Equipo Metro News Celaya/Editorial
-Regidora Isabel Herrejón denuncia graves errores cronológicos y jurídicos en actas del Cabildo de Celaya.
-El acta 76 aprueba documentos futuros (77 y 78), violando los principios de certeza jurídica y legalidad.
-Detectan uso de marcos jurídicos obsoletos, citando leyes derogadas en lugar de la normativa vigente de Guanajuato
-A dos años de gobierno, las fallas documentales evidencian una preocupante falta de rigor en la función pública.
-Daniel Nieto solicitó licencia como Secretario del Ayuntamiento para buscar candidatura a diputado federal.
-La crisis documental coincide con el enfoque de Nieto en sus aspiraciones electorales rumbo a 2027.
-Como fedatario municipal, Daniel Nieto es el máximo responsable institucional de estas deficiencias.
-El exfuncionario está identificado como cercano colaborador y exsecretario particular de Ricardo Sheffield.
-Las fallas administrativas bajo su gestión cuestionan su rigor técnico y perfil para legislar a nivel federal.
-Abandonar el cargo envuelto en escándalos documentales refleja oportunismo político sobre el servicio público.
La intervención de la regidora María Isabel Herrejón Arredondo durante la Cuadragésima Novena Sesión de Ayuntamiento puso de manifiesto una problemática estructural que trasciende el simple error de dedo o la equivocación administrativa: la erosión del rigor técnico, jurídico e institucional en la toma de decisiones del máximo órgano de gobierno del municipio de Celaya.
El texto de la participación de la Regidora Isabel Herrejón en la Cuadragésima Novena Sesión de Ayuntamiento.
"Manifiesto mi preocupación ante los errores e inconsistencias que continúan presentándose en la elaboración de las actas de sesión, documentos oficiales que, por su naturaleza, deben cumplir con los principios de certeza, legalidad, precisión y formalidad".
"Resulta preocupante que, a dos años del inicio de la presente administración, se sigan detectando errores que pudieron evitarse mediante una revisión minuciosa y responsable. Un ejemplo de ello es el acta número 76, específicamente en la foja 3, donde se hace referencia a la aprobación de las actas 77 y 78, cuando, conforme al orden cronológico, estas aún no existían".
"Asimismo, es importante señalar que no se trata únicamente de errores cronológicos, sino también de la necesidad de revisar y actualizar las referencias al marco jurídico que se incorpora en las actas de sesión".
"En diversos documentos se continúa haciendo referencia a la Ley Orgánica Municipal, cuando corresponde verificar la denominación vigente y aplicable de la Ley para el Gobierno y Administración de los Municipios del Estado de Guanajuato".
"Estas situaciones evidencian la necesidad de fortalecer los procesos de elaboración, revisión y validación de las actas, a fin de garantizar que su contenido sea congruente, cronológicamente correcto y jurídicamente adecuado".
"Mi posicionamiento no tiene como finalidad descalificar el trabajo de ninguna persona, sino hacer un llamado respetuoso, pero firme, a la responsabilidad, al profesionalismo y al rigor que exige la función pública. Después de dos años de administración, es indispensable que exista mayor cuidado en la integración de los documentos oficiales y que se evite la repetición de errores que pueden y deben prevenirse".
"Por lo anterior, solicito que se implementen medidas de revisión más minuciosas antes de remitir las actas para su validación, verificando tanto su contenido como la secuencia cronológica de los acuerdos y la correcta fundamentación jurídica".
"La responsabilidad institucional implica cuidar cada detalle, respetar la legalidad y garantizar que los documentos oficiales reflejen con precisión lo que acontece en las sesiones. Es cuanto".
El significado de las inconsistencias señaladas
La regidora Herrejón Arredondo —quien además cuenta con formación jurídica como abogada— estructuró su posicionamiento sobre dos fallas técnicas de extrema gravedad en el manejo de los documentos oficiales del Ayuntamiento:
Señalar que en la foja 3 del acta número 76 se aprueban las actas 77 y 78 —cuando cronológicamente estas aún no existían— no es un error menor. En el derecho administrativo, las actas de Cabildo son fe pública de los actos de autoridad; una alteración o incongruencia en la secuencia cronológica vulnera los principios de certeza jurídica y legalidad, abriendo la puerta a posibles impugnaciones de los acuerdos aprobados en dichas sesiones.
Continuar citando la derogada o imprecisa denominación de la "Ley Orgánica Municipal" en lugar de aplicar y referenciar correctamente la vigente Ley para el Gobierno y Administración de los Municipios del Estado de Guanajuato evidencia una alarmante falta de actualización técnica y jurídica por parte de quienes redactan, revisan y validan los documentos oficiales.
La crítica central de la regidora radica en el factor temporal: a dos años del inicio de la presente administración municipal, este tipo de errores ya no pueden justificarse como una curva de aprendizaje o fallas de inicio de gestión.
El hecho de que documentos oficiales pasen filtros deficientes refleja una cadena de omisiones en la Secretaría del Ayuntamiento y en las áreas encargadas de la fe pública y la relatoría de las sesiones.
Las actas de Cabildo no son archivos internos sin relevancia; constituyen la memoria legal del municipio. Si las bases jurídicas y el orden cronológico están viciados, se debilita la seguridad jurídica de todo el gobierno local frente a ciudadanos, auditorías y tribunales.
El contexto político y el posible responsable: El caso de Daniel Nieto Martínez
Para comprender el fondo de estas deficiencias administrativas, es imperativo voltear a ver la responsabilidad política y operativa de la dependencia directamente encargada de la integración de las actas: la Secretaría del Ayuntamiento.
Recientemente, el pasado 2 de octubre de 2026, Daniel Nieto Martínez solicitó licencia para separarse de su cargo como Secretario del Ayuntamiento con el objetivo de buscar la candidatura de Morena (https://oem.com.mx/elsoldelbajio/local/daniel-nieto-pide-licencia-para-buscar-candidatura-de-morena-en-celaya-32443289 ) a la diputación federal por el Distrito 12 (con cabecera en Celaya).
La coincidencia temporal de estos errores expuestos en Cabildo con las aspiraciones políticas de Daniel Nieto revela una hipótesis crítica: el descuido y la relajación de los controles internos en la Secretaría del Ayuntamiento. Durante los meses previos a su solicitud de licencia, la prioridad de la estructura directiva de dicha secretaría pudo haber estado más concentrada en los tiempos y operadores del proceso electoral interno rumbo a 2027 que en la pulcritud administrativa del gobierno municipal.
Aunque el aparato burocrático cuenta con personal operativo, el Secretario del Ayuntamiento es el fedatario y el máximo responsable institucional de garantizar la legalidad, el rigor técnico y la precisión en la elaboración de las actas de sesión. Permitir que documentos oficiales salgan con errores de cronología tan burdos y marcos jurídicos obsoletos demuestra una deficiente conducción administrativa durante su gestión.
La intervención de la regidora Isabel Herrejón expone cómo las aspiraciones personales de funcionarios clave —como el ex secretario Daniel Nieto en su búsqueda de una candidatura federal— terminan costándole caro a la eficiencia y el orden del gobierno municipal, dejando acéfalas o distraídas áreas neurálgicas de la administración.
La llamada de atención de la regidora es un recordatorio de que la función pública exige un estándar profesional innegociable. La entrada del encargado de despacho en la Secretaría del Ayuntamiento (Alexander Medina) debería servir para corregir urgentemente el rumbo administrativo, depurar los procesos de revisión y blindar jurídicamente los actos de autoridad.
Un Ayuntamiento no puede darse el lujo de legislar o registrar acuerdos sobre bases jurídicas imprecisas o actas con distorsiones temporales, pues con ello se vulnera la confianza ciudadana y la gobernabilidad del municipio de Celaya.
La aspiración de Daniel Nieto Martínez a la diputación federal por el Distrito 12, enmarcada en este contexto de deficiencias administrativas, plantea una profunda contradicción entre la ambición política personal y el verdadero ejercicio de la rendición de cuentas.
¿"Le da" a Daniel Nieto para ser candidato a diputado federal?
Responder a si "le da" para ser diputado federal requiere analizar dos planos distintos: la viabilidad político-partidista -dentro de las estructuras de Morena- y la viabilidad ética y técnica, frente a la ciudadanía y las exigencias del cargo.
Desde el punto de vista de la dinámica interna de los partidos, cualquier funcionario con cercanía a las cúpulas, recursos o redes de operación política puede buscar una nominación, tomando más en consideración que desde hace varios años, Daniel Nieto está plena mente identificado como uno de los "cuates" de Ricardo Sheffield, dado que fue su secretario particular (https://lasillarota.com/guanajuato/2022/6/12/los-31-amigos-cuates-de-sheffield-que-tiene-chamba-en-la-profeco-296683.html ). En ese sentido formal, su salida temporal de la Secretaría del Ayuntamiento es simplemente el movimiento clásico de un operador que busca subirse a la contienda electoral rumbo a 2027.
Sin embargo, el problema radica en que su postulación no nace de un ejercicio de legitimidad por buenos resultados, sino de la utilización de una posición administrativa estratégica como un trampolín político.
En lo técnico y de competencia: El gran talón de Aquiles
Si se evalúa la pregunta de "si le da" bajo el lente de la capacidad, el rigor técnico y el perfil idóneo para un cargo de elección federal, la respuesta es severamente cuestionada por sus propios antecedentes:
Un diputado federal tiene como función principal discutir, proponer, modificar y aprobar leyes de la República, además de fiscalizar el uso de los recursos públicos. Si bajo su responsabilidad directa como Secretario del Ayuntamiento —la oficina encargada de dar fe, legalidad y orden jurídico al gobierno municipal— se permitieron errores tan básicos como anacronismos cronológicos en actas y la utilización de marcos normativos derogados, ¿Qué garantía hay de que posea el rigor técnico necesario para legislar a nivel nacional?
Los señalamientos constantes durante su gestión —que van desde cuestionamientos por viajes internacionales hasta el evidente descuido de los controles internos documentales— demuestran que su enfoque principal no estaba anclado en la eficiencia administrativa de Celaya, sino en su proyección política personal.
El desgaste ante la ciudadanía
Para la opinión pública, la sociedad civil y los partidos de oposición, perfiles con este historial administrativo representan un flanco débil. Gobernar y legislar exigen una curva de profesionalismo donde los errores de "forma" terminan viciando el "fondo". Cuando un funcionario abandona el barco en medio de observaciones sobre la falta de rigor institucional para irse campaña, el mensaje que se envía al electorado es de oportunismo político por encima del compromiso con el municipio que se juró servir.
¿Le da para ser diputado federal? En los papeles y en la fría aritmética de las designaciones internas, puede competir si cuenta con el respaldo de sus padrinos en el partido. No obstante, política y moralmente le queda grande el listón si se evalúa su desempeño bajo los estándares de profesionalismo, pulcritud legal y eficacia que Celaya necesita con urgencia. Un mal administrador difícilmente puede convertirse, por obra y gracia de una candidatura, en un legislador de excelencia. #MetroNewsMx

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