por el señalamiento una decisión basada en principios y en la convicción de ejercer el cargo con congruencia.
Mi reconocimiento y gratitud al Partido Verde como institución permanecen. Las diferencias son claras y específicas con la conducción actual en el estado, que ha optado por una agenda y una narrativa que no coincide con los principios que represento.
Continuaré desempeñando mi función legislativa con responsabilidad, apertura al diálogo y respeto a todas las fuerzas políticas, privilegiando siempre el interés público por encima de cualquier interés partidista.
La democracia se fortalece cuando las decisiones se toman de frente, con claridad y congruencia.
Hoy concluye una etapa. Continúo trabajando por Guanajuato con la misma determinación y compromiso de siempre.
Atentamente
(Firma)
Luz Itzel Mendo González
Diputada local Distrito XVII
Sello de recibido: PARTIDO VERDE. Fecha: 25/02/2026.



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