Eugenio Amézquita Velasco
-Cuatro gremios confirman paro nacional de transportistas en movimiento y sin bloqueos constantes en carreteras del país.
-Diez estados en alerta logística; el Estado de México registra riesgo alto en el Circuito Exterior y vías a Chalco.
-El principal riesgo inmediato del paro son las concentraciones masivas de camiones en los accesos a zonas urbanas.
-Agrupaciones como AMOTAC, CONATRAM y CANAPAT se deslindan de la protesta para mantener el diálogo con el Gobierno.
-Guanajuato, Querétaro, Puebla e Hidalgo enfrentan un nivel de riesgo medio-alto por movilizaciones en vías clave.-
-Alertan sobre retrasos altos en entregas y desabasto ante la posible reducción en la disponibilidad de unidades.
El panorama del autotransporte de carga en el país enfrenta una jornada de alta tensión ante el anuncio del paro nacional de transportistas, el cual mantiene en alerta al sector logístico e industrial. Pese a que un sector numeroso de agrupaciones se ha deslindado del movimiento para privilegiar las negociaciones con las autoridades, cuatro organizaciones gremiales han confirmado que realizarán actividades de protesta en movimiento y sin bloqueos constantes a lo largo de las principales vías de comunicación del territorio nacional.
De acuerdo con la actualización de los reportes del 25 de octubre de 2026, la Secretaría de Gobernación (SEGOB) mantiene instalada una mesa de diálogo y concertación para encauzar las demandas del sector. Sin embargo, la información recabada hasta el momento indica que no se ha concretado un acuerdo definitivo entre las partes que permita la cancelación formal de la convocatoria de protesta.
Despliegue regional y vialidades bajo vigilancia
Los informes elaborados hacia la jornada dominical proyectan presencia de transportistas en diez entidades federativas, aunque las autoridades y analistas precisan que las coordenadas fijas y puntos específicos de concentración continúan sin confirmarse totalmente. Las evaluaciones prospectivas, que analizan el riesgo sobre la infraestructura vial sin dar por confirmados cierres definitivos, ubican al Estado de México bajo la categoría de Riesgo Alto, focalizando la atención en el Circuito Exterior Mexiquense y las carreteras con rumbo a Texcoco y Chalco.
En un nivel de Riesgo Medio-alto se encuentran cuatro entidades del centro del país: Hidalgo, con vigilancia en el corredor México–Pachuca; Puebla, sobre la autopista México–Puebla y sus ramales de conexión hacia Orizaba; Guanajuato, en el tramo comprendido entre Salamanca y Celaya junto con la Carretera Federal 45; y Querétaro, con especial seguimiento en la carretera México–Querétaro.
Por su parte, se asignó una valoración de Riesgo Medio a otros seis estados de la República: Nuevo León presenta monitoreo en los trayectos que conectan Monterrey con Laredo, Reynosa y Saltillo; Tamaulipas mantiene observación en el eje Matamoros–Reynosa; Morelos vigila el paso por la autopista México–Cuernavaca; Michoacán le da seguimiento a la carretera Morelia–Pátzcuaro; Jalisco enfoca la cobertura en el Macrolibramiento de Guadalajara y la vía Guadalajara–Colima; mientras que Sinaloa contempla atención preventiva sobre la carretera Culiacán–Mazatlán.
Fractura gremial entre la convocatoria y el deslinde
Las movilización evidencia una marcada división al interior de las agrupaciones del transporte. Mantienen firme la convocatoria inicial cuatro organizaciones específicas: la Cámara Nacional del Autotransporte de Carga (CANACAR), la Honorable Alianza Mexicana de Organización de Transportistas (HAMOTAC), la Federación Mexicoamericana de Organizaciones de Transportistas (FEMATRAC) y la entidad INDECO, calificada como una organización integradora vinculada a la llamada de protesta.
En contraste, un amplio bloque de organizaciones confirmó su deslinde del paro desde este 25 de octubre para continuar por la vía de la interlocución institucional. En este grupo que optó por el diálogo se ubican AMOTAC, ANTAC, CONATRAM, CANAPAT, AMTAC, AMONTAC, ANTP, AMCIV y la Confederación Agropecuaria de México.
Matriz de riesgos y repercusiones operativas
El análisis de impacto clasifica las probables afectaciones según su nivel de probabilidad e incidencia logística. El principal riesgo inmediato identificado es la concentración de camiones en accesos urbanos, escenario que cuenta con una probabilidad Alta y un impacto Medio-alto. Asimismo, la congestión y los retrasos en autopistas representan la máxima prioridad logística, al registrar una probabilidad Alta en los puntos de concentración y un impacto directo Alto.
Respecto a la posibilidad de cierres parciales o circulación lenta, la evaluación contempla una probabilidad Media y un impacto Alto, advirtiendo que su gravedad dependerá estrictamente de la ejecución local de las protestas. Los bloqueos totales generalizados se mantienen con una probabilidad No determinada, aunque con un impacto Muy alto en caso de presentarse, por lo que el informe subraya que de momento no deben darse por confirmados.
Finalmente, las secuelas operativas incluyen un impacto Alto en el retraso de abastecimiento y entregas, con una probabilidad Media-alta supeditada a la duración de la jornada; la misma probabilidad Media-alta e impacto Alto se proyecta para la suspensión de actividades de transportistas adheridos, lo que podría mermar la disponibilidad de unidades de carga; mientras que una eventual escalada por falta de acuerdos institucionales se ubica con una probabilidad Media e impacto Alto, dependiendo su desenlace de la capacidad de respuesta de las autoridades federales. #MetroNewsMx

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