Equipo Metro News Mx
-Agrede director de obras públicas al regidor José Luis Mexicano Jiménez, quien se encontraba en el lugar plenamente sobrio, a diferencia del funcionario municipal quien al parecer estaba alcoholizado
-Este hecho podría convertir a este evento, en su debut y despedida, ya que la administración generó una pésima imagen de un evento para promover a este Pueblo Mágico
-Este enfrentamiento podría ser el resultado de las diferencias entre el grupo de regidores morenistas, la regidora del PVEM y de un edil del PAN contra el alcalde Gilberto Zárate, un regidor de Morena y dos regidores panistas que se pusieron de su lado.
COMONFORT.- Durante la celebración del Festival del Mezcal y la Nieve en el municipio de Comonfort, la noche de este evento se registró un lamentable altercado entre el regidor del Ayuntamiento, José Luis Mexicano Jiménez, y el director de Obras Públicas, Ignacio Laguna Martínez, hecho que generó la atención de asistentes y autoridades presentes, tal y como lo consigna el espacio digital DIVA GANDO.
De acuerdo con las primeras versiones de lo ocurrido, el regidor del ayuntamiento encabezado por el alcalde Gilberto Zárate Nieves se encontraba disfrutando de las actividades y amenidades del festival cuando el director de Obras Públicas se acercó a él para reclamarle presuntas diferencias de carácter personal y laboral.
En ese momento, y según testigos que presenciaron el incidente, la situación escaló rápidamente a un intercambio de palabras altisonantes, empujones y señalamientos del director hacia el regidor, lo que derivó en un momento de tensión dentro del evento público, convirtiéndose en una discusión entre ambos.
Ciudadanos que se encontraban en el lugar señalaron que Mexicano Jiménez decidió retirarse de la zona para evitar que la confrontación continuara, mientras que el director de Obras Públicas fue contenido y retirado del área, ya que, a pesar de los intentos de calma por parte de personas cercanas, continuaba gritando e intentando acercarse nuevamente al regidor; señalando sus acciones y comportamiento como si al parecer estuviera bajo los influjos del alcohol.
El hecho generó sorpresa entre los asistentes, al tratarse de un evento familiar y de convivencia, lo que provocó comentarios y reacciones entre los presentes.
Este incidente se suma a otros hechos que han generado atención pública en el municipio de Comonfort, el cual en los últimos meses ha estado bajo el escrutinio ciudadano por diversas situaciones entre funcionarios.
Se espera que en las próximas horas el presidente municipal, Gilberto Zárate Nieves, emita un posicionamiento oficial respecto a lo ocurrido, así como que ambos servidores públicos puedan ofrecer su versión de los hechos para esclarecer lo sucedido y deslindar responsabilidades en caso de ser necesario.
Desafío institucional en Comonfort: la pugna entre el Cabildo y el Ejecutivo
Tras la reciente disputa pública entre funcionarios municipales durante un evento oficial, el gobierno local enfrenta un escenario de profunda polarización que amenaza la estabilidad política del municipio. La confrontación expone la fragilidad de los puentes de comunicación en la administración que encabeza el alcalde Gilberto Zárate Nieves.
Este altercado no es un hecho aislado, sino el síntoma visible de una ruptura institucional más amplia que se gestó en el seno del Ayuntamiento, evidenciando diferencias irreconciliables entre el cuerpo edilicio y la presidencia municipal.
La tensión política alcanzó un punto crítico durante las sesiones ordinarias del Cabildo, donde los regidores decidieron revocar las facultades delegadas que permitían al presidente municipal suscribir convenios sin la aprobación previa del pleno, reflejando una crisis de gobernabilidad que podría paralizar la toma de decisiones.
Los antecedentes que pudieron ser la chispa que prendió el incendio
La quincuagésima sesión ordinaria del Ayuntamiento de Comonfort, celebrada el pasado 15 de julio de 2026, ha marcado un antes y un después en la dinámica política de esta administración. Lo que debió ser una jornada de trámite para la aprobación de la tercera modificación al presupuesto de ingresos y egresos del ejercicio fiscal 2026, se transformó en un intenso careo político y jurídico que concluyó con la revocación de las facultades delegadas que permitían al Presidente Municipal, el licenciado Gilberto Zarate Nieves, suscribir convenios y contratos a nombre del municipio sin la aprobación previa y expresa del cuerpo colegiado.
El núcleo del conflicto, expuesto con crudeza por los integrantes del Ayuntamiento, reside en una práctica administrativa que el regidor José Mexicano Jiménez calificó de inversa. De acuerdo con la argumentación presentada durante el debate, el Presidente Municipal ha procedido a la firma de convenios —específicamente citando el programa de concurrencia con el Gobierno del Estado denominado Mi Colonia a Color— sin contar con la suficiencia presupuestal validada por la Tesorería y, más grave aún, sin el dictamen previo de la Comisión de Hacienda.
La postura del Ejecutivo municipal, defendida por el alcalde Zarate Nieves durante la sesión, se basó en la necesidad de agilizar la gestión pública ante la falta de respuesta de las comisiones edilicias. Según el munícipe, la Tesorería Municipal solicitó desde el 2 de julio la deliberación sobre diversos puntos presupuestales, obteniendo como respuesta el silencio de los regidores. El alcalde denunció que este retraso es un bloqueo deliberado por parte de ciertos integrantes del cabildo, quienes, a su juicio, anteponen intereses políticos a la urgencia de concretar proyectos en beneficio de la ciudadanía. "Ustedes son el balance del poder, pero úsenlo debidamente; están actuando en contra de la ley por intereses propios", sentenció el mandatario durante su intervención.
Por su parte, la Tesorera Municipal, Araceli Álvarez Pescador, intentó justificar las acciones bajo el argumento de que, si bien se han firmado documentos de intención o convenios de colaboración, no se ha ejecutado el gasto ni se ha erogado dinero público sin sustento. No obstante, este argumento fue insuficiente para apaciguar la desconfianza de los ediles, quienes hicieron énfasis en el riesgo legal que representa para el municipio suscribir compromisos financieros de manera unilateral.
La síndica municipal, Diana Orozco Díaz, junto con el regidor José Mexicano, articularon la base jurídica para la revocación. Apelando al artículo 100 de la Ley para el Gobierno y Administración de los Municipios del Estado de Guanajuato, argumentaron que la facultad delegada originalmente el 10 de octubre de 2024 para suscribir actos jurídicos debía ser cancelada. La premisa es clara: el Ayuntamiento no está renunciando a su capacidad de gestión, sino recuperando el control de la firma, obligando a que todo contrato, por mínimo que sea, pase por el filtro y escrutinio del pleno.
La votación final, que resultó con seis votos a favor, tres en contra y una abstención, pone al municipio en una situación de mayor rigidez administrativa. A partir de este momento, cualquier convenio que pretenda celebrar el Presidente Municipal requiere, de manera forzosa, una deliberación en comisión y su posterior aprobación en sesión de cabildo. Esto garantiza la legalidad de los recursos, pero advierte un escenario de parálisis, donde la gobernabilidad dependerá de una comunicación que hoy se encuentra completamente rota.
La inconformidad no solo se manifestó en los votos, sino en el tono de la discusión. Regidores expresaron su hartazgo ante lo que consideran un estilo de gobierno que ignora los cauces legales. La regidora Claudia, durante su participación, cuestionó la recurrencia de estas situaciones y enfatizó que el Cabildo debe funcionar como un contrapeso real y no como una instancia de validación automática. Por su parte, la postura del alcalde fue de franca confrontación, al señalar que la medida adoptada por los ediles es ociosa y atenta contra la operatividad del gobierno municipal.
Este episodio en Comonfort refleja un problema estructural recurrente en los ayuntamientos donde el Ejecutivo y el Legislativo municipal carecen de canales de diálogo efectivo. La ley es clara: la suficiencia presupuestal es un requisito indispensable para la validez de cualquier acto jurídico del municipio. La omisión de este paso no solo es una irregularidad administrativa, sino que puede derivar en responsabilidades graves para los funcionarios involucrados.
El acuerdo alcanzado no implica que el alcalde pierda sus facultades constitucionales, pero sí le retira la "facilidad" de firma autógrafa que le fue concedida al inicio de su gestión. La pregunta que queda en el aire para la ciudadanía de Comonfort es si este nuevo mecanismo de control traerá consigo una administración más transparente o, por el contrario, sumirá al municipio en una burocracia paralizante donde el interés político prevalecerá sobre las necesidades sociales. El desenlace de esta sesión es el testimonio de un gobierno fracturado que deberá, en los próximos meses, encontrar un punto de equilibrio bajo el estricto apego a la ley, si es que pretende evitar una crisis institucional mayor.
Al concluir, el ambiente era de tensión. Mientras que para los regidores la acción tomada es un acto de defensa de la legalidad y del patrimonio de los comonforenses, para la presidencia municipal se trata de una estrategia de debilitamiento institucional. La quincuagésima sesión ordinaria será recordada como el día en que la confianza política cedió su lugar a la fiscalización extrema, dejando a la administración de Zarate Nieves frente a una nueva realidad donde cada firma tendrá que ser, a partir de ahora, un acto supervisado y consensuado por el pleno del Ayuntamiento. #MetroNewsMx


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